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Crónica y Fotos: PRIMAL FEAR + BRAINSTORM + STRIKER en Barcelona

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PRIMAL FEAR

+ BRAINSTORM + STRIKER

Viernes 5 de Febrero de 2015 – Sala Razzmatazz 2 – Barcelona

Labrarse una carrera respetable no está al alcance de cualquiera. PRIMAL FEAR son de aquellas bandas que gozan de un reconocimiento especial dentro de la parroquia metalera. Para corresponder a ese apoyo a lo largo de toda su carrera los germanos decidieron arrancar su “Ruling Europe Tour 2016” en la Ciudad Condal. Con su nuevo trabajo "Rulebreaker" bajo el brazo la formación capitaneada por el bajista Mat Sinner y el vocalista Ralf Scheepers aterrizaba en el Sala mediana del Razzmatazz para desplegar su portentoso metal sobre una audiencia algo menos numerosa de lo esperado, tal y como atestiguaba la cortina que ocultaba la mitad del recinto. No llegaban solos a esta primera fecha del tour, ya que para calentar el ambiente contaríamos con el concurso de  STRIKER, unos habituales de nuestros escenarios, y sus compatriotas BRAINSTORM, que regresaban por estos lares para presentar las composiciones de su último redondo "Scary Creatures".

Pese a que el inicio de la velada estaba previsto para primera hora de la tarde, un pequeño retraso acabó propiciando que cuando STRIKER aparecieron en escena el local ya presentara un animado aspecto. Muchas ganas había de ver de nuevo en acción a Dan Cleary y sus muchachos, y es que al quinteto de Edmonton la madurez le esta sentando particularmente bien. Con su nuevo trabajo "Stand In The Fire" recién salido del horno, -el álbum se publicaba la víspera del arranque del tour-, los canadienses llegaban dispuestos a demostrar que están viviendo un gran momento, ofreciéndonos para ello un show vibrante y ameno,  en el que se reivindicaron como uno de los valores emergentes del clasicismo metalero. Para dejar patente su apabullante personalidad y la pegada de sus efectivos estribillos nos dejarían piezas como "Locked In", con la que conseguían recabar el apoyo de las primeras filas.

Además, Dan Cleary se destapó como un fantástico frontman , inyectando vitalidad y buen rollo al show. Ataviado con una chaqueta de cuero, el hiperactivo vocalista ,-con un look que recordaba al Dickinson del “Raising Hell”-, se mostró absolutamente imparable a la hora atacar trallazos incontestables como "Lethal Force", que dejó unas fantásticas sensaciones gracias a esa suculenta sucesión de armonías dobladas.

No fue este el único registro que nos mostraron STRIKER, ya que durante su presentación también tuvimos ocasión de apreciar su faceta más  hard roquera en temas potentes y pegadizos como "Too Late", que fue una de las elegidas para hacernos cantar. Pero evidentemente cuando los canadienses ofrecieron sus mejores prestaciones  fue a la hora de pisar el acelerador al máximo para desatar la euforia entre una audiencia de lo más animada. Así que trallazos imparables como "Full Speed Or No Speed”, "Fight For Your Life" o la novedosa "Out For Blood", con la que nos pusieron a dar palmas en el arranque, sirvieron para ratificar  su excelente evolución y que son una formación en clara progresión  ascendente.

Los encargados de recoger el testigo serían BRAINSTORM. Curiosamente los de Heidenheim eran la formación más veterana del cartel de esta noche. Formados a finales de los ochenta los germanos se han labrado una excelente reputación en directo. Si a esto le sumamos que hacia bastante tiempo que no pisaban los escenarios de la capital catalana, resultaba obvio que nadie quería perderse su descarga.

Para engalanar el escenario los germanos optaron por unas pancartas laterales y un telón de fondo que quedaba prácticamente oculto tras la batería de  Dieter Bernert. Con una puesta en escena sobria, convincente y muy trabajada el quinteto abría fuego con la novedosa "The World To See", desplegando con absoluta rotundidad su musculoso power metal. Consagrados como un pilar indiscutible del género en su país, no tuvieron problemas para, gracias al concurso del carismático  Andy B. Franck, meterse a todos los presentes en el bolsillo con temas como el que daba título a su anterior entrega "Firesoul".

