Inicio Conciertos Crónica y Fotos de ROYAL REPUBLIC, TIM VANTOL y THE WHOLLS en...

Crónica y Fotos de ROYAL REPUBLIC, TIM VANTOL y THE WHOLLS en Madrid

0
VHALDEMAR - Straight To Hell
Century Media - SPIRIT ADRIFT - Enlightened In Eternity
AYRA - Silent Veil
VHALDEMAR - Straight To Hell
Century Media - SPIRIT ADRIFT - Enlightened In Eternity
AYRA - Silent Veil

 

ROYAL REPUBLIC

+ TIM VANTOL + THE WHOLLS

Domingo 5 de Marzo de 2017 – sala Caracol – Madrid

Frescura, un soplo de aire fresco es lo que nos da noches como esta, con unos ROYAL REPUBLIC que visitan nuestro país con su exitoso nuevo álbum “Weekend-Man” bajo el brazo, uno de los fenómenos que llena grandes recintos en Alemania, República Checa, Austria, incluso Francia se va sumando a esta corriente en esta gira. La banda sueca ha encontrado un filón con un estilo marcado por un rock desenfadado y con melodías muy pegadizas y frescas que aportan algo nuevo al mercado, algo que muchas veces pedimos ya que como muchos dicen “ya está todo inventado”, pero claramente no es así. Una prácticamente llena sala Caracol sería testigo del paso de los cuatro jinetes suecos, pero no llegarían solos, ya que serían dos los teloneros, THE WHOLLS y TIM VANTOL, los encargados de amenizar la velada, ¡y de qué manera!

Los primeros en aparecer eran THE WHOLLS, banda con un sonido de rock alternativo muy característico de sus tierras, muy británico. Contrarritmos contagiosos y guitarras al muy estilo Red Hot Chilli Peppers, ejemplo de ello son cortes como “X21” o la penúltima de su breve pero intenso set “Going Down”. En ese rock alternativo que despliegan aparecen ciertas influencias de bandas como Biffy Clyro, que tanto tirón y efectividad están teniendo actualmente y que demuestran que la música nunca para y siempre habrá melodías, ritmos, voces y armonías diferentes y por descubrir. El cierre lo ponía “Roll Out”, no podía faltar siendo su mayor éxito hasta la fecha, con un estribillo en el que denotamos lo bien trabajadas que están las armonías vocales. Todo un descubrimiento el de estos chicos que darán bastante que hablar en el futuro próximo.

TIM VANTOL era el siguiente en llegar, con el folk por bandera y tocando en acústico. Solo hacen falta unos segundos para ver la calidad de este intérprete y la fuerza que desprende su voz cuando la hace romper. El artista holandés se presentaba en el escenario en solitario con su guitarra a cuestas, y él mismo nos comentaba que sabía lo que estábamos pensando, qué narices hace un tío ahí solo con una guitarra en un concierto de rock ‘n’ roll. Pues bien, ese tío con su guitarra y su voz se bastó para sorprender y divertir a una sala que ya mostraba una entrada excelente a estas alturas. Piezas cargadas de calidad, sensibilidad y a la vez energía como “Bitter Morning Taste” arrancaban las palmas del público, muy colaborativo ante la cercanía del artista tulipán.

Nos hacía cantar y aprender estribillos como el de “If We Go Down, We Will Go Togheter”, una de las tareas más difíciles de la noche (y es que mira que es largo) pero reto superado. Sobresaliente la aportación de un TIM VANTOL que fue despedido con una cerrada ovación más que merecida, y es que pocas veces tenemos la oportunidad de descubrir dos bandas que estén a un nivel tan alto en directo y que consigan implementar tanto nuestro interés por ellas, grandísima forma de calentar el cotarro antes de la llegada de los cabezas de cartel.

Y tras un pequeño parón, ROYAL REPUBLIC llegaban dispuestos a hacernos bailar de lo lindo con ese rock que se mueve en muchas direcciones, y es que todas las canciones son diferentes unas respecto a otras, moviéndose por momentos entre el punk, pop, indie, rock’n’roll, metal o hard rock, pero sin perder su esencia en ningún momento. Adam Grahn a la voz y guitarra, Hannes Irengård a la guitarra y coros, Per Andreasson a la batería y coros y Jonas Almén al bajo y coros componen esta banda que mantiene el mismo line-up que en 2007 (cuando se forma la grupo). Se apagan las luces y la primera en sonar tras las fanfarrias recibiendo a la realeza era el single de su último y exitoso trabajo, hablamos de “When I See You Dance with Another” con un estribillo potentísimo que ponía a poguear desde la primera nota, mientras que el público comenzaba a saltar a ritmo de otra nueva como “Walk!”.

“Make Love Not War (If You Have to Make War – Make Sure to Make Time to Make Love in Between)” nos lleva a su aclamado “Save The Nation”, puro rock and roll con la increíble voz de Adam rugiendo, con lo que es imposible retener el cuerpo (se mueve solo) y es también imposible dejar de cantar ese estribillo trabalingüístico que te hace perder la cabeza. Tras este balazo directo, llega el riff desenfadado y de nuevo el jolgorio con “Strangers Friends Lovers Strangers” y otro estribillo extremadamente efectivo. Volvía un pogo enorme a la pista con “Underwear” que es divertida mires por donde la mires, ya no solo por la letra sino por ese ritmo juguetón y bailable tan contagioso.

