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Crónica y Fotos del FRONTIERS ROCK FESTIVAL con STRYPER, QUIET RIOT, JORN, CORE LEONI, F.M., etc

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SAUROM - MADRID
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ROCK N ROCK
MADNESS LIVE!
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FRONTIERS ROCK FESTIVAL

Sábado 28: STRYPER + QUIET RIOT + MICHAEL THOMPSON BAND
+ PRAYING MANTIS + AMMUNITION + BIGFOOT + HELL IN THE CLUB

Domingo 29: JORN + CORE LEONI + F.M. + PRETTY BOY FLOYD + KIP WINGER
+ ISSA+ ANIMAL DRIVE + PERFECT PLAN

Sábado 28 y Domingo 29 de Abril de 2018 – Live Club – Trezzo – MILAN

Quinta edición del festival de la marca más relevante del hard rock y el rock melódico de la actualidad, y nuevamente RafaBasa.com estuvo presente (único medio nacional que no ha fallado ningún año), disfrutando de un fin de semana de música y buen ambiente rockero.

Probablemente podría copiar la entradilla que escribí las tres pasadas ediciones y no me equivocaría.  De nuevo decepción entre la mayoría de fans cuando se anunció el line up, falta de nombres de relumbrón y excesivas bandas de "relleno". Pero sin embargo el balance de este FRONTIERS FESTIVAL 2018 ha sido positivo  precisamente por la calidad de los conciertos y la implicación de las bandas, tanto las más noveles como las veteranas,  y por esa "clase media" que al final son los que dan calidad al cartel.

Este año se utilizó su ubicación habitual, la fantástica Live Club en la localidad de Trezzo (a las afueras de Milán),  y nuevamente  disfrutamos de  un sonido nítido, claro y sin saturaciones y unas luces más que suficientes (aunque sobre todo en las primeras bandas de cartel se echó de menos algo más de vatios e iluminación).

En cuanto a afluencia las cifras de cada siempre. Fallaron algunos fijos (incluso el dueño de la escudería Serafino Perugino nos preguntó extrañado ¿Dónde están los españoles este año?, ya que apenas llegamos a una docena), pero la entrada superó el millar de personas con un poco más de público en la segunda de las fechas. Bebida y comida dentro a precios razonables, aunque en las inmediaciones de la sala la oferta se multiplica, parking en la puerta, zona de esparcimiento al aire libre (además gozamos de buen tiempo) y como he dicho muy buen ambiente.

Y de nuevo, lo que para mi hace diferente a este festival, la confección de un cartel en el que, aunque puedan faltar grandes nombres, siempre te vuelves a casa habiendo visto a media docena de bandas de las que será muy complicado ver por estas tierras. Desde luego para repetir una vez más.

HELL IN THE CLUB – BIGFOOT

Este año la suerte no estuvo de mi lado, y tanto un retraso excesivo en la salida  del avión desde Madrid como una mal gestión por parte de Ryanair de los alquileres de los autos (imprescindible para poder llegar hasta el pueblo de Trezzo donde se encuentra el ) propiciaron que mi llegada a la sala fuera excesivamente tarde, perdiéndome totalmente los 30 minutos que estuvieron sobre el escenario HELL IN THE CLUB, la banda encargada de abrir el festival, y que hicieron que llegara solamente para poder asistir a las tres últimas canciones del show de BIGFOOT. Lamento profundamente que sucediera y no poder mostrar imágenes de los italianos pero a veces las cosas con las low cost se complican más de la cuenta.

Me gustó además lo poco que vi de BIGFOOT, los ingleses practican un heavy de vieja escuela con un cantante, Antony Ellis, de sonido clásico y poderoso, muy onda años 70 y con mucha presencia de riffs y solos. Muy buen trabajo de Sam Millar y Mick McCullagh a las seis cuerdas y canciones pegadizas como The Fear o Run. Tienen un único disco editado (2017) por FRONTIERS y van por el camino que les ha dado repercusión a formaciones como Inglorious, buena pinta.

AMMUNITION

Aunque no  tuve oportunidad de cruzarme con ellos en su gira española  estaba tranquilo porque sabía que me los encontraría en el FRONTIERS. Lo que no me enteré hasta unas semanas antes es que por coincidencia con la gira de ECLIPSE por Japon,  la versión de los escandinavos sería algo descafeinada,  sin Erik Martensson como guitarrista y segundas voces,  y teniéndose que encargar durante casi todo el concierto Age Sten Nilsen de sus partes.