Aunque con una producción tan prolífica resultaba difícil aventurarse  en torno a como sería el repertorio escogido, lo cierto es que los germanos optaron por centrarse en el material facturado a lo largo de este siglo XXI. De modo que no faltaron a su cita piezas como la épica "Fire Walk With Me", que con sus monumentales coros hizo subir la temperatura en la sala, o el implacable medio tiempo "High Without Lows", que nos dejaba a un Andy absolutamente intratable llevando al límite sus cuerdas vocales.

Muy simpático y comunicativo el frontman bromeó en repetidas ocasiones con los asistentes. También pediría nuestra colaboración para hacernos partícipes de la melódica "We Are…", que se convertiría en un nuevo guiño a su más reciente entrega, "Scary Creatures", y que, viendo el trato le dispensarion y la respuesta que obtuvo entre sus seguidores, está destinada a convertirse en un clásico de su repertorio. Los encargados de hacer que el show recuperara su intensidad durante "Worlds Are Comin’ Tonight" serían los guitarristas Milan Loncaric y Torsten Ihlenfeld dejando una buena muestra de su compenetración a lo largo de  sus trepidantes desarrollos instrumentales.

Con el escenario sumido en la más absoluta oscuridad, una inquietante introducción nos abocaría sobre "Shiva’ s Tears", para la que Andy abandonó su posición junto a sus compañeros para interpretar el tema desde el foso mientras saludaba a los integrantes de las primeras filas. Una nueva mirada sobre "Firesoul", nos conduciría sobre las portentosas melodías de "Recall The Real", para rápidamente centrar nuestro objetivo en su último trabajo,  del que nos propusieron "How Much Can You Take". Tras hacernos entornar el clásico cántico futbolero de "oe,oe,oe", llegaba el momento de finiquitar su descarga con "All Those Words" que, poniéndonos a todos a cantar, rubricaba la comunión perfecta entre banda y público.

Curtidos en mil y una batallas Ralf   Scheepers y Mat Sinner son dos instituciones dentro del metal europeo. Formados en la segunda mitad de la década de los noventa, PRIMAL FEAR siempre apostaron por un heavy metal sólido y compacto, fundiendo su estilo tradicional con unas trepidantes cabalgadas de tintes power metaleros. El motivo de esta nueva visita era la puesta de largo de un nuevo trabajo "Rulebreaker", que representa el onceavo lanzamiento de estudio de una formación que camina inexorable hacia las dos década de existencia.

Con el recuerdo todavía fresco de su última aparición en el Rockfest, en esta ocasión, los germanos se presentaban en la cercanía que propone el marco de una sala y ante sus fieles incondicionales. Sin duda,  estos aspectos fueron claves a la hora de que la banda pudiera conectar con sus seguidores para convertir el show en una reunión de viejos colegas deseosos de escuchar buen heavy metal. Además, en repetidas ocasiones, un simpático Scheepers manifestó su satisfacción y entusiasmo  por arrancar su nuevo periplo europeo en tierras catalanas.

Apartándose de los habituales clichés su descarga arrancaba con un sorpresivo "Final Embrace", que desataba la euforia entre sus incondicional mientras la banda aparecía en escena apoyándose en los efectivos riffs de Alex Beyrodt y un sonriente Tom Naumann. Como siempre fueron los dos líderes de la formación quienes acapararon todas las miradas. Así que  mientras el bajista aparecía en escena luciendo una larga chaqueta negra  y una vistosa  cruz sobre el pecho, el vocalista abordaba el escenario luciendo bíceps y barba de un par de días, dejando claro desde los primeros compases del show que sigue conservando ese registro afilado y poderoso. Arrollador, el desembarco de los germanos no podía ser más convincente. Así que tras recibir las primeras muestras de apoyo era el momento de estrenar una de sus nuevas composiciones, "In Metal We Trust" que, como si fuera una declaración de intenciones y propulsada por sus hímnicos estribillos, se convertiría en la excusa perfecta para poner a toda la sala a cantar como si le fuera la vida en ello.