Tras una tanda de temas más clásicos, retornamos a su último LP invocando al “Weekend-Man” (literalmente) que llegaba con un ritmo más marcado y denso que sonaba demoledor en directo, menudo trabajo de Per y Jonas en la parte rítmica del grupo, mostrando una gran solidez, y es que solo hay que ver las líneas melódicas del bajo de Jonas para darte cuenta de la importante labor que tiene el sonido de este instrumento en la totalidad del combo. Una de las más coreadas es siempre “Everybody Wants to Be an Astronaut”, con el público moviendo los brazos de un lado al otro durante buena parte de la canción creando un auténtico mar de brazos que colapsaban una sala Caracol que se quedaba pequeña para el derroche sonoro de los suecos.

Bajaba ahora sí las revoluciones un tanto “Any Given Sunday”, la cual tiene un rollo completamente distinto, un estilo más diferente al habitual por parte de la banda, pero estamos ante una composición realmente maravillosa y muy bien llevada al directo con una iluminación acorde a la canción. El líder del grupo, Adam, además de ser un gran vocalista y guitarrista, tiene el poder de todo gran frontman de tener ese punto humorístico que no cansa y que sabe dar las pinceladas suficientes para lograr acercar más aún al público, entre bromas como hacer que un fan le ate los cordones a cambio de una púa o anécdotas familiares de cuando era pequeño, llegaba otra de las nuevas como “People Say That I’m Over The Top”, pisando el acelerador por completo con un ritmo vertiginoso, de las más alocadas de este “Weekend-Man” que hoy nos presentaban.

Tras ello y tras alguna pequeña broma más con el público, Adam nos descubría que era el cumpleaños de Jonas, con un “Cumpleaños Feliz” en inglés y en acústico, para pasar a una versión en español, donde sacaban a relucir algunas alusiones a nuestro idioma. Y con Adam a la guitarra acústica y el resto de la banda a las voces llegaba la particular cover-tributo en acústico de su propia banda como él señalaba, y no era otra que “Addictive”, y es que siempre suena genial, pero especialmente cuando la interpretan en acústico, divertida a más no poder y bien acompañada por el público con palmas y cantada a una sola voz, uno de los puntos de inflexión de la noche. Y es que “Kung Fu Lovin'” era la siguiente, que arranca con esa melodía de Hannes tan pegadizo como toda la canción, una de las mejores composiciones de su último trabajo, toda una patada voladora a nuestro corazón como dice su estribillo, sin olvidarnos de la siguiente en sonar, uno de los hits que nos deja este último disco como es “Baby”, con un estribillo único y una fuerza y frescura indescriptibles, simplemente hay que vivirlo para poder describir lo que se vive en directo con piezas como esta.

Y hablando de hits, quizás el superhit de la banda sea “Tommy-Gun” que desde ese inicio con Jonas al bajo, la gente corea sin parar el riff principal de la canción a un a voz, de los momentos más excitantes que se pudieron vivir sin lugar a dudas y más para la chica que subía al escenario para tocar la guitarra ayudada por el propio Adam, quien tras recoger la misma, pedía recibir un beso en la mejilla por parte de la agraciada, a quien giraba la cara en el último momento convirtiéndose en uno de sus famosos ‘picos’, siempre haciendo de las suyas. Divertidísimos, frescos, imparables, pero el show llegaba a su fin.

Aún volverían para interpretar la que inicia su último lanzamiento, una “Here I Come (There You Go)” que va ‘in crescendo’ hasta encontrar un punto rítmico que nos recuerda a bandas como Queens Of The Stone Age, con melodías muy reconocibles y que vuelven a poner a saltar a toda la pista, simplemente un calentamiento. Hubo tiempo para demostrar que también saben hacer grandes versiones como “Battery” de Metallica o “Ace Of Spades” recordando a Lemmy y sus MOTÖRHEAD, pero la fiesta absoluta llegaba a ritmo de “Full Steam Spacemachine” con toda la sala literalmente sumida en el éxtasis, saltando sin parar haciendo temblar los cimientos de una sala Caracol con un calor que ya se hacía insoportable ante la descarga de adrenalina sueca, para después hacer una larga despedida sin prisas y saludando a todos los seguidores de la banda, algo que siempre se agradece por parte de los seguidores.

Menuda noche de rock la que vivimos en una sala Caracol prácticamente hasta la bandera, en la que volvió a quedar claro que queda mucha tela que cortar en la música, un soplo de aire fresco con bandas como ROYAL REPUBLIC, TIM VANTOL o THE WHOLLS nunca viene mal, una buena terapia para olvidarnos de todos los problemas que hay fuera a base de diversión, calidad, actitud y melodías que suenan alegres y novedosas. La palabra que más se repite en esta crónica y que describe mejor esta noche es frescura sin lugar a dudas, una fórmula que hace que el fenómeno ROYAL REPUBLIC en nuestro país cada día sea mayor.

Texto y fotos: Óscar Gil Escobar

Para ver las fotos a mayor tamaño, pinchar sobre ellas.