Inicio Conciertos Crónica y fotos de TRIVIUM + SIKTH + SHVPES en Madrid

Crónica y fotos de TRIVIUM + SIKTH + SHVPES en Madrid

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TRIVIUM

+ SIKTH + SHVPES

Sábado 18 de Marzo de 2017- Sala But – Madrid

Estamos ante un regreso tan esperado como el de TRIVIUM, una banda que cuenta con una legión de seguidores en nuestro país enorme, solo hay que ver el cartel de “no hay billetes” en la entrada para darse cuenta que íbamos a estar muy apretados esta noche en la céntrica sala But. Junto a ellos dos bandas británicas, SIKTH y SHVPES, serían los encargados de abrir los conciertos de esta gira europea y por lo tanto también las fechas nacionales.

Con la apertura de puertas con un poco de retraso del horario previsto, podíamos observar mientras tanto una cola como hace tiempo no veíamos en esta sala, con seguidores de la banda aguardando en la entrada desde las nueve de la mañana. Estaba claro que gozaríamos de un ambiente espectacular desde los primeros minutos, y así fue. Más de media sala llena para disfrutar de toda la velada de actuaciones.

Los primeros eran SHVPES, banda de Birmingham que desarrolla un sonido entre el metalcore y el metal melódico y que cuenta con Griffin Dickinson como líder de la banda (no hace falta hacer presentaciones de su padre Bruce). A pesar de su parentesco, el combo inglés cuenta con un sonido importante que dará mucho que hablar y es que solo hay que escuchar melodías tan pegadizas y contundentes como las de “Skin & Bones” para darte cuenta de ello.

“Two Minutes of Hate” continuaba con esa línea con una estrofa más ‘rapera’, mientras “God Warrior” llegaba agresiva y melódica a partes iguales para despedirse definitivamente con “Shapes”. Gran forma de poner el colofón a un gran concierto, que nos da a conocer a un grupo al que habrá que seguir los pasos de cerca, muy buena recepción por parte de un público que hizo un ‘mosh pit’ en esta última canción con el propio Griffin, quien retornaba al escenario acrobáticamente dejándose literalmente la piel en un show breve pero cargado de energía y buen hacer musical.

Turno ahora para recibir al segundo artista invitado de la noche, SIKTH. Los londinenses llegan con su metal progresivo ante un público que quizás no sea esta noche tan seguidor de este estilo, una situación para toda banda que en alguna ocasión se encuentra fuera de su marco perfecto para terminar calando en el público. Pues bien, Mikee y Joe nos sorprendían en escena desde el inicio, ya que no todas las bandas cuentan con dos vocalistas, y más hablando de bandas de metal progresivo.

Nos lo habríamos esperado más en una banda del estilo de SHVPES, pero gran descarga la que presentaron estos chicos en la capital con cortes tan complejos y poderosos como “Part of the Friction” o “Hold My Finger”. En ocasiones este estilo tiene el peligro de desenganchar, pero todo lo contrario sucedía con “Skies of Millennium Night” o la definitiva “Bland Street Bloom”, que nos ponían a saltar junto a la banda, que aunque contó con algún que otro pequeño altibajo, finalmente solventaron la papeleta con nota.

Momento de recibir ya a TRIVIUM en escena. Con Matt Heafy a la guitarra y voz principal, Corey Beaulieu a la guitarra y coros y Paolo Gregoletto al bajo y coros la banda estuvo incompleta hasta el inicio de esta gira, decidiendo contar con Alex Bent (Battlecross, Testament sustituyendo a Gene Hoglan en algunos shows) tras los platos. Los de Florida lanzaron su último trabajo “Silence In The Snow” hace ya dos años, y esta noche podríamos escuchar algunas canciones de este último trabajo mezcladas entre un set cargado de grandes canciones de todos sus trabajos. Se apagan las luces y comienza a sonar la misteriosa intro de “The End Of Everything” que como siempre precede (así como en su disco “Ascendancy”) a un trallazo como es “Rain”, que arranca con un sonido puramente thrash como en gran parte de las estrofas, suavizándose a medida que llega el estribillo.

Las palmas arrancan con una “Forsake Not the Dream” muy melódica que sonaba de lo más potente en una sala que estallaba al ritmo vertiginoso que desplegaba la banda en este corte. Llegamos al primer clásico, y es que muchos de los asistentes comenzaron a seguir a TRIVIUM a partir de una obra maestra como “Down From the Sky”, y es que hay grandes discos antes y después del “Shogun” y su predecesor “Ascendancy”, pero fueron estos los plásticos los que lanzaron comercialmente de forma definitiva a los norteamericanos. Impresionante como suena la guitarra de Corey con esa melodía inicial en la que Matt nos hace alzar el puño al ritmo de este terremoto musical. Las siguientes en sonar son la melódica y nueva “Rise Above the Tides” y una “Entrance of the Conflagration” que nos devuelve a “The Crusade”, riffs letales, thrash metal por bandera y solos magistrales, toda una joya que sorprendía a muchos de los seguidores de la banda para bien, aunque no terminábamos de entrar en una dinámica avasalladora aún.

