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Crónica y Fotos del IX Euskal Metal Fest-HEAVY METAL GAUA con Leo Jiménez, VHÄLDEMAR, SOVENGAR, SEVENTH HELL y ONYRIUM

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Leo Jiménez
Leo Jiménez

+ VHÄLDEMAR + SOVENGAR

+ SEVENTH HELL + ONYRIUM

Sábado 17 de Marzo de 2018 – Sala Tunk – Irún

Fue una noche plena de metal. Txarly de MPR Producciones me invitó a hacer la primera Fiesta Leyendas del Rock aprovechando la celebración de su del IX Euskal METAL Fest-HEAVY METAL GAUA con Leo Jiménez, VHÄLDEMAR, SOVENGAR, SEVENTH HELL y ONYRIUM, y a pesar del mal tiempo reinante, unimos fuerzas y disfrutamos de una noche con una Sala Tunk con más de trescientas personas, lo que es una gran cifra para los tiempos que corren, tratándose de bandas estatales. Tras las descargas de los grupos, aguantamos pinchando vídeos, sorteando camisetas del festival y abonos hasta pasadas las cinco de la madrugada.

Pero hablaré de las bandas…La noche empezó con los jóvenes y casi noveles ONYRIUM, quienes se les vio nerviosos y atenazados por la responsabilidad de tener a  más de unas ciento cincuenta personas delante y abrir la velada. Poco a poco fueron soltándose y presentando sus canciones.

El grupo de Astigarraga, un municipio de Guipúzcoa, a escasos kilómetros del centro de San Sebastián practica power metal, aunque su cantante  Ariadna Edroso posee una voz más rica en calidad, incluso cercana a la escuela del blues, que si termina de educarla y afinar mejor en directo, puede convertirse en una más que convincente vocalista. Tiempo al tiempo.

Esta noche tocaron material propio como “Justicia Divina” y “Tiempos de Guerra” y versiones de HAMMERFALL como “Renegade” o la transformada de AC/DC “Highway to hell”, presentada por su joven guitarrista Ioseba, recordando al fallecido Malcolm Young.

Sirvieron para calentar el ambiente, y para que el público saboreara las primeras cervezas de la noche. Me gustó que a tan pronta hora hubiera casi la mitad del aforo o más.

Tras ellos, les tocó el turno a SEVENTH HELL, una banda muchísimo más profesional y formada, a la altura de cualquier combo estatal en cuanto al metal se refiere. Me gustaron, aunque no les pude situar muy bien estilísticamente, lo que a veces es positivo o no.

Hay temas que me sonaron a Hard Rock, otros con raíces metaleras modernas, otras canciones tenían reminiscencias del rock & blues americano, pero lo que si me gustó es que cada tema sonó muy bien, con el grupo destilando gran actitud y nivel instrumental y una “currada” puesta en escena que pone en el mapa a nivel profesional a esta banda de Valencia a la que vi por primera vez.

Poseen una vocalista que canta de maravilla, llamada Lory, que se mueve con soltura y en gran parte es el centro de atención de la banda, que además está muy bien armada con dos excelentes guitarras, Xavi y Vince, el bajista Cris y Fran a la batería. Como digo, tras verles, para mi han sido un más que grato descubrimiento. Lo malo es que como muchos otros grupos, carecen de promoción, pero ese es un tema aparte que no me compete ahora.

Me gustaron varios de sus temas, como “We Are Burning”, “Run From You” y “Addicted To Pain”, y  los finales “Handful of reptiles” y “Stone in My Way”.

 

Como digo, me parecieron una más que buena banda, con categoría, buen nivel instrumental,  una excelente vocalista, sonaron potentes y demostraron tener las ideas muy claras.

Llegó el tiempo para  una formación que me quedé con ganas de ver en Madrid, cuando tocaron abriendo para OKER. Por fin los vi esta noche: SOVENGAR.

Tras ver su show, me reafirmo una vez más diciendo  que en este país hay muy buenas bandas; lo que pasa es que mucha gente aficionada al metal “pasa” literalmente de mostrarles atención por el mero hecho de no ser noruegos, fineses, alemanes o americanos. ¡¡Si, señoras y señores, en este país hay grupos que merecen mucho la pena!! Uno de ellos es SOVENGAR.

No es que dieran un recital perfecto, ni descubrieran nada, simplemente demostraron que lo hacen muy bien,  dentro de su estilo, que navega entre el viking metal, el power moderno con toques épicos, el pagan y el folk metal, en una onda muy pareja a bandas foráneas como AMON AMARTH, TURISAS o ENSIFERUM, por citar tres ejemplos. De hecho, salen pintados a lo TURISAS y suenan entre AMON y ENSIFERUM; más que nacidos en Murcia parecen procedentes de  Escandinavia.

Escénicamente “se lo curran un montón”, salen caracterizados, vestidos muy en onda vikinga, pintados, y listos para arrasar a su paso, cosa que hicieron, guardando las distancias con los grandes triunfadores de la noche, VHÄLDEMAR, y Leo Jiménez. Sonaron bien, trabajaron encima del escenario gustándose y gustando al público, que para esa hora casi llenaba tres cuartos de la sala Tunk.

