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Crónica de SCORPIONS y SABATON en Madrid. Fotos de Bilbao

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Century Media - PAIN OF SALVATION
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SCORPIONS

+ SABATON

Domingo 03 de Julio de 2016 – Barclaycard Center – Madrid

Recién llegado de la gran fiesta que los teutones SCORPIONS  acaban de montar en Madrid una vez más, intento recopilar todo lo vivido esta noche, cotejando con las notas e intentando sacar conclusiones de lo que ha sido una más que fenomenal velada, aunque con sus peros.

Durante hora y cuarenta minutos, el quinteto, ahora completado momentáneamente por el portentoso batería Mikkey Dee, ha dado un auténtico recital ante un antiguamente conocido Palacio de los Deportes de la CAM abarrotado (que no lleno, con bastantes huecos sobre todo en las gradas superiores) y el público ha respondido, aunque sobre todo cuando sonaban los grandes hits por todos conocidos.

La banda ha estado en su salsa, haciendo lo que mejor sabe hacer. Moviéndose algo menos, dosificando energías en algunos casos para derrocharlas en los momentos clave, aunque en un estado de forma envidiable, como viene siendo habitual en ellos. Klaus ha cantado muy bien, derrochando carisma y ese timbre suyo tan característico que le ha aguantado durante la hora y cuarenta minutos de show; por su parte. Rudolf ha vuelto a ser ese guitarrista inquieto (aunque hoy se ha movido bastante menos que en años anteriores, lo cual para alguien como él, sigue siendo mucho comparado con cualquier otro artista o persona normal) que lleva todo el peso musical de la actuación, encandilando a la vez a las primeras filas.

Matthias ha derrochado simpatía y técnica, mientras que Pawel sigue relegado a un segundo plano, aportando solidez desde las cuatro cuerdas. Y, como decía arriba, Mikkey Dee nos ha regalado su contundencia, ese brutal golpeteo de cajas y timbales, desplegando no tanta técnica como él nos tiene habituados (sobre todo cuando tocaba en Motörhead y King Diamond), pero dotando con un mayor peso a la base rítmica.

El show propiamente dicho ha sido bastante más espectacular que el de hace un par de años presentando “Sting in the Tail”. Un juego de luces más variado y unas pantallas que cubrían desde detrás del escenario hasta su parte más alta, amén de una plataforma enorme donde se situaba el kit de Mikkey y que el resto de músicos han utilizado a capricho, han sido parte vital para ello. Sumemos a la ecuación un sonido casi perfecto de principio a fin y un buen puñado de temas de esos que son capaces de poner en pie un estadio en cualquier parte del globo y las cuentas casan a la perfección.

Nos han regalado algunas perlas que hacía años no teníamos la oportunidad de escuchar en un concierto de SCORPIONS, todo ello gracias a que era la gira conmemoración de su cincuenta aniversario. Pese a todo y aunque más tarde me extenderé más al respecto, algunas han caído en forma de popurrí, lo cual no es del todo del agrado del que firma. A esto sumemos un exceso de temas instrumentales, más un solo de batería y creo que éstos han sido los factores que me han dado la sensación de ser un concierto más corto de lo que en realidad ha sido.

SABATON han estado magníficos, actuando de perfectos teloneros y quitándose las telarañas de haber estado encerrados en el estudio varias semanas dando forma al que será su inminente nuevo álbum, “The Last Stand”.

Joakim  es un grandísimo frontman que sabe como hacer disfrutar a su público en todo momento, siendo además uno de los tipos más simpáticos sobre un escenario, no dudando en agradecer a las personas que portaban camisetas de su banda, pese a ser teloneros de otra mucho más grande. Ataviado en su chaleco-armadura y ante el grito de “Hola Madrid, somos SABATON y tocamos Heavy Metal”, abrirían la batalla con “Ghost Division”, haciendo las delicias de propios y profanos con “Carolus Rex”, que encandiló a todos.

“Sweadish Pagans” supondría la excusa apropiada para que todos corearan su melodía, llegando a un siempre genial y pegadizo “Resist and Bite”, tocada a tres guitarras como viene siendo habitual. Con “To Hell and Back” amagaría el silbido de “Wind of Change”. “The Art of War” aportaría contundencia, mientras que “Primo Victoria” sería el final ante tan corta, aunque perfecta, actuación, prometiendo que volverían en enero como cabezas de cartel, ya que nuestros veranos son demasiado tórridos para ellos.