Me gustan sus dos albums (especialmente el segundo) y me encajaba perfectamente su participación en el festival. Rock divertido, festivo y pegadizo, con esa mezcla a medio camino entre las dos bandas madres que dieron lugar al proyecto, los infravalorados  y Wig Wam (todavía recuerdo su paso por el cutre show de Eurovisión),  y los cada vez más grande ECLIPSE. Sin embargo el espectáculo quedó algo deslucido por los constantes problemas de acoples que tuvieron sobre las tablas, que incluso les obligó a parar una de las canciones (el pitido era insoportable) y llevó varias veces a Age a la mesa de monitores a charlar con el técnico con cara de muy pocos amigos. El problema, eso sí, fue puntual ya que ninguna de las demás bandas del festival tuvieron que pasar por ese trance.

Sin embargo tiraron de profesionalidad y no dejaron que los problemas técnicos les arruinaran el show. Arrancaron, igual que su último cd, con Time y todo fue rodado desde el primer momento. Age sabe como meterse al público en el bolsillo y se acercaba constantemente tanto a fotógrafos como a la audiencia involucrándoles en el show. Tear Your City Down, Do You Like It (esta de su debut) o Tie Me Down hicieron que Joe Pettersen se tuviera que poner las pilas tirando en solitario de todos los solos (lo hizo realmente bien) y aunque Road To Babylon quedara deslucida por los problemas de acoples del cantante con su acústica, hizo que cayera la primera gran ovación de la noche, lo que animó a todos a entonar los coros de Klondkike mientras su bajista Victor Cito se encargaba de alentar al personal. Se centraron en sus temas y dejaron de lado a ECLIPSE y Wig Wam y para el final de su reducido show se guardaron Silverback, un petardazo que en directo suena aún más dura y Wrecking Crew que llevaba algún pregrabado que deslucía. Muy buen show de los noruegos y mi pena por no haberles visto en solitario por España mucho más acentuada

PRAYING MANTIS

Otros de los que repetían de pasadas ediciones del festival fueron los ingleses PRAYING MANTIS, otra de esas bandas solventes de la "clase media" que difícilmente te darán un mal concierto,  y que con once discos y cerca de 30 años de trayectoria son un valor seguro. Limitados en el tiempo tuvieron que resumir en apenas 10 temas su carrera, lo que supuso que limitaran las canciones de su nuevo disco a su single Keep It Alive  con su sonido de metal clásico y Mantis Anthem.

Los hermanos Troy siguen al mando de las operaciones y Tino a la guitarra fue el protagonista del show junto con el cantante John Cuijpers que estuvo brillante y destacó en la tarareada Dream On, su gran balada y probablemente una de sus mejores canciones junto a Captured City, el tema con el que abrieron el show y que les puso en el mercado en 1980 cuando formó parte del mítico disco MetalFor Muthas.  Children Of The Earth, fue el clásico que utilizaron para despedir el show con ese ambiente de NWOBHM, aunque me quedo con Time Slipping Away y el trabajo en la guitarra de Andy Burgess y como toda la banda se entregó en la interpretación.

Voluntariosos, con tablas, canciones y ese aire de banda mítica que no falla, muy buen concierto.

MICHAEL THOMPSON BAND

Confieso que el principal motivo para desplazarme a la edición del FRONTIERS 2018 era poder ver a la MTB sobre un escenario. Una banda imposible de ver en directo, no hace conciertos, y poseedora de dos discos impresionantes que pueden ser considerados piezas angulares del sonido AOR contemporáneo. El guitarrista Michael Thompson es uno de los músicos y productores más reputados del mundo y su agenda es tan apretada que una gira de su proyecto en solitario es sencillamente inviable. Sus dedos y su gusto lleva más de 30 años detrás de los discos de artistas tan famosos como Cher, Julio Iglesias, Neil Diamond, Kenny G, Michael Bolton, Joe Cocker, Madonna, Fleetwood Mac, Bonnie Tyler, Mariah Carey… mira los créditos alguno de los superventas de las últimas décadas y posiblemente él esté allí.

Las expectativas eran enormes y lo mejor que puedo decir es que tras los 70 minutos que duró su actuación no solo no me defraudó sino que salí con la sensación de haber presenciado el mejor concierto de AOR de mi vida. Para la ocasión reclutó una banda de lujo en la que brilló por méritos propios la labor de Larry King (vocalista de Soleil Moon) con una voz clara y cristalina, y una actitud de absoluta diversión y dinamismo sobre el escenario. Hizo olvidar, sino superó, el trabajo que hizo Moon Clahoun en el mítico disco homónimo de 1989 y empatizó a la perfección con la audiencia. Le respaldaban dos miembros de Unruly Child, Larry Antonino, que tuvo protagonismo cantando uno de los temas del repertorio, y a Guy Allison a los teclados (sustituyendo a John Blasucci), además de Sergio Gonzalez (Jennifer Lopez, Keb Mo) a la batería, pero las miradas se centraban en la preciosa guitarra azul del rubio protagonista.

