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Crónica y Fotos del FRONTIERS ROCK FESTIVAL: LAST IN LINE, DRIVE, SHE SAID, TREAT, NO HOT ASHES, SHIRAZ LANE, FIND ME, THE TREATMENT,

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FRONTIERS ROCK FESTIVAL

LAST IN LINE +  TREATDRIVE, SHE SAID + THE TREATMENT + FIND ME  + SHIRAZ LANE + NO HOT ASHES

Sábado 23 y Domingo 24 de Abril de 2016 – Live Club – Trezzo – Milan – Italia

Nuestro amigo y colaborador Fran Cea fue como enviado especial de RafaBasa.com al prestigioso FRONTIERS ROCK FESTIVAL III. Publicamos su reportaje, opinones y fantásticas fotos. Esta es la primera parte:

Sábado 23

 

Tercera edición ya del FRONTIERS ROCK FESTIVAL, de nuevo celebrado en la Sala Live de la localidad de Trezzo, a medio camino entre Bérgamo y Milán, y nuevo peregrinaje de amantes del Rock melódico para un festival que se va asentando en el calendario rockero europeo y que en este año dejó momentos sobresalientes y también algunas sombras.

A destacar la organización, con menos colas para el acceso que en las pasadas fechas, el emplazamiento, con tres aeropuertos muy cercanos y una sala para 2000 personas con buen sonido y luces que de nuevo se quedó grande para la asistencia recibida, ya que en ninguno de los dos días se superó la media entrada.

Tras haber contado en las ediciones anteriores con cabezas de cartel sobresalientes, sobre todo el año de debut con un festival de tres días que coronaron STRYPER, TESLA y NIGHT RANGER, todos  en fecha única en el continente, y de haber bajado algo el listón (y el presupuesto) en 2015 a pesar de tener a los PRIDE OF LIONS de Jim Peterik.  Para 2016 la organización optó,  de entre el impresionante catálogo de su escudería, por tres bandas que actuarían en fecha exclusiva, LAST IN LINE el sábado y los deseados TRIXTER junto a una reunión especial de los desparecidos TALISMAN de Jeff Scott Soto el domingo. El resto del programa lo componían a partes iguales alguna de sus formaciones más clásicas, digamos que a modo de "clase media": TREAT, DRIVE SHE SAID (muy difíciles de ver en directo), GRAHAM BONNET, TERRY BROCK o FINDE ME. Y por otro lado las apuestas "jóvenes" del sello, INGLORIOUS, SHIRAZ LANE o THE TREATMENT que pusieron las ganas y el punch más rockero.

El primer día del festival contó  con el tradicional "asalto" de primera hora al puesto de merchan. Frontiers aprovecha para poner gran parte de su catálogo a buenos precios (12 euros las novedades y entre 5 y 8 su "fondo de armario") y para llevar algunas ediciones especiales, japonesas, en vinilo…que son devoradas por los asistentes con inusitada avidez.

Probablemente este fuera el motivo por el que la actuación de los irlandeses NO HOT ASHES, que abrieron el festival, no consiguiera atraer la atención de la aún poca audiencia presente, hay que tener en cuenta que comenzaban a las tres de la tarde en un festival que se extiende por encima de las diez horas diarias y, para los que si nos quedamos a ver a la formación, la cosa fue bastante prescindible. NO HOT ASHES practican un rock melódico con mucha reminiscencias de bandas como FM (con quien han compartido escenario) o HEARTLAND  y para esta "segunda juventud", la banda se separó en los 90 y vuelven ahora a la acción, tiran de un sonido que gira en las melodías de su teclista Tommy Dickson y la voz dulce y bien modulada de Eamon Nancarrow, pero creo que adolecen de más originalidad en sus temas. Comenzaron el show con un premonitorio I´m Back, de corte rockero con buenos coros, para seguir con Glow, un tema melódico con melodía de guitarra. El toque AOR ochentero de su balada Boulders y la más acelerada Little Johnny Redhead, con la que acabaron el corto set, fueron sus mejores momentos. Bien para abrir el festi. Sin más.

