Inicio Conciertos Crónica y Fotos del Z! LIVE ROCK FEST: WARCRY, SÔBER, LEO JIMÉNEZ,...

Crónica y Fotos del Z! LIVE ROCK FEST: WARCRY, SÔBER, LEO JIMÉNEZ, HAMLET…

0

 

Z! LIVE ROCK FEST

Sábado 18 de Junio de 2016 – Auditorio Ruta de la Plata – Zamora

El pasado fin de semana se me brindó la oportunidad para desplazarme hasta Zamora para asistir a la primera edición del Z! LIVE ROCK FEST, con un cartel tan atractivo como prometedor.

Más de mil quinientas personas, la mayoría de ellas provenientes de varias provincias (Galicia, Asturias, Burgos, Madrid, entre otras), nos fuimos acomodando entre las excelentes instalaciones del Auditorio Ruta de la Plata zamorano, a excepción de las gradas, vetadas para su ocupación. El recinto en sí, con multitud de baños, barras y comodidades, pese a que las zonas habilitadas para la comida y las sombras tuvieran que ser situadas fuera por cuestiones de espacio. Disfrutamos además, de un muy buen clima apto para el evento, pese a que en horas de la noche y madrugada el contraste de temperatura y sensación térmica hizo que más de uno se planteara el hecho de no aguantar hasta el final.

El festival se desarrolló respetando, en la medida de lo posible y salvo la excepción final, los horarios estipulados de antemano, gozando además la mayoría de las bandas de un sonido correcto, aunque en ocasiones demasiado alto en volumen. Destacar también, a modo positivo, el precio de las bebidas (dentro de los márgenes de lo que es un evento de estas características, pero muy ajustados por lo general), así como la calidad de lo despachado en los puestos de comida, donde te cocinaban el plato escogido en el momento dentro de un camión con cocina móvil.

Como punto a mejorar para futuras ediciones, los tiempos de espera en taquilla se dilataban en exceso cuando se congregaba bastante gente frente a ellas (si bien es cierto que luego la entrada al recinto era bastante ágil). También el hecho de tener que salir fuera del recinto para poder comer o sentarse a la sombra suponía un hándicap, ya que si uno quería evitar las esperas era de recibo hacerlo durante la actuación de una banda, limitándose sólo a escucharla desde los aledaños del auditorio, o bien tener que hacer cola una vez terminara el artista en cuestión.

Mientras estuve haciendo cola esperando para tramitar mi acreditación, pude escuchar de fondo la actuación de RETORNO ZERO, quienes ante un aún escaso público descargaban los temas de su último Ep “Vidas Salvajes” publicado este 2016. La banda se mueve entre un rock ligero, con ciertos toques de pop y con un sonido con referencias más que evidentes a HÉROES DEL SILENCIO. En amplio contraste, los zamoranos BAXTARDS eran una banda de salvaje thrash metal contestatario (tanto en su lírica como en los comentarios que entre canción y canción dejaban caer, con referencias sociales y a las inminentes nuevas elecciones generales) de reminiscencia Bay Area quienes nos regalaron, bajo un sol de justicia, sus composiciones sacadas de su último disco “We Are”, recomendable para quienes gusten de ANTHRAX, SLAYER o los primeros METALLICA.

Me encantaron THE ELECTRIC ALLEY, cuarteto gaditano que practica un hard rock eléctrico, con mucha base de blues. Aquellos a quienes os gusten THE BLACK CROWS, la vertiente más salvaje de MR. BIG o THE WINERY DOGS, quedáis emplazados a escuchar su nuevo disco “Get Electrified”, toda una pasada, con un muy buen sonido que incluso han editado en vinilo para los más puristas. Dieron un señor concierto ante un auditorio que iba creciendo en cuanto a público asistente, impecable a nivel técnico, repleto de feeling. Precisamente, el tema título ya nos enganchó a su propuesta, con un ritmo de esos que hacen que no puedas parar de mover los pies. “Up In Flames”, “Standing” o “Can We Have” continuaron brillantemente, haciéndonos olvidar el calor que se cernía sobre nuestras cabezas, rubricando el sobresaliente con “No Control”.

