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Crónica y fotos de BEHEMOTH + AT THE GATES + WOLVES IN THE THRONE ROOM en Madrid

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BEHEMOTH

+ AT THE GATES + WOLVES IN THE THRONE ROOM

Sábado 19 de Enero de 2019 – Sala La Riviera – Madrid

Un cartel de lo más variopinto y a la vez atractivo es lo que se nos presentaba en uno de los primeros conciertos de este 2019. Con un sold out momentos antes de que arrancara la velada, el público se acercaba a La Riviera para ver a uno de los pesos pesados de la escena actual metalera: los polacos BEHEMOTH, acompañados de los suecos AT THE GATES  y de, probablemente, como opinión personal, el grupo que más ganas tenía de ver aquella noche, WOLVES IN THE THRONE ROOM.

Un concierto de BEHEMOTH siempre levanta una expectación especial entre la gente que llevamos mucho tiempo observando su trayectoria y los chavales que se acercan a ver un grupo de música extrema que cada vez tiene menos de esto, como se puede comprobar con su último trabajo.

La velada comenzó con la banda proveniente de Olympia, WOLVES IN THE THRONE ROOM. Los tenía recientes por su actuación en el RESURRECTION FEST 2018 y, desde el primer momento, con un olor a madera quemada y a incienso, supieron crear la ambientación perfecta para disfrutar de una banda que habla con la música, que con eso les basta.

Su propuesta de black metal ambiental no terminaba de casar con todo el respetable, y, sinceramente, no logro entender por qué. Desde que comenzaron con ‘Angrboda’ se supo que aquello iba a ser una auténtica lección de cómo se deben hacer las cosas en el escenario y, para el poco tiempo del que disfrutaron sobre las tablas, a más de uno nos dejaron con la boca abierta.

WOLVES IN THE THRONE ROOM poseen fuerza cuando es necesario, esa ambientación especial en ocasiones—interrumpida en algunas ocasiones por las habladurías de la gente que no sabe mantener la boca cerrada o hablar en voz baja en un concierto de este tipo—y ninguna pregrabación dado que contaban con su propia teclista para ejecutar el show y no utilizan bajista ni para los directos, ni para sus grabaciones más recientes.

Se centraron en hacernos disfrutar de tres piezas de su Thrice Woven, un último redondo que ha sabido dejar satisfechos a todos y cada uno de los fans de la banda.           ‘The Old Ones Are With Us’ fue el preludio antes de que ‘Born From the Serpent’s Eye’ pusiera el broche a, para un servidor, el concierto de la noche. Es inexplicable lo que te hace vivir la música de WOLVES IN THE THRONE ROOM en directo. Te encuentras con sensaciones de todo tipo y, por momentos, parece que estás en otro lugar diferente de las propias emociones que levantan. Vi alguna que otra persona quejándose de que eran soporíferos, y, aunque no se pueda discutir acerca de los gustos de cada uno, hay que reconocerlos que hicieron una labor encomiable y se fueron para muchas personas como los triunfadores de la noche, pese a quien le pese. Ojalá hubiera durado un poco más.

SetList:

  1. Angrboda
  2. The Old Ones Are With Us
  3. Born From the Serpent’s Eye

El siguiente concierto que teníamos en la programación era el de los suecos AT THE GATES.

Segunda vez que me encontraba con ellos tras haberlos visto también el verano pasado y, aunque me avisaran de que en Barcelona sonaron un poco reguleros, tenía mis esperanzas de que aquí fuera diferente: no fue así.

Nada más comenzar con ‘To Drink From the Night Itself’ uno se daba cuenta de que el sonido no estaba bien conseguido: el bajo sonaba atronador mientras las guitarras quedaban en un segundísimo plano, siendo también comidas por la potencia de la batería. A medida que fue pasando el concierto, estos problemas se solucionaron un poco, pero no lo suficiente para disfrutar de todo lujo de detalles que te ofrece un concierto de AT THE GATES.

‘Slaughter of the Soul’ consiguió poner la sala patas arriba, con gente entregadísima y algún que otro asistente pasado de rosca que, como siempre, termina por molestar a la gente. Inexplicable como la gente puede ir a un concierto exclusivamente a emborracharse y que la música quede en un segundo plano. El caso es que el clasicazo de AT THE GATES, cuña indispensable para entender la evolución del death metal, quedó un poco manchada por esos errores de sonido que hasta casi mitad del concierto no quedaron del todo solventados.

