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+ ALIEN WEAPONRY + WITCH CLUB SATAN
Sábado 28 de Febrero de 2026 – Sala Santana 27 – Bilbao
Este sábado, Bilbao marcó la última parada del paso de los suecos AVATAR por nuestras fronteras. Con un tiempo sorprendentemente agradable y una acogida que llevaba semanas anunciando recinto casi lleno, la ciudad se preparaba para recibir a los escandinavos como merecía la ocasión. Desde horas antes, el ambiente ya era el de las grandes noches con grupos de amigos charlando animadamente, o tomando cervezas en los aledaños del recinto. Esa mezcla de expectación y ganas que sólo precede a los conciertos especiales.
Los suecos AVATAR, lejos de ser unos recién llegados, acumulan ya veinticinco años de trayectoria en los que su música ha evolucionado constantemente, atravesando múltiples virajes sin perder una identidad propia cada vez más definida. Hace años que les seguimos la pista y aún recordamos cuando apenas eran conocidos y abrían festivales europeos a las diez y algo de la mañana, ante seguidores que decidían madrugar para ver su comparecencia. Incluso entonces se intuía que aquello no podía quedarse ahí y que era solo cuestión de tiempo que alcanzaran una posición como la que hoy ostentan. Su secreto nunca ha sido otro que el tesón, el trabajo incansable y la unión férrea de unos integrantes que llevan media vida remando en la misma dirección, creciendo paso a paso hasta convertirse en la potente maquinaria escénica que ahora arrastra multitudes.
WITCH CLUB SATAN
Como aperitivo de la velada, aparecieron en escena el trío noruego de ‘black metal’ que encabezaba la opción temprana del día. Sumergidas en una atmósfera lúgubre, las tres féminas hicieron su entrada acompañadas de una intensa neblina y del olor a incienso que portaban. Su comparecencia dibujó una realidad muy particular más dirigida a los seguidores de su rollo.
Concentradas en su propuesta, iniciaron su repertorio con una mezcla musical basada en su único trabajo homónimo, complementada con un show teatral que impactó a buena parte de los asistentes que ya ocupaban gran parte del recinto.
Repasaron en su lapso de treinta minutos, siete temas, de los que destacaron instantes de “Fresh Blood, Fresh Pussy”, “I Was Made Of Fire” o la enrevesada “Solace Sisters”.
ALIEN WEAPONRY
Los segundos en desfilar fueron los neozelandeses ALIEN WEAPONRY, un trío escorado al groove metal que ha ido forjando su reputación gracias a su contundente propuesta. El primer cambio sustancial se percibió con la mejora notable de la calidad del sonido, que aportó nuevas sensaciones al espectáculo.
Los músicos de ascendencia maorí impregnaron su esencia desde su llegada al escenario, con tatuajes polinesios, ejecutando la haka y repasando cinco temas de su trayectoria, donde sus orígenes quedaron claramente de manifiesto, con su puesta en escena, letras y el despliegue de su potente propuesta musical.
Cortes de marcado carácter tribal resonaron con fuerza, destacando piezas tan fulgentes como “Rū Ana Te Whenua”, “Te Riri o Tāwhirimātea” y la ineludible “Kai Tangata” que cerró sus treinta minutos de revisión.
AVATAR
A las ocho y media pasadas, una neblina azul cubría todo el escenario para recibir a los suecos que hicieron su entrada de forma escalonada cubiertos con unas capas y con su jefe de filas portando un farol antes de acometer el primer pelotazo de la noche que impresionó , un pegadiza “Goat Captain” que enardeció desde sus primeros compases para regocijo de una sala apretada para esos instantes.Despojados de sus capas, concatenaron una demoledora “Silence in the Age of Apes” que lució los primeros molinillos acompasados sobre las tablas, convirtiendo el recinto en un hervidero. Un cambio de estilos que desvelaba la intención de la banda de recuperar sus diferentes versiones y repasar su catálogo.
La banda había engalanado el escenario con un telón de circo de fondo y un potente juego de luces que contribuía de manera notable a la creación de la atmósfera imprescindible para que se desarrollase su comparecencia. En esa tónica continuaron con otro peso pesado de la talla de “The Eagle Has Landed” en donde la concurrencia se animó a canturrear a pleno pulmón varios tramos del tema. Los cambios de estilo propulsaban el show con fluidez y versatilidad como fue el paso natural a una abrumadora “In The Airwaves” que volvió a embriagar al personal y dejó entrever el recibimiento al nuevo material.