Desde Madrid venían JARDIN DE LA CROIX a presentar su colección de temas instrumentales con alta dosis de técnica y psicodelia, mientras el grosso de asistentes se iba congregando, curiosos ante los pasajes instrumentales del cuarteto y a la espera de la apabullante actuación de LEO JIMÉNEZ, quien fuera uno de los triunfadores del festival, sobre todo entre el público más joven, quienes iban copando las primeras filas para disfrutar de un repertorio que conocían del primer acorde al último.

JIMÉNEZ venía presentando su nuevo disco, “La Factoría del Contraste”, dando también un somero repaso a su ya amplia discografía.

Salieron con el tema principal de la banda sonora de “Conan the Barbarian” compuesto por el maestro Basil Poledouris y ya de comienzo me llamó la atención cómo LEO se empeña en salir guitarra en ristre pese al hecho de contar con otros dos guitarristas en su banda.

Entiendo que a la hora de doblar armonías sirve para mostrar una faceta más fiel de lo que es el disco en directo, pero de recibo es decir que el show gana enteros cuando él se desprende del instrumento y ejerce su tarea de vocalista íntegramente, máxime siendo el animal de escenario que él es.

Temas como “Condenado”, “Misantropía” (dedicado a aquellos que siempre están ahí para fastidiarnos el día a día), “Volar” (con recuerdo a los moteros que perdieron la vida en la carretera) o “Hambre” fueron pelotazos sonoros coreados por gran parte de los asistentes. “Hambre” tuvo especial dedicatoria a las personas que tristemente se han visto desahuciadas de sus hogares, mientras que en “Con Razón o Sin Razón” tuvimos la oportunidad de ver a LEO en todo su esplendor como frontman, dejando de lado momentáneamente su guitarra.

En “No Hay Más Canciones Para Ti” en vocalista Toni Mero Mero se uniría a la fiesta aportando agresividad y guturales sin parar de saltar ni moverse de un lado al otro del escenario cual poseso. “Parte de Mí” pondría a todos dando palmas durante su inicio acústico, dejando para el final dos ases ganadores: “Resurrección” (con todos emocionados cuando anunció que tocaría algo del “Agotarás”) y la particular versión que hiciera con STRAVAGANZZA del “Hijo de la Luna” de Mecano, algo desangelada sin teclados ni orquestación, efectiva no obstante.

He tenido la oportunidad de ver a SÔBER en muchas ocasiones, sobre todo en los últimos años, y siempre destaco lo mismo de ellos, lo bien que suenan allá donde toquen. El cuarteto madrileño tiene una visión muy particular de lo que es el metal, un sello de identidad propio y lo saben transmitir en cada uno de sus conciertos, gracias a temas, algunos de ellos himnos, que calan entre el respetable.

Llevaron un repertorio de hits, en el que lo único achacable por mi parte, como gran fan de su último disco que soy, es la poca presencia que tuvo en cuanto a canciones de “Letargo” se refiere; y es que me sigue pareciendo su mejor obra de largo. Se beneficiaron de los primeros juegos de luces de la velada, gracias a que el astro rey iba dejando paso a la noche durante su actuación, iniciando con el habitual “Sombras” y ese “bienvenidos al Infierno” que es toda una declaración de intenciones.

“La Araña”, “La prisión del Placer” y “Eternidad” iban haciendo las delicias de los asistentes mientras Jorge Escobedo rompía con el portentoso riff de guitarra de “Diez Años”, dando paso a ese estribillo que es un alegato a la libertad más salvaje: “decir sí a ser libre, como el aire que respiro”.

Anunciaron que se encontraban inmersos en la grabación del que será su próximo álbum para presentarnos el temazo “Blancanieve”, tras la que llegaría la mágica “Arrepentido” y “Cubos”, machacándonos a base de guitarreo, llegando al final con la intensa “El Hombre de Hielo” y “Loco”, que puso el broche de oro.