Con toda la banda de espaldas, menos el vocalista, las guitarras nos invitarían a mover la cabeza siguiendo el despiadado "Angel In Black", del que me gustó especialmente la compenetración de Mat y Ralf a la hora de atacar sus  estrofas. Y es que el bajista tuvo un gran peso vocal a lo largo de todo del show, respaldando a su compañero en muchas de las composiciones. Como viene siendo habitual los germanos se mostraron muy confiados en su material más reciente. De hecho 6 fueron los temas que desgranaron de "Rulebreaker". De entre ellos, de los que gozó de mejor acogida  fue su tema homónimo, que nos traía de vuelta a los Primal Fear más directos e inmediatos, con la banda funcionando como una maquina perfectamente engrasada mientras Scheepers retrocedía para posicionarse junto a la batería de Francesco Jovino.

Mientras aprovechábamos para recuperar el aliento Ralf nos daba la bienvenida a este nuevo periplo europeo antes de que las envolventes melodías de "Sign Of Fear", primer recuerdo que se permitieron a su “New Religion” de 2007, hicieran que la gente se sumará a dar palmas durante gran parte de su desarrollo. Sin darnos ni un segundo de tregua seguirían indagando en su faceta más melódica con el delicioso medio tiempo “Seven Seals”, que fue fantásticamente recibido. Un breve e insustancial solo de batería sería el escogido para dar por concluido este primer tercio del show.

Con el escenario bañado en rojo, una escueta introducción serviría como preámbulo para otra pieza de nuevo cuño "Angels Of Mercy", que pese a seguir la línea tradicional de la banda no me acabó de convencer por ser excesivamente previsible. Entre constantes guiños y bromas,- incluso el vocalista se permitió la licencia de marcarse algunos pasos de baile,- el ambiente en el escenario fue de lo más distendido. Así que ese buen rollo y esa camaradería se acabaría contagiando a una audiencia que no dudó en convertirse en parte activa del show al corear intensamente los estribillos de la apocalíptica "The End Is Near".

Mientras que un extrovertido Naumann, era el encargado de mostrarnos la faceta más desenfadada y divertida del quinteto, su socio a las seis cuerdas, Alex Beyrodt, se mostró sobrio y elegante, con pose de implacable metalero y marcando con absoluta precisión cada uno de sus solos en piezas como "Rollercoaster". La ambientación más relajada contenida en  "The Sky Is Burning", nos serviría para poner un instante de pausa de cara al siguiente mazazo de la noche, un impresionante "Nuclear Fire", que hacia que la sala se viniera literalmente abajo para agasajar los rotundos agudos de un implacable Scheepers.

Debido a las suspicacias que despertó su última visita a este mismo local, acompañando al incombustible Udo Dirkschneider, en esta ocasión, tuve especial cuidado en observar el trabajo del  fornido vocalista, y aunque utilizó algunas ayudas técnicas, -especialmente en el uso del rever en algunos finales-, lo cierto es que me pareció que Scheepers se encuentra en un buen momento de forma, tal y como demostró a lo largo del majestuoso "When Death Comes Knocking". Para sus seguidores más veteranos el mejor momento de la noche llegaría con el tema que les sirvió como carta de presentación en 1998, "Chainbreaker", que con su potencia y esa dupla de guitarras al mas puro estilo  PRIEST sumergiría a la sala en una intensa sesión de  headbanging. Tras cantarle el cumpleaños feliz al vocalista y después de responder positivamente a la pregunta: “¿Os gusta el heavy metal?”, llegaba el momento del himno que cerraría esta primera parte del show "Metal Is Forever".

Aunque se hicieron de rogar algo más de lo habitual, el quinteto regresaría sobre las tablas para ofrecernos una última ración de genuino metal alemán. La encargada de abrir el capítulo dedicado a  los bises sería "Fighting The Darkness", mientras que, sorpresivamente, la elegida para dar por concluida la velada sería la novedosa "Bullets & Tears".

En definitiva, PRIMAL FEAR volvieron a desplegar las alas de su heavy metal clásico sobre una audiencia que se mostró absolutamente entregada. Lo dicho, El único lunar de su descarga fue ese final un tanto inconsistente después de semejante sucesión de trallazos incontestable.

Texto: Alfonso Díaz

Fotos: Carlos Oliver (www.facebook.com/Carlos.Oliver.Music.Photography)

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