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Cronica y fotos de ROCK FEST BCN. Sábado 25. JUDAS PRIEST, ACCEPT. WARCRY, etc

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ROCK FEST BARCELONA

Jueves 23, Viernes 24 y Sábado 25 de Julio de 2015 – Santa Coloma de Gramenet – Barcelona

+ ANGELUS APATRIDA + BATTLE BEAST + REFUGE + PRIMAL FEAR + LGP recordant SANGTRAÏT + KROKUS + WARCRY + LOUDNESS + ACCEPT + JUDAS PRIEST + RIOT V + VENOM

 

Sábado 25 de Julio

 

ANGELUS APATRIDA

Al igual que sucediera durante los días anteriores  para inaugurar  esta tercera y última jornada del ROCK FEST contaríamos con una de nuestras bandas más conocidas, tanto fuera como dentro de nuestras fronteras, ANGELUS APATRIDA. Los manchegos llevan años ostentando el distintivo de ser nuestra formación más internacional, y visto el potencial que desplegaron durante su actuación dudo mucho que nadie pueda discutirles ese estatus durante los próximos años

Primera hora de la tarde y un buen puñado de fervientes incondicionales ya se arremolinaban alrededor del escenario, dando al recinto un ambiente del que no disfrutaron algunas bandas internacionales que tocarían más tarde.  Acompañados de la música de «Back To The Future», la lección magistral de los thrashers manchegos arrancaba con una buena muestra de su último trabajo «Inmortal», poniendo de manifiesto que su nuevo material ha calado hondo entre sus seguidores. Con Guillermo muy simpático y comunicativo, la maquinaria de los albaceteños continuaría acelerando el paso al son de «Violent Dawn», mientras el personal continuaba haciendo un alarde de fuerzas y entusiasmo que pasaría factura a más de uno con el paso de las horas.

Como si de una reunión entre amigos se tratara Guillermo nos preguntaría que nos estaba pareciendo el festival y que tal llevábamos la resaca, para posteriormente someternos a la más melódica y crujiente «End Mand». El contraste entre melodía y brutalidad thrashera resultaría más que evidente cuando la banda se embarcó en uno de sus primeros trallazos «Vomitive», provocando la hilaridad de un publico cada vez más animado y salvaje.

A diferencia de lo que sucediera con otras bandas, los manchegos disfrutaron de un sonido perfecto. Con lo que si que no contaron los manchegos fue con imágenes en las pantallas, ya que durante prácticamente la totalidad de su tiempo la única imagen que pudimos ver fue la portada de su último trabajo «Hidden Evolution». El primer recuerdo hacia su trabajo de 2010 «Clockwork», llegaría de manos de «Of Men And Tyrants» con un rotundo duelo entre las guitarras de Guillermo y Davish. Había poco tiempo y muchas ganas de diversión, así que tras un fugaz brindis Guillermo anunciaría su particular homenaje a su rubia favorita «Flesh Pleassure».

Evidentemente durante la descarga del combo albaceteños fueron constantes los pogos y los «circle-pits», convirtiendo la parte central del escenario en un auténtico campo de batalla. Lejos de amainar, el nivel de intensidad siguió en aumento al volver a echar la vista atrás para recuperar la pieza que prestaba nombre a su segundo trabajo «Giv´Em War», que fue la elegida por Guillermo para formar el primer «wall of death» del día. Tras unos segundo de impás, que resultaron ideales para recuperar el aliento y refrescar la garganta, llegaba el momento de volver sobre «Hidden Evolution», siendo la elegida «First World Of Terror», que nos dejaría la estampa de todos los presentes levantando el puño a la hora de acompañar sus potentes coros.

Una de los máximos atractivos de la descarga del cuarteto fue un repertorio muy representativo de su carrera, incluyendo temas de todos sus trabajos menos del primerizo «Evil Unleashed». Encarando la recta final de su actuación llegarían el imponente «Blast Off», que cada vez suena más corrosivo y amenazante, y  un vertiginoso «Serpents On Parade», que nos volaba la cabeza invitándonos a una alocada sesión de headbanging.

Como no podía ser de otra forma para rematar la actuación la banda se guardó un par de ases en la manga. El inevitable «You Are Next», que tiene visos, -sino lo es ya-, de convertirse en uno de esos temas bandera, y un devastador «Legally Brainwashed», tras el cual Guillermo, David, Víctor y José se marcharon dejando a una audiencia completamente satisfecha.

Texto: Alfonso Díaz

Fotos: Carlos Oliver

 


 

BATTLE BEAST

BATTLE BEAST eran una de las bandas que bajo ningún concepto quería perderme. En poco menos de una década el combo de Helsinki ha pasado de ser una promesa a convertirse en toda una realidad dentro de la escena europea, ratificando su buen momento  con la edición de su tercer trabajo "Unholy Savior". Comandados por la vocalista Noora Louhimo, que lució un extravagante y colorista look, los finlandeses nos ofrecieron una actuación intachable, logrando conectar con la gente desde el arranque y consiguiendo que muchos de los que todavía no les conocían acabarán rendidos a su pies.

