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Escuchamos el nuevo álbum de JORGE SALÁN, “Graffire”

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Jorge Salán

Escuchamos el nuevo álbum de JOREG SALÁN, "Graffire"

Estuvimos en Madrid en la escucha para prensa de Graffire, el nuevo disco de Jorge Salán, segundo trabajo junto a sus The Majestic Jaywalkers (que cambian para esta nueva etapa, ahora lo comentaremos) y el décimo en su carrera en general en solitario.

Las primeras palabras corrieron a cargo de Delfín Jiménez, manager y productor ejecutivo del álbum, que alabó el talento, el tesón y la capacidad de superación de Jorge, que, en sus palabras, “por fin se ha soltado y ahora se muestra tal y como es él, sin complejos”. Tras esta presentación, comenzamos a escuchar las nueve canciones que componen este Graffire (‘grafiti’ en italiano).

Jorge Salán

En líneas generales, este CD sigue la estela blues rock de Madrid/Texas, aunque todo se lleva a un nivel más: de sonido, de producción, de profesionalidad. Es importante recalcar esto, entre otras cosas, porque el álbum se ha grabado enteramente en el nuevo estudio de Jorge Salán, con él a los mandos de todo (producción, grabación, mezcla). El resultado es tan bueno que queda muy claro que no hace falta irse a Estados Unidos o a Europa para grabar y sonar genial. Lo que escuchamos en Graffire es la muestra de lo que se puede conseguir con trabajo duro, inteligencia (porque Jorge se ha sabido rodear de buenos profesionales) y, cómo no, talento.

Hablar de lo bien que toca la guitarra Jorge es una obviedad, pero es que sigue esforzando por mejorarse, y, como seguidor de su trayectoria que soy, puedo decir que en este disco se ha superado una vez más, sobre todo a nivel de feeling, clave si vas a tocar blues. Aparte de interpretar con mucho sentimiento, su técnica sigue siendo impoluta y, para seguir sumando, ha incluido varios guiños experimentales, casi marcianos, que seguro descolocan a algún purista del género.

¿Y canta él en el disco? Sí. Aquí también hay que aplaudirle porque aunque él mismo siempre diga que no se considera un cantante convencional (en la propia escucha a la que asistimos dijo “me reconozco más en artistas como Mark Knopfler, que no es un gran cantante, pero transmite muy bien cuando canta”), lo he notado mucho mejor que en anteriores entregas, más cómodo, controlando mejor su voz, aprovechando sus virtudes y conociendo sus límites.

Jorge Salán

A nivel compositivo, y aunque hay varias versiones, también se nota que el blues le apasiona y las canciones propias suenan a blues de toda la vida, pero con un sonido moderno y más compacto. Las colaboraciones que ha tenido añaden un plus premium: Jeff Espinoza en la voz y letra de un tema, Daniel Griffin (batería de Fito y Fitipaldis) para varias letras, Gema Vau a los coros femeninos, Jeff Scott Soto en una letra y coros, Garrett Wall en la composición de una canción, Juan Carlos Gibaja al bajo y unos cuantos más. Desde luego, amigos no le faltan, y da la casualidad que todos tienen también mucho talento.

Comentaré ahora lo que más me llamó la atención de las canciones.

“Born Under a Bad Sign” es la encargada de abrir fuego, y, sí, resulta raro escuchar que un disco en solitario de Jorge Salán en el que él canta la mayoría de los temas dé comienzo con un cantante invitado, pero es que la profunda y rota voz de Jeff Espinoza queda tan bien que no tardas nada en meterte en el blues americano y oscuro de esta canción. Los coros femeninos quedan que ni pintados y el trabajo de guitarra solista de Jorge es excepcional (como en el resto del álbum).

