Inicio Lanzamientos A-Z Critica del CD de OZZY OSBOURNE – Ordinary Man

Critica del CD de OZZY OSBOURNE – Ordinary Man

16

 

OZZY OSBOURNE – Ordinary Man

 Discográfica:  Sony

Puntuación Popular

(3 votos) 9/10

OZZY OSBOURNE - Ordinary Man Han sido muchos los meses en los que se han sucedido multitud de noticias relacionadas con OZZY OSBOURNE y la mayoría de ellas nada positivas. Con un delicado estado de salud, un accidente que le ha hecho pasar por aparatosas cirugías y giras pospuestas, han terminado con la revelación de que el artista sufre Parkinson, el cual le fue diagnosticado en 2003. Incluso los más malintencionados agoreros han esparcido por la red de redes la falsa noticia de su fallecimiento, aprovechando la coyuntura para sembrar la incertidumbre y la tristeza entre sus miles de fans repartidos entre todo el globo.

Por estos motivos, reseñar el que es su nuevo disco es un motivo de gozo, ya que nos permite hacer un paréntesis y poder hablar y debatir sobre algo primordial en un artista como es la creación que nace bajo su firma.

La celebración es doble ya que, no sólo los seguidores de OZZY estamos de enhorabuena por poder tener en nuestras manos su nuevo trabajo de estudio en diez años, sino que además, estamos ante un buen disco, permitiéndonos dejar de lado todas aquellas y aciagas noticias que han aparecido asociadas a su nombre.

Me resulta especialmente curiosa la manera en la que se ha gestado este disco. Lo primero de todo es porque, tras la celebrada reunión del vocalista con Zakk Wylde, el guitarrista que más años ha estado junto a él y con quien hubiere formado lazos prácticamente familiares (OZZY es, sin ir más lejos, el padrino del hijo de Zakk), éste no ha interpretado una sola nota dentro de “Ordinary Man”. En segundo lugar, es la manera en la que el cantante se he metido (o le han metido más bien) en el proyecto, a raíz de una colaboración que hizo con el rapero Post Malone (en una canción denominada “Take What You Want” que aparece como bonus en el disco y que nada tiene que ver con el rock) y cómo el productor habitual de éste, Andrew Watt, se ha encargado de dirigir los mandos de “Ordinary Man” a todos los niveles.

Aparte de Andrew a la producción y guitarras, también tenemos al miembro de RED HOT CHILY PEPPERS Chad Smith y a Duff McKagan al bajo (ambos siendo además parte activa en la composición junto a Watt). Como colaboradores, aparecen los guitarristas Slash y Tom Morello, Charlie Puth tocando los teclados y, nada más y nada menos que Elton John tocando el piano y haciendo dueto vocal junto a OZZY en el tema título que más adelante abordaremos.

A modo de resumen, “Ordinary Man” es una colección de canciones hechas con buen gusto, con el sello intrínseco de OZZY, sobre todo gracias al especial brillo de su voz y que tira mucho hacia el medio tiempo como formato predominante a la hora de componer. Vamos a echar en falta y mucho esas guitarras estridentes, repletas de armónicos que tan en presentes han estado casi siempre en sus álbumes desde que las popularizara Randy Rhoads -D.E.P.- pero como representante contemporáneo de lo que OSBOURNE puede ofrecer discográficamente en pleno 2020, creo que es un buen ejemplo. O dicho de otra manera: no estamos ni mucho menos ante un “Diary of a Madman”, un “Blizzard of Oz” o un “deposite dentro del entrecomillado su disco favorito del de Birmingham” (ni creo que nadie lo esperara a estas alturas), pero tampoco es el peor de sus álbumes (y en este caso me mojo, abro el debate y digo que, aunque para gustos colores, el mío es “Ozzmosis” seguido muy de cerca de “Black Rain”).

Su management ha ido además, preparándonos para lo que se avecinaba, dejándonos perlas en forma de single pocos meses antes de la salida del disco. Ahí tenemos ese “Straight to Hell” que me encantó desde la primera vez que la escuché, jugando con el recuerdo colectivo de los que seguimos al artista con perlas como es “allright now” que OSBOURNE lanza tras el coro y riff iniciales (uno de los riffs más heavies y más clásicos de la obra, todo sea dicho) o esa risa suya pasada por delay en la primera estrofa. ¡A eso se le llama jugar con los sentimientos! Bien jugado por cierto. Me encanta su halo clásico, su desarrollo a golpe de síncopas pare crear las estrofas, su estribillo, la manera en la que el cantante se dobla a graves en la frase que precede a cada estribillo, su precioso interludio con los teclados antes de romper con el último coro y una nueva tanda de “all right now” y, cómo no mencionarlo, ese pedazo de video con la revuelta a su alrededor y el cantante erigiéndose como Príncipe de las Tinieblas absoluto, con su toga negra en medio de todo.

“All My Life” es el primero de los medios tiempos. Se trata de una acertada combinación de guitarras acústicas en las estrofas con estribillo donde aparece la distorsión, sencillo pero efectivo donde OZZY luce a las mil maravillas. La siguiente “Goodbye” pudiera parecer que fuera por los mismos recovecos, si bien es cierto que pronto se muestra como un tema a caballo entre la oscuridad y la melancolía que desemboca en un riff pesado donde me encanta la ejecución de acompañamiento por parte de Chad y Duff. Al final, la cosa termina acelerándose y subiendo de intensidad, coronándose como uno de los temas más interesantes del disco.

