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Viernes 25
ASIA + PRIDE OF LIONS + HONEYMOON SUITE + BONFIRE + SHAKRA + ART NATION + FANS OF THE DARK
Sábado 26
WINGER + TREAT + F.M + CRAZY LIXX + CHEZ KANE + GIRISH & THE CHRONICLES + CASSIDY PARIS
Domingo 27
+ HAREM SCAREM + MIKE TRAMP´S WHITE LION + ROBIN MCAULEY + MARC STORACE + RONNIE ROMERO + THE BIG DEAL + SEVENTH CRYSTAL
Viernes 25, Sábado 26 y Domingo 27 de Abril de 2025
Sala Live – Trezzo Sull´Adda – Milan – Italia
Los seguidores del rock melódico recibimos a principios de año la fantástica noticia de que el festival bandera del género, el FRONTIERS ROCK FESTIVAL, volvía a programar una nueva edición, la séptima, seis años después de interrumpir su celebración anual. Además en esta ocasión se rememoraba los orígenes del mismo ampliando su duración a tres días, esto solo ocurrió en 2014, y con un cartel que, esta vez si, estaba a la altura de los nombres que la escudería italiana atesora en su catálogo. Mismas fechas, misma sala y, afortunadamente, mucha más asistencia que en las últimas ediciones, estando a punto de colgarse el cartel de “no hay entradas” durante el sábado.
FANS OF THE DARK
En la jornada inaugural del viernes, que era festivo en Italia, ya hubo numerosa presencia de público desde la primera banda. Los suecos FANS OF THE DARK saltaban al escenario de la Sala Live con 30 minutos por delante para demostrar porque son una de las bandas más excitantes de la actualidad. Encabezados por su espectacular vocalista, Alex Falk, con sombrero tipo pamela y unos tacones vertiginosos, honraron al rock melódico de los años 80 con una actualización refrescante, personal y con un toque muy escandinavo. Tienen editados tres discos, más un EP, y en directo ese pequeño “toque metálico” que tienen algunas de sus canciones queda más difuminado.
Alex aglutina todas las miradas por su impresionante aspecto y la teatralidad y elegancia con la que afronta las canciones. Arrancaron con “Life Kills”, de su disco debut, pero sus mejores momentos fueron con la fantástica “Let´s Go Rent A Video”, un pelotazo melódico que rememora todas esas tardes de adolescencia visitando el video club, “Christine” un medio tiempo rockero de riff contundente (y teclados pregrabados), y “The Neon Phantom” con Robert Majd haciendo un gran trabajo con la guitarra. Sorprendió que teniendo tiempo solo para seis canciones se despidieran con una cover “In For The Count” de Balance, pero dejaron una gran imagen.
ART NATION
De todas las bandas del cartel del día, ART NATION fueron los que figuraban en más camisetas del público asistente el viernes. Los suecos (si, otra vez Suecia), disponían también de media hora de concierto, y las primeras filas estaban repletas hasta el punto de parecer que eran uno de los headliners. Con nuevo disco bajo el brazo “The Ascendance”, al que dedicaron la mitad de su breve set, se mostraron más metálicos de lo que el festival requería, y de lo que mostraban en su disco de debut “Revolution”, este si, un petardazo de rock melódico. En directo se presentan con excesivos pregrabados en teclados y coros y con un sonido demasiado “enlatado”. Todo gira en torno a su cantante Alexander Strandell, único superviviente tras innumerables cambios de formación.
Arrancaron con “Brutal and Beautiful” con la voz de Strandell sobre un muro de guitarras y la enlazaron con “Thunderball”, ya de su último lanzamiento, con riffs más pesados y un coro tipo himno. Tocaron “Lightbringer” en directo por primera vez y acabaron con la más lenta “Halo” antes de venirse arriba en “Need You To Understand” con el cantante en el foso abrazando al público. Gustaron mucho y en un cartel con bandas tipo HEAT seguro que lo petarían. Pero aquí resultaron excesivamente duros.
SHAKRA
Con los suizos SHAKRA el nivel del festival aumenta. Con tres décadas de experiencia en el negocio, y recién firmados por Frontiers, se hicieron valer y facturaron un concierto estupendo. Mark Fox es un frontman de primera y Thom Blunier, su lider desde la guitarra, no paró de disparar riffs. Comenzaron con “A Roll Of The Dice” y todo el mundo se puso a cantar y saltar. Para este concierto se abstuvieron de las baladas (no sonó su conocida “Why”), y solo la más oscura “Invincible” supuso un pequeño respiro.
Mark es quien se ocupa del aspecto visual, siendo el resto de la banda más inmóvil. A partir de aquí el repertorio es frenético y su hard rock melódico emparenta con sonidos más escandinavos. Para la parte final no podían olvidarse de “Everest”, probablemente su disco más conocido e interpretaron “Ashes to Ashes”, y acabaron con “Rising High” llenos de energía. Hard Rock con músculo y directo.