Una de las cosas que más me sorprendieron de esta edición el Frontiers es que muchas de las bandas editaban sus discos apenas unos días antes de que tuviera lugar el festi, por lo que muchos de los grupos o temas eran nuevos para mí. Es el caso de SHIRAZ LANE, una formación de veinteañeros procedentes de Helsinki que a la primera escucha puedes emparentar con los SKID ROW de Slave To The Grind. Hard Rock agresivo pero con melodía y una imagen cuidada de muchachos salidos de Sunset Strip. Empezaron sus 45 minutos de show poniendo toda la carne en el asador con su nuevo single, Wake Up, de ritmo rápido, guitarras de ritmos graves y voces en tonos altos. Todos moviéndose sin parar por el escenario y con muchas ganas. La voz de Hannes Kett recuerda a Sebastian Bach o Justin Hawkins con tonos que ascienden chillones y el estribillo es sencillo y pegadizo. Comenzaron sonando algo embarullados, sobre todo la voz, pero no bajaron el ritmo y fueron tocando los temas de su reciente trabajo, For Crying Out Loud,  prácticamente en el mismo orden en que están grabados,  Mommás Boy, House Of Cards…pero se desinflaron cuando las composiciones bajaban de calidad (Begging For Me, la power balada  Same Ol´ Blues) y no consiguieron remontar con la más pesada Behind The 8 Ball, el primer tema que no sonaba a la banda de Sebas Bach. Por suerte apretaron el acelerador al final, cuando las canciones les dieron el apoyo suficiente,  y se marcaron un For Crying Out Loud muy potente (es otro de sus singles) y Mental Slavery, camisa de fuerza incluida, con un ritmo menos rápido que les favorece. Para el final dejaron un tema que está fuera de su nuevo disco, Out There Somewhere con ritmo más glam angelino (incluso algo popi) y propio de fin de fiesta. Otra banda escandinava que consigue sonar americana ahora que al otro lado del charco estas sonoridades están menos presentes. Suenan bien, aunque algo pasados de moda, tienen la actitud correcta y seguro que cuando consigan un catálogo de temas más amplio en el que elegir pueden dar alegrías. Si echas de menos los dos primeros discos de SKID ROW o a Faster Pussycat son tu banda.

Los siguientes en aparecer eran FIND ME y con ellos volvía a escena el AOR, quizás el sonido más asociado a Frontiers y a su festi. Tienen dos discos editados, el último un estupendo Dark Angel hace apenas unos meses, y están compuestos por un dueto ganador. Daniel Flores (Angelica, Issa,  Seventh Wonder) , a la batería, y la voz maravillosa de Robbie LaBlanc (cantante también de Blanc Faces con los que nos confesó tras el concierto que está preparando nuevo trabajo). Además cuentan con una ristra de compositores de primer nivel, desde Alessandro del Vecchio (el hombre fuerte de Frontiers en el apartado musical), pasando por miembros de Vega, Sunstorm, Eclipse…pero sobre todo lo que cautiva es el increíble gusto que tiene Robblie LaBlanc cantando.

El sonido del teclado quedó en exceso en segundo plano  y abusaron un poco del sonido comprimido de las guitarras pero con gemas como la inicial Nowhere to Hide, un up tempo con un estribillo de esos que te hacen cantar desde la primera escucha, tienen mucho terreno ganado. La primera parte del show fue para su nuevo trabajo, de la reposada Did You Feel Any Love (la segunda en sonar), un temazo AOR de auténtico lujo y donde la voz de Robbie pasa por múltiples registros a Dark Angel, el tema título,  una canción que podría encajar en cualquier disco clásico de los 80, y Where Do I Go,  uno de esos temas lentos que van creciendo con el colchón del teclado. El pero  a su concierto fue lo estático que permaneció la banda, con el cantante, de un moreno que rivalizaría con Julio Iglesias,  plantado ante su micro, y un ipad donde tenía el repertorio y alguna letra mientras el bajista Mike Palace era el único que abandonaba su posición en alguna ocasión. Pasaron por su anterior trabajo, Wings Of Love, para tocar un fantástico The Road To Nowhere, personalmente el mejor momento de su show, y la rítmica Unbrekable y para el tramo final dejaron I´m Free, una versión de Kenny Loggins,  un tema que tocó en acústico y en solitario en el escenario (creo que se llama Dream Of You) y la final Let Love Rule, más animado, que fue el fin de fiesta perfecto. FIND ME dieron uno de los mejores conciertos de todo el festival  y visto lo que vino a continuación merecieron mejor puesto y más tiempo en el cartel. Para amantes del auténtico AOR.

