Inicio Conciertos Crónica y Fotos de KATATONIA, AGENT FRESCO y VOLA en Barcelona

Crónica y Fotos de KATATONIA, AGENT FRESCO y VOLA en Barcelona

0
ROCK N ROCK
RRS PROMO - STRAVAGANZZA
RRS PROMO - DUNEDAIN
Madness Live!
ROCK N ROCK
RRS PROMO - STRAVAGANZZA
RRS PROMO - DUNEDAIN
Madness Live!
CELTIAN - Madrid

 

KATATONIA

AGENT FRESCO + VOLA

Miércoles 12 de Octubre de 2016  – Sala Razzmatazz 2 – Barcelona

Pese al abismo que separa el material de aquel lejano "Dance Of December Souls" y su undécima y última referencia de estudio "The Fall Of Hearts", KATATONIA siguen transmitiendo esa depresiva intensidad que siempre les ha caracterizado. No ha sido fácil para la banda liderada por el vocalista Jonas Renkse y el guitarrista Anders Nyström saber evolucionar y adaptar su propuesta a unos fans que no siempre han sabido entenderles. Pero salvando los cambios de formación y, en ocasiones, la incomprensión, lo cierto es que los suecos llevan ya un cuarto de siglo creando esas atmósferas impregnadas de tristeza y desasosiego. El día escogido para su retorno a la Ciudad Condal, tras su aparición en la segunda edición del festival BE PROG! MY FRIEND, no podía ser más idóneo: una tarde lluviosa y otoñal que invitaba al recogiendo hogareño. Pero, afortunadamente, sus incondicionales acabaron respondiendo a la llamada.

Como jugosos aperitivos antes del desembarco de las estrellas de la noche contaríamos con el concurso de dos jóvenes bandas que sorprendieron con la variedad de sus respectivas propuestas dejando unas magníficas impresiones entre todos los asistentes. Los encargados de darnos la bienvenida serían VOLA quienes están presentando las composiciones de su debut “Inmazes”. Mientras que los islandeses AGENT FRESCO volverían a ratificar tras su paso por el Pueblo Espanyol el pasado mes de Junio que son una de las bandas con mas proyección dentro de la escena progresiva europea.

Mientras el público accedía al recinto de forma parsimoniosa los chicos de VOLA aparecían es escena para ofrecernos una buena muestra de su personal propuesta que combina  con convicción elementos tan dispares como los pasajes progresivos, algunos toques experimentales, e, incluso, varias pinceladas electrónicas. El resultado no pudo ser más atractivo, ya que el cuarteto danés consiguió llamar la atención de los que todavía no les conocían.

Si ya las composiciones de su opera prima llaman la atención por su variedad y su apertura de miras, en directo su propuesta alcanza una nueva dimensión alternando la crudeza de los riffs contenidos en piezas como la inicial “The Same War, con las idílicas ambientaciones de “Owls”. Además la banda transmite esa dualidad sobre las tablas, mostrándose muy comedidos durante las partes más introspectivas para desatarse con la llegada de los in–crescendos que marcarían piezas como “Your Mind Is a Helpless Dreamer”.

Con una tesitura más relajada y alejada de la contundencia guitarreara nos presentarían la sentimental “Emily”, que sacaba a relucir su faceta más experimental, con la voz de  Asger Mygind como protagonista indiscutible impregnando el recinto de una suavidad melódica que acabaría rompiéndose con la llegada de “Gutter Moon”, que  combinó sus  vivaces riffs con la elegancia de los teclados de Martin Werner. La última bala en la recamara del cuarteto de Copenhague estaría reservada para la extensa “Stray The Skies”, que servía como perfecto resumen para una actuación marcada por la calidad instrumental, los fuertes contrastes y la dualidad entre contundencia y melodía.

Sin duda “Destrier” ha marcado un punto de inflexión en la carrera de los islandeses AGENT FRESCO. Y no me refiero únicamente a que en él hayan conseguido plasmar las diferentes influencias que les han marcado, introduciendo dentro de su propuesta elementos propios del jazz, el pop e, incluso, atmosferas hipnóticas; sino por que para su vocalista y letrista, Arnór Dan Arnarson, su composición ha sido como una terapia que le ha permitido sobreponerse a algunos de sus miedos y fobias, tras afrontar en los textos de su debut la enfermedad y muerte de su padre.

Acariciándonos con las delicadas notas de los teclados los islandeses tomaban posiciones para adentrarnos en su particular universo sonoro siguiendo las sutiles melodías de “Anemoi”, dejando patente que la banda llegaba dispuesta a aprovechar al máximo su oportunidad. Especialmente motivado e hiperactivo estuvo el propio Arnór, quien se mostró agradecido y muy comunicativo con el publico a la hora de las presentaciones. Sin abandonar el material de su anterior entrega “A Long Time Listening”, el ritmo del show viraría rápidamente hacia derroteros más potentes e intensos con “He Is Listening” con la gente coreando su estribillo mientras el escenario se engalanaba con unas luces psicodélicas.

Al igual que ya sucediera durante la descarga de VOLA, el sonido del que gozaron los islandeses fue potente y nítido, permitiéndonos disfrutar de los detalles que su base rítmica nos propondría a lo largo de “Howls”. Y es que la descarga de AGENT FRESCO sorprendió a más de uno por su originalidad, dejando unas fantásticas sensaciones en temas como “Pyre”, en los que Arnór brillaría con luz propia gracias a sus inflexiones vocales y a su brillante puesta en escena.