Los asturianos WARCRY serían los claros triunfadores de la noche. No en vano, buena parte de su club de fans se congregaría en Zamora, desplazándose desde varios puntos del país para disfrutar de una cita ineludible para ellos, siendo los principales artífices de la asistencia al Z! Víctor García y los suyos lo tenían sencillo, pero no se contentaron con ello, tirando de galones en una buena actuación que denota lo mucho que la banda ha ido creciendo en directo con el paso de los años. Diría incluso que en los últimos tres o cuatro años dicho crecimiento ha sido exponencial.

Contaron con una pantalla al fondo a modo de telón, donde irían proyectando imágenes, portadas, video-lyrics, dando juego a su actuación que arrancó con “Quiero Oírte”, con la que Zamora fue ya una sola voz desde ese momento y durante las dos horas consecutivas. “Nuevo Mundo” fue de las que mejor sonaron y calaron gracias a su pegadizo estribillo. “Siempre” daría paso a “El Anticristo”, inundada por focos rojos. “Coraje” fue un himno intenso donde varias generaciones (había muchas familias de padres e hijos” cantaron al unísono, al igual que con “Alma de Conquistador” y la emotiva “Ardo por Dentro”, apta para corear de principio a fin.

El ambiente se caldearía más, si cabe, con la llegada de “Capitán Lawrence”, que fue una fiesta en toda regla, no decayendo gracias a “Perdido”. En “La Vieja Guardia” aprovecharon para proyectar imágenes de bandas míticas durante su recta final.

“Huelo el Miedo” y “Cobarde” continuarían manteniendo viva la llama, así como “La Maldición del Templario” y “Devorando el Corazón”, llegando a la emotividad con el discurso inicial de “Un Poco de Fe”.

“El Guardián de Troya” arrancaría los vítores, aguantando el grito final hasta que los pulmones de García y su público exhalaran el máximo permitido. “Tú Mismo” o cómo hacer que más de mil quinientas personas arranquen a gritar desde el primer segundo daría paso al himno “Hoy Gano Yo” con el que WARCRY salieron victoriosos de su primera visita en tierras zamoranas.

No pude estar muy pendiente a la actuación de HAMLET ya que el cansancio hizo mella en mí tras tantas horas de concierto. Además, tuve que preparar todo lo relacionado con la pinchada que hice tras la actuación de los madrileños, por lo que sólo pude ver el tramo final de su actuación como es debido.

No obstante y pese a que buena parte del público había optado por abandonar el Auditorio, presas del cansancio y del frío imperante que hacía a primeras horas de la madrugada (en contraste con el calor de la tarde), decir que los madrileños dieron un señor espectáculo en el que no pararon de moverse y arengar a los asistentes. Molly es un frontman como la copa de un pino, escupiendo cada sílaba, desafiante y sin parar de moverse y saltar aupado por una tarima móvil que habían instalado en el centro del escenario.

Dilataron en exceso su salida por la prueba de sonido, siendo la única banda (a excepción de menos de cinco minutos con LEO JIMÉNEZ) que sufrieron de retraso, lo cual hizo que terminaran más tarde de lo estipulado, eso sí con dos grandes temas que provocaron el delirio como son “J.F.” e “Irracional”.

¡Y poco más que contar! Fue un placer asistir a la primera edición del Z! y desde aquí, desear toda la suerte a los organizadores de cara a una segunda edición que esperemos sea una realidad y en la que se irán puliendo matices y pequeños fallos para un festival que, ya en su primer año, aporta muy buenas maneras, ideas y sobre todo intenciones. ¡Allí nos veremos!

Texto: J. José JiménezJ_Jose_Jimenez@RafaBasa.comTwitter.com

Fotos: Fran Cea

Para ver las fotos a mayor tamaño, pinchar sobre ellas.

 

 

 

MAGO DE OZ - Bandera Negra
INFAMIA - Crisálida
Dino Jelusick
EVIL HUNTER - Lockdown
KIVENTS
AGENCIA - AREA51METAL
ROCK GUITAR EXPERIENCE – COLECCIÓN DE LIBROS
ROCK GUITAR EXPERIENCE