Con su último redondo To Drink from the Night Itself bajo el brazo, la banda de Gotenburgo, con el siempre admirado Tomas Lindberg a la voz, quiso centrar más su setlist en el anterior trabajo At War with Reality ­y en el siempre presente Slaughter of the Soul, consiguiendo que la gente se entregara completamente pero que a muchos nos dejara con sensaciones más agrias que dulces, pasando por momentos en los que verdaderamente no se disfrutaba de su show. No fue la noche en la que AT THE GATES me hicieron disfrutar como me había ocurrido en la anterior ocasión, pero ellos no tuvieron la culpa, el ambiente y sobre todo el sonido fueron los mayores culpables de que la velada se tornara un tanto floja.

Pese a todo, siempre es un placer ver a Tomas en directo, con su predisposición para animar a la gente, para darlo todo sobre el escenario y manteniendo la voz a un estado más que correcto, pero por el que ya se van viendo resquicios propios de la edad. Lo dicho, un concierto de AT THE GATES que no termino de satisfacer pese a ‘Blinded By Fear’ y otros temas clásicos de la banda sueca.

SetList:

  1. To Drink From the Night Itself
  2. Slaughter of the Soul
  3. At War With Reality
  4. A Stare Bound in Stone
  5. Cold
  6. Daggers of Black Haze
  7. Death and the Labyrinth
  8. Heroes and Tombs
  9. Suicide Nation
  10. The Book of Sand
  11. Blinded by Fear
  12. The Night Eternal

Las expectativas que me dejó BEHEMOTH la última vez que pasaron por tierras madrileñas, pesaban horas antes del concierto. Su último redondo no me había convencido en absoluto y me pareció, claramente, uno de los peores discos que pude escuchar el año pasado.

Alejados cada vez más de su vertiente extrema, BEHEMOTH se han acomodado en un estatus donde el 70% de su actuación lo lleva en volandas el espectáculo y temas que, si bien son—entre muchas comillas—recientes, terminan por formar un todo con ese espectáculo de humo y demás parafernalias a las que nos tienen acostumbrados. Sabíamos que en las fechas españolas el fuego utilizado en otros países no iba a estar presente, por lo que ardíamos en deseos de saber qué nos habían preparado Nergal y compañía para esta cita de sábado noche.

La introducción iba a cargo de ‘Solve’ con sus coros de niños que no termina de satisfacer a todo el mundo, pero que servía como antesala a la caída del telón que colocaron delante del escenario para ver a todos los miembros de Behemoth bajo unas peculiares máscaras y con una espesa neblina para ejecutar ‘Wolves Ov Siberia’, un corte cargado de fuerza e ideal para empezar el show. En este mismo instante ya podíamos ver que los cañones con chispas o las columnas de humo iban a ser una praxis a seguir en todo momento, algo de lo que pocas canciones estuvieron exentas.

Seguían su explosión con una ‘Daimonos’ que hace tiempo que quería escuchar en directo y que por fin me quité la espina. Pieza indispensable de su grandísimo álbum Evangelion, con el cual también nos guardarían alguna sorpresa posterior. Indudablemente ya veíamos los primeros peros, pero ninguno de ellos tenía que ver con el sonido. El concierto de BEHEMOTH sonó en todo momento como una apisonadora, escuchándose perfectamente cada instrumento y cada uno de sus miembros estando de diez en ese aspecto. Sí noté, tal vez cosa mía, que Nergal lo pasaba mal en algunos tramos del show, pero con gran acierto Orion hacía las veces de ayudarlo entonando coros y algunas estrofas de ciertas canciones.

Inmediatamente al acabar ‘Daimonos’, Nergal sacaba dos palos con fuego a modo de antorcha como ya haría en la gira del The Satanist y, al dejarlas caer, se entonaban los primeros acordes de un ‘Ora Pro Nobis Lucifer’ que movió a cualquiera. Impresionante, un auténtico cañón de tema y probablemente el mejor tema de su anterior disco, un The Satanist al que muchos guardamos un cariño especial.

