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Critica del CD de AC/DC – Power Up

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AC/DC – Power Up

Discográfica: Sony Music

Puntuación Popular

(8 votos) 7.88/10

AC/DC - Power Up Seis son los años que llevaban AC/DC sin editar disco. En este lapso, la banda realizó una gira mundial presentando “Rock or Bust”, incluyendo el sorprendente cambio de vocalista en el último tramo de la misma, donde la sustitución de Brian Johnson por parte de Axl Rose salvaría  la papeleta. No puede dejar de mencionarse que en este tiempo también se produjo la luctuosa pérdida de Malcolm Young. Siempre será añorado y recordado como mecenas, ideólogo y principal compositor junto a su hermano Angus.

Con el paso del tiempo, los rumores y especulaciones sobre la grabación de un nuevo disco se sucedieron: ¿Cantaría Brian Johnson en él? ¿Lo habría grabado AXL, de manera total o parcial? ¿Volvería el otrora huido bajista Cliff Williams? ¿Quién se haría cargo de la batería? ¿Contendría el disco fragmentos de guitarras grabados por Malcolm en el pasado? Estas incógnitas finalmente se vieron despejadas en el momento que vimos a la formación clásica acompañada de Stevie Young. Y es que, ¿quién mejor para sustituir a Malcolm que su propio sobrino?, máxime cuando ya había sustituido a su tío hacia 1988, durante su rehabilitación.

Mucho se ha hablado y especulado sobre el contenido sonoro de “Power Up”. Entiendo que, como comenta Angus Young en las entrevistas, habrá riffs que compusiera junto a su hermano Malcolm, aunque por otro lado, me inclino más a pensar que el grueso del álbum haya ideado principalmente por el pequeño de los Young. El caso es que echo en falta mucho ese punto que le daba Malcolm a las composiciones. Y es que si bien es cierto que Angus siempre ha sido la cara visible en AC/DC, Malcolm era el líder en la sombra. El estratega. Aquel que dirigía los pasos de la banda. Todo se ejecutaba bajo su batuta. Se dice incluso que nada salía bajo la marca AC/DC sin la expresa aprobación de Malcolm, siendo además una persona exigente con todo lo que se editaba bajo las siglas que él había cimentado junto a su familia. Reconozco que con “Rock or Bust” tuve ya esta sensación que aquí se acrecienta.

También se ha hablado mucho de “Power Up” como homenaje a Malcolm Young. Un nuevo disco dedicado al compañero caído, como en su día fuera “Back in Black” con respecto a Bon Scott. Aunque ciertamente, comparar éste trabajo con el de 1980, siendo aquel uno de los álbumes más vendidos en la historia de la música, es, a nivel de calidad, algo fuera de lugar. Sólo da lugar a poner uno junto al otro como contexto histórico al ser el primer lanzamiento tras el fallecimiento de un miembro de la banda. Eso y que ambos llevan el logotipo con el rayo en su portada. ¡Nada más!

Por supuesto y como no podía ser de otra manera, “Power Up” es puro AC/DC, siendo ésta precisamente una de las señas de identidad de la banda. Nada cambia. Todo permanece invariable desde su debut. Son los estudios de grabación y los diferentes productores, los que han ido aportado matices a una banda que, por convicción, se mantiene invariable, haciendo lo que en ellos es toda una religión: rock&roll.

Y dentro de esos matices, me ha llamado la atención lo melódico que es el disco. Gran parte de los temas (sobre todos los que componen su primera mitad), tienen un uso de las melodías que en ocasiones se me antoja exagerado para una banda como esta. Una producción impoluta, cargada de medios y agudos, que a veces me hace pensar en “Power Up” como en un “Fly on the Wall”, pero sonando a limpio. Sumemos a la ecuación cierto resquicio de “Blow Up Your Video”, aquel uso melódico que se le daba a los coros en “The Razords Edge” más el sonido del “Rock or Bust” (pareciendo algunos de los temas que aquí se encuentran como sobrantes de este último) y obtenemos como resultado una aproximación a lo que la banda nos propone en pleno 2020 (aunque se grabara en 2018, de hecho).

“Realize” es una buena muestra de esto que digo, muy melódica, los coros marcando melodías y con un detalla que, en otras bandas es algo totalmente habitual pero que en AC/DC, con esas producciones tan de puro directo no, que es el hecho de notar la guitarra de Angus y la voz de Brian superpuestas en algunas de sus melodías. Sin perder esa línea melódica continúa “Rejection”, con muchos coros de apoyo en las estrofas, aparte de los del estribillo. En definitiva, dos temas que llaman la atención por su propuesta a nivel de producción, pero que no terminan de rubricar un inicio rompedor, como de un álbum de los australianos se espera.

“Shot in the Dark” sin embargo, me ha gustado mucho. Tiene potencial para los directos (cuando quiera que éstos puedan ser celebrados), ese halo “macarra” que tanto se espera uno en esta banda y un estribillo pegadizo.

Sin embargo, “Through the Mists of Time”, continúa con esa onda melódica y los exacerbados coros, basando su potencial en un gracioso glissando que contribuye a conformar el riff principal. “Kick You When You’re Down” es una de las que más me recuerdan al “Fly on the Wall” con su dibujo a base de cuerdas de guitarra pellizcadas mientras Phil Rudd ejecuta uno de sus míticos ritmos machacando el timbal base junto a la caja, llevando el charles semi abierto con el pie.