BONFIRE
Bastantes veces los fans aceptamos propuestas musicales que no se sostienen por ningún lado, y tragamos. Pero lo de BONFIRE en el Frontiers fue casi una tomadura de pelo. Ya sabemos que la formación, salvo su guitarrista y líder, Hans Ziller, ha tenido infinidad de cambios en los últimos tiempos. Y que Claus Lessmann, hace tiempo que abandonó la nave y su sustituto Michael Bormann también. Pero es que en el festival italiano ni siquiera Ziller estaba en la formación. Es decir, sobre el escenario había cuatro músicos que no son miembros, ya no originales sino veteranos, de la misma. Y no me vale lo de “pero el espíritu seguía allí”, porque tampoco.
Y no me vale lo de “pero el espíritu seguía allí”, porque tampoco. Los músicos sobre el escenario interpretaron varias canciones de “Higher Ground” su último trabajo por Frontiers como las iniciales “Nostradamus” o “I Will Rise” y “I Died Tonight”, con Frank Pané encargándose de todo el trabajo de guitarras y un sonido más endurecido, a lo que su nuevo vocalista Dyan colabora con un tono más metalero y excesivamente gritón. Pero es que el trabajo que hizo en los temas que interpretaron de los tres primeros temas de su discografía fue horrible, endureciéndolas hasta hacerlas casi irreconocibles. Ni “SDI” del “Don´t touch the light”, ni clásicos como “Sweet Obsession”, “Champion” o la final “Ready For Reaction” recordaron ni por asomo a las versiones originales. Dicen que quieren regrabar los tres discos primigenios, miedo me da el resultado final. Un bolo deslavazado e impersonal, en mi opinión el peor concierto del festival.
HONEYMOON SUITE
Por fin HONEYMOON SUITE, ya era hora. Y entre que los canadienses hicieron un concierto soberbio y que veníamos de lo de BONFIRE, nos pareció la gloria. Aunque no eran cabezas de cartel actuaron como tal, y fueron los únicos del fin de semana que originaron un retraso en los horarios por el montaje de su backline, que probablemente les obligó a acortar su setlist. Clase, esa es la mejor definición de su concierto. Finura, destreza, elegancia y músicos al servicio de las melodías.
Con dos discos como su debut y el “The Big Prize”, anclados a la historia del género en los ochentas, tiraron de la maestría de Johnnie Dee a la voz para hacer un concierto que empezó en un nivel altísimo, “Say You Don´t Know Me”, o la más nueva “Find What You´re Looking For”, antes de un par de temas menos comunes en sus conciertos como “Wounded” y “Lookin´Out For Number One” para llegar a una estratosférica “Burning Love” (ya no se hacen singles como este),. Lástima que en parte esta sensación se desvaneciera en la segunda parte del concierto por culpa de los solos de guitarra, en mi opinión excesivos. Por eso, cuando terminaron con los solos de Derry Grehan, y remataron el concierto con “New Girl Now”, quizás su mayor éxito, y “Love Changes Everything” que encendieron el escenario, solo se veían sonrisas en los presentes, aunque la mayor de ellas era la de los músicos sobre el escenario, contentos por la acogida y por lo que acababan de realizar.
PRIDE OF LIONS
Tras haber estado presente en todas las ediciones del Frontiers puedo decir sin duda que el concierto más especial de su historia fue el de PRIDE OF LIONS en 2015. Por eso cuando anunciaron que Jim Peterik y Toby Hitchcock regresaban a Milan, muchos no dudamos en hacer las maletas. A estas alturas de la película todos los fans sabemos que la única posibilidad de ver a Peterik tomar un avión para venir a actuar a Europa, es que Serafino Perugino se lo pida.
Probablemente por este motivo en esta ocasión se dejaron en USA a su banda original y la sustituyeron por los miembros de la banda italiana HELL IN THE CLUB. La excitación antes del concierto era palpable y era imposible conseguir sitio en las primeras filas. Peterik saltó al escenario sin su traje violeta (a juego con su pelo) de la anterior ocasión, pero su look no pasaba desapercibido. Es cierto que este hombre ha compuesto algunas de las más grandes canciones del rock melódico de todos los tiempos, pero comenzar directamente con el “Eye Of The Tiger” fue como decir “este soy yo”, para poner a toda la sala rendida a sus pies.