Todo lo contrario a lo que supone el extásis de un tema como ‘Ora Pro Nobis Lucifer’, es lo que me ocurre a mí con ‘Bartzabel’. Ataviado con un atrezo muy eclesiástico e idéntico al llevado en el videoclip, Nergal comandó la canción en todo momento. No me gusta el tema, me parece soporífero y, aunque su estribillo es pegadizo, no estamos aquí para escuchar música pegadiza, sino temas que despierten interés. No vi a la gente muy entusiasmada, por lo que, solo tal vez, puede que no sea impresión mía el chasco que supone dicha canción. A nivel de espectáculo bien, a nivel musical, flojo, flojo.

Pero volvíamos al extásis con uno de los temas insignia de BEHEMOTH y que, a mi parecer, caía demasiado pronto. ‘Ov Fire and the Void’ sonaba como siempre lo hace, con contundencia y con un Inferno desatado en la batería. Quien no piense a día de hoy que BEHEMOTH tiene una de las mejores duplas rítmicas de la escena, es para hacérselo mirar: Orion e Inferno actúan como un todo y cada uno haciendo auténticas maravillas con sus instrumentos. Me atrevo a decir, y no será la primera ni la última vez que lo haga, que en esa dupla, en esos dos genios, es donde reside gran parte de la esencia de BEHEMOTH, no en las ideas de Nergal—en ocasiones buenas— ni en la guitarra de un excelente guitarrista como es Seth.

Turno para volver a I Loved You at Your Darkest para escuchar en directo el primer single que lanzaron los polacos, un ‘God=Dog’ que despierta sensaciones encontradas en muchos seguidores de la banda. Particularmente es un tema que me gusta pero en el que me sobran, como en tantas ocasiones a lo largo del disco, los coros de los niños, lo cual queda horriblemente mal aunque se entienda el mensaje que el señor Adam Darski quiere dar con la inclusión de los mismos. Aun así, me gustó mucho más en directo que en disco.

Me gustó especialmente la dupla que se formó con ‘Conquer All’ y ‘Ecclesia Diabolica Catholica’, uno de los temas más míticos de la época moderna de BEHEMOTH con, de lejos, el mejor tema que ha tenido el último disco, el cual me parece muy salvable, con unos aires muy cercanos al The Satanist, sin llegar a la altura de ninguno de sus temas, por supuesto.

Primera parada por Satanica para escuchar una ‘Decade of Therion’ donde a Nergal se le vio que no llegaba a los tonos de aquella época—entendible, por otro lado—pero que hubo muchos que lo disfrutamos como auténticos enanos. Un auténtico temazo donde no me canso de apreciar la labor de Inferno en unos bombos que atronaban como si no hubiera un mañana. Un poco extraño que, tras dicho tema, ejecutaran una ‘Blow Your Trumpets Gabriel’ que si bien siempre es un placer oír, pega más como uno de los primeros temas que a estas alturas del concierto. Casi que, si hubiera que escoger algo del The Satanist, hubiera sido el momento de ofrecernos esa ‘O Father, O Satan, O Sun’ que tanto estábamos implorando muchos que cayera en el setlist, pero no fue así. Último repaso a su magnífico disco de 2014.

‘Slaves Shall Serve’ desató la auténtica locura donde una vez más la parte rítmica al ritmo de las columnas de humo, volvía a alzarse con el trofeo de campeón. Acertadísimo Seth haciendo las guitarras en este tema; yo sigo sin entender a qué esperan para darle la bienvenida como miembro oficial. ‘Chant for Eschaton 2000’ fue la canción donde tanto Orion, Nergal y Seth escupieron sangre—falsa, obviamente—al público, prigando a los asistentes de la primera fila. Un auténtico placer escuchar este temazo en directo, como de costumbre, con una sala entregadísima en los últimos compases del concierto.

La sorpresa nos llegaría con ‘Lucifer’, ¡y bien agradable que fue! Sonó como el temazo que es y la gente la recibió con los brazos abiertos. Uno de los grandes temas del Evangelion que debería ser obligatorio que estuviera en cada concierto de BEHEMOTH. Con el cierre de ‘We Are the Next 1000 Years’ y la tamborada de los cuatro miembros a ritmo de ‘Coagvla’, el concierto llegaba a su fin, con un Nergal que apenas se dirigió entre tema y tema al público, lo cual es de agradecer en pos de ofrecer más música y menos charleta.

No me pareció un mal concierto, pero las canciones nuevas a excepción de ‘Ecclesia Diabolica Catholica’ no me terminan de convecer y, en sensaciones, en mi opinión estuvo muy por debajo de lo que pudimos ver en 2016 con aquella maravillosa gira del The Satanist tocado de manera íntegra.