Los siguientes en escena fueron los británicos THE TREATMENT, otra de las formaciones jóvenes por las que está apostando Frontiers. Estos tienen tres discos aunque en el  reciente, y primero con este sello, Generation Me,  presentan nueva formación y estrenan cantante , Mitchel Emms, un auténtico clon de Leonardo Di Caprio hace 15 años, y Tao Grey, hermano del otro guitarra Tagore Grey, a la seis cuerdas.

De nuevo un grupo con sonido hard rockero de corte actual y una imagen muy cuidada. Son jóvenes, lucen bien, tienen la lección aprendida y saben combinar la parte más rockera con buenas melodías.  Presentaban disco y lo repasaron casi en su totalidad. Uniformados todos de cuero negro, y con su bajista Rick Newman luciendo cresta punk y camiseta de EXPLOITED, arrancaron con Let It Beguin, uno de sus singles nuevos y en él hicieron compendio de todas sus virtudes. Ritmo fácil, dobles armonías de guitarra, buenos solos y estribillo pegadizo. Nada nuevo que no hayamos escuchado antes interpretado de manera solvente, aunque ciertamente no consiguieron atraer la atención del público, y aunque en los primeros temas, The Doctor con ritmo muy AC/DC que le encajaba mejor a su antiguo cantante, o la más oscura The Devil (también con riff "australiano")  mantuvieron a la gente atenta según avanzaban los temas se producía una cierta deserción de los presentes hacia los puestos de comida para coger fuerzas. Poca chicha y algo más de pulso con su nuevo single, Backseat Heartbeat, uno de los temas más originales en sonido con cierto aire a Tesla, y también mucho más actual y comercial (por aquí si que tienen algo más interesante que mostrar), y un rush final con Generation Me como píldora adrenalínica al estilo MOTLEY CRUE, Running With The Dogs, más british y la final Shake Your Mountain (que me recordó a Last Vegas)  que daba por acabada una hora de actuación que se les hizo larga.

Lo de DRIVE, SHE SAID fue un despropósito absoluto de concierto. Su discografía es algo irregular pero son un clásico del género y por eso lo ofrecido en este Frontiers fue por momentos de juzgado de guardia. No basta con tener un pasado importante y un catálogo de canciones notable, hay que poder defenderla en directo y ellos no estuvieron capacitados. Dos razones fueron las fundamentales. Aunque a los miembros originales y únicos Al Fritsch a la voz y el teclado de Mark Mangold se les había unido una banda de grandes músicos: Jon Bivona de Trans Siberian Orchestra y Tommy Denander (Radioactive) a las guitarras, Greg Smith, que ha tocado con RAINBOW y Ted Nugent al bajo y Peter Yttergren a la batería, no sonaron en ningún momento como un grupo compacto. Les faltaron ensayos y estar conjuntados. Y por otro lado, y más grave, el estado de forma de Al Fritsch es deplorable.

No lo digo por estar muy pasado de peso sino porque a lo largo de la hora de actuación no fue capaz prácticamente de acertar con ninguna nota alta y por momentos se apartaba del micro cuando le tocaba atacarlas para no quedarse tirado. Empezaron con Pedal to The Metal, que da nombre a su nuevo trabajo, y enlazaron con Hard Way Home, donde ya se apreciaron los primeros fallos de la voz pero que tuvo un gran solo de Bivona y su clásico Don´t You Know antes de que Mangold interpretara al teclado Touch. La cantante Fiona subió a interpretar In Your Arms con la banda, como lo hace en su último trabajo y se rizó el rizo del bochorno ya que no se escuchaba por monitores, como se podía notar por sus gestos, y eso hizo que los gallos fuera de tono fueran insoportables. ¿Se puede hacer peor?. Si. Anunciar a un invitado, Terry Brock,  a principio de Maybe It´s Love  y que este no aparezca. Creo que esta banda se enterró a si misma en el Frontiers al menos en lo que al directo se refiere.