Además de mostrarse como un vocalista resolutivo y un fantástico frontman, Arnór nos demostraría sus habilidades como teclista, alternándose el puesto con el guitarrista Þórarinn Guðnason. Pero sin duda los momentos más vibrantes de su presentación estarían reservados para la crudeza del mordaz “Angst” y los constantes cambios de ritmo contenidos en la  camaleónica  “See Hell”, que acabaría cosechando una de las mayores ovaciones de la noche.

Para encarar la recta final de su actuación los islandeses optarían por la sofisticación de su single “Dark Water”, la montaña rusa emocional que supuso “Eyes Of A Cloud Catcher”, para dejar que la elegida para rubricar su fantástica actuación fuera “The Autumn Red”. Si ya en su anterior visita el cuarteto de Reikiavik convenció a los seguidores de los sonidos progresivos, en esta ocasión, con la cercanía que da la intimidad de una sala las sensaciones fueron mucho más intensas y sobrecogedoras. Además, viendo el entusiasmo con el que se despidieron no me extrañaría que la ciudad condal fuera parada obligada en sus próximos tours.

Sería muy difícil, prácticamente imposible, poder encuadrar la propuesta de KATATONIA dentro de un estilo concreto, pero lo que no admite discusión es que  su sonido destila melancolía, tristeza y ese halo de misteriosa oscuridad que siempre ha cautivado a sus seguidores. Con un escenario engalanado con un telón de fondo y sendas pancartas laterales el quinteto de Estocolmo irrumpía en escena para dejarnos las primeras notas del novedoso “Last Song Before The Fade”. Para los que ya habíamos tenido ocasión de verles en directo no resultó una sorpresa que el show arrancara a ritmo de medio tiempo, con el quinteto envolviéndonos con la agudeza de sus melodías mientras las siluetas de los músicos se intuían a través de una densa nube de humo y unas intensas luces verdosas. Las novedades en el seno de la formación eran la incorporación del batería Daniel Moilanen y el guitarrista Roger Öjersson, (TIAMAT), quien se encargaría de crear junto al incombustible Anders Nyström el muro de guitarras que marcaría la pesadumbrosa “Deliberation”.

Aunque las composiciones de su último redondo no disfrutaron del protagonismo que muchos esperábamos, lo cierto es que la banda no quiso dejarse en el tintero los retazos roqueros de “Serein”. Pero, evidentemente, el primer gran momento de la noche, con la gente apoyando al máximo, llegaría cuando las primeras filas reconocieron los compases iniciales de esa “delicatassem” que es “Dead Letters”, que se convertiría en la primera escala en su anterior entrega “Dead End Kings”. No se detendría la escalada de intensidad que nos estaba proponiendo la banda, de modo que la base rítmica seguiría mostrando su faceta mas cruda junto a las melódicas líneas vocales de Renkse  durante “Day And Then The Shade”.

Tras recibir la aprobación de un público que parecía plenamente inmerso en el espectáculo que nos estaban ofreciendo, la oscuridad se adueñaría del escenario para dejar   que dos focos recortaran las figuras de Öjersson y Nyström en el arranque de “Serac”, que era la escogida para volver a centrar nuestro objetivo sobre el material de su última entrega. Mucho más atrás en el tiempo nos conduciría la intimista “Teargas”, que fue introducida por Renkse   como un viaje al pasado, concretamente a la época del “Last Fair Deal Gone Down”. Sin concedernos ni un segundo de tregua y enlazada con los últimos compases del tema anterior arrancaría la catarsis emocional de la introspectiva “Criminals”, creando el clima perfecto para que la banda nos manejara a su antojo durante sus vibrantes in–crescendos.

Tampoco faltarían a lo largo de la velada algunos guiños que nos mostrasen la vertiente más alternativa del quinteto, aquella que les llevó a principios de la pasada década a facturar álbumes como “Viva Emptiness”, del que rescatarían “Evidence”. No abandonarían el material de su séptima obra de estudio, dando continuidad a esa ambientación más relajada e intimista con la etérea “Soil´s Song”.  El sentimiento de melancolía quedaría marcado a fuego durante los desarrollos de la novedosa “Old Heart  Falls”, que sería la elegida para cerrar el capitulo dedicado a su último disco.

El contraste entre el presente y el pasado de la banda quedaría refrendado con el cambio de rumbo que dio la velada al adentrarnos en los pasajes góticos del remozado   “For My Demons”. Nuevamente las guitarras volverían a envolvernos con su halo de misterio durante los tenebrosos desarrollos de “Leaders”, que nos abocaba irremediablemente sobre un sprint final que estaría protagonizado por “In The White” y la inevitable “Forsaker”, que escenificaba la perfecta comunión entre el publico y una banda que fue creciéndose y mostrándose mas cómoda sobre el escenario a medida que avanzaba la noche.

Si vibrantes fueron los compases finales de esta primera parte del show, para los bises el quinteto se reservaría algunas de sus composiciones más emblemáticas.  De modo que para finiquitar la velada optarían por  “My Twin”, “Lethean”, de su anterior redondo “Dead End Kings”, con un fantástico trabajo solista a cargo de Öjersson; y la nostálgica  “July”, que ponía el broche de oro a este delicioso recorrido por la trayectoria de una banda que ha sabido evolucionar, crecer y adaptarse a los nuevos tiempos sin perder la esencia y la personalidad que les vio nacer a principios de la década de los noventa.

Texto: Alfonso Díaz

Fotos: Elena Marco

Para ver las fotos a mayor tamaño, pinchar sobre ellas.