“Victim Of Desire” fue la escogida como primer adelanto y creo que aquí Jorge no acertó. Es un tema de blues más optimista y clásico, con unos geniales arreglos de viento, un solo de armónica y unas guitarras muy buenas, pero no creo que sea el mejor para presentar Graffire. No es para nada malo, pero creo que hay otras canciones más directas y que representan mejor el espíritu del álbum y que, además, podrían haber gustado “a la primera” a más gente.

“Take Me To The River” es la primera de las versiones que nos topamos. Es un corte soul muy famoso de Al Green y que Jorge ha sabido llevar de una manera genial a su terreno. Canta con mucha soltura y transmitiendo en cada verso. Una vez más, arreglos de viento y unos coros femeninos que le dan mucho lustre al corte.

La más diferente de todo el trabajo es “Para Paco de Lucía”, un homenaje que Jorge quería hacerle al que él mismo considera como “mejor guitarrista de la historia”. Es una canción que mezcla flamenco con blues y es la primera vez que Jorge graba con una guitarra española. Muy pausada y fácil de escuchar, se nota que es especial para Jorge, que canta (en español) muy bonito y con mucha calidez. Como detalle: el arpegio inicial me recordó muchísimo al “Si Amaneciera” de SARATOGA.

Jorge Salán

Aunque la música es obra de Jorge, la letra de “On My Own” lleva el sello Jeff Scott Soto marcado desde el principio al final. La escribió el cantante para su amigo y compañero (recordemos que Salán es el guitarrista de Soto) y se animó a grabar incluso los coros en el estribillo para darles más fuerza. Es un blues rock americano típico, animado, con muy buen groove, un solo genial y un final bastante loco (en el buen sentido).

Una de las que más me gustó fue “One More Empty Feeling”, que compuso el músico irlandés afincado en España Garrett Wall, encargado también de cantar el tema (con mucha clase y elegancia, por cierto). Es un corte muy maduro, en la onda de la última etapa de M-Clan o Fito y Fitipaldis. Una canción tocada con mucho gusto.

“They Don’t Make Them Like You Anymore” es una versión de Rory Gallagher, y la más macarra y rápida del CD, con ese toque blues de los años 60, muy vintage, juguetona y pegadiza. Los arreglos de piano que tiene son exquisitos.

Otra de mis favoritas fue “No Turning Back”, cuya letra escribió Daniel Griffin y que tiene un riff muy hardrockero, que, mezclado con el blues y soul de la canción, da un resultado muy efectivo. Tiene unos arreglos de viento muy sutiles, muy bien encajados. Ese cierre con el solo de saxo es maravilloso.

Y para cerrar llega “Leave My Girl Alone”, una versión de Buddy Guy en la que Jorge saca lo mejor de sí mismo en todos los niveles: creo que es en la que mejor canta de todo el disco y la guitarra, simplemente, es de otro mundo. Es como si hablara con ella. El final es sorprendente y juega con el oyente al despiste, intentando generar la sensación de que va a terminar, pero vuelve a arrancar, mete arreglos de guitarra marcianos, y luego acaba con otra ronda de estrofas. Muy, muy buena.

Jorge Salán

Por cierto, y como apunte final, Jorge Salán llevará este disco en directo en formato trío con dos nuevos fichajes: Mateo Arroyave (batería) y Sergio Pascual (bajo). En contadas fechas llevará también un trío de viento formado por Pablo Santos (Saxo), Miguel Ángel Tabasco (Trompeta) y Rubén Peña (Trombón), más los teclados de Pau Álvarez.

En definitiva, habrá que escuchar este trabajo y paladearlo en profundidad, pero, sin duda, la primera sensación de Graffire es estupenda. Dudo mucho que sea un CD exitoso en España (cosas de nuestra cultura musical), pero está tan bien producido y suena tan bien que tiene muchas posibilidades en grandes mercados como Estados Unidos, donde lo tendrá difícil porque hay mucha más competencia, pero Jorge tiene talento de sobra y es tan trabajador que no me sorprendería nada si triunfara allí. Merecido lo tiene, desde luego.

César Muela Twitter