Con algo más de cinco minutos por encima de las 21:30, se apagarían las luces y, ante ruido de sirenas y explosiones, aparecerían los protagonistas de la noche. SCORPIONS arrancarían, al igual que su nuevo disco, con “Going Out with a Band”, algo fría, pese al buen sonido que ya tendrían desde los inicios, con la mayor parte del público parada. Algo a lo que pronto pondría remedio “Make it Real”, con la bandera española presidiendo las pantallas sobre la que se incrustaban las siluetas de los miembros de la banda (aunque la del batería fuera la de James Kottak, que no estaba presente) pese a que Meine pasara alguna que otra dificultad para llegar a los tonos que el tema requiere. Éste sería el momento ideal para que Klaus y Matthias reclamaran, por vez primera, la parte central en el momento del solo.

“The Zoo” sonó lentísima, diría que incluso más que su versión de estudio, aunque siempre es divertido ver a Jabs jugando con su talk box en el solo mientras Klaus nos hace gritar al son de: “The streets we call the…” mientras reparte baquetas de batería a diestro y siniestro, algo que continuó haciendo periódicamente desde este momento hasta el final. Rudolf se quedaría solo, aguantando la nota final del tema para enlazarlo a los pocos segundos con el instrumental “Coast to Coast”, al que se sumaría el vocalista en su tramo final para aportar la guitarra rítmica, mientras siendo instrumento con forma de flecha presidía las imágenes frontales.

Adornados por colores llamativos y psicodelia, arrancarían el primer medley, éste de su era primigenia (y por tantos adorada, entre los que me incluyo), con fragmentos de “Top of the Bill”, “Steamrock Fever”, “Speedy’s Coming” y “Catch your Train”, aunque yo en estos casos, hubiera preferido escuchar cualquiera de ellas completa antes que sólo un fragmento de cada una.

Me encantó “We Built this House”. Sonó casi como un clásico más y desde luego, la reacción que obtuvo del respetable dio a entender que tiene madera de tal. Con la segunda instrumental de la noche -“Delicate Dance”- en la que esta vez contaron con un pipa para tocar la guitarra rítmica y conseguir que Rudolf tuviera sus minutos de descanso, llegaría el momento de las baladas, haciendo un nuevo mix de varios temas con todos sobre la pasarela central, sentados y blandiendo guitarras acústicas, más un set de percusión. “Always Somewhere” cercenada daría paso a un fragmento de “Eye of the Storm”, sentando cátedra cuando sonara “Send me an Angel”, logrando la conjunción entre banda y público deseada con tan magno tema. Y sin bajar un ápice de intensidad, “Wind of Change” sería “el momento smartphone” ideal, gracias a ese canto a la liberad y a la paz, haciéndonos cantar a todos mientras se proyectaban imágenes nuestras con el símbolo de la paz marcado en las pantallas.

“Rock’n’Roll Band” sonaría muy animada, consiguiendo mover nuestras caderas y pies, llegando otro de los momentos álgidos, un portentoso “Dynamite” que sonó increíble, con Klaus sosteniendo las notas de su estribillo sin resentirse, optando en el momento de los solos por desplazarse hacia atrás y deleitarnos con su clásica pose de brazos extendidos, cual alas de avión.

Lamentablemente, el buen ritmo que había cogido el concierto se volvió a diluir con un nuevo instrumental -“In The Line of Fire”- al que se sumaría el -eso sí, espectacular- solo de batería de Mikkey Dee, cuya plataforma terminaría por elevarse hasta arriba del todo mientras Rudolf salía con su guitarra de flecha exhalando humo y recuperar el pulso gracias a “Black Out”, aunque sin hacer a escenografía de la cabeza vendada y las “gafas tenedor”, emulando la portada del disco.

“No One Like You” fue emocionante, haciéndonos vivir como dentro de un hechizo durante tres minutos y medio. ¡Gracias por recuperarla!

En “Big City Nights” asistimos al juego de luces más espectacular de la noche, con imágenes de la ciudad de Tokio vista desde varios ángulos y lugares, mientras una bailarina en sujetador se contoneaba de espaldas a nosotros. ¡Increíble!

Tras un pequeño paréntesis y ante los vítores en forma de “Oé” del respetable, no tardarían en volver de la mano del siempre hermoso “Still Loving You” y un “Rock You Like a Hurricane” que puso los pelos de escarpias a las varias generaciones que allí se encontraban congregadas.

No hubo regalo en forma de bis, como en la visita anterior. Todo siguió según el guión establecido, aunque con una profesionalidad encomiable digna de los más grandes. Por desgracia, y ya que el tiempo no perdona a nadie, parece que cada vez será más común el hecho de tener más de un tema instrumental en el repertorio, amén del solo de batería y en ocasiones el de guitarra.