Su líder es el descarado y gutural cantante y teclista David Wülfgar, quien fue el dueño  del escenario, con su teclado controlador inalámbrico blanco colgado del cuello, que a veces toca y a veces usa como apoyo escénico, sin más. Junto a él, el resto de la banda suena muy competente y también trabaja muy bien en cuanto a actitud y poses. Me gustó especialmente el jovencísimo batería Amador Jötum y el guitarrista Manolo Hjalmar, quien bromeó durante varias fases del concierto con David Wülfgar, compartiendo protagonismo.

Como se suele decir llanamente, “fueron  la caña” y ofrecieron un más que notable concierto donde brillaron “Warlords Of Metal”,- el tema que da título a su último CD-, “Eternal Destiny”, el potente “We Are The Gods of Metal”, “Metal March” y la versión de AMON AMARTH de su hit “Parsuit of Vikings”.  Remataron con su himno “Brutal Battle” dejándonos con ganas de más.

Forman parte de una nueva generación de bandas que con apoyo, promoción y actuaciones pueden empezar a hacerse con un lugar importante en el metal patrio, y por qué no, en el metal internacional. En mi modesta opinión, deben madurar, adquirir más rodaje y experiencia  y asentarse un poco más, hacer un nuevo álbum que supere a “Warlords Of Metal”,  tener suerte y más apoyo y atención del público. No quiero que esto suena prepotente, pero yo, curiosamente no tengo ni siquiera su disco, porque nadie se preocupó de enviarlo a nuestra redacción, y aunque sí hemos publicado decenas de noticias en nuestra web sobre ellos,  jamás nadie me ha dicho: “Hola, somos SOVENGAR”. Menos mal que antes de tocar fui yo el que les saludé en los camerinos antes de su actuación J De cualquiera de las maneras, las puertas de esta web están abiertas para buenas bandas como ellos, y muchas otras.

Y llegó la tempestad, amigos. Lo de VHÄLDEMAR fue un rodillo, fue como cuando arrasaba Atila a su paso, feroz. Como sabéis, los vi en Madrid, donde devastaron, y esta noche no fue menos, aunque si es cierto que noté a su vocalista Carlos un poco menos dominador.

Jugaban “casi” en casa, y eso les encumbró aún más, apoyados por todo el público asistente que cantó desde la primera estrofa sus canciones, incluidas las de su nuevo álbum "Against All Kings", que cada día me gusta más.

La actuación casi fue un calco de la de Madrid, con menos chistes y genialidades de Carlos, pero igual de matadora e intensa. La banda vive un momento grandioso y así quedó claro en Irún.  “Metalizer” fue memorable, con gran sonido y Pedro impresionante. Cada cual tendrá sus guitarristas favoritos, pero lo innegable es la destreza, feeling, ímpetu, rapidez y técnica que posee el de Barakaldo. Cada solo y riff fue mejor, insuperable, ¡¡Cómo toca este tío, Dios!!

Toda la banda estuve increíble, Jonkol a los teclados y voces, Raúl Serrano, -quien celebraba su cumpleaños-, lo bordó a los coros, al bajo y escénicamente, y tras los tambores, el trabajo de Jandro fue muy bueno. Estos tres linces, junto a Carlos Escudero y Pedro J. Monje ofrecieron un gran show, una vez más.

Lo mejor de la banda, además de sus canciones, es que destilan metal por sus venas, lo sienten, lo gozan, lo viven y eso se contagia a la primera. Fueron intensidad pura, energía, poder sonoro y escénico. Lo de VHÄLDEMAR fue sanguinario.

Los temas fueron sonando y convenciendo uno tras otro. “1366 Old King’s Visions” fue el siguiente casi sin un segundo de silencio tras “Metalizer”, a los que siguieron “Against All Kings” y “I Will Stand Forever”, asesinos  y plenos de energía. Carlos preguntó al público si lo estaba pasando bien, mientras sonó su grito de guerra: ¡A Muerte! Lo cierto es que todos lo estábamos pasando en grande.

Prueba de ello fue el asombroso “Howling at the Moon”, que todo el mundo cantó a modo de himno, ni más ni menos que lo que es. El tema pertenece a su EP “Old King’s Visions” que salió hace pocos meses, pero en solo ese tiempo se ha convertido en uno de sus más firmes estandartes; es increíble. La descarga siguió con el júbilo del público y la banda dándolo todo.

“Bastards” fue demoledor, y como pasó en Madrid, -e imagino que en toda la gira-, sirvió para que Carlos pusiera “a parir” a los estamentos y presentara a la banda.

Temazos como  “Breaking All The Rules” y el apoteósico “Energy”, sonaron al final con Carlos cantando entre el público, diera una voltereta final y premiaron a VHÄLDEMAR como los grandes  triunfadores de este IX Euskal METAL Fest-HEAVY METAL GAUA, en mi opinión y de la gran mayoría, aunque es cierto que Leo y sus huestes también gustaron y convencieron, y mucho.

Tras los cambios, Leo Jiménez y su banda pusieron pie encima del escenario. Tras verles hace poco en Yuncos, Toledo, ya me quedó claro que en directo su momento es excelente. La banda suena rocosa, muy heavy, cargada de mala leche, con tres guitarras –las de Rufo Cantero y Antonio Pino, junto al apoyo rítmico de Leo- , un Carlos Expósito imperial, y un soporte perfectamente equilibrado como es Edu al bajo.

Lo tenían difícil tras una tremenda actuación de VHÄLDEMAR, pero sin llegar a superarles, hicieron prueba de su categoría, con un show cargado especialmente de “caña”, metal sin concesiones y “mala ostia”,  sacrificando su balada “Caballo Viejo” y no tocaron el esperado por muchos “Hijo de la Luna”, aunque sí hicieron la versión de COMPLICES “Es por Ti” en el bis. Quisieron demostrar que son “más heavies que el viento” quizás arrastrados por la situación y el hecho de tocar en Euskadi, donde no quisieron flojear…Todo lo contrario. Leo estuvo especialmente agresivo y motivado, dirigiéndose al público en sendas ocasiones son un constante lenguaje blasfemo (que yo no critico, para nada) y una marcada obsesión porque en el centro de la pista se hiciera en varias ocasiones un “Wall Of Death” donde se “dieron de ostias” una decena de fans, disfrutando de lo lindo en los temas más cañeros.

Los que conocemos a Leo sabemos que si por el fuera haría black metal, o una banda entre los más heavies METALLICA mezclados con PANTERA, pero por otro lado sabe que el estilo musical que lleva luciendo y practicando Leo Jiménez es otro, y aparte de estar encantado, se acopla y disfruta de un término medio, entre power metal, temas pesados, heavies y baladas, mezclados con altas dosis de tralla. Gracias a este cóctel, él y el grupo  se sienten felices; de ahí la costumbre por  invitar a participar en cada show a sus dos colegas Korpa de CRITTER y Mero Mero de CUERNOS DE CHIVO, quien se adueñan de la escena en tres temas y convierten aquello en una banda de hardcore metal en toda regla, gracias a sus guturales y movimientos. Fueron los protagonistas  en “No hay más canciones para ti”, “El dilema” y una versión de “Soy libertad” donde Mero, a dúo con Leo,  se acordó con dedicatoria incluida del fallecido Guillermo Calero, batería de WORMED , que nos dejó hace poco a sus tan solo 28 años.

A parte de lo dicho, todos gozamos de un Leo que canta cada vez mejor, con más calidad, sabiduría y administrando su agraciada voz con tronío. Leo ya no es aquel cantante que casi solo alardeaba de tener los más altos y afilados agudos. Ahora sigue llegando a altas cotas y tonos, pero lo hace con inteligencia y cantando mucho mejor. Así fue esta noche, donde hubo tramos donde no me quedó más remedio que quitarme el sombrero, una vez más, ante tan impresionante trabajo vocal. Eso sí, Leo cada vez se aferra más y más a su guitarra; cuando se despojó casi al final de ella, muchos respiraron y disfrutaron de ese Leo al que muy pocos, o casi ningunos,  ganan como frontman en este país.

También  me quité el sombrero con la banda, que como ya he mencionado, suena cada vez más al unísono y concluyente. Lo de Antonio Pino es de clase suprema, toca de maravilla y además con clase, alejado de aquel Antonio frío y casi inmóvil que era al principio. Ahora derrocha energía, actitud y es el socio perfecto para su compañero Rufo y un Edu que lo vivió especialmente, marcando el compás con un Expósito magistral.

Me gustaron temas como “Con razón o sin razón”, muy potente, “Desde Niño”, especialmente cantado y recibido por el público, “Volar”, recordando sus momentos más melódicos y donde Leo demostró que canta, y mucho, el crudo “Hambre”, que sonó categórico,  y una poderosa versión de “Misantropía”.

Me lo dijo Leo en los camerinos momentos antes de salir: “Tengo una sorpresa que te va a encantar”. Esa sorpresa fue una versión en castellano del tema “Still Alive” de NOCTURNAL RITES, bautizado por la banda como “Sigo Aquí”. Fue un detallazo y sonó genial, igual que la del tema de BLACK SABBATH “Neon Knights”,  homenaje a Ronnie James Dio, muy bien recibido por los fans.

Y no puedo olvidar dos de sus mejores intervenciones, el final “Tu Destino”, antes de los bises, donde dieron prueba nuevamente de su gran talla y un potentísimo “Resurrección” al final de la noche que cerró un muy bien concierto.

Como ya he mencionado al principio, tras él, y hasta las 5 de la madrugada, estuve pinchando vídeos a todo volumen, sorteando abonos y camisetas del festival LEYENDAS DEL ROCK.

Fue una gran noche y un gran placer. Hubo salud y metal a raudales en Irún.

Texto: Rafa Basa

Fotos: Carlos Fabián

Para ver las fotos a mayor tamaño, pinchar sobre ellas.

 


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SEVENTH HELL

 


 

ONYRIUM