El quinteto nórdico de AVATAR puede presumir de una conexión intachable entre todos sus integrantes. El larguirucho Johannes llegó tan en forma como deseábamos después de haber estado fastidiado días antes. La dupla guitarrista, formada por el exultante Jonas Jarlsby y Tim Öhrström, demostró su calidad con continuas muestras de precisión y nitidez, mientras que la férrea base rítmica se mantuvo infranqueable durante toda la actuación gracias al impecable trabajo de Henrik Sandelin, que no solo destacó con su instrumento, sino que también aportó guturales y coros desde su soporte de micrófono con resorte, y del batería John Alfredsson, auténtica garantía en la retaguardia sonora para mantener la solidez del conjunto.
Comandados por el inefable Johannes Eckerström, desplegaron en esta ocasión una enorme “Bloody Angel”, un tema de melodías enrevesadas que envuelven la historia que relata y que fue secundado con entusiasmo por el público. Sin apenas bajar el pistón, dieron paso a la novedosa “Death and Glitz”, con tintes industriales, donde la banda volvió a explorar otras facetas sonoras con notable acierto. Continuaron la fiesta con una correosa “Blod”, elevando aún más la intensidad y recuperando sobre las tablas los característicos molinillos intercalados del espectáculo.
En un tono más moderno llegó la muy bien recibida “The Dirt I’m Buried In”, que volvió a dejar muestras de la calidad guitarrística de Jonas Jarlsby. Los suecos retomaron después un sonido más férreo y rítmico con “Colossus”, un corte que avanzaba con paso firme entrelazando cada compás con contundencia antes de retroceder hacia épocas más añejas de su discografía mediante “Torn Apart”, uno de sus pilares más celebrados y recibido con una gran respuesta por parte de la concurrencia.La sala aprovechaba el tirón y su voceras tan comunicativo e histriónico como de costumbre se metía al personal en el bolsillo.
La aparición del piano en escena, otorgaba protagonismo a Johannes para que dejara muestras de su categoría con una pulida versión de “Howling at the Waves” ejecutada de forma soberbia, antes de dar paso al lucimiento a otro de sus miembros, el guitarrista Jonas Jarlby que se subió a su trono tras la intro ‘Glory To the King’ en “Legend of the King” para realizar una impresionante exhibición al mástil, con solos muy rebuscados, haciendo hincapié en varias de las zonas más complejas de la guitarra. Después de interrumpir el repertorio, desataron nuevamente la locura con una agitada ejecución de “Let it Burn” antes de saltar a una trepidante “Tonight We Must Be Warriors” de su nuevo trabajo con la que amagaron finiquitar la sesión.
No tardaron en regresar al escenario para acometer el triplete final reservado para la ocasión. En un tono más relajado optaron por reemprender el vuelo con la flamante y melosa “Don’t Go in the Forest” antes de quemar los últimos cartuchos con dos de sus estandartes principales, “Smells Like a Freakshow” y “Hail the Apocalypse”, con los que pusieron el broche de oro a una actuación que terminó por todo lo alto.
Los suecos triunfaron en un gran noche, donde quedó claro que ya son parte de la primera línea, del rollo, con una banda entregada en directo a unos seguidores que tenían ganados de antemano como reflejó su comparecencia.
SetList:
- Captain Goat
- Silence in the Age of Apes
- The Eagle Has Landed
- In the Airwaves
- Bloody Angel
- Death and Glitz
- Blod
- The Dirt I’m Buried In
- Colossus
- Torn Apart
- Howling at the Waves
- Glory to Our King
- Legend of the King
- Let It Burn
- Tonight We Must Be Warriors
Encore: - Don’t Go in the Forest
- Smells Like a Freakshow
- Hail the Apocalypse
Texto: Txema Garay
Fotos: Peifer
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ALIEN WEAPONRY
WITCH CLUB SATAN



















































El último tema no es «Hail to the Apocalypse»?
No es tal y como lo han puesto en la crónica