En todo caso, convencido estoy de que ésta no será la última vez que disfrutaremos de SCORPIONS en España.  Procuraremos volver a estar ahí.

Texto: J. José JiménezJ_Jose_Jimenez@RafaBasa.comTwitter.com

Fotos: Juan Ramon Felipe Mateo (www.musifota.com) (Correspondientes al concierto del Jueves 30 de Junio de 2016 – Arena Miribilla – Bilbao)

Para ver las fotos a mayor tamaño, pinchar sobre ellas.


Galería de Fotos:

 

 

12 COMENTARIOS

  1. En mi opinión grandísimo concierto el que tuvimos ocasión de disfrutar anoche tanto de Scorpions como de Sabaton (lástima que no llevaran ninguna escenografía y sobre todo, una pena el poquito tiempo que tuvieron para tocar). Tremendo espectáculo el que ofrecieron los alemanes a todos los niveles, con un apartado visual magnífico y, como bien dice la crónica, un sonido cojonudo durante todo el show. Sobre el medley, pues habrá opiniones para todos los gustos, yo sí prefiero que tocaran parte de esos cuatro temas a que sólo hubieran elegido uno. En cuanto a los solos sí es cierto que Delicate dance podía haber sido un pelín más corto, pero por ejemplo In the line of fire creo que no llegó a los dos minutos y el sólo de batería (lo dice alguien que no es muy partidario de estos) fue espectacular y creo que no se hizo largo en absoluto. Los grandes momentos para mi fueron sin duda, Send me an angel (los pelos como escarpias todavía) y cuando enlazaron Dynamite (brutal), el solo de batería, Blackout, No one like you y Big City Nights. También muy de acuerdo como dice la crónica en que la actuación fue bastante superior a la de hace un par de años en Vistalegre ( y mira que me gustaron entonces).

  2. Estoy practicamente de acuerdo con la critica. No se si me traiciona la memoria, pero “juraria” que primero fue el solo de Mickee, y despues sonaron seguidas Dynamite, Blackout y un recuperado No one like you. Un show espectacular, y por poner algunad pegas, no entiendp como una banda como Scorpions tiene en sus filas un bajista como Pawel, soso y triste como el solo, y como instrumentista bastante normalito. Y al igual que yo respeto que tienen que tocar siempre ciertos temas, se podrian acordar de los seguidores de toda su carrera e incluir Alien nation o Woman (algun dia, aunque suene con contrabajo) o Hour 1, temas de dos grandisimos discos como son Face the heat y Humanity. No se si volveran a realizar otra gira mundial, tal vez una de festivaled, o una americana…Y aunque Klaus esta en plena forma, la edad no perdona, y espero escuchar, si tengo la oportunidad, la proxima vez He’s a woman she’s a man….UP THE SCORPS……lo de anoche fue Brutaaaaal….

  3. Que tiene de espectacular un concierto de una banda mítica que tiene 40 años y un montón de discos y se dignen a hacer solo un concierto de 1 h 40 min???En las que se encuentran instrumentales,baladas mil y un set acústico???Donde queda el rock y el heavy?Y dicho sea de paso,Klause es una seta,no es capaz ni de cantar caminando…siempre pegado al micro(Y no es cosa ahora,es de muchísimo antes).

  4. El concierto estuvo bien, la voz de Klaus perfecta, pero le pongo varios peros… 1-) Pagar entre 67-82 por un concierto de 100 mnts, que tiene 2 solos en los que se van 15, se hace corto 2-) Sabaton lo mismo, 35 mnts, y excesiva musica pregrabada 3-) Me obligan a quitarme una cadena muy fina que llevo en el pantalon, pero no pasa nada con la gente que fuma durante todo el concierto.. Resumen me lo pase bien, el sonido perfecto, pero metes un concierto de 110 mnts y el telonero 45, que no dejan de ser 4 canciones mas, y me hubiera quedado otra sensacion

  5. Como bien comentáis, la edad no perdona aunque físicamente se esté muy ágil. Es el tercer concierto que veo de ellos en unos años. El primero lo vi en Almería en el 2008. Me pareció una pasada. El segundo en Vistalegre en 2014 y este, el tercero y creo que será el último.
    Quiero tener un buen recuerdo de ellos y no quiero ver a un Klaus Meine que no pueda con su cuerpo. El concierto en general me resultó muy light y corto, abuso de los temas instrumentales y falta de temas como ya se ha comentado.
    El solo de batería a la altura de “nuestro” Kottak, aunque en algunos momentos se le echó de menos. Espero que con los problemas internos de la banda, la edad y una gira interminable de despedida, hagan una retirada a tiempo no acaben como otros….
    Rock on!!!