El repertorio fue de ensueño y se centró en las canciones de su disco de debut, desde la inicial Can´t Miss con su riff enérgico o Secret Information, de siempre uno de mis temas favoritos con ese riff de bajo tan ochentas y un trabajo de voz y teclados embriagador.  Presentaron un par de las canciones en las que se encuentran trabajando de cara a editar un nuevo disco con FRONTIERS este mismo año, y que tienen muy buena pinta con un sonido algo más rockero. También cayeron Give Love A Chance o High Times de su segundo trabajo, pero fue sonar Wasteland, en la parte final del show, y dejar rendida a toda la audiencia que permanecía atónita al ver que se había consumido una hora de concierto en un abrir y cerrar de ojos. Se pidió insistentemente un tema más,  y los protagonistas regresaron a las tablas de la Live para obsequiarnos con una larga cover del More Than A Feeling de Boston en la que presentó a la banda y se alargó hasta los 10 minutos de éxtasis. Para mí el mejor concierto de esta edición del FRONTIERS y seguramente en el Top de lo que veré este año. Impresionante

QUIET RIOT

Me es complicado hablar de este concierto.  Tengo sentimientos muy encontrados acerca de lo que a día de hoy denominan QUIET RIOT. La leyenda de esta banda en la historia del Hard Rock es muy importante y para mí su nombre irá asociado por siempre a entonar de carrerilla Dubrow, Cavazo, Sarzo y Banali como formación original. Es cierto que a lo largo de sus más de 35 años de carrera, aunque en sus dos primeros discos solo estaba Kevin DuBrow como miembro "original" y por ahí deambulaba un jovencísimo Randy Rhoads, han sido muchos los músicos que han pasado por la banda, e incluso alguno de los que forman parte de QR hoy, como Chuck Wright al bajo o Alex Grossi a la guitarra (que lo siento pero en directo no dio la talla requerida) llevan muchos años en el grupo, pero que me perdonen, eso no es QUIET RIOT.

Frankie Banali tiene los derechos de la "marca" e intenta mantener a flote la banda. Lo hace de manera más que digna cuando se trata de reinterpretar los clásicos de su trilogía por antonomasia (Metal Health, Condition Critical y QRIII) , en la que basó el 90% de su repertorio, pero comparar esos himnos con las canciones de su último trabajo para FRONTIERS (Road Rage de 2017) no hace más que engrandecer su pasado a pesar de que Can´t Get Enough, que si sonó en su concierto en Milán, si sea un tema digno.

Banali, con un aspecto jovial y su pegada característica (aunque demasiado alto en la mezcla que escuchamos), centro la atención y las miradas durante la hora y cuarto que los americanos estuvieron sobre el escenario y la actitud y energía de su jovencísimo vocalista, James Durbin, flamante finalista de la edición americana de American Idol, compensó la poca actividad de Wright y Grossi, pero fue este aspecto el que menos me convenció. Durbin no es Kevin DuBrow y seguramente no lo pretenda. Su voz es más potente y su actitud escénica más llamativa con sus constantes movimientos y poses, pero por un lado le falta el aplomo del desaparecido cantante, y su atuendo y actitud por momentos pareció forzada en exceso.

Sin embargo fue probablemente el concierto más coreado y vitoreado de todo el festival, más incluso que los supuestos cabezas de cartel, y eso fue gracias a la elección de un completo "greatest hits" como set list de la noche. Metal Healt fue el auténtico protagonista y fue repasado con hasta siete temas, incluyendo las iniciales Run For Cover (quizás excesivamente "metalizada" pero con Durbin en plan torbellino vocal de agudos y tonos altos) y Slick Black Cadillac, a las que enlazaron un Mama Weer All Crazee Now que derribó todas las resistencias entre los asistentes y convirtió el recinto italiano en una auténtica "fiesta karaoke".  ¿Hemos venido a divertirnos?, pues entonces ningún problema, lo mejor es olvidar las consideraciones enunciadas y disfrutar del show.  Dos temas de los de la discografía intermedia de la banda: Whatever It Takes (del Down To The Bone) y Terrified (del disco del 93) nos bajan las pulsaciones y nos preparan para el siguiente arreón, ni más ni menos que la más lenta y pesada Love´s a Bitch, Condition Critical (muy coreada) y un momento muy especial que fue la presencia en el escenario de Alessandro del Vecchio para interpretar por primera vez al piano Thunderbird, tras la presentación y agradecimientos de Frankie, donde recordó de manera emocionada a Kevin DuBrow. Emocionante.

