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Critica del CD de TRIPTYKON – Requiem (Live At Roadburn 2019)

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LIVE VUVUZELA.ES
Century Media - Triptikon
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TRIPTYKON – Requiem (Live At Roadburn 2019)

Discográfica: Century Media

Puntuación Popular

(1 votos) 8/10

 TRIPTYKON - Requiem (Live At Roadburn 2019) El viaje de “Requiem” comenzó hace muchos, muchos años. 33, para ser exactos.

Como CELTIC FROST, unos veinteañeros Tom ‘Warrior’ Fischer y Martin Eric Ain anhelaban la composición de una obra de carácter fúnebre para instrumentación clásica en tres movimientos, que irían editando por partes con el anhelo de, algún día, interpretarlas todas juntas en un apoteósico concierto. La idea era eso, una idea increíblemente ambiciosa para unos jóvenes en lo más huracanado de sus vidas, y comenzó realmente bien con un primer acto contenido en “Into The Pandemonium” (1987), con el título de “Rex Irae”, que encajaba difícilmente en aquel apoteósico concierto pero que fue a su vez la primera piedra de algo mucho más grande. Después, conforme los designios de la banda les llevaban a través de un maremágnum de giras, idas, venidas, y separación, la idea cayó al borde de un agujero negro durante casi 20 años, hasta que en el año 2006, con la reunión de la banda llega “Monotheist”, y con él la última parte del “Requiem”, “Winter”, que a su vez cerraba aquel magnífico disco a modo de ‘outro’. Desde luego, en aquel momento no parecía la mejor manera de componer una obra tan exigente, el ir componiendo las partes de forma salteada, y con un par de décadas de diferencia entre ellas… CELTIC FROST regresaban por todo lo alto, y con ellos la idea de “Requiem”, pero de forma nada sorpresiva, la banda se vuelve a romper, y con ellos, la esperanza de ver algún día la obra conclusa.

Poco después de la separación llega TRIPTYKON, la prolongación del legado de CELTIC FROST con Tom a la cabeza, pero desde un comienzo, “Requiem” no parecía figurar entre los planes más inmediatos de la banda. Fue en 2017, con la muerte de Martin E. Ain, cuando ‘Warrior’ se decidió finalmente a darle un fin (o un movimiento intermedio, mejor dicho), a su obra; con el fallecimiento de su amigo, “Requiem” había cobrado verdadero sentido, y la determinación de acabar la obra con TRIPTIKON era irrevocable. Sólo faltaba el cómo y el cuándo, y ahí es donde entran Walter Hoeijmakers y su Roadburn Festival.

La relación de Tom con el festival neerlandés ha sido larga y extensa, lo que unido a la verdadera devoción de Walter por la banda, y la ilusión infantil de este por hacer posible lo imposible, hicieron el resto. Sólo así se entiende que no podía suceder en otro lugar, como así terminó ocurriendo el viernes 12 de Abril de 2019, en la sala 013 de Tilburgo, dentro de la edición 2019 de Roadburn, y con la banda acompañada de nada menos que de la Metropole Orkest, ganadora de varios Grammy. Antes, Tom tuvo que finalizar la obra, con un movimiento intermedio que tendría que ser muy extenso, que compuso bajo una gran presión, y que escucharíamos en primicia mundial allí. Su nombre eso sí, “Grave Eternal”, ya nos daba una idea de lo que nos íbamos a encontrar más o menos.

Quizás en este punto, el lector pueda llegar a pensar que larga introducción para tan sólo un directo. Bueno, “Requiem (Live At Roadburn 2019)” es mucho más que un directo. Es el trabajo de más de tres décadas, la cristalización de un macabro delirio de grandeza juvenil, y el documento audiovisual que inmortaliza ese momento, que se hizo esperar tantos años, y que ocurrió una única vez de forma efímera y majestuosa.

Sólo conociendo el fascinante trasfondo de “Requiem”, se puede llegar a comprender el nivel de expectación, respeto y admiración que vivimos aquel viernes en la 013 entorno a las 14H. Decir que la grabación, tanto en audio como en DVD, recoge de forma cristalina lo que fue aquello debe ser más que suficiente para describir lo que el fan va a encontrarse en este imprescindible concierto.  Cada susurro de cuerda, cada percusión, cada eco -y por supuesto la tenebrosa voz de Tom, jugando a placer con la fragilidad inquietante de Safa Heraghi- queda recogido en una edición riquísima, que es disfrutable a varios niveles diferentes entre sí.

Ya conocíamos “Rex Irae” y “Winter”, pero sobre todo la interpretación de la primera, si se compara con la aparecida en “Into The Pandemoniom”, gana infinitamente en grandiosidad, gravedad, cuerpo, y en absolutamente todo. Además, la voz de Safa me resulta más enriquecedora para el tema, aun siendo menos operística o aguda que la que grabó en su día Claudia-Maria Mokri, un registro diferente desde luego pero para mi gusto más favorecedor.

Sí quería hacer una mención especial a “Grave Eternal”, que como es lógico ocupó la mayor parte del concierto al ser su parte central y con diferencia la más larga con más de media hora (las otras dos no superan los 7 minutos cada una). Bueno, la parte intermedia de “Requiem” se estrenó a nivel mundial aquella tarde, y decir que es algo muy, muy denso, enormemente lúgubre, que por momentos roza el ‘funeral’ o el ‘drone’ orquestal, y que incluye partes magistrales y elementos tan arriesgados como largos silencios, de los que el público del festival fue parte esencial. Esos silencios amedrentan, aunque lamento decir que la grabación no puede llegar a transmitir ni la mitad de cómo se vivieron ‘in situ’. Es también la parte donde mayor sentido cobra la orquesta, y donde el concierto tomó el tinte más clásico digamos, una parte en la que la dirección de Jukka Iisakkila fue esencial y enormemente disfrutable, tanto si se está familiarizado con la música clásica como si no.

Si a esto le añadimos una portada de ensueño, obra del italiano Daniele Valeriani, que podría terminar siendo el nuevo HR Giger para la banda, nos deja como resultado la que para mí es la mejor noticia en lo musical que nos ha dejado 2020. Un trabajo imprescindible, disponible en una enorme variedad de formatos, que suponen el cierre de un círculo interminable.

Jorge del Amo Mazarío (Jorge_del_amo@rafabasa.com) – Twitter: @Jorge_del_amo

Lista de temas:

  1. Rex Irae (Requiem, Chapter One: Overture) (06:34)
  2. Grave Eternal (Requiem, Chapter Two: Transition) (32:28)
  3. Winter (Requiem, Chapter Three: Finale) (06:54)

 

 

3 COMENTARIOS

  1. Pues tras leer el artículo, me han entrado unas ganas locas de escucharlo. Conozco la obra de Tom G desde siempre, pero no era conocedor de que ambos temas iban relacionados entre sí aunque tuviesen tanta distancia en el tiempo y que pretendían formar parte de una trilogía hasta hoy incompleta. Por lo que me ha gustado mucho éste arículo, en el sentido de que aporta datos que hacen que a la hora de escuchar un disco, lo aprecies un poco más.
    Y es que todas esas curiosidades, que no hace que un disco sea mejor ni peor, pero añaden ese aliciente de saber el porqué de tal canción, por qué se grabó así, en ése orden preciso…
    A mí particularmente me hace disfrutar aún más un buen disco.