“Ordinary Man”, tema título, es la canción compuesta e interpretada junto a Elton John y no cabe duda de que lleva el sello intrínseco de este último (por la composición, así como por la ejecución tan característica del piano) en cada uno de los segundos que la componen. Tiene ese sabor a lo que una vez, hace muchos años se denominara “power ballad” con una producción cuidada, donde todos los elementos van apareciendo poco a poco (las cuerdas sobre todo, están muy bien metidas), un trabajo excelso a nivel de coros y un estribillo que va subiendo en cada una de sus apariciones hasta terminar dándotelo todo. ¿Os sabe a poco? Pues ahí tenemos a Slash aportando su particular estilo con la guitarra y los solos.

Con “Under the Graveyard” tenemos otro de los temas destacados del disco y otro de sus medios tiempos, donde una vez más las estrofas en formato acústico se alternan con estribillos potentes. Tenemos en él además unas poderosas combinaciones melódicas a la hora de construir las líneas de voz y, como sucediera anteriormente, el tema se vuelve a acelerar para aportar el solo (que dicho sea de paso, no es que sea gran cosa). Nuevamente hago referencia a su videoclip, llamando la atención en este caso como una autocrítica del propio OZZY hacia lo que ha sido una vida llena de excesos, llevando al límite todo lo que una estrella del rock&roll supone.

Nos adentramos en terrenos que nos recuerdan y mucho a BLACK SABBATH con esa armónica, el bajo ligeramente distorsionado recreando líneas melódicas similares a las de Geezer Butler y ese ritmo de guitarra oscuro, sencillo y entrecortado con “Eat Me”, de la que destaco también la bajada de intensidad que hay tras el segundo de sus estribillos en el que el bajo esboza tímidamente el camino a seguir. Continuando con ese halo oscuro tenemos las acústicas que forman las estrofas de “Today is the End”, repleta de pasajes lúgubres hasta que llega el coro con un dramático cambio tonal que me encanta por su contraste, abriendo el espectro melódico. En esa misma línea va “Scary Little Green Men” hasta que en su puente rompe el esquema a base de golpes de negra mientras OZZY marca la melodía y desemboca en un estribillo genial, animado, cachondo incluso, sobre todo con esas vocecillas del interludio diciendo “we came in peace” mientras Tom Morello reproduce sus famosos scratches con los efectos de su guitarra.

“Holy For Tonight” es una preciosa balada con un coro muy gospel donde los arreglos de cuerda van apareciendo poco a poco; me recuerda ligeramente a la etapa experimental de THE BEATLES. Por último, “It’s a Raid”, con la colaboración de Post Malone (devolviendo el favor que OZZY le hiciera a él participando en su disco) es un tema muy loco, rockero, incluso punk en su estribillo, que desentona bastante con el tono imperante en el resto del disco, pero no por ello deja de parecerme interesante.

En definitiva, The Prince of Darkenss está de vuelta. ¿Será este su último disco de estudio? ¿Hará la gira que nos tiene prometida y que pasará, si nada falla, por España en el mes de noviembre? ¿Qué deparará el futuro para uno de los artistas más característicos del heavy metal, pieza clave en la creación y definición del estilo que para muchos de nosotros supone un modo de vida? Todas esas son preguntas que sólo el tiempo logrará responder. Lo que sí es una realidad es que tenemos un nuevo trabajo de OZZY OSBOURNE y que éste contiene todos los ingredientes para poder ser disfrutado. Se trata, sin duda, del disco, de la obra y de la vida de una persona nada corriente, pese a entrar en contradicción con su título.

J. José JiménezJ_Jose_Jimenez@RafaBasa.comTwitter.com

Lista de Temas:

  1. "Straight to Hell"
  2. "All My Life"
  3. "Goodbye"
  4. "Ordinary Man" (featuring Elton John)
  5. "Under the Graveyard"
  6. "Eat Me"
  7. "Today is the End"
  8. "Scary Little Green Men"
  9. "Holy for Tonight"
  10. "It’s a Raid"
  11. "Take What You Want"

 

 

 

MAGO DE OZ - Bandera Negra
KIVENTS
ROCK GUITAR EXPERIENCE – COLECCIÓN DE LIBROS
AGENCIA - AREA51METAL
CELTIAN - Sendas de Leyenda
ROCK GUITAR EXPERIENCE

16 COMENTARIOS

  1. home, no se…solo el tema “scream” (por no irme del ozzmosis hacia atrás) vale mas que todo junto lo escuchado hasta ahora de este disco… coño, es que salvo la voz, no hay nada de nada que me haga recordar a ozzy osbourne.

    y sobre el “peor” disco del hombre, a ver…la primera parte del ozzmosis es buena. el resto ya no. en cualquier caso es mejor disco que cualquiera de los que vinieron luego. “perry mason” y sobre todo “I just want you” son temazos del copón, y eso sin sonar tampoco a su estilo.

  2. A mí el disco de momento me está dejando bastante frío. Pero es que ni Scream ni Black Rain me molaron. Este parece que va a seguir la misma tónica. Con tanto hype por los singles que se colgaron, pensaba que este podía ser el revulsivo. Quizá con las escuchas sucesivas vaya ganando pero de momento decepcionado.

  3. No esta mal el disco, ciertamente. Tras una primera escucha invita a volver, pero… es este realmente un trabajo “de Ozzy Osbourne”? No compone absolutamente nada, solo canta, con esa voz que a tantos les parece genial pero que yo siempre encontré uniformemente patética, y presta su imagen artificialmente oscura, nada más. Un disco hecho “para la marca comercial Ozzy Osbourne”, más bien.