TREAT tenían que haber actuado en la edición del año pasado y su cancelación les hizo figurar en el line up de este. Además grababan su actuación para editar un dvd en directo y su último trabajo, Ghost Of Graceland, es uno de sus mejores de su discografía. En el primer día del festival fueron los que más publico atrajeron, por encima incluso de los cabezas de cartel, y lo tenían todo a favor. Sonaron potentes, inmaculados y…demasiado perfectos. Sobre su cabeza cuelga aún el fantasma de su actuación en el Firefest y la sospecha de pregrabados, y en el Frontiers también estuvo en el ambiente la misma situación. El problema es, a mi juicio, que llevan los coros grabados y la voz de Robert Ernlund cuenta con demasiadas ayudas desde la mesa. Un poco lo que hemos visto en las últimas giras de HOUSE OF LORDS, se aprovechan en exceso de la tecnología y el resultado es artificial. Era curioso ver por momentos (Do Your Own Stunts, Gimme One More Night) al vocalista llegar a los tonos altos casi sin abrir la boca y acercar y alejar el micro sin que el volumen se modificara y para muchos la cosa estuvo cercana al fraude.

Llevaron una formación de lujo con el teclsta de HEAT, Jona Tee, y al bajo el carismático Pontus Egberg, que ha tocado con King Diamond o THE POODLES, además de Jamie Borger a la batería, que repetiría con TALISMAN y Anders Wikstrom a las cuerdas (también con los efectos disparados) y el repertorio se basó en sus dos últimos discos (de lo mejor del género editado en los últimos años), de las iniciales Ghost Of Graceland, Better The Devil You Know, la más tranquila Nonstop Madness todas enlazadas al comienzo,  a los temas de Coup The Grace, como Papertiger, de lo mejor de la noche,  We Own The Night (donde pareció quedarse por un instante atascado el sonido), Roar o Skies Of Mongolia, uno de los bises.  Acabaron con World Of Promise y toda la sala coreando su nombre y nominándoles como vencedores de la noche. Yo no estoy de acuerdo. Si tuvieran que haber pasado el "antidoping" musical no creo que lo hubieran logrado.

LAST IN LINE eran los cabezas de cartel, en su show único y exclusivo en Europa, e hicieron un bolo antológico. Dejaron fuera cualquier artificio visual o de sonido y simplemente se dedicaron a interpretar un set de ensueño donde combinaron los temas de las tres primeras obras de DIO y algunas, para mi gusto demasiado pocas, canciones de su disco de debut Heavy Crown, un auténtico petardazo de heavy rock de la vieja escuela. La baja de Jimmy Bain, caído hace poco por culpa del maldito cáncer (es curioso pensar que la banda esperó a que Vivian Campbel  se recuperara de su linfoma de Hodgkins para hacer gira y mientras cayera el bajista) la suplieron con otro mito de la música, Phil Soussan, ex- de Ozzy, y tanto Campbel a la guitarra como Vinny Appice a la batería estuvieron sensacionales.

Tuvieron a Erik Norlander como teclista invitado y el papel más complicado, suplir a DIO, lo encargaron al desconocido Andrew Freeman, camiseta de Johnny Cash en ristre, en cuyo curriculum figura haber girado con THE OFFSPRING y George Lynch´s y que se llevó el gato al agua cantando impresionantemente bien y además lo hizo llevándose los temas a su terreno y evitando imitar (algo que creo casi imposible) la voz del mítico vocalista.

El repertorio fue inmejorable. Stand Up And Shout abrió el concierto y la siguieron Straight Through The Heart, la propia Devil In Me, que no desentonó junto a los clásicos y de manera consecutiva Don´t Talk To Strangers, que simplemente la clavó y fue para mí lo mejor de su set list, Evil Eves, Holy Diver (brutal!!), Egypt, Last In LIne con un solo que en manos de Campbel parecía sencillo, Rainbow In The Dark…una maravilla en la que tanto Vivian como Phill permanecían en un discreto segundo plano mientras Andrew llevaba el peso del show y se alejaba en sus movimientos de cualquier gesto que le convirtiera en un "impersonator" del original, hasta el punto que solamente en los bises exhibió, y de manera tímida, la clásica mano cornuda.

Para los últimos temas una tripleta en la que, por fin, tomaba protagonismo sus composiciones recientes y junto a We Rock, ceremonioso y aclamado, tocaron Starmaker, para mí una de las mejores canciones editadas este año y la final I Am Revolution. Un concierto que demostró porque unos son cabezas de cartel y otros no. Candidato a uno de los conciertos del año y broche de oro de la primera jornada del festival.

Texto y fotos: Fran Cea

Para ver las fotos a mayor tamaño, pinchar sobre ellas.

 

 

 

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