El escalofrío general llegó cuando Toby tomó el micro y confesó que estaba mal de la garganta y en la mañana de ese día ni siquiera era capaz de hablar. Desde luego algún tratamiento tuvo, porque, aun estando lejos del nivel estratosférico de su voz, (yo solamente he visto cantar a ese nivel al Glenn Hughes de hace dos décadas), cumplió sobradamente y fue de menos a más según avanzaba el concierto. Desde luego no debían tenerla todas consigo, porque quitaron varias canciones de set list y las sustituyeron por versiones de SURVIVOR, para las que llamaron al escenario a Robin McAuley, que ya había cantado con SURVIVOR hace años, por si las cosas no salían adecuadamente. Pero al menos nos regalaron tres joyas de su carrera como PRIDE OF LIONS, “Sound Of Home” “Gone” y “It´s Criminal”, canciones que podrían sin problema estar incluidas en cualquiera de los discos clásicos de SURVIVOR. Toby se emociona dando las gracias al público por su ayuda y comprensión y la sala se rinde a sus pies. Pero este viaje a la nostalgia que es el Frontiers se desencadenó con canciones como “In Good Faith” y“The Search Is Over” que Jim dedicó a la memoria de Jimi Jamison, y en la que conté a más de una docena de asistentes en las primeras filas llorando de emoción. A partir de aquí, y ya con la aparición de Robin McAuley llegó el turno de “High On You”, “I Can´t Hold Back” y la final “Burning Heart” con el público rendido y sabiéndose afortunados por haber asistido a un concierto histórico y que probablemente, por la edad de Peterik, difícilmente será repetible. Los que estuvimos allí somos afortunados. No fue un concierto perfecto y estuvo lejos de serlo, pero no podría haber sido más emocional.
ASIA
Lo de ASIA fue glorioso, un concierto para recordar siempre. Entiendo, una vez pasado, que Frontiers los eligiera cabezas de cartel del primer día y, si me apuras, como estrella de esta edición, porque sobradamente cumplían con todos los condicionantes. Podía haber reticencias a la formación, de la cual solamente queda Geoff Downes, como único miembro permanente a lo largo de más de 40 años de historia. Carl Palmer abandonó la formación igual que hizo Steve Howe (este ya en 2013), y la pérdida de John Wetton (fallecido en 2017), y al cual un Geoff Downes hablador, dedicó el concierto, es irreparable y casi insustituible. Pero Downes ha logrado una alineación que cumple sobradamente en lo musical y técnico (cuando hablamos de rock progresivo este matiz es clave), pero también en lo emocional. John Mitchell, a las cuerdas de su guitarra Cort, tocó con una facilidad pasmosa, clavó todos los solos y apoyó en los coros mejor que la formación original. Virgil Donati, ambos habían tocado ya con Wetton, no tiene nada que envidiar a Palmer. Pero la sorpresa mayúscula fue Harry Whitley al bajo y la voz.
Este elegante músico, un par de generaciones más joven que Downes, y que hace tan solo dos años estaba grabando videos caseros en YouTube con las canciones de ASIA, se calzó los zapatos de un joven Wetton con una sonrisa permanente durante todo el concierto, y cantó de tal maneras que, cerrando los ojos, creía estar escuchando a los ASIA de siempre. Su descubrimiento legitima el proyecto, fue simplemente estelar y no falló ni una sola nota en toda la velada. Han bautizado a la gira como “The Heat Of The Moment Tour”, así que ya sabíamos por dónde andarían los tiros. Un set plagado de títulos de su disco debut: “Only Time Will Tell”, “Sole Survivor”, “Time Again”, “Cutting It Fine”, “Here Come The Feeling” “Wildest Dreams” (esta vocalmente clavado al original), o el imprescindible “Heat Of The Moment” con el que acabaron el show. Con semejante arsenal y la destreza de los músicos era imposible fallar.
Pero además completaron el repertorio con “Don´t Cry”, “The Heat Goes On”, “Eye to Eye” o un impresionante “Open Your Eyes” de su segundo trabajo “Alpha”, redondeando un set list que era imposible que dejara a nadie insatisfecho. Se fueron de vuelta a camerinos con una ovación ensordecedora. Triunfadores.
Sábado
+ WINGER + TREAT + F.M + CRAZY LIXX + CHEZ KANE + GIRISH & THE CHRONICLES + CASSIDY PARIS
CASSIDY PARIS
La jornada del sábado fue la que más público ha congregado en la historia del festival. Empezó sobre el escenario CASSIDY PARIS, otro de los fichajes de la factoría Frontiers por la que el sello está apostando. No en vano Paul Lanei, de THE DEFIANTS, está en la composición de varias canciones y el propio Alessandro Del Vecchio ha producido el disco. Este tipo de bandas con chica al frente, mitad rock, mitad pop, (una especie de Myles Cyrus acelerada), gustan bastante en la escudería italiana, y la australiana está aprovechando actualmente la apuesta en su gira como telonera de HAREM SCAREM.
En Milan dispuso de media hora adrenalínica de actuación, no paró un segundo quieta, en la que desgranó las canciones de su nuevo disco “New Sensation” como la inicial “Midnight Desire”, “Here I Am”, “Danger” quizás su pieza más acertada” o la final “Walking On Fire”, además de versionar “Here I Am” de Robin Beck y el “I Hate Myself For Loving You” de Joan Jett (aquí las comparaciones son odiosas). En su banda figura su padre, el bajista Stevie Janevski, y su madre estaba en el backstage (todo queda en casa). Concierto correcto sin más. No creo que el público aorero entre por aquí, quizás hacia un público más joven pueda ser más fructífera su carrera. Yo ya la he olvidado.
GIRISH & THE CHRONICLES
La banda india GIRISH & THE CHRONICLES (GATC) fue la nota más exótica, y quizás sorprendente, del festival. Ellos fueron el punto hard rockero de la noche. Su actitud tiene ese toque heavy/punk que les emparenta con bandas como los primeros SKID ROW (personalmente en varias ocasiones me vinieron a la cabeza), por su potencia y su actitud. Girish Pardhan, su vocalista, es un portento, tiene la voz afilada y potente y el guitarrista Suraz Karki toca de manera impresionante y sus riffs (e incluso su aspecto), recuerdan a Jake E Lee. Empezaron con “Ride To Hell” a toda pastilla, con esa mezcla de rock clásico y contemporáneo.
Pero es en “Hail To The Heroes”, con el cantante haciendo el solo en la guitarra que sostenía Karki, o “Rock´n´Roll Is Here To Stay”, aquí la influencia de los de Sebastian Bach es más que patente, donde se llevan al público a su terreno. Tuvieron poco tiempo y alargaron los temas quizás en demasía, solo les dio para tocar cinco canciones. Me dejaron con las pilas cargadas y con ganas de más.
CHEZ KANE
¿Tu eres “team” CHEZ KANE?. Esta pregunta la escuché entre el público del Frontiers antes de que la cantante británica saliera al escenario. El terremoto Kane sigue presente en el mundillo entre los que, yo me apunto a ello, hemos caído rendidos a la vocalista y disfrutamos de sus conciertos, y los que la consideran simplemente un producto. Quizás todos tengamos razón. Pero lo que si es cierto es que ha superado lo de “artista de un solo álbum”, y con el paso de los años ha conseguido una colección de singles competentes y reconocibles, y una buena legión de fans. Chez mientras tanto sigue aprovechando la situación y puliendo su directo. Enérgico, efectivo y muy adrenalínico. Cada vez más sacando provecho a su banda, que en Milán sonó estupenda, y a su voz, que repartió casi equitativamente las canciones de sus dos trabajos. Comenzó con “Too Late For Love”, heredero absoluto de VIXEN, con ese outfit de aspecto 100% ochentero y la enlazó con la rockera “All Of It” (que en la MTV de hace tres décadas lo hubiera petado). Para a continuación abordar la power balad “I Just Want You”.
Los que esperábamos que Danny Rexon, de CRAZY LIXX que actuaba a continuación, y que estuvo involucrado en la producción de sus discos y en su lanzamiento, saliera a colaborar nos quedamos con las ganas. Pero no de escuchar “Love Gone Wild”, las más popera “Get It On” o el super single “Rocket On The Radio” que junto a “Powerzone”, con otro estribillo glorioso, puso punto y final a un bolo que al menos a mi se me hizo corto. Esperemos que en el próximo Lion Rock disponga de más tiempo para hacer un set completo.
CRAZY LIXX
Comentaba con un amigo que he visto a CRAZY LIXX media docena de veces y siempre han dado un gran concierto. Igual nunca son un 10, o un 9.5, pero nunca bajan del notable alto. Con una discografía abundante, 8 álbumes en 18 años, venían a presentar su último trabajo, “Thrill Of The Bite” y está claro que confían en él ciegamente, ya que 3 de los 10 temas que interpretaron pertenecen a éste. Los suecos son una máquina de hard rock ochentero, llenos de coros pegadizos, grandes melodías y una actitud algo punk llena de energía que les emparenta con las bandas angelinas de la época, el glam rock y el hair metal. Danny Rexon es un buen maestro de ceremonias, y en esta ocasión, comparado con su último paso por el LION ROCK, estuvo mucho mejor en la voz, sin ser, como sabemos todos, un cantante privilegiado. Es verdad que tanto Jens Lundgren como Chrisse Olsson en las guitarras empujan y aceleran las canciones, pero esta vez Danny pudo con el ritmo rápido. De las nuevas me gustó mucho ”Hunt For Danger” porque tiene un toque glam/AOR muy atrayente, pero “Little Miss Dangerous” y “Who Said Rock N´Roll Is Dead” de su último trabajo, con la que acabaron el show, fueron las más coreadas.
No faltó “XIII” con el famoso micrófono/cuchillo y la máscara de Viernes 13, ni el himno a las mujeres rockeras “Hell Raising Women”, la aclamada “Blame It For Love” o la inicial “Whiskey Tango Foxtrot”. También incluyeron en el set una versión, “Sword and Stone” de Bonfire, que los alemanes habían interpretado el día antes (CRAZY LIXX 1 – BONFIRE 0). Dieron un muy buen concierto, y levantaron el ánimo hard rockero de una jornada que estaba empezando a coger muy buena dirección. Como leí una vez sobre ellos “suenan como si les hubieran hibernado en los años 80 y les acabaran de descongelar.
F.M.
F.M se cepillaron el Frontiers de este año. Así de simple y así de contundente. Es cierto que son una súper banda, que tienen una colección de clásicos inigualables y que su sonido encaja como anillo al dedo con la filosofía del festival, de hecho es la tercera vez que actúan en él. Pero lo de esa noche fue simplemente mágico. Después de haberles visto en concierto en una docena de ocasiones, estoy convencido que nunca como esta. Desconozco si es el sitio, si es al aura que desprende el público o si sencillamente Steve Overland ese día estaba tocado por los espíritus del rock melódico, pero no tengo palabras para describir lo vivido. Saltaron al escenario con la naturalidad habitual, tomaron sus instrumentos y comenzaron calentándonos con “Digging Up The Dirt” antes que el primer super clásico “I Belong To The Night” hiciera aparición, y todos cayéramos de rodillas ante la elegancia de Overland.
Que maravilla de voz, que clase y que limpieza en los fraseos, y que forma de cantar con ese toque blues con el que acompaña sus canciones. Supremo. La banda por su parte también brillo, pero todos con la combinación perfecta de virtuosismo y ganas de no destacar en exceso. Jim Kirkpatrick estuvo fino en la guitarra, el bajista Merv Goldsworthy derrochando carisma y los teclados de Jem Davis en su justa medida suponían el colchón perfecto de las melodías.
Combinaron sus temas imprescindibles con otros mas recientes como “Killed By Love”, “Synchronized” o “Out Of The Blue”. Pero cuando tiraron de “That Girl”, “Someday”, “Bad Luck” , “Tough It Out” o la final “Turn This Car Around” fue tocar el cielo. Como he dicho anteriormente, el concierto que todos recordaremos de esta edición. Es exactamente así como debe sonar el AOR.
TREAT
Aun en shock por lo vivido, aparecieron en el escenario los suecos (otros) TREAT. Otra de las bandas que repetía en el festival y que está de celebración de su disco “Scratch And Bite”, 40 años nada menos. Así que la mayoría de su repertorio se enfocó a su primera y más exitosa etapa. “Skies Of Mongolia” fue la primera de una especie de “best of” repleto de clásicos, donde no faltaron en la parte inicial “Ready For The Talking” o “Rev It Up”.
Afortunadamente TREAT han dejado una época un poco oscura donde sus conciertos daban que hablar por las sospechas de playback, (como pudimos ver hace unos años en el KALOS FESTIVAL en Madrid). Es cierto que continúan con demasiados overdubs y pregrabados en coros (y alguna ambientaciones), pero ahora si, Robert Ernlund canta por si mismo con sus grandezas y miserias. No es la voz AOR fina de hace tres décadas, pero mantiene el tipo, como comprobamos en el pasado LION ROCK FEST.
El peso del show lo lleva Anders Wikström a la guitarra, y es la clave en el sonido de la banda. Aprovecharon el tiempo y no se perdieron en solos o charletas, pero cuando llegó la parte final con “Roar”, “Get You On The Run”, “Conspiracy” y “World Of Promises” todas enlazadas nos dimos cuenta que había sabido a poco.
WINGER
Los cabezas de cartel del día, WINGER, me dejaron frío. Y no fue por la falta de ganas con la que enfrenté a la que es su gira de despedida, con su formación original, ahora que Kip ha anunciado que se va a centrar en su faceta de compositor clásico y a los musicales. Ni tampoco por el repertorio donde no faltaron temazos como “Seventeen”, “Can´t Get Enough”, “Headed For The Heartbreak” o “Madeleine”. Es que simplemente esa noche las cosas no funcionaron. Cierto es que tuvieron problemas técnicos que les obligaron a parar el show en varias ocasiones. Incluso al final de “Miles Away” un problema en la guitarra de Reb Beach hizo que el concierto se interrumpiera durante cinco minutos, a su vuelta la retomaron desde el principio. Pero el ánimo no era el mismo.
Además con cada problema Kip Winger se marchaba del escenario y volvía de mala gana, y ese mal humor se transmitió también al público. Además el sonido se asemejaba más a sus últimos discos, más duro y heavy, carente de matices, quizás por el miedo a que la voz de Kip Winger no respondiera de manera adecuada, que a su época clásica.
Así que entre las paradas “técnicas” y los solos de guitarra de John Roth y Reb Beach en dos ocasiones, (que además cantó su tema “Black Magic”), y el de batería de Rod Mogenstein, esto no había por donde cogerlo. Cada vez que volvías a meterte en el concierto sucedía algo que lo fastidiaba. Hubo momentos brillantes como fue escuchar “Easy Come Easy Go” en la parte final del set, que si logró encender a la audiencia y poner al público de su parte. Incluso se les reclamó una vez abandonaron el escenario para que hicieran un par de temas extras, que fueron “Blind Revolution Mad” y “Hungry”, que Kip despachó marchándose del escenario cuando aún la banda no había finalizado el tema. Decepcionante y muy lejos de la leyenda de esta banda.
Domingo
+ HAREM SCAREM + MIKE TRAMP´S WHITE LION + ROBIN MCAULEY + MARC STORACE + RONNIE ROMERO + A BIG DEAL + SEVENTH CRYSTAL
SEVENTH CRYSTAL
Los suecos SEVENTH CRYSTAL abrían la jornada tres del festival, y fue un nuevamente un acierto total. Que la primera banda del día sea un pelotazo de calidad de hard rock, con tintes melódicos, asegura que haya pocos rezagados y todos apostemos por entrar en la sala desde el principio. Tenían media hora y no había tiempo para mucho. Pero ellos lo aprovecharon con siete canciones de arena rock con toques melódicos y mucha entrega.
Se centraron en su último trabajo, el notable “Entity”, abriendo el concierto con la contundente “Blinded By The Light” enlazada con su single “Path Of The Absurd”, las dos de su nueva obra (y con los teclados disparados), y donde acompañan estilísticamente a bandas como ECLIPSE o HEAT, mezclando el melodic rock con elementos más contemporáneos, como algunas bases y sonidos más sintetizados, aunque es cuando se acercan a AOR cuando no solo se diferencian del resto de bandas, sino que suenan más compactos. Pero las melodías están ahí y fueron muy bien acogidas, sobre todo porque su líder, Kristian Fyhr, estuvo estupendo a la voz. De “Wonderland”, para mi su mejor trabajo, solo interpretaron “Million Times”, (ni siquiera el tema título que fue su single) y terminaron con “Mayflower” y “Say What You Need To Say” de su disco debut con muy buenas guitarras de Emil Dornerus. Una banda sueca, una vez más, demostrando que a día de hoy están en la brecha de la escena.
THE BIG DEAL
A THE BIG DEAL les hemos tenido de gira por España en varias ocasiones y sabía lo que me iba a encontrar. La duda era si su teclista y productor, Alessandro DelVecchio estaría sobre el escenario. Ya que parece ser que el italiano había comentado en redes que estaba vetado por el festival tras su ruptura con el sello. Al final no hubo noticias del Alessandro y, comparado con su concierto en el pasado ROCK IMPERIUM, tampoco se le echó excesivamente de menos. Liderado por sus dos vocalistas, Ana Nikolic en la voz más suave y Nevena con un tono más rasgado y rockero, defendieron muy bien las canciones de sus dos discos.
Melodías pegadizas para un hard rock melódico que en ocasiones coquetea con el power metal. Comenzaron con “Fairy Of White” con Nevena con el teclado portátil, aunque es cuando ocupa el piano cuando los temas crecen. “Never Say Never” con un tono más rockero y la final “Survivor” fueron las que mejor acogida tuvieron. Tras el concierto se comentó entre la parroquia que su cantante Nevena Brankovic había perdido a su madre ese mismo día. Un ejemplo de profesionalidad haber sacado adelante el concierto.
RONNIE ROMERO
Lo siento, pero no puedo con RONNIE ROMERO como cantante de hard rock. Y lo he intentado, lo prometo. Le he visto en varias ocasiones en directo, lo escucho en alguno de múltiples proyectos más melódicos, pero su tono de voz no está hecho para este estilo. Es un grandísimo cantante de heavy metal y su tono heredero de DIO (salvando las distancias) es solvente y destacado. Pero el Frontiers no es su sitio, y lo sé porque ya ha estado dos veces en él.
Los que asistimos al festival buscamos algo que la garganta de Ronnie no tiene, ese sentido de la melodía, esa voz al servicio de la canción y no al revés. Su show comenzó con temas de su disco en solitario “Too Many Lies, Too Many Masters” como “Castaway On The Moon”, “I´ve Been Losing You” y “Chased By Shadows”, pero no tardo en comenzar con su faceta de cantante de versiones con “Stargazer”, aquí José Rubio en la guitarra hizo un trabajo impresionante, y aprovechando que fue cantante de RAINBOW “Kill The King” y “Rainbow In The Dark” de DIO, para disfrute de los oídos más metaleros. Fuera del set y para acabar el concierto hizo una cover más, en este caso un “Separate Ways” de JOURNEY excesivamente metalizado que al menos a mi me pareció un auténtico esperpento.
MARC STORACE
MARC STORACE está en forma y patea culos. Dos verdades que demostró durante su concierto en el Frontiers. Y además, y esto es importante, parece que la suerte le empieza a sonreír en su carrera en solitario. Tras la reunión de la formación clásica de KROKUS y su posterior separación en 2018, algo extraño porque les fue realmente bien tanto en las giras como con los discos nuevos que publicaron, Marc decidió lanzarse en solitario justo cuando comenzó la pandemia, y su disco “Live To Let Live”, (posteriormente reeditado por Frontiers), quedó en el olvido. Su reciente trabajo, “Crossfire” es un pepino de hard rock clásico y lo saben sus seguidores, porque con semejante carrera con KROKUS la tentación de hacer un set basado en la nostalgia era evidente.
Sin embargo Marc equilibró el repertorio con temas de su etapa en la banda suiza (“Midnite Maniac”, “To The Top”, “Screaming In The Night” o la final “Rock´n´Roll Tonight), pero también las canciones de sus trabajos en solitario como la hardrockera “Rock This City”, la más acelerada “Screaming Demon” o la aplaudida “Live And Let Live” todas interpretadas con un extra de pasión. Además, Ronnie Romero apareció para cantar “We All Need The Money” e incluso nos coló una versión del “American Woman”. Destacó también en su banda la presencia de dos mujeres, la enérgica Emi Meyer empujando con el bajo y la más seria Anna Cara, que se hizo cargo de las guitarras solistas y que tuvo un papel protagonista.
ROBIN MCAULEY
Fue un gran detalle que Frontiers contara con una leyenda del género como ROBIN MCAULEY con su proyecto en solitario. Cuando te has pasado media vida cantando para otros, y trabajando como mercenario, que alguien se fije en lo que haces por ti mismo es meritorio. Con una banda base de músicos italianos entre los que figuraba Andrea Arcangeli de DGM al bajo, basó la primera parte del concierto en los temas de sus dos discos para Frontiers. “Alive”, “Dead As A Bone”, “Feel Like Hell” o las más actuales “Till I Die”, “Soulbound” o “The Best Of Me”, que sinceramente dejaron a la audiencia algo fría. Algo que cambió de manera radical cuando en la parte final enlazó hasta cuatro canciones de su etapa en MSG. “Love Is Not A Game”, “This Is My Heart”, “Gimme Your Love” y sobre todo “Anytime” que, ahora si, hizo que el público se revolucionara.
Hizo bien en pasar por alto su etapa en SURVIVOR, ya interpretó esas canciones durante el concierto de PRIDE OF LIONS el día anterior, y tampoco cayó nada de BLACK SWAN, a pesar de que Reb Beach no andaría muy lejos. No fue un show para recordar por siempre, pero si fue el concierto de un músico honesto a sus 72 años.
MIKE TRAMP´S WHITE LION
MIKE TRAMP´S WHITE LION fueron los siguientes en aparecer en el escenario. Me cuesta llamar así a la banda, pero es como figuraba en los carteles y como se han denominado a lo largo de toda la gira. Pero esto es Mike Tramp y no WHITE LION, aunque solamente interprete las canciones de la banda madre, de cuyo legado se ha adueñado con el paso de los años. Y no es que los músicos que lo acompañan hagan un mal papel, pero Marcus Nand (con su look a los Joe Perry) por muy bien que lo haga no es Vito Bratta, porque sencillamente nadie puede llegar a serlo.
Esa forma de tocar mezclando virtuosismo y feeling hardrockero es inigualable y aunque cumplió musicalmente, para los que hemos desgastado “Fight To Survive” o “Pride” el vacío era palpable. Mike nunca ha tenido una voz privilegiada, y con los años ha perdido algo de fuelle, pero el tono sigue ahí, la manera de cantar y de entonar sigue intacta y eso, al menos a mi, me retrotrayó 30 años en el tiempo y me permitió disfrutar enormemente del concierto. No hubo ninguna sorpresa en el repertorio y nadie la esperó. Trece temas y de ellos seis del multiplatino Pride.
Empezaron con “Lights & Thunder” de Mane Attraction, su último gran single, y a partir de ahí el repaso a sus hits fue total. “Hungry”, por siempre una de mis favoritas, “Lonely NIghts”, “El Salvador”, la balada “Broken Heart”, “Little Fighters”, e incluso “Out With The Boys” con ese sonido más glam. Y para el triunvirato final “When The Childrens Cry” (¿donde he guardado el mechero?), “Wait”, que dejó a muchos con el vello de punta, y “Lady Of The Valley”. Faltaron pocas de las clásicas, quizás “All You Need Is Rock´n´Roll” o “Love Don´t Come Easy” pero no había tiempo para mucho más. A Tramp se le vio feliz y participativo, moviéndose constantemente por el escenario y muy contento por la acogida de las canciones, y muchos, como yo, acabamos terriblemente contentos de este viaje en el Delorean.
HAREM SCAREM
HAREM SCAREM eran los cabezas de cartel de la última jornada, y por tanto de la edición 2025 del Frontiers. A pesar de la hora y de que se trataba de un domingo previo a una jornada laboral, nadie se quiso perder a los canadienses, una de las bandas fetiches del sello y por extensión del género. Disponían de tiempo para desgranar todo el repertorio y eso les permitió no hacer ningún recorte sobre el set lists, que fue el mismo que se pudo disfrutar un par de días antes en Madrid. Es increíble que con casi cuatro décadas de trayectoria la banda siga tan en forma y con tantas ganas.
El dueto Hess/Lesperance, algo así como un Jagger/Richards del rock melódico, siguen facturando discos más que dignos, cuyas canciones, aunque con menor acogida que sus clásicos, pueden compartir repertorio con ellos sin problemas. De hecho fue “Better The Devil You Know”, una de sus nuevas composiciones las que abrió el show y no tardó mucho en aparecer “Gotta Keep Your Head Up”, cantada por Darren Smith, también de su nueva obra. Fue sencillo comprobar que Hess sigue siendo uno de los mejores vocalistas de siempre en el género y que Lesperance se basta a la guitarra para llenar todo el espectro musical. Esto no es Winger con sus tres guitarras “virgueros”, esto es un músico trabajando para la canción y con un sonido completamente personal.La segunda en sonar fue “Hard To Love” y con este primer clásico ya todo el mundo se puso a cantar y saltar con euforia. Y es que “Mood Swings”, sigue siendo la piedra angular del repertorio, con “Stranger Than Love”, “Mandy”, “If There Was A Time”, “Sentimental Blvd.” (nuevamente con Darren a la voz), o las finales “Change Comes Around” y “No Justice”, que hizo temblar los cimientos de la sala.
Nuevamente destacó la calidad vocal de todos los músicos, que tuvieron su momento como solista. Pete Lesperance interpretó “Boy Without a Clue”, de su disco en solitario, Cassy Paris fue invitada a hacer en dueto “The Death Of Me”, e incluso Mike Vassos con una versión del “Summer Of ´69” que si bien no sonó mal me sobró, y me hubiera gustado que metieran otro tema propio. Fueron uno de los vencedores de esta edición e hicieron que todos nos encamináramos a la puerta de salida con una sonrisa en la boca. Por cierto, fue muy curioso que Serafino Perugino, el gran capo de Frontiers, se situara junto a la puerta y fuera saludando uno por uno a todos los asistentes que lo desearon. Como en esas bodas en las que todo el mundo se lo ha pasado de lujo.
Texto y fotos: Fran Cea
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Nosotros al menos tenemos el lion rock fest que es algo muy parecido, que envidia ver sobretodo a pride of lions, honneymoon suite, winger y asia (a harem scarem les vimos hace dos semanas).
Ojalá vengan Asia con esta formación a España, el chaval nuevo es un gran acierto de Downes.
Bonito gesto de Kip Winger.
Buen cartel de grupos podríamos decir de segunda línea aunque no debe tomarse como menosprecio en absoluto, me gustan mucho los discos primeros de Bonfire, y Crazy Lixx en directo me encantaron en el Ripollet Rock. Hay grandes nombres por supuesto pero no es lo mismo ellos solos que con sus bandas madres, Peterik es una leyenda del AORr pero no es lo mismo él solo que ver a Survivor.
Un festival de este tipo es ideal para estos grupos, suelen tener en su carrera unos cuantos muy buenos temas pero no el suficiente fondo de armario para un concierto completo de hora y media o dos horas ( si no tocan nada de sus bandas madres o de donde han estado ), es apreciación personal por supuesto. Por ejemplo, FM son venerados pero considero que Indiscreet y Tough it out si son muy buenos y de esas 20 canciones hay 10 al menos que son excelentes pero el resto de su carrera no se parece nada a esos dos discos.
Asia para mi están en un nivel superior, aparte de su joya de primer álbum, los dos siguientes son también muy buenos e incluso con el cantante que sucedió a Wetton sacaron buenos temas.
Hola!! Los tres primeros discos de Bonfire, fueron regrabados en 2023. Y, francamente, me parecen infumables. El cantante es excesivamente gritón
Buena review de un festival muy chulo… lo de Frontiers es una de las grandes incógnitas de la industria del disco a nivel internacional desde hace décadas… un pequeñísimo sello italiano que ficha a grupos de fama mundial pagando auténticas burradas que ningún otro sello ni multinacional en su sano juicio pagaría… De dónde saca el dinero esta gente o quién les financia realmente?… pregunta retórica, claro.