Todos estábamos convencidos de que la parte final del concierto, con semejante colección de hits sería de altura, y así fue. The Wild And The Young la corearon hasta los del ropero y se le puede achacar que nuevamente la endurecieron en demasía pero fue sin duda lo mejor de la velada, y cuando enlazaron  Let´s Get Crazy, Cum On Feel The Noize y Bang Your Head donde el vocalista se calzó la clásica máscara de la portada del álbum dejaron a toda la sala coreando el clásico coro mientras la banda abandonaba el escenario y la audiencia esperaba un poco más. La sorpresa fue que eligieran para el bis un versión acelerada de Highway To Hell que personalmente me pareció  un resumen perfecto. Fue un show tributo y como tal terminó. Se disfrutó pero dejó un tono amargo.

STRYPER

Figuraron en la primera y más exitosa edición del FRONTIERS ROCK FESTIVAL hace cuatro años y repitieron como cabeza de cartel este 2018. Con un nuevo disco bajo el brazo, God Damn Evil, que se podía compra días antes de su publicación en el festival, y una carrera de 34 años defendiendo el metal y la palabra de Dios, los de California son un referente del género y además gozan de muy buena salud musical.

Presentaban nuevo bajista, Perry Richardson, ex- FIREHOUSE, y no solo no desentonó sino que tanto en lo musical como en lo visual encajó perfectamente y dio contundencia al concierto. Pero siempre que veo a STRYPER en concierto no puedo evitar que Michael Sweet acapare toda mi atención. En Milán y a sus 55 tacos Sweet estuvo inconmensurable y se echó sobre sus espaldas todo el peso del show. Increíble a la voz, sin fallar ni una nota ni un tono alto y haciéndose cargo de la mayoría de los solos, el elegante vocalista se llevó el gato al agua y de paso a todos los presentes, que tras más de 8 horas de conciertos aguantaron y cantaron las canciones.

STRYPER vienen de un tour de celebración del 30 aniversario de To Hell With The Devil y su legado  estuvo muy presente en el set list junto con sus discos clásicos, esa tetralogía (Soldiers Under Command, To Hell With The Devil, In God We Trust y Agaist The Law) que a pesar de haber editado buenos trabajos en la última década, son los que componen su leyenda.

Sin embargo eligieron dos temas de la última etapa para comenzar, la contundente  Yahweh (del Fallen) y la nueva The Valley, con toda la banda vestida de negro riguroso y los instrumentos incluyendo esos tonos amarillos tan característicos.  La audiencia reacciona bien a las dos nuevas canciones y lo hará sobre todo a las composiciones de Good Damn Evil (la mencionada The Valley, el tema título, el medio tiempo Can´t Live Without Your Love donde Michael vuelve a cantar como los ángeles y que cuenta con unos magníficos coros, y el single Sorry, una canción con el ritmo característico de STRYPER y un estribillo glorioso), pero cuando empiezan a enlazar los temas clásicos son imbatibles. Lo hicieron en la primera parte del show juntando tres de To Hell With The Devil (Calling On You, de nuevo con grandes coros y ese punteo doblado de Sweet y Oz Fox, Free y More Than A Man ) con All For One (con su clásico cabalgueo de guitarra y un estribillo muy coreado)  y Lady (ambas del Against The Law).

El show va in crescendo y a la banda se la ve muy cómoda con Robert Sweet y Richardson sólidos en la base rítmica, Oz Fox como siempre muy estático y concentrado en su papel y Michael moviéndose por todo el escenario sin notar ninguna merma en su voz. La gente agradece el  esfuerzo y a pesar del cansancio no para de levantar sus brazos. El cantante agradece a los presentes la entrega y lanza unas cuantas biblias "customizadas" con el nombre de la banda, y tras la parte central del show donde aprovechan para meter sus temas nuevos junto con un par del Soldiers Under Command como Surrender (aun me pitan los oídos de los impresionantes agudos con los que nos obsequió Michael) y el tema homónimo, llegaba la parte más esperada del concierto. Comenzó con Honestly, su gran balada en la que mientras sonaba un piano grabado Michael, desprovisto de guitarra alternaba su voz con los coros de todos los presentes. A continuación y como fin de set The Way para alborozo de los presentes,  y para los bises dejaron  Abyss/To Hell With The Devil con toda la gente gritando entregada. Unos cabezas de cartel más que justificados y una banda en muy buen momento y con un gran disco bajo el brazo

DIA 2

La segunda fecha del FRONTIERS registró, como es habitual, mayor afluencia de público y muchas expectación por ver como se desarrollaría una jornada en la había demasiadas incógnitas. Por un lado la inclusión en el programa de CORE LEONI en las últimas semanas después de que el sello italiano decidiera unilateralmente expulsar a JACK RUSSELL´S GREAT WHITE cuando este empezó a hablar mal de FRONTIERS en las redes sociales. Además estaba el rumor de que PRETTY BOY FLOYD no tocarían porque habían tenido problemas con sus vuelos (algo cierto hubo en ello y llegaron con el tiempo justo) y por otro lado se anunciaba que KIP WINGER estaría en el festival haciendo un show acústico en solitario. Vamos por partes.

PERFECT PLAN

Para comenzar el día uno de los conciertos más deseados. PERFECT PLAN pueden ser una de las bandas de rock melódico más prometedoras de la actualidad. Un disco de debut excelso y una formación de músicos de primer nivel que han estado involucrados en varios proyectos y como músicos de estudio. All Rise, su álbum, es un discazo que suena a rock clásico de los 80 y todos los grandes nombres (Foreigner, Journey, Giant) pero con el sello escandinavo que llevan por bandera desde Work Of Art a Treat.  Solo treinta minutos de show y media docena de canciones en las que Kent Hill se mostró intratable a la voz, cantando con suficiencia y absoluta y aparente sencillez, solo flojeó en la final In And Out Love (su single y desde el primer momento un auténtico clásico) por un problema de monitores, y respaldado por una banda que, para ser una de sus primeras actuaciones se mostró tranquila (tablas tienen) y disfrutando del concierto (impagables las muecas y energía de su guitarrista Rolf Nordström) y con un trabajo de su teclista Leif Ehlin realmente delicioso , que en Bad City Woman rozó la perfección.

Sonaron un poco más enérgicos que en su cd y canciones como Never Surrender, probablemente el mejor tema de la noche, consiguió una gran respuesta del público. También tocaron 1985 o What Goes Around, todas de su disco debut y dejaron una gran sensación en el ambiente. Tenemos banda de futuro aquí y ojala vengan de gira en solitario. Sería una gran noticia.

ANIMAL DRIVE

Cambio total de registro y en el escenario los jovencísimos croatas ANIMAL DRIVE. Una banda descubierta y apadrinada por Jeff Scott Soto, que fue quien les consiguió su contrato con FRONTIERS, y que practican un hard rock a veces pesado y bastante heavy, como en la inicial Goddamn Marathon, con mucha carga de guitarras y afinaciones graves, para en otras ocasiones volver su sonido más americano y asemejarse a los Skid Row época Slave To The Grind.

La banda gira en torno a la figura de su cantante Dino Jelusic, un joven talento con bastantes premios juveniles en concursos (este también pasó por la versión juvenil de Eurovisión) y que ha llegado a cantar con la TRANS-SIBERIAN ORCHESTRA.

Tuvieron 35 minutos para su show y la respuesta fue más de expectación que de entusiasmo. Quizás porque los presentes estábamos aún en estado de éxtasis tras el bolo de PERFECT PLAN o porque este tipo de sonidos tan duros no son los acostumbrados en este festival, pero la verdad es que no llegaron a conectar,  y canciones algo planas como Time Machineo Hands Of Time no ayudaron. Mejor les fue cuando sonó uno de sus singles, Had Enough, más hard rockera y pegadiza, donde además Jelusic no se empeña en intentar demostrar todos sus registros y eso favorece que la canción adquiera empaque.  Para el final dejaron Tower Of Lies, una de sus mejores composiciones que sonó veloz, cañera y de nuevo con muchos toques de la ex banda de Sebastian Bach, y para terminar la extensa Deliver Me con un toque oscuro y prog que evoca por momentos a Jorn. Buen show pero quizás algo fuera de sitio por su dureza.

ISSA

Segunda aparición de la cantante noruega en el festival italiano, ya lo hizo en la primera edición en 2014, para la que es una de las artistas fetiche de FRONTIERS  desde que editara con ellos su debut en 2010. Con nuevo disco bajo el brazo, Run With The Pack (el quinto ya en su trayectoria) , y una banda muy joven en la que destacó su atronador batería (Marco Di Salvia) y su guitarrista Simone Mularoni, que hizo un gran trabajo, ISSA hizo lo esperado, un concierto de corte tranquilo con canciones enfocadas a su lucimiento vocal y buenas y pegadizas melodías.

Repasó su trayectoria en los 9 temas que tuvo tiempo de hacer y pasó por sus cinco albums con un show que me sorprendió por rayar a muy buen nivel. Arrancó con la melódica y pegadiza Crossfire y enseguida nos evocó a bandas como ROMEO´S DAUGHTER, SARAYA o incluso a HEART, pero con ese toque nórdico para acercarse al pop rock. Embutida en un traje negro de trasparencias y utilizando un potente ventilador a sus pies, dominó el escenario y presentó alguna de sus nuevas composiciones, Come Back Again (algo floja), Everything  To Me, y sobre todo su nuevo single, Sacrifice Me, un buen tema que en la versión cd canta en dueto con el ex- JOURNEY y actualmente lider de REVOLUTION SAINTS, Deen Castronovo y cuyas partes en el escenario del Live Club hizo el cantante de ANIMAL DRIVE, Dino Jelusic. En la parte final sonaron I´m Alive (muy del estilo Robin Beck), la más antigua Looking For Love y para terminar su tema más conocido, Can´t Stop, donde se empeñó que toda la sala la hiciera el coro y lo consiguió. Dejo un buen sabor de boca y mejoró el sonido, algo encorsetado que tienen sus producciones con Alessandro Del Vecchio.

KIP WINGER

A muchos les piló de sorpresa, y es que como he comentado antes la actuación de KIP WINGER se anunció al principio de la jornada y formaba parte del "plan B" de FRONTIERS si PRETTY BOY FLOYD no llegaban a tiempo. Como eso si que sucedió tuvimos la suerte de encontrarnos con este inesperado regalo musical en forma de actuación acústica de un KIP WINGER que interpretó seis canciones repletas de sencillez y honestidad musical y que fueron muy disfrutadas.

Con el telón de escenario detrás, un solo foco blanco y su guitarra de doce cuerdas repasó algunas de sus composiciones con su banda Winger pero en un tono desconocido que dejó claro que son temas impresionantes. Arrancó con la veterana Madalaine, un chutazo hard rockero que abrió su disco de debut en 2009 y que sonó completamente renovada,  nos enamoró con la interpretación de Miles Away, su gran balada que no dejó a nadie sin corearla, un tema perfecto para adaptar al formato acústico. La enérgica Down Incognito fue un aporte rockero pasada por el desenchufado y la final Easy Come Easy Go, otro de sus temas clásicos de su época más exitosa dejó muy contento al personal. Bonito regalo

PRETTY BOY FLOYD

Otro de los conciertos que tenía muchas ganas de ver y seguro el más gamberro y enérgico de toda esta edición. Les salió bien la apuesta a FRONTIERS cuando el año pasado entre toda la colección de bandas de rock melódico colaron a L.A. GUNS y su torbellino sleazy/punk y han repetido jugada este 2018 con los californianos y la jugada ha salido redonda.

Con PRETTY BOY FLOYD llegó la fiesta y la diversión al FRONTIERS y por momentos pudimos revivir los tiempos de Sunset Strip. Con una formación sólida (impresionante Kristy Majors a la guitarra) , un gran sonido y la actitud, chulería y presencia de Steve Summers deambulando sin parar por el escenario los angelinos se llevaron el gato al agua con un repertorio que fue un repaso en exclusiva de su disco de debut y donde se pasaron por el forro que su último trabajo, Public Enemies (2017) esté editado por FRONTIERS Records, ya que lo obviaron completamente. ¿Qué resultado dio esto?, pues un grandes éxitos en toda regla en la que no faltaron ni la inicial Leather Boyz With Electric Toyz, esa si es manera de comenzar un concierto con toda la audiencia entregada, ni sus dos grandes éxitos I Wanna Be With You y su petardazo punk Rock And Roll Is Gonna Set The Night On Fire para delirio del personal mientras Summers dirigía su antojo el concierto con su chulería y suficiencia. Como buena banda hair/sleazy/glam no se olvidaron de las baladas y nos apabullaron con Wild Angels y además de tocar Rock And Roll Outlaws, la macarra Your Mama Won´t Know, 48 Hours (de las que más disfruté) o Saturday Night  (única concesión fuera de su disco de debut) nos obsequiaron con dos versiones y ambas de MOTLEY CRUE, la desconocida Run For Your Life (un tema que Nikki Sixx encontró en una cinta de demos del comienzo de la banda) y para acabar el show un Live Wire que sonó agresivo y cortante. Bolazo

Mientras escribía estas líneas me he enterado de la reciente muerte de su anterior batería Ben Graves (46 años) que no ha podido vencer su batalla contra el cáncer. DEP.

F.M.

Cuando Steve Overland y los suyos se suben a un escenario los demás deben escuchar y aprender. Reaparecían en el FRONTIERS tras su paso por la segunda edición y nuevamente se volvieron a llevar el gato al agua facturando el mejor show de todo el festival, con el permiso de Michael Thompson. No sé cuantas veces les he visto en directo (afortunadamente tocan de forma asidua en nuestro país) y siempre he salido de sus conciertos satisfecho  y apabullado. En Milan lo volvieron a hacer. Con un gran nuevo disco bajo el brazo, el sobresaliente Atomic Generation, y una carrera y discografía extensa (han pasado ya 22 años desde su debut), tienen un repertorio para facturar el show que quieran, y en esta ocasión volvieron a tirar mayoritariamente de sus dos primeros trabajos, Indiscreet y Tough It Out, para llevarnos con su magia a otro nivel.

Sonido claro e impoluto, todos los instrumentos perfectamente armonizados, técnico de sonido y luz propios (fueron los únicos que llevaron un extra para la puesta en escena en este caso con unos cañones de humo) y Steve con su voz reinando. Hicieron un gesto a su nuevo disco comenzando el repertorio con Black Magic, un auténtico clásico desde ya, para enlazarla con I Belong To The Night y crear la locura. Pero es que la más reciente Life Is A Highway, que fue la siguiente en sonar, ya con Steve luciendo su clásica guitara Fender verde, demostró que el nivel no baja en ningún momento. Jim Kirkpatrick es un guitarra muy infravalorado porque la manera en la que tejió el colchón de las canciones esta noche fue magistral y lo mismo podemos decir del teclado de Jem Davis, que se colgó en la última parte del show para unirse a la fiesta.

Es casi imposible destacar momentos más álgidos que otros en un show de casi hora y media de nivel champions pero me quedo con muchos de los clásicos que forman parte del eterno Indiscret y que además fueron los más vitoreados, desde la sensible That Girl (interpretación para tocar el cielo con Steve llevando su voz aún un paso más allá), la balada Love Lies Dying (hay que tener una sensibilidad muy personal para poder hacer ese tema) o la final Other Side Of Midnight que podrían haber facturado los mismísimos Survivor en su mejor época.  Y sin olvidar Story Of My Live con Overland cantando casi a capella, Closer  To Heaven o el clásico Tough It Out. Un concierto impresionante y de nuevo FM reinando en un escenario. Da igual las veces que los veas, estos británicos no tienen competencia posible.  Superlativos, juegan en otra liga.

CORE LEONI

Incorporados en las últimas semanas al programa de este año CORE LEONI eran una auténtica incógnita para mí. Me horrorizaba la idea de encontrarme con una banda de versiones de GOTTHARD, sin duda una de mis formaciones favoritas de todos los tiempos y tener que ver a alguien tratando emular a Steve Lee, una de las voces más personales de las últimas décadas. No dudo ni por un segundo de Ronnie Romero, el chileno es un vocalista inmenso y lo ha demostrado con RAINBOW y LORDS OF BLACK, puede enfrentarse al reto que quiera y hacerlo de manera sobresaliente (aunque no me gustó que tuviera que leer muchas de las letras), pero su tono está alejado de la voz de Lee. Probablemente cante mejor, pero seguro lo hace de manera muy diferente.

 

Leoni tiene derecho a tocar las canciones, las compuso y defendió  desde el primer día, y además ha creado un repertorio donde se ha basado en temas como Downtown, Firedance (aquí tocada con un increíble duelo de solos de guitarra con Mila Merker), Higher (con la que empezaron el show) o All I Care For, que no eran habituales en los últimos tiempos de historia de GOTTHARD, pero el resultado final no me convenció ya que todas las canciones se han endurecido en demasía en sonido y por momento con la voz de Ronnie parecía una "versión metalizada" de la banda suiza.

No se me malinterprete, hicieron un gran show y por momentos (Leit It Be, In The Name, Mountain Mama) sobresaliente, pero preferiría ver a esta formación haciendo temas propios y adaptados a sus características actuales (imagino que no tardarán en hacerlo, ya nos dieron una muestra con Walk On Water de por dónde van a ir los tiros) antes que basando todo su repertorio en la banda suiza. Otro show de banda tributo (como fue el de QUIET RIOT) que unos disfrutaron más que otros, depende del enfoque que le des.

JORN

Si algo me llamó especialmente la atención cuando se anunció el cartel del festival este año fue sin duda la consideración de JORN como cabeza del mismo y el trato que se le dispensaba en la promo. Equiparar al músico noruego y su proyecto con nombres que han ocupado ese lugar (TESLA, NIGHT RANGER, PRIDE OF LIONS, TNT o TALISMAN) me parece osado, tanto en la repercusión que entre los fans tiene su música, como por el propio estilo que desarrolla. Enfrascado en ese paso intermedio entre el progresivo y el metal,  JORN dista mucho de ser la banda apropiada y quedó de manifiesto cuando tras el show de CORE LEONI casi la mitad de los presentes abandonaron el recinto, la verdad es que son dos días muy intensos y largos y a algunos las fuerzas les van fallando, y los que permanecieron, con la excepción de las primeras filas, lo hicimos con más curiosidad que voluntad.

JORN tiene una docena de discos editados bajo su nombre (aunque ha participado en más de 40 grabaciones con otros artistas) y una voz privilegiada. Se ha granjeado una enorme reputación como cantante desde los tiempos de THE SNAKES, al abrigo de Micky Moody, Bernie Marsden y Don Airey , calzándose los zapatos de Coverdale y no solo saliendo victorioso sino para muchos igualando el legado de la "serpiente blanca". Ha publicado albums de temas tributo y editado estupendos discos con Russel Allen bajo la etiqueta de Allen/Lande, pero su carrera en solitario no acaba de avanzar lo suficiente para ser una gran figura. Y eso que la banda con la que se presentó en el FRONTIERS era de lujo. Sid Ringsby  (ex- TNT) al bajo, el impresionante guitarrista noruego Tore Moren que se multiplicó en directo para dar cobertura musical a la banda y consiguió que nadie se acordara del virtuoso  Alex Byrodt, que ha grabado el disco, Alessandro del Vecchio al teclado y un dúo de baterías (no sé muy bien porque a mitad del show hizo un parón para que en el escenario cambiaran por completo músico e instrumento) compuesto por Beata Polak en la primera parte del concierto y el italiano Francesco Jovino  (batería de UDO o PRIMAL FEAR) en la segunda parte.

Comenzó con My Road de su disco de 2012 Bring Heavy Rock To The Land, con un sonido potente y heavy y Lande ocupando de manera casi inmóvil el centro del escenario, y la razón fue que durante todo el concierto Lande tuvo que leer las letras del concierto de una manera cada vez menos disimulada. Algo extraño si hablamos que casi al 80% el repertorio de la noche era de sus propios discos en solitario. También fue curioso que de Life On Death Road, su último trabajo y probablemente el mejor de su carrera en solitario, apenas interpretara un par de canciones (la que da título al disco y el single Man Of The 80´s) y fuera el mencionado Bring Heavy Rock To The Land, que data de 2012, el más repasado.

El concierto navegó entre las canciones de hard-heavy clásico, las más disfrutables y mejor acogidas por el respetable, y los tema más progresivos, donde se perdieron en demasía. Del Vecchio con su teclado fue uno de los referentes del sonido de la noche con un protagonismo muy evidente, aunque llamó la atención que ni él ni el resto de los músicos hicieran coros en las canciones, incluso cuando tocaron temas como la versión de Christopher Cross del Ride Like The Wind que originalmente llevan segundas voces. En el apartado de versiones estuvo comedido, y además de la citada sonaron Shoot In The Dark (OZZY), y ya en el tramo final y como despedida Rainbow In The Dark y Mob Rules, de su idolatrado DIO. También pasó de puntillas por sus trabajos con Russel Allen tocando solo Master Of Sorrow.

De lo más destacable para mí sería poder apreciar su grandiosa voz en temas de ritmo más pausado como Rock And Roll Angel, o la potencia heavy de Traveller, que lo justifican como una de las grandes voces de nuestro tiempo. Para despedirse de los que aguantamos hasta el último momento utilizó la pegadiza  Lonely Are The Brave. Grabó su actuación para editar un dvd en el que les costará tapar las "calvas" que había en la sala a esa hora de la noche,

Texto y fotos: Fran Cea

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