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Crítica del CD de SONATA ARCTICA – The Ninth Hour

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SONATA ARCTICA – The Ninth Hour
Discográfica: Nuclear Blast

Puntuación Popular

(3 votos) 8/10

 SONATA ARCTICA - The Ninth HourCon la edición de un gran disco como fue “Pariah’s Child”, en el que no sólo volvían a la manera de componer de sus inicios, recordando ese power metal melódico que les dio a conocer, así como con la regrabación de su ópera prima, parecía que SONATA ARCTICA iban a continuar por la misma senda. Sin embargo, rompen toda previsión con el presente “The Ninth Hour”, en el que retoman la experimentación de álbumes como “Unia” o “The Days of Grays”.

Con este álbum los fineses sacrifican la velocidad a favor de una nueva manera con la que construir los temas, respetando su omnipresente melodía, pero de una manera distinta, más rebuscada, dándole una vuelta de tuerca a su estilo, huyendo de lo fácil. No es éste disco de primeras escuchas, así como tampoco se antoja óptimo para todos aquellos que degusten de todo lo que anteriormente han editado. Todo además aderezado por un halo de teatralidad, donde la interpretación del vocalista Tony Kakko es el hilo conductor. Sin embargo, no termino de encajar lo baja que ha quedado la guitarra en la mezcla, instrumento damnificado en todo el conjunto global, en aras del resultado buscado, pero -en mi opinión- con un volumen desacertado para lo que se supone en un disco de metal.

Con todo, parecía que la portada prometía una apuesta continuista con su actividad discográfica reciente. Esos colores fríos, con la sempiterna figura lupina relevada esta vez al lado derecho y el precioso tríptico presidido por el reloj fusionado con el árbol, este último como elemento representativo de la naturaleza, uno de los motivos principales en las líricas aquí plasmadas.

Aunque para los que nos pudiéramos haber dejado llevar por lo mencionado en el párrafo anterior, pronto obtendremos nuestra dosis de realidad gracias a “Closer to an Animal”, la cual deja claro que éste será un disco que no nos va a poner las cosas fáciles, construido a base de un dibujo que consta de tres notas alternadas, mientras Kakko construye sus atípicas melodías, hilándolas con maestría, aunque algo contenido en cuanto a potencia (otra de las constantes). “Life”, por su parte, nos da cierto respiro, siendo una de las piezas más accesibles y cercanas a los SONATA ARCTICA clásicos, aunque sin perder la idiosincrasia y sonido preponderantes en “The Ninth Hour”, al igual que un brillante “Fairytale” donde la velocidad aportada por el doble bombo y los riffs -momentos de la obra donde más presentes se encuentran- dominan.

Cambiaran las tornas con “We Are What We Are”, una balada en compás 3/4 con una bonita melodía de flauta que la adereza, pareciendo en ocasiones casi parte de una banda sonora de James Horner. “Till Heath’s Done Us Apart” sin embargo, nos devuelve a la pretensión inicial del álbum, con un tema elaborado, protagonizado por multitud de cambios de ritmo y donde de nuevo el dramatismo está en primera plana. “Among The Shooting Stars” recuperará, por su parte, los medios tiempos, aunque con una dirección no del todo clara, jugando con cambios de tonalidad y una guitarra en buena parte apagada, cubriendo con colchón de acordes, mientras que es la voz y los teclados quienes llevarán las riendas de la situación.

Vuelta a la velocidad gracias a “Rise A Night”, otro de los temas más próximos para quienes gusten de su power metal característico, repleto de duelos de solos entre guitarra y teclado. Claro contraste con “Fly, Navigate, Communicate”, el tema quizás más extraño y sin duda anodino para el que firma, donde la poderosa base rítmica de Tommy Portimo (batería) y Pasi Kauppinen (bajo) queda tenue, por debajo de la en ocasiones, excesivamente melosa voz de Kakko. “Candle Lawns”, en línea intimista, es la tercera balada y probablemente la más dulce y hermosa, con estructura clásica de piano en tres acordes acompañada por acústicas y un bonito estribillo.

Llegamos al momento cumbre, un sentido y elaborado “White Pearl, Black Oceans – Part II, By The Grace Of The Ocean”, continuación de la canción aparecida en su cuarto álbum “Reckoning Night”, donde se echa en falta que arranque veloz en algún momento, ya que estamos hablando de más de diez minutos baladísticos, intensos eso sí, pero con cierto halo de auto complacencia, sin llegar a despuntar. Como colofón y sin salirse de esa tesitura, “On The Faultline (Closure To An Animal)” son cinco minutos y medio de piano y voz que terminan por alargar cierta sensación de tedio para un final que podría haber sido algo más animado.