Seguimos con este ‘rush thrashmetalero’ con “The Deceived” y Heafy explotando como puede esos guturales que no suenan como antes, todo hay que decirlo, pero es de valorar el esfuerzo tras tantos años y tantos conciertos a sus espaldas y otra del mismo disco, un tanto más clásica como “Dying in Your Arms”, que musicalmente se acerca más a lo que la banda busca actualmente, un metal muy melódico con mucha importancia de las guitarras y predominancia de voces limpias en lugar de guturales.

Descomunal sonó esta noche “Strife” que ya es todo un himno de la banda, y es que lo tiene todo para ser lo que es, uno de sus grandes hits hasta la fecha, como la sólida y poderosa “Dusk Dismantled”, un cañonazo que saca lo mejor de la banda, y es que tanto “In Waves” como “Vengeance Falls” son dos discos de inmensa calidad con un sonido un tanto más moderno pero fieles a su sonido original. Llegaba ahora el ritmo complejo y melodías imposibles de “Throes of Perdition”, siempre muy bien secundada por un público que estallaba en la explosión de ese contundente riff principal del tema, brillante aportación a la noche, de lo mejorcito sin lugar a dudas.

“Silence in the Snow” y “Pillars of Serpents” sonaban consecutivas y eso que son totalmente antagónicas, la primera es la que da nombre a su último trabajo hasta la fecha, mientras la segunda pertenece a su debutante “Ember To Inferno”, haciéndose más que evidente la evolución de la banda con el paso de los años, aun así ninguna de las dos terminó de llegar al público con la fuerza de los temas más recurrentes de su set. Era el turno de “A Gunshot to the Head of Trepidation” o lo que es lo mismo, de cómo hacer saltar a la vez a toda una sala But a caballo de este gran éxito de Heafy y los suyos, donde hay que dar el papel protagonista a Alex Bent, quien se defendió a las mil maravillas en otro corte muy exigente para todo batería. Turno para el nuevo hit de su último LP, hablamos “Until the World Goes Cold”, bastante más reposada y con mayor trabajo en la parte vocal y melódica, sin duda dejando en evidencia que la banda está aún en desarrollo de su nuevo sonido, y aunque sea nueva y no termine de convencer a algunos estos nuevos derroteros, lo cierto es que en directo funciona bastante bien, con un estribillo coreado por una sala entregada, sobre todo desde mitad de set en adelante.

Para cerrar, no podía faltar “Pull Harder on the Strings of Your Martyr”, menudo trallazo que ponía Madrid patas arriba a ritmo de circle pit que suponía la despedida de la banda ante una tremenda ovación de una sala But con el “sold out” en todo lo alto. Tras un pequeño parón, comenzaban a sonar los primeros acordes de “Capsizing The Sea”, preciosa y muy acertada intro que acompañada por las palmas del respetable, daba paso cómo no a la definitiva “In Waves”, inevitable dejarnos las cervicales con ese ‘headbang’ que notaremos sí o sí al día siguiente, lo que está claro es que TRIVIUM siguen haciéndonos disfrutar de lo lindo en directo, toda una garantía.

Los únicos peros que encontramos a la actuación fueron el sonido hasta mitad de show, con los graves sin permitirnos discernir las guitarras en algunas zonas de la sala, o la voz de Heafy que aunque no estuvo mal, hay que reconocer que la garra que tenía la voz del artista norteamericano ha ido menguando, algo que han sabido suplir de forma excelente por cierto tanto Corey como Paolo, el primero con unas guturales muy precisas, y el segundo ayudando en las partes más limpias y melódicas. Sin duda forman entre los tres la parte sólida de una banda que esperemos que encuentre la estabilidad definitiva con Alex Bent, ya que la banda sonó como un martillo a pesar de los pequeños problemas que se presentan en gran parte de las actuaciones. Grandísimo directo de una banda que se despedía a eso de las diez y media tras hora y media de presentación ante como decimos una sala But hasta la bandera para demostrar que una banda como TRIVIUM no puede bajar del aforo de una sala Riviera. No sabemos lo que nos encontraremos en un futuro nuevo trabajo de estudio, lo que está claro es que en directo son un seguro de vida y para ejemplo esta noche mágica en Madrid.

Texto y fotos: Óscar Gil Escobar

Para ver las fotos a mayor tamaño, pinchar sobre ellas.