Derrochando fuerza y dinamismo la banda arrancaba su descarga por todo lo alto al son de "Far Far Away", con un sonido todavía algo confuso, pero con una garra y una entrega brutales. Y es que su propuesta, a medio camino entre el clasicismo heavy metalero y el potente hard rock resultó idónea para combatir el intenso calor de primera hora de la tarde. Si ya de por si sus composiciones son potentes y pegadizas, lo cierto es que en directo y con una fantástica "front-woman" al frente la cosa gana muchos enteros. Así que temas de su último trabajo como "I Want The World… And Everything In It", sonaron verdaderamente matadores,  con la gente muy metida en el show siguiendo las indicaciones de Noora a la hora de acompañar con palmas o corear sus fantásticos estribillos.

Además del derroche físico que nos ofreció la vocalista, sus compañeros no se quedaron atrás, e incluso su teclista Janne Björkroth salió a escena empuñando  un Keytar. Tras los habituales saludos y agradecimientos llegaba el momento de dar un pequeño repaso a su anterior trabajo homónimo, del que nos ofrecieron "Out On The Streets", "Let It Roar" y los aires marciales contenidos en su fantástico "Black Ninja", que  acabaría convirtiéndose en una de las más coreadas de su show.

Más atrás en el tiempo nos llevaría la primeriza "Iron Hand", primer guiño que se permitieron a su prometedor debut "Steel", que grabaron con la vocalista Nitte Valo. Pero obviamente la banda se mostró  muy centrada en dar a conocer las composiciones de su nuevo trabajo, así que durante el show pudimos disfrutar intensamente de "Sea Of Dreams" o del despliegue épico contenido en la hímnica "Unholy Savior", que volvía a poner a todo el mundo a botar.

Y es que el buen rollo fue una constante durante el show de los finlandeses, de hecho pudimos ver como entre sus miembros los guiños y las bromas eran constantes, ratificando que los músicos estaban disfrutando al máximo del show, pese algún contratiempo puntual con el sonido. El momento de ponernos a bailar llegaría con "Touch In The Night", con la que se alejaban un poco de su línea más tradicional.

El segundo y último recuerdo a sus inicios llegaría de la mano de "Enter The Metal World", para dejar que fuera "Out Of Control" la encargada de cerrar el show. Tienen unas buenas melodías, unos estribillos brutales y una «front-woman» que canta y se mueve como un animal salvaje en escena. Sin duda BATTLE BEAST están en una clara línea ascendente. Esperemos que pronto los volvamos a tener por aquí liderando su propio show, porque a tenor de lo visto la cosa promete, y mucho.

Texto: Alfonso Díaz

Fotos: Juan Ramon Felipe Mateo

 


 

REFUGE

Durante años el nombre de Peavy Wagner ha estado ligado al de su banda Rage, siendo el único miembro que ha permanecido siempre en sus diferentes encarnaciones. Pero hubo un tiempo en el que la mítica formación alemana disfrutó de un line-up consolidado y estable,  con el que se grabaron algunos de sus álbumes más aclamados. Esta alineación, que se mantuvo durante el periodo 1988-1994, se completaba con el batería Christos Efthimiadis y el guitarrista Manni Schmidt.

Para rememorar este triunfal periodo de la carrera de la mítica formación germana el incombustible Peavy ha vuelto a reunir a sus viejos compañeros para descargar las canciones de esa etapa bajo la denominación de REFUGE. Mucha expectación había suscitado entre los más veteranos la actuación del trío alemán, y lo cierto es que cumplieron con nota, ofreciéndonos un show intenso y poderoso, dejando clara la plena vigencia de algunos de sus himnos.

Con las sirenas dándonos el aviso de que llegaba el momento de viajar al pasado arrancaba el show con "Firestorm", dejando ante nuestros ojos a una banda con mucha vitalidad y entusiasmo, dispuesta a hacernos disfrutar al máximo durante sus sesenta minutos de show. Como si no hubieran pasado los años el trío mostró en todo momento una coordinación perfecta haciendo que piezas como "Solitary Man", sonarán verdaderamente demenciales.

Tras exponernos un sonriente Peavy los motivos que han propiciado este tour estival de REFUGE y presentarnos a sus compañeros, el recorrido por su material de los noventa continuaba con el implacable "Nevermore", para acto seguido realizar su primera incursión en "Perfect Man", de manos de "Death In The Afternoon", que nos dejaría el primer alarde solista de un sobresaliente Manni.

Bajo un sol de justicia la colección de clásicos que nos ofrecieron los germanos fue absolutamente implacable, haciendo que muchos de los presentes se entregarán al "headbanging" para acompañar piezas como "Enough is Enough" , "Invisible Horizons", en la que Peavy demostró encontrarse en un fantástico estado de forma, y "The Light Into The Darkness", con la que completaban la dupla rescata de su "Secrets In A Weird World".

Aunque todos los temas descargados tenían más de dos décadas de vida, lo cierto es que piezas como "The Missing Link" o " Baby, I’ m Your Nightmare", sonaron frescas y poderosas, tocadas con la garra y la energía propia de una banda que acaba de grabarlas y quiere darlas a conocer a sus fans. Antes de la despedida definitiva todavía tendríamos tiempo de corear todos juntos el mítico himno "Don’t Fear The Winter", celebrado intensamente por los mas devotos, o la final " Refuge", que presta su nombre a esta nueva andadura. Impresionante Peavy, Manni y Christos nos ofrecieron una hora de deliciosa nostalgia, ratificando la plena vigencia de sus composiciones y dejándonos con la impresión de que este reencuentro como  REFUGE puede tener continuidad en el futuro.