En definitiva, un disco arriesgado pero que a su vez, intenta contentar a aquellos fans que se pudieran sentir decepcionados con la vuelta a las raíces que, hasta la fecha, SONATA ARCTICA estaban experimentando. Con unas guitarras más presentes y un final algo más animado, el resultado podría haber sido menos irregular. No obstante y pese a no terminar de satisfacerme esta faceta más experimental en su conjunto, alabo el movimiento, fuera de convencionalismos.

J. José JiménezJ_Jose_Jimenez@RafaBasa.comTwitter.com

Lista de Temas:

  1. Closer To An Animal
  2. Life
  3. Fairytale
  4. We Are What We Are
  5. Till Death’s Done Us Apart
  6. Among The Shooting Stars
  7. Rise A Night
  8. Fly, Navigate, Communicate
  9. Candle Lawns
  10. White Pearl, Black Oceans Part Ii – "By The Grace Of The Ocean"
  11. On The Faultline (Closure To An Animal)

 

 

 

 

 

6 COMENTARIOS

  1. Agradezco la crítica. Creo que estamos ante un disco fresco, compositivamente muy interesante, y que aglutina todas las etapas por las que este grupo ha pasado. Hay que asumir que las bandas evolucionan. Tony Kakko tenía 25-26 años cuando se lanzó el Ecliptica, y los discos de Sonata siempre han estado muy ligados a sus estados de ánimo (el Unia supuso una ruptura absoluta en un momento duro personal). Por esto, y asumiendo que su voz no es la que era, el seguir buscando el power metal de los dos primeros discos es absurdo.

    Una vez eliminados esos prejuicios, y asumiendo que estamos ante una banda que está por encima de un estilo (que es, ante todo, música, en mayúsculas) y a la que le encanta experimentar, para mí The Ninth Hour es una pequeña joya. ¿Tiene excesivas partes lentas? ¿Le faltan guitarras duras? Sí, pero también le faltan a The Astonishing de Dream Theater y es una obra maestra. Para mí, todas las partes lentas están justificadas y bien compuestas, y son una auténtica delicia. No me sobra ninguna canción (ni siquiera los dos bonus tracks). No comparto eso de que tenga que tener guitarras más duras por tratarse de un grupo “heavy”.

    En definitiva, me ha encantado el disco. Me ha parecido fácil de escuchar, engancha una barbaridad y tiene canciones majestuosas como White Pearl, Black Oceans II o Till Death’s Done Us Apart. Para mí ha sido toda una sorpresa. Ojalá sigan esta senda, tan melódica y llena de matices, porque hay muy, muy poquitos grupos que aporten tanto como Sonata Arctica.

    Saludos!

  2. El disco más flojo de toda la carrera de Sonata Arctica… Buffff…. a mí de poco me valen los estados de ánimo de Kakko… Los temas son insulsos, las melodías anodinas y la instrumentación parca… El disco no engancha en ningún momento… Canciones muy pobres que denotan una falta de inspiración preocupante… No tiene nada que ver con que las guitarras no aporten lo que tienen que aportar, lo que fallan son los temas…

  3. A mí desde luego este disco me ha entrado a la primera, no veo que necesite tantas escuchas como Unia o The Days of Grays ni de lejos. Por otra parte, uno de los temas que más me llamaron la atención fue “Fly, Navigate, Communicate” por su atmósfera, y sus estructuras in crescendo. Cuestión de gustos, supongo.

  4. Disco bastante mediocre. Respetando las opiniones pero desde que no está jani liimatainen que está en cains offering esto no tiene nada que ver con los sonata que a todos bos encandilaron. Cains offering mucho mejor. Acabo de oir el de freedom call y que grandes son…..por lo menos no cambian,ni divagan como los sonata de ahora. Todos los grupos power de los 90…..que quisieron cambiar de rumbo,nada de nada……a mucha gente nos gusta mas de lo mismo riffs,coros,epica,doble bombo……y punto.

    • De acuerdo contigo en la esencia de tu comentario, y muy acertada tu expresión “cambio de rumbo” Algunos como Blind Guardian, que han virado hacia sonidos más sinfónicos y elaborados, me siguen gustando, pero considero esto como una evolución y no una enmienda a lo hecho anteriormente. Ejemplos de esto último son Sonata o Edguy, yo de ser Tobias daba carpetazo al adefesio que es este grupo en los últimos tiempos para centrarme en algo tan enorme como es Avantasia. Es sólo mi opinión.