Y llegamos al que es mi tema favorito del álbum, un alucinante “Witch’s Spell”, del que todavía no me explico como alguien no ha elegido como primer single. La canción tiene toda la crudeza que tanto nos gusta a los que somos fans de esta maravillosa banda, aparte de ese rollo pegadizo que se te queda a primera escucha pero que además se que queda pegado y vas tarerando una y otra vez.

Otra canción que también me ha encantado es “Demons Fire”, en la que me la manera en la que Brian modula la voz de grave (con un tono muy vacilón, casi maléfico) a aguda me introduce en un tema bailongo, con cuyo riff basado en una bajada y subida cromática no podrás parar de mover los pies al compás. Le sigue “Wild Reputation” y ese sabor bluessy canalla, con cierto aire a los Rolling Stones que me encanta.

Y sin embargo, aquí se acaba lo mejor que el disco nos podía ofrecer, pues “No Man’s Land” nos presenta un riff algo anodino cuyo principal atractivo es estar ejecutado a dos octavas, pero sin gracia alguna, “System Down” es un tema demasiado arquetípico -sí, bueno, todos lo son… pero aquí ya es que lo hacen para rellenar, sin mayores pretensiones- con un Brian alargando sus melodías sin gracia, como sin saber muy bien qué hacer o un “Money Shot” que recupera algo las sensaciones gracias a su riff ejecutado a base de notas principales y réplica, con ambas guitarras paneadas a izquierda y derecha, pero falto de mayor ambición.

Afortunadamente con “Code Red “ salimos del “relleno” y lo hacemos con un tema vacilón, apto para mover los pies una vez más y un estribillo en cuyo coro central tenemos reminiscencias de aquel “Stand Up” (una vez más en referencia a aquel “Fly on the Wall”).

Esto es en definitiva lo que AC/DC nos proponen en 2020. Un álbum con sus altibajos (y es que a estas alturas, no creo que nadie esperara otro “Let There Be Rock”, por poner un ejemplo), pero conservando su seña de identidad impertérrita en más de cuarenta y cinco años de carrera discográfica (que se dice pronto). Caracterizado en esta ocasión por esa línea melódica tan predominante sobre todo durante la primera mitad de su duración.

Un disco muy esperado que nos sirve, una vez más, para recordar dos de las figuras más queridas e inimitables en la historia del rock&roll: Bon Scott y Malcolm Young. “Los que van a rockear, ¡os saludan!”

J. José JiménezJ_Jose_Jimenez@RafaBasa.comwww.twitch.tv/metal_dj_phoenix

Lista de Temas:

  1. Realize
  2. Rejection
  3. Shot In The Dark
  4. Through The Mists Of Time
  5. Kick You When You’re Down
  6. Witch’s Spell
  7. Demon Fire
  8. Wild Reputation
  9. No Man’s Land
  10. Systems Down
  11. Money Shot
  12. Code Red

 

 

 

32 COMENTARIOS

  1. A mí me está gustando. Cada tema tiene su pequeño detalle. Una vez que les pillas las melodías se convierte en un disco bastante agradable. Sin grandes pretensiones, eso sí.
    Quizás el que más me ha convencido desde el Ballbreaker, o quizá es que no he escuchado el black ice, burst o stiff con tanta atención.
    No es comparable a los que van antes del Ballbreaker. No tiene esa energía.

  2. Si se compara con Back in black siempre sabrá a poco.Yo no lo he escuchado, pero creo que hay que valorarlo objetivamente, si se disfruta escuchandolo, pero si se compara con uno de los mejores discos de la historia, se le pone el listón muy alto, teniendo en cuenta que no está Malcom y que son ya mayores.
    El Shot in the Dark me gusta bastante.
    Apuesto, sin haberlo escuchado, que nadie puede citar un album de 2020 mejor que este, sin contar recopilatorios y directos, como el que va a sacar Iron Maiden.

  3. Soy poco exigente con estos tíos. Probablemente vivo de la nostalgia y de los grandes momentos que me han hecho vivir desde hace 30 años. Me estrené con el The Razors Edge y luego poco a poco me fuí comprando sus cintas, 995 pesetas creo que costaban, con el logo de Atlantic abajo a la derecha y la portada. Empece con los del Brian y poco a poco fuí por los demás, sin ningún criterio, antes no había forma de informarse bien. Si se parece al Fly on The Wall me va a gustar, para mi es el disco heavy de AC/DC. El Blow Up me parece un gran disco. Vamos que si esa es la linea superará mis expectativas.

  4. Aún no lo he escuchado pero el comentario del reseñista de que algunos temas parecen sobras del anterior Rock or bust da miedo; era un disco muy flojo. Lo escucharemos y opinaré aunque el single me dejó muy frío, aunque como comprador todavía de música física no me he gastado un euro en nada de ellos posterior a Ballbreaker porque creo que la música que ofrecen esos discos es floja, floja con algunas canciones sueltas en Stiff upper y Black ice y nada en Rock or bust.

    Existen dos corrientes de opinión respecto a los grupos clásicos que son historia viva porque se lo han ganado: no editar música nueva si va a estar muy lejos de su nivel o hacerlo para no vivir de los grandes éxitos en las giras y no ser una banda revival. Mi opinión en la vida es que si no tienes nada que decir mejor callar. Y esto vale tanto para AC/DC como para Robert de Niro. Sin embargo si tienes algo que decir todavía como Judas Priest hazlo.