Texto: Alfonso Díaz

Fotos: Carlos Oliver

 


 

PRIMAL FEAR

Del concierto de PRIMAL FEAR lo primero que tengo que destacar es el nivelazo de Ralph Scheepers a la voz. No se ahorró ni uno de los agudos que se le presuponían y no pareció sufrir para llegar a ninguno de ellos. Lo que sí que no acabo de entender es el por qué del uso continuado del reverb a lo Halford, utilizado para resaltar y alargar agudos cuando la voz no da para más, pero no es el caso de Scheepers y estos ecos (ya utilizados en los discos) más que resaltar la voz acaba por desmerecerla un poco.

Tampoco hay que obviar la importancia de Matt Sinner a los coros, aportando ese doble tono tan importante casi como las dobles guitarras, ni el acierto en la incorporación de Francesco Jovino a la batería.

La intro de «Final Embrace» abrió la caja de los truenos. Tras ella destacaron la nueva «Alive & On Fire» a pesar de que no se oyó ni una nota del solo de guitarra de Alex Beyrodt o una «Nuclear Fire» que aunque no necesita presentación fue introducida al público por las líneas melódicas de Beyrodt y continuada por el doble bombo de Jovino. El agudo final de Ralph aún sonaba en nuestros oídos cuando irrumpió «Unbreakable Pt. 2» donde los problemas de sonido a la guitarra de Alex Beyrodt ya se habían solucionado como demostró en el solo que cruzó con Tom Naumann. La calma de «Seven Seals» contrastó con la tormenta de «Angel In Black» mientras que el solo melódico de Alex Beyrodt fue lo mejor del medio tiempo de «When Death Comes Knocking». 

Tras ella Sheppers interactuó con el público haciendo repetir sus cantos que fueron subiendo de tono hasta llegar a un agudo que fue correspondido por un buen puñado de gargantas metaleras entrenadas en las mejores duchas del país. La clásica «Chainbreaker» rompió con todo y tras la no menos clásica «Running In The Dust» (que empezó con «I’m on my way to Barcelona») Sheppers anunció disco para finales de año y presentó a su banda, siendo especialmente aplaudido el veterano Sinner. Y es que para el metal no hay edad, «Metal Is Forever», como voceó el vocalista en el trallazo que dio fin a una perfecta hora de puro metal.

Setlist

  • Final Embrace
  • Alive & On Fire
  • Nuclear Fire
  • Unbreakable Pt. 2
  • Seven Seals
  • Angel in Black
  • When Death Comes Knocking
  • Chainbreaker
  • Running In The Dust
  • Metal Is Forever
  • Delivering the Black
  • Battalions of Hate

Texto: Hèctor Prat

Fotos: Carlos Oliver

 


 

LGP recordant SANGTRAÏT

A finales de la década de los ochenta y principios de los noventa se vivió en Cataluña el auge de los denominados  «QUATRE GRANS DEL ROCK CATALA". De aquellas formaciones la única que tuvo una cierta repercusión entre los seguidores del hard rock y el heavy metal fueron los gerundenses SANGTRAÏT, y más desde que su bajista Quim Mandado pasara a sumir las labores de vocalista en sustitución de Marc González, que posteriormente formaría parte de ASPID.

Tras poner el punto y final a una carrera plagada de éxitos con un concierto a finales de 2001, Mandado y el batería Víctor Rodríguez decidieron unir fuerzas con el guitarrista Joan Cardoner  para formar LGP. Con este formato de trío los gerundenses se presentaban en Can Zam dispuestos a ofrecernos un ejercicio de nostalgia, volviendo a interpretar algunos de los grandes himnos de la mítica formación catalana. Mucha expectación había despertado la actuación de LGP "recordant Sangtraït", ya que muchos de los que no pudieron ver a la banda en su momento podrían sacarse esa espinita,… o eso pensaban.

Y es que aunque la actuación de LGP fue divertida y muy animada, lo cierto es que se echó en falta una segunda guitarra en muchos de los temas, y creo que no habría estado mal invitar a unirse a la descarga a Lupe Villar o Josep María Corominas. Pero sobre todo se notó la ausencia del carismático Papa Juls, un personaje entrañable que además de tocar la armónica se encargaba de ejercer de animador durante los conciertos de la banda. Evidentemente teniendo en cuenta el cartel del festival y el público asistente su repertorio estuvo centrado en su material más contundente, dando buena cuenta de temas indispensables en su discografía como "Fortafora D’ Animes" o "El Guerrer", ambas contenidas en aquel magnífico "L’ Últim Segell".

De su siguientes trabajo "Contes i Lleguendes", que la banda público en 1993 y que incluía un emotivo homenaje al vocalista de Queen, Freddie Mercury, no faltaron el acelerado y motero single "Alè De Mil Cent", ni el épico "Les Creus Vermelles", que hicieron rugir intensamente a un público más que emocionado. No faltarían durante su show algunas reivindicaciones políticas, con la presencia sobre el escenario de una bandera estilada y cantos de independencia por parte del público, ni tampoco alguno de los temas que el trío ha grabado bajo su actual denominación como "Lliures Com l’ Alè Del Vent" o la final "Lligat Amb Cadenes", que no estaba prevista en el show pero que acabó sonando gracias a la entrega y la persistencia del respetable.

También tendrían tiempo de remontarse a la primera época de SaNgtraït para obsequiarnos con "Els Senyors De Les Pedres", que fue de una las más coreadas, y la emotiva "El Vol de L’ Home Ocell". En resumen, un buen show que sirvió como merecido homenaje y reconocimiento a una banda de referencia para todos los seguidores del hard & heavy cantado en catalán.

Texto: Alfonso Díaz

Fotos: Carlos Oliver

 


 

KROKUS

Fueron los sustitutos de última hora de SEBASTIAN BACH y tras el concierto muchos opinamos que seguramente para mejor. Los más hardrockeros del lugar esperaban su dosis y KROKUS fue el encargado de dársela con un directo potente, sólido y con un sonido inmejorable que dejó sorprendidos a muchos de los que se acercaron a escucharlos «ya que paso por aquí».

Fue curioso ver a tres guitarristas sobre el escenario para tocar un hard rock tan primario como el de «Long Stick Goes Boom» con el que empezaron el set recordando a los ACDC de la era Bon Scott por sus riffs pero sobretodo por el registro del vocalista Marc Storace. Entre medio de este clásico se coló un instante del «Pinball Wizzard» de The Who. No fue la única versión del concierto, también interpretaron «American Woman» de The Guess Who, algún trocito del tema de James Bond entre "Winning Man" y la versión de Bob Dylan "Quinn the Eskimo (The Mighty Quinn)".

Estas versiones se alternaron con otros clásicos como la guitarrera «Heatstrokes» y su intro de helicópteros, «Fire» y su interludio instrumental donde brilló el solo de Meyer, la galopante «Easy Rocker», el medio tiempo de riffs pesados de «Winning Man», llevada en volandas por el pulso de batería constante de Flavio Mezzodi, la misma que dio velocidad a «Headhunter», la cantada «Eat The Rich» con alternancia de solos Von Arb/Meyer y el Rock ‘N’ Roll más nuevo de «Hellraiser».

Llega de nuevo el apartado de peticiones, me hubiera encantado escuchar «Screaming In The Night», pero quizás hubiera frenado un concierto de diseño más animado. Una de las gratas sorpresas de la jornada.  

Setlist

  • Long Stick Goes Boom (con snippet Pinbal Wizzard de The Who)
  • American Woman (version The Guess Who)
  • Hellraiser
  • Winning Man (con snippet James Bond)
  • Eat the Rich
  • Heatstrokes
  • Easy Rocker
  • Fire
  • Headhunter
  • Quinn the Eskimo (The Mighty Quinn) (versión de Bob Dylan)

Texto: Hèctor Prat

Fotos: Carlos Oliver

 


 

WARCRY

Los encargados de reivindicar el metal nacional entre bandas legendarias como KROKUS y LOUDNESS fueron los asturianos WARCRY. Con un fantástico disco bajo el brazo como es "Inmortal" y avalados por sus espectaculares directos todos esperábamos un concierto plagado de fuego, humo y explosiones, tal y como sucediera en sus presentaciones del pasado año. Pero lo cierto es que, tocando todavía con luz solar, Víctor García y sus muchachos optaron por una puesta en escena bastante más sobria, utilizando únicamente la enorme pantalla trasera para acompañar con proyecciones la mayoría de los temas.

Otro aspecto a destacar fueron los continuos problemas de sonido que padeció el quinteto, algo que a la postre acabaría lastrando su actuación y desquiciando a un Víctor García que, aunque lo intentó, no pudo ofrecernos su mejor versión. De hecho pudimos observar en varias ocasiones como el vocalista hacia ostentosos gestos quejándose del sonido. Aparcando este tema, el vocalista se mostró muy comunicativo y sonriente, dirigiéndose al público en diferentes idiomas a lo largo de toda su presentación.

Al igual que ya sucediera en su última gira un video en el que se proyectaban diferentes imágenes intercaladas con los rostros de los miembros de la banda serviría como introducción para el despliegue melódico que nos ofrecerían en "Quiero Oírte", consiguiendo enganchar inmediatamente a su cada vez más numerosa legión de incondicionales.

Tras saludar a todos los allí reunidos, la banda se embarcaba en un viaje a través de toda su discografía, proponiéndonos dos escalas en su trabajo de 2005 "¿Dónde Está La Luz", descargando de forma consecutiva "Nuevo Mundo", acompañada de un fantástico juego de imágenes, y "Contra El Viento", que fue acompañada con palmas por una audiencia que coreó cada una de sus estrofas, mientras Víctor continuaba batallando con el deficiente sonido de su micrófono.

"Aire", sería la encargada de proseguir con el show mostrando un mejor sonido, para acto seguido adentrarnos en el material contenido en "Alfa", del que rescataron un imponente "Alma De Conquistador" y el incisivo "Cobarde", que acompañado de la proyección de titulares de prensa que denunciaban la violencia de género se acabaría convirtiendo en uno de los puntos álgidos del show.

Pese a ser el centro de todas las miradas Víctor supo conceder a sus compañeros las cuotas de protagonismo que sin duda se merecen, especialmente al guitarrista Pablo García y al teclista Pablo Novoa que dejaron su impronta personal a lo largo de temas como "Devorando El Corazón". Para la recta final del show los asturianos se reservaron sus piezas más emblemáticas, ofreciéndonos un coreadísimo "Capitán Lawrence" y el despliegue de contundencia y épica que encierra "El Guardián de Troya".

Tras poner a las primeras filas a cantar llegaría el momento de reivindicarnos con ese primerizo himno que es "Tu Mismo". Mientras que la elegida para cerrar definitivamente sería "Hoy Gano Yo". Ninguna pega se puede poner a la entrega y la actitud que mostraron los asturianos sobre las tablas, especialmente Víctor, quien pese a no encontrarse cómodo durante gran parte del show no perdió la sonrisa y no dejó de animar a un público que se volcó con ellos en todo momento.

Texto: Alfonso Díaz

Fotos: Juan Ramon Felipe Mateo

 


 

LOUDNESS

Mucha gente esperaba el momento en que LOUDNESS pisaran el escenario del ROCK FEST en su primera visita a nuestro país. Un servidor más que ganas tenía curiosidad, pues recuerdo escucharlos de (más) jovencito cuando llegaban noticias en la radio de que había un grupo  creando metal en Japón. Entonces me sonó muy exótico, al igual que sucedía por entonces con los rusos Gorky Park.

Para esta gira el grupo presentó la mejor alineación posible, la primera formación con la que contó Akira Takasaki hará unos treinta y cinco años a excepción del batería fundador Munetaka Higuchi que murió de cáncer hace pocos años siendo sustituido por Masayuki Suzuki. Takasaki demostró ser un virtuoso a la guitarra aunque para eso no hacía falta marcarse un solo de guitarra que se hizo interminable y se comió mucha parte del corto set programado. Los solos outsiders de guitarra o de cualquier otro instrumento deberían estar prohibidos por la ley del metal en los festivales, salvo excepciones como el de Portnoy para honrar a A.J. Pero.

Por lo demás el concierto ofreció lo que se esperaba de él, una selección de clásicos sonando prácticamente igual que cuando fueron grabados. Empezaron un segundo después de que finalizara Warcry con «Crazy Night» y la ochentera «Like Hell». La voz de Minoru Niihara no es especialmente espectacular ni en directo ni grabada, pero llegó a donde tenía que llegar en cada ocasión. El cantante nipón enfundado en una chupa de cuero con parches de motivos japoneses se despistó al presentar «Heavy Chains» avanzándose a la siguiente «We Could Be Together». Del resto me quedo con las guitarras de «In The Mirror» y la rapidez de «Esper» «S.D.I». En cuanto al material más reciente se agruparon una tras otra «The Stronger» y «The Sun Will Rise» que sonó precisamente cuando el sol abandonaba el recinto para descansar después de darlo todo en el festival. Con su intro de campanas engrosa la ya larga lista de canciones metaleras que empiezan igual.

No acabé sobreexcitado, musicalmente tienen Akiradependencia y los virtuosismos cuando no toca me aburren, pero por la respuesta general es obligado decir que triunfaron.

Setlist

  • Crazy Night
  • Like Hell
  • Heavy Chains
  • We Could Be Together
  • Let It Go
  • Crazy Doctor
  • Solo de guitarra
  • In the Mirror
  • The Stronger
  • The Sun Will Rise Again
  • Esper
  • S.D.I.

Texto: Hèctor Prat

Fotos: Carlos Oliver

 


 

ACCEPT

ACCEPT está en estado de gracia. Cualquiera que haya asistido a alguno de sus últimos conciertos estará de acuerdo en que es uno de los más potentes y seguros que puedas presenciar. Destacable el trabajo de Wolf Hoffmann a la guitarra, que solo tras solo demostró su valía, un saber estar y unas ganas que solo puede tener alguien que lleva cuarenta años de su vida dedicados a ACCEPT (parones aparte).

Mark Tornillo estuvo bien pero se le vio sufrir en los cortes de su predecesor al micro, optando por la rebaja de tonos en algunos casos y pasándolo realmente mal para llegar a los agudos de UDO en «Metal Heart», que a pesar de ello como siempre fue de las mejor recibidas junto con otros clásicos como «Restless And Wild», donde el debutante Lulis, Balte y Hoffmann se asociaron para hacer una coreografía de mástiles old-school, «Princess Of The Dawn», «London Leatherboys», «Fast As A Shark» y su tremenda batería o el fin de fiesta «Balls To The Wall».

El sonido fue nítido aunque al principio pareciera que le faltaran dos puntos de volumen.

Como era de esperar también hubo tiempo para el material más reciente, prácticamente la mitad del repertorio, quizás demasiado para una hora de festival.

Estuvo representado por «Stampede», «Stalingrad» acompañada a los coros por toda la sección de cuerda y por el público, el viaje entre humo de «Final Journey», el riff arrojadizo de «Pandemic» y «Teutonic Terror». 

El tema del setlist siempre genera diversidad de opiniones, en lo que sí coincidimos todos es en que presenciamos un gran concierto.

  

   

Setlist

  • Stampede
  • Stalingrad
  • London Leatherboys
  • Restless and Wild
  • Final Journey
  • Princess of the Dawn
  • Pandemic
  • Fast as a Shark
  • Metal Heart
  • Teutonic Terror
  • Balls to the Wall

Texto: Hèctor Prat

Fotos: Juan Ramon Felipe Mateo

 

 


 

JUDAS PRIEST

No lo iban a tener nada fácil los de Birmingham tras la poderosa descarga de ACCEPT. Mucho se había hablado de la gira de despedida que realizaron JUDAS PRIEST en 2011-2012, pero tres años después los «defensores de la fe metálica» regresaban a tierras catalanas como cabezas de cartel de esta segunda edición del ROCK FEST para presentar su último trabajo "Redeemer Of Souls". Como siempre todos los comentarios previos giraban en torno al estado vocal del mítico Rob Halford. Pues bien, hay que decir que en esta ocasión el incombustible Metal God estuvo a un excelente nivel, e incluso me aventuraría a decir que firmó su mejor actuación en tierras catalanas de los últimos años. Evidentemente, algunos de los temas sonaron algo más ralentizados, permitiendo así  que el vocalista fuera más relajado y pudiera dar el "do pecho" en momentos puntuales del show.

En cuanto al resto de la banda cabe remarcar que estuvieron a un altísimo nivel, como suele ser habitual en ellos. Destacaría especialmente la figura de Richie Faulkner quien se ha convertido en un pilar básico en los directos, ya que durante todo el show no para de correr, animar e interactuar constantemente con el público. Más estático que en anteriores ocasiones se mostró Glenn Tipton, que sigue siendo ese líder en la sombra, atento a todos los detalles y siempre dispuesto a firmar  una perfecta ejecución de los temas. En cuanto a la base rítmica, Ian Hill sigue siendo ese martillo pilón, siempre preciso y resguardado en la  segunda línea zarandeando impetuosamente su bajo, y el grandullón Scott Travis que, oculto tras su imponente kit, volvió a dejarnos una buena muestra de su monumental pegada.

Para el montaje escénico la banda decidió apostar  por diferentes proyecciones a través de las pantallas, ofreciéndonos un magnífico espectáculo. Aunque personalmente debo admitir que eché en falta el fuego, las columnas de humo y algún efecto pirotécnico, algo que en los shows de las grandes bandas siempre es de agradecer, ya que ayuda a dar colorido y anima al personal.  Si hablamos del repertorio nada se puede objetar, ya que además de algunas de sus nuevas composiciones los británicos nos prepararon un set repleto de viejas favoritas, en el que brillaron con especial intensidad clásicos como "Victim Of Changes", "Breakin The Law" o un descomunal "Painkiller", que algunos ni se esperaban. También habría espacio para alguna sorpresa como "Jawbreaker" o "Devil’s Child", recuperadas para este nuevo periplo, y alguna baja significativa como todo el material de la etapa "post-Painkiller»,- salvó los cortes de "Redeemer Of Souls"-, y su versión del "Diamond & Rust" de Joan Báez.

Con la noche ya completamente cerrada sobre el recinto de Can Zam y mientras  un enorme telón cubría el escenario, las luces se apagaban para que a través del P.A. empezara a atronar  «Battle Cry», que a modo de  introducción acabaría dejando paso a la novedosa «Dragonaut». El último en aparecer en escena fue Rob Halford blandiendo un bastón y vistiendo una de las múltiples chaquetas que lució a lo largo de todo el show. Y es que el vocalista exhibió en escena hasta 7 modelos diferentes, alternando largos guardapolvos negros y plateados, diferentes chupas de cuero y varias tejanas con parches de la banda en la espaldera. Con un sonido nítido y poderoso la descarga proseguiría con la primera concesión a su material clásico «Metal Gods», con el público coreando ensordecedoramente su estribillo mientras Halford nos ofrecía esos característicos movimientos robóticos.

Tras proclamar la mítica frase: «The Priest Is Back», la acción no se detendría y con las cuerdas vocales rindiendo a un buen nivel Mr. Halford atacaría «Devil´s Child», en la que pudimos observar como el vocalista hacia uso del reverb. Pero la primera prueba de fuego en cuanto al estado de forma del veterano vocalista llegaría con «Victim Of Changes», que se saldó de forma más que satisfactoria dejando a una audiencia totalmente estupefacta ante las prestaciones que estaba ofreciendo Halford. Con Tipton y Faulkner uniendo fuerzas en el centro del escenario llegaba el momento de degustar una nueva porción de «Redeemer Of Souls», de manos de «Halls Of Valhalla», perfectamente ambientada por las proyecciones en las pantallas, y que nos serviría para recuperar mínimamente el aliento después de un inicio de show verdaderamente apoteósico.

Las intensas tonalidades azules se apoderarían del escenario para ambientar «Turbo Lover», que nos dejaría la estampa de un Halford majestuoso, paseando entre sus compañeros luciendo un llamativo guardapolvos de color plateado, mientras en las pantallas se proyectaba la imagen de un mecanismo mecánico que no paraba de girar siguiendo el ritmo que Scott Travis imprimía a su batería. Pese a ser los cabezas de cartel y unos de los patriarcas indiscutibles del género, los británicos tuvieron unas palabras de recuerdo hacia el resto de bandas que habían desfilado por el escenario durante las tres jornadas de festival antes de ofrecernos el tercer y último bocado de su nuevo trabajo, proponiéndonos  la pieza que le presta su nombre «Redeemer Of Souls». Acompañados de la apocalíptica visión de un mapamundi en llamas Tipton y Faulkner nos introducirán en el lento desarrollo de «Beyond The Realms Of Death», con el que el quinteto daba el pistoletazo de salida a una segunda mitad de show compuesta única y exclusivamente de temas clásicos.

Completamente intratables, JUDAS PRIEST se mostraron en todo su esplendor al atacar esas composiciones que todos hemos tarareado en infinidad de ocasiones, pero que es directo cuando adquieren su verdadera dimensión, y más aún cuando se desata la euforia tal y como sucedió cuando el vocalista anunció piezas como «Jawbreaker», con la que conseguían poner el recinto literalmente patas arriba. Tras recibir una calurosísima ovación, Halfrod se aproximaría al filo del escenario para presentar «Breaking The Law», que se convertiría en la excusa perfecta para prolongar un estado de euforia que ya se mantendría durante el resto del show. El golpe de gracia definitivo llegaría con «Hell Bent For Leather», con Halford luciendo una gorra mientras el logo de la banda aparecía en las pantallas insertado dentro de una bandera británica.

El primer retorno de los músicos sobre las tablas estaría precedido de la intro «The Hellion», que inevitablemente nos conduciría sobre «Electric Eye», un tándem clásico dentro de cualquier concierto de la banda. El momento de protagonismo para Richie Faulkner llegaría durante el solo que el rubio guitarrista se marcó a lo largo de «You´ve Got Another Thing Comin´», que se convirtió en la enésima excusa para ponernos a todos a cantar antes de que la banda volviera a perderse entre bambalinas.

Chupas de Cuero, tachas, guitarras asesinas, hasta este momento los británicos estaban cumpliendo con el guión preestablecido. Únicamente faltaba un elemento que se ha convertido en indispensable en todos sus directos. Y fiel a su cita Halfrod salió a lomos de una motocicleta para interpretar una devastadora versión de «Painkiller», con toda la banda ofreciendo su faceta más cruda y visceral mientras el vocalista se dejaba la piel para rubricar una actuación verdaderamente brillante.

El fin de fiesta definitivo llegaría con el inevitable «Living After Midnight», con Halford ofreciendo sus reverencias al respetable antes de la entrada de cada uno de los estribillos. Al final caras de satisfacción entre la parroquia de los británicos y la sensación de que todavía tendremos la oportunidad de verles de nuevo por aquí.  «The Priest Will Be Back». Por cierto, me pareció  muy de agradecer el detalle que tuvo Glen Tipton bajando al foso para repartir sus púas entre los integrantes de la primera fila.

Texto: Alfonso Díaz

Fotos: Juan Ramon Felipe Mateo

 


 

RIOT V

Difícil papel el de RIOT V pues le tocó empezar su actuación viendo como una marea humana abandonaba el recinto tras la actuación de JUDAS PRIEST. Quizás para captar la atención de los cansados metaleros que ya daban por terminado el Rock Fest usaron como reclamo su mejor «Thundersteel» para iniciar un set que les habría convencido de principio a fin.

La reencarnación de RIOT tras la muerte de Mark Reale mantuvo en alto su legado. El quinto vocalista oficial de los powermetaleros americanos (de ahí el V) Todd Michael Hall mostró un nivel altísimo, alcanzando tonos estratosféricos en temazos como "Metal Warrior" donde Mike Flyntz y Nick Lee intercambiaron buenos solos. Consiguieron llegar y mantener alerta a los presentes a pesar de la hora y el cansancio con canciones rápidas como "Fire Down Under" , "Flight Of The Warrior" o "Black Leather And Glittering Steel" o subiendo a la máquina del tiempo 1979 con "Road Racin’". "Outlaw" ofreció un buen solo de Flyintz, doblado con Lee en la acelerada "Angel Eyes" y bajado de ritmo en la emocionante "Bloodstreets".

Enfilamos la recta final del concierto con la nueva "Take Me Back" y la esperada "Swords And Tequila". La sorpresa final llegó cuando Akira Takasaki y Masayoshi Yamashita, guitarristas y bajista de LOUDNESS subieron al escenario para acompañar a RIOT en la última "Warrior".

La verdad es que durante una hora nos hicieron olvidar el cansancio acumulado durante las tres jornadas de festival. He de reconocer que empecé a ver el concierto sentado y que no tardé mucho en levantarme e ir avanzando posiciones (tarea no muy difícil a esas horas) hasta vivir el concierto en las primeras filas como siguiendo el canto de sirenas, aunque en este caso la sirena se llamara Todd Michael Hall.

Setlist

  • Thundersteel
  • Fire Down Under
  • Flight of the Warrior
  • Metal Warrior
  • Black Leather and Glittering Steel
  • Sign of the Crimson Storm
  • Road Racin’
  • Outlaw
  • Angel Eyes
  • Bloodstreets
  • Take Me Back
  • Swords and Tequila
  • Warrior

Texto: Hèctor Prat

Fotos: Juan Ramon Felipe Mateo (www.musifota.com)

 


 

VENOM

Sobreponiéndose al cansancio acumulado después de tres largos e intensos días de música ininterrumpida muchos fueron los que decidieron alargar esta última jornada para presenciar el directo de una banda legendaria que, desafortunadamente, no se ha prodigado mucho en nuestro país, los británicos VENOM. Referentes absolutos para todos los seguidores de la música extrema, la banda comandada por el incombustible y carismático Cronos llegaba a Can Zam dispuesta a destrozar a la audiencia proponiéndonos un show explosivo en el que se alternarían los clásicos de sus primeras obras y algunas de las composiciones de su último trabajo "From The Very Depths".

Junto al veterano bajista y vocalista formarían el guitarrista La Rage y el batería Danté que, con su espectacular forma de tocar la batería, se convirtió en el que más minutos estuvo en las pantallas que flanqueaban el escenario. Como si de un macabro ritual se tratase y con el escenario presidido por varios pentagramas nuestro descenso a los infiernos se iniciaba con "Rise", imprimiendo al show una velocidad y un dinamismo que se mantendría durante todo el concierto. Quizás las composiciones de los británicos no sean ningún derroche de virtudes técnicas, pero lo cierto es que trallazos incontestables como el mítico "Die Hard", consiguieron resucitar a más de uno que a esas alturas del festival estaba ya prácticamente rendido.

Impasible y ataviado con sus característicos ropajes escénicos Cronos se mostró en un buen estado de forma, aunque quizás se mantuvo excesivamente estático, al igual que su compañero La Rage. Además del inicial "Rise", de su último plástico no faltarían piezas como el speedico "Long Haired Punks" o el humeante "Grinding Teeth", que pese a no tener el poso de algunas de sus composiciones clásicas si que dejaron una buena impresión entre los presentes.

Y es que durante la descarga de los británicos no hubo tregua, de modo que el viejo Cronos comando a su legión de incondicionales a través de  acometidas salvajes como "Buried Alive", "Wellcome To Hell" o un apoteósico "One Thousand Days In Sodom", que lograba que los presentes alzarán los brazos para corear su implacable estribillo. El momento de aunar todos nuestras voces llegaría con "Countess Bathory", para acto seguido dejar paso a la explosión épica contenida en la iracunda "Warhead".

Como no podía ser de otra forma los bises estarían reservados para la legendaria "Black Metal", con Cronos haciendo alusión a las diferentes ramas de la familia metalera, y la vertiginosa "Witching Hour", tras la que abandonaban el escenario acompañados de una cerrada ovación y dejando en el aire la amenaza de un inminente regreso.

Texto: Alfonso Díaz

Fotos: Carlos Oliver (www.facebook.com/Carlos.Oliver.Music.Photography)

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Ambiente

 

Carlos Oliver (www.facebook.com/Carlos.Oliver.Music.Photography)

 

 

 

 

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11 COMENTARIOS

  1. En LGP un segundo guitarra???? Noooo cambiar al guitarra, como un tio con esa «técnica» tiene narices de subirse a un escenario, y menos al del RockFest!!!! No sabía tocar!!!!! Fue horrible, tenían que haber invitado a los antiguos miembros, porque fue un desatino continuó, me marche triste la verdad, esperaba mis himnos de juventud y fue una pesadilla.

  2. Loudness, en dos palabras Tre men dos :))),RIOT V bufff que trallazo y la otra sorpresa VENOM ,con ganas de verlos en su salsa.Accept solo un apunte, me gusto su directo y las ganas de Baltes y Hoffman pero tener al resto como escondidos y acaparar de tal forma el protagonismo me pareció un poco desafortunado.
    GRan crónica

    Rock on

  3. No os lo toméis políticamente pero es ESTELADA, no estilada.
    Comentario personal de WarCry : una soberana decepción, cada vez me gustan menos.. se echa en menos una guitarra más y algún tema rescatado.. ya solo tocan las canciones más comerciales de la banda. Creo que Víctor esta en muy baja forma, tanto física como vocal. Como el DVD «Directo a la luz» con dos guitarras y en plena forma, ya no les veré nunca más.

  4. Lo de Judas fue de otro planeta, madre mía qué conciertazo, creo que nadie se lo esperaba. Loudness, otros que me dejaron con la boca abierta. Por otra parte, hacer alusión a Warcry que dieron el peor concierto del festival, y no solo por el nefasto sonido, que también, sino por que se les notaba nerviosos y perdidos, parecían nuevos. Cualquiera diría que son una de las bandas más populares del pais. Una pena, espero que vuelvan a estar algún día en plena forma.

    • Yo si me lo esperaba, jeje. Lo que ya no me gustó tanto fue la barbaridad de gente que habia y estar tan apretado y con poca visibilidad.. sup que estoy demsiado acostumbrado a verlos en giras propias con mas tranquilidad y no en festivales.
      Sobre Loudness me llama la atención que nadie haga referencia al horrible sonido que tuvieron, ensordecedor y nada pulido, el peor del festi para mi, además de que su cantante acaba resultado tedioso cantando siempre en el mismo y forzado tono.
      Y sobre Warcry pues habia que cenar en algun momento y su concierto fue el momento mas adecuado para mi además de que ya les habia visto en otras ocasiones y tp soy muy fan que digamos.. asi que no puedo opinar aunqnue escuché algun agudo bastante guay de Victor de fondo jeje.
      La única crítica que le puedo hacer al festival, si es que es una crítica, es que dejen algo mas de tiempo entre actuaciones en una futura edición ya que al programar ambos escenarios grupos del mismo estilo y dejar solo 5 min entre cada actuación te obligan si o si a perderte actuaciones que te gustaria ver por tener que descansar un rato o comer algo…
      Pero bueno, gran festival que espero que continue durante muchos años mas!

  5. Afortunádamente vi un concierto totalmente diferente del que vió el chaval con ganas «curiosear» que ha escrito la crónica de Loudness. A parte de eso decirle que no hace falta que invente temas que no tocaron y deje fuera otros que sí. Mucho antes de que conocieras a Gorