Inicio Lanzamientos A-Z Crítica del CD de DEEP PURPLE – Infinite

Crítica del CD de DEEP PURPLE – Infinite

2
VHALDEMAR - Straight To Hell
Century Media - SPIRIT ADRIFT - Enlightened In Eternity
AYRA - Silent Veil
VHALDEMAR - Straight To Hell
Century Media - SPIRIT ADRIFT - Enlightened In Eternity
AYRA - Silent Veil

 

DEEP PURPLE – Infinite
 Discográfica:  earMUSIC

Puntuación Popular

(1 votos) 7/10

 DEEP PURPLE - InfiniteCasi cincuenta años han pasado desde la formación de DEEP PURPLE en 1968. Este es uno de esos casos en los que resulta aplicable una de las afirmaciones que más detesto en el mundo de la música, y es ésa de que todo tiempo pasado fue mejor, ya que resulta prácticamente imposible esperar que un nuevo lanzamiento de los británicos supere, iguale o en todo caso, se acerque a las magnas obras maestras que todos conocemos y que han servido para dar forma al rock duro tal y como lo entendemos en las últimas décadas.

Sin embargo, es de recibo reconocer que, dentro de su particular estilo en estos últimos años, el quinteto ha ido sacando discos de calidad -algunos con más, otros con menos- y ciertamente “Infinite” no es una excepción. De hecho, estamos ante un álbum disfrutable, ameno y de esos que dejan un buen sabor de boca.

Cierto es que ya no son los de antaño, ni sus directos se asemejan al sublime “Made in Japan”, ni está el simpar Jon Lord -D.E.P.- ni siquiera Gillan es ese portento de antaño que igual llegaba a notas altas imposibles que te emocionaba con su registro más cálido. Pero todavía siguen editando lanzamientos con buen gusto, solera y lejos de estar anclados en un estilo, haciendo gala de una amplia gama de gustos y estilos, con el rock como hilo conductor de todos ellos.

Producido por otro personaje mítico dentro de la historia musical como es Bob Ezrin, responsable de maravillas por doquier a lo largo de más de cuatro décadas, “Infinite” es un bonito recorrido por el buen gusto, las melodías y la elegancia con más de cuarenta y cinco minutos de duración donde todos y cada uno de los músicos tiene su parcela de lucimiento, deleitándonos con momentos brillantes en más de un pasaje.

“Time for Bedlam” es el inicio, usado también como primer single y deleitándonos ya con ese misticismo tan marca de la casa dentro del apartado lírico, así como ese rock dominado por los teclados del simpar Don Airey, los cuales se terminan fundiendo con las armoniosas guitarras de Steve Morse hasta llegar al cielo dentro del cuadro central donde los solos son una delicia. “Hip Boots” es el tema desenfadado por excelencia, marcado por el rock&roll de corte clásico. Escuchar a Paice y Glover marcando los simples pero efectivos compases, sus paradas y ocasionales síncompas, es una pasada. Y por si pareciera poco la manera de comenzar, ahí tenemos esa maestría de nombre “All I Got is You” donde blues y rock se entremezclan, remarcando como lo que a priori parece el estribillo una melodía doblada entre guitarras y teclados 100& PURPLE.

Seguimos con las positivas sensaciones gracias a la dinámica “One Night in Vegas” donde los toques blueseros vienen con la aportación del piano mientras que la melodía de pocas pero precisas y preciosas notas que viene precedida de la frase título es otra maravilla marca de la casa. “Get me Outta Here” sin embargo se me antoja un tanto anodina comparada con las anteriores, siendo un tema de estructura simpre, pesado a medio tiempo que para cada vez que se va a recitar el combo de cuatro palabras que lo bautizan. Pero no se asusten, ya que pronto tendremos “The Surprising”, oscura pieza en el que una amalgama de sonidos y estilos, que van desde lo que parece una especie de tango al rock psicodélico de los DOORS o incluso aquel “Halo of Flies” de ALICE COOPER, mezclado con melodías mozárabes, todo ello pasado por el tamiz del mejor rock sinfónico de los setenta, hasta pasajes donde los teclados hacen las labores de orquesta aportando una hermosa tranquilidad hacia su mitad, hacen de ella mi canción favorita de “Infinite”.

“Johnny’s Band” destaca poco, aunque es un rock&roll amable y bien recibido de cara a la recta final, al igual que “On Top of the World”, con riffs más pesados, arropados por el sonido del órgano hammond y una vacilona letra que habla de las más hermosas mujeres del mundo auspiciadas al Olimpo de los dioses.

De camino a ese inevitable término del camino, aún podremos disfrutar de ese simple dibujo de guitarra que preside “Birds of Prey” donde Gillan dobla su voz con un curioso efecto distorsionado en las estrofas, mientras las melodías de órgano nos van introduciendo en otros pasajes más sinfónicos donde desemboca el solo de Morse jugando con los controles de volumen de su guitarra. Como guinda, ahí tenemos esa versión de THE DORRS del “Roadhouse Blues” donde podemos imaginarnos a Gillan, Glover, Paice, Morse y Airey en un bar de carretera en la Route 66 tocando para una cuadrilla de cowboys en un envidiable marco al que probablemente ninguno de nosotros nos importaría asistir; a mí no, desde luego.

En definitiva, un álbum notable, con sus pros por encima de los contras y que demuestra que la Púrpura Profunda sigue en buena forma compisitiva después de casi cinco décadas.

A partir de aquí, ¿qué nos queda? ¿De cuánto tiempo disponemos para seguir viéndoles en directo o escuchando nuevos álbumes? ¿Será ésta una gira de despedida? Poco puedo responder a estas preguntas. Aunque, como ellos mismos vaticinan en la portada del presente “Infinite”, la “D” y la “P” de sus siglas, juntas conforman el símbolo del infinito. Por lo pronto, este verano volveremos a tenerles por la Península. Yo no me los pierdo.

J. José JiménezJ_Jose_Jimenez@RafaBasa.comTwitter.com

Lista de Temas:

  1. Time for Bedlam
  2. Hip Boots
  3. All I’ve Got Is You
  4. One Night in Vegas
  5. Get Me Outta Here
  6. The Surprising
  7. Johnny’s Band
  8. On Top of the World   
  9. Birds of Prey
  10. Roadhouse Blues

 

 

 

 

 

2 COMENTARIOS

  1. Bastante buena crítica en general de álbum de esta buena banda clásica del Rock;musicalmente hablando el disco en si es impecable,la única pega que yo pondría es por la labor vocal de Ian Gillan;cierto es que los años pasan y que su voz ya no es ni una sombra de lo que fue y que actualmente amolda su registro actual a las canciones que componen…no en vano aquellos que hemos seguido su trayectoria con cierta regularidad percibimos no sin cierta tristeza que lamentablemente TODO tiene un principio y un fin.Mucho se habla sobre una gira de despedida de la banda;como digo en lo musical suenan aún que atruenan y dan lecciones a muchos sobre cómo hacer un excelente directo;vocalmente…es otra historia,claro está.