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Miercoles 9 de Junio del 2010 – Sala La Riviera – Madrid
Hace unos días el cuarteto americano CINDERELLA visitaba nuestro país por primera vez, lo que levantó una expectación que, a pesar de la buena entrada que registraba el recinto, no consiguió llenarlo por completo.
Aparte de los festivales, esta era la única fecha europea del grupo, y para ella contaron con los irlandeses STORMZONE como teloneros. La banda ha editado esta primavera un segundo trabajo excepcional titulado «Death Dealer», y aunque el público se mostró bastante desconocedor de su propuesta, STORMZONE no se amilanó y realizó una gran actuación repleta de energía y calidad.
El quinteto gozó de un sonido bastante bueno, y el cantante John »Harv» Harbinson lideró al grupo a la perfección muy bien arropado por los dos guitarristas Keith Harris y Chris »Poley» Polin. Hay que destacar sobre todo la labor del segundo, que demostró ser un músico con grandes dotes.
Si no recuerdo mal, la banda no tocó ningún tema de su debut de 2007 «Caught In The Act», centrándose en su reciente «Death Dealer», del que ofrecieron interpretaciones muy interesantes de cortes como «Secret Gateway», «Legend Carries On», «Immortal», la balada «Wasted Lives» o el sensacional primer single «The Memory Never Dies» entre otras.
En resumen, STORMZONE aprovecharon muy bien su tiempo, demostrando ser un grupo muy profesional y entregado a tener muy en cuenta.
Tras la inevitable espera, CINDERELLA aparecían en el escenario con «Second Wind» y «Push, Push», llevándose un más que caluroso recibimiento.
A pesar de que la concurrencia se mostró muy entregada desde el principio, al cuarteto le costó corresponder al mismo nivel, ya que dieron una imagen bastante distante, fría y en ocasiones incluso altiva hasta bien entrada la actuación.
A los allí congregados no pareció importarles mucho esa actitud inicial de los americanos, ya que jalearon cada tema con un fervor total.
La banda no se ha complicado la vida eligiendo el repertorio, y aunque el concierto fue corto, no se puede decir que faltara ningún tema relevante. «Somebody Save Me» fue el primero en recibir el absoluto beneplácito del público, aunque «Night Songs», «Shelter Me», «Falling Apart At The Seams» o «Coming Home» tampoco se quedaron atrás.
La actuación fue breve pero intensa, sobre todo al final con la banda totalmente integrada e interpretando sus más celebradas composiciones, «Gypsy Road», «Don´t Know What You Got (Till It’s Gone)» y «Shake Me», que cerraron un gran concierto de CINDERELLA en este primera, y posiblemente única, visita a España.
En el plano técnico, el sonido fue bastante bueno, al menos en el centro donde yo estaba, y aunque Tom Keifer no clavó lo grabado en los discos, no lo hizo mal en absoluto y demostró haberse adaptado muy bien a su actual situación tras varias operaciones de garganta. En general, toda la banda sonaba muy compacta y ensayada.
Personalmente tengo que decir que eché de menos «Blood From A Stone» del injustamente denostado «Still Climbing», pero para los que no habíamos visto nunca a CINDERELLA (imagino que la gran mayoría de los presentes), creo que fue un gran concierto bastante fiel a lo que tuvo que ser la banda en los 80, que siendo sinceros, era lo que todos estábamos esperando.
Texto: Antonio Cerezuela
Fotos: Sergio Albert
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