Aun con todo, como digo, no me pareció mal concierto pero si hubo un ganador en aquella noche, esos fueron unos WOLVES IN THE THRONE ROOM que a muchos, nos conquistaron de forma definitiva.

SetList:

  1. Solve
  2. Wolves Ov Siberia
  3. Daimonos
  4. Ora Pro Nobis Lucifer
  5. Bartzabel
  6. Ov Fire and the Void
  7. God=Dog
  8. Conquer All
  9. Ecclesia Diabolica Catholica
  10. Decade of Therion
  11. Blow Your Trumpets Gabriel
  12. Slaves Shall Serve
  13. Chant for Eschanton 2000
  14. Lucifer
  15. We Are the Next 1000 Years
  16. Coagvla

Texto: Juanma García (Twitter) (Instagram)

Fotos: Alvaro Ochoa

Para ver las fotos a mayor tamaño, pinchar sobre ellas.

 

 

 

 

9 COMENTARIOS

  1. Totalmente de acuerdo con el redactor de la noticia. Wolves in the throne room es un grupazo y lástima que no tuvieran más tiempo, si no, hubieran sido los claros triunfadores, y aún así lo fueron. Sin maquillajes, ni fuego, ni parafernalias, que solo hacen tapar las deficiencias que puedan tener otros grupos y desviar la atención de lo que verdaderamente importa: la música.

  2. Leyendo comentarios en muchos sitios, antes y después del concierto hay que decir que mal llevan algunos “trve kvlt” que un grupo de metal extremo triunfe jaja
    conciertazo de Behemoth
    sonaron como una apisonadora y encima dando un espectáculo impresionante. un 10 para Nergal que lleva años trabajando duro e invirtiendo en la banda para llegar adonde están
    pero bueno ahora tocar decir que son mainstream y menos “duros”
    cuando una banda extrema mete 20 personas nos quejamos, cuando llena la riviera nos quejamos
    disfrutad un poco del metal y de la vida en general
    saludos!

  3. Un analisis curioso del concierto. Da a entender que los peros de la actuacion son por cuestiones personales de preferencia de unos temas en lugar de otros. Y todo esto sumado a cierto desprecio a que hubiera gente en la sala que no les gustase Wolved in the thorne…..
    Obviando el setlist no creo que el concierto tenga ninguna pega. Hoy en dia pocos grupos veo que ofrezcan lo que Behemoth. La puesta en escena es muy buena y todo adornado con un espextaculo visual y teatral para darle mayor empaque al conjunto. No creo que nadie pueda reprochar nada al grupo al menos en vivo.

  4. No podría estar más de acuerdo. Wolves in the throne room triunfaron esa noche, tanto musicalmente como a la hora de hacernos sentir con su música, demostrando que no hace falta un gran espectáculo para emocionar al público. Es una pena que mucha gente no sepa apreciar eso, y que tampoco sepan reconocer que Behemoth ha decaído con su último trabajo, intentando imitar The Satanist y fallando en el intento. Eso sí, como bien ha dicho escuchar temas clásicos de ellos en directo y con ese sonido fue brutal. Behemoth tiene trabajos muy buenos y es un hecho que cada día son más mainstream y que han cambiado, tal y como ha dicho una cosa no quita la otra, así que veo muy acertado el análisis. Ojalá vuelvan Wolves y podamos disfrutsrles más tiempo!

  5. La razón por la que Wolves no gustan tanto a pesar de ser buenos, es que tienen canciones eternas. Todas de 10 minutos y con el riff repitiendose hasta la saciedad, sin solos ni nada, solo el mismo riff durante 10 minutos con un interludio a mitad de la canción….

    Behemoth, en cambio sus canciones duran 3 o 4 minutos. Lo bueno si es breve, dos veces bueno.
    También se les vio con muchas mas eregías a Behemoth. A mí me encantó el últim9 disco. Las voces de los niños gritando herejías, su parecido con el Satanist…. y lo mejor, las canciones se pegan en la cabeza. Son todas facilmente diferenciables e identificables. Cosa que no pasaba en los primeros discos.

    Lo que me gustó de los Wolves fue lo del olor a incienso extraño.mm muy ambiental todo. Y sobre todo el no utilizar pregrabados. No me dí cuenta que no llevaban bajista.
    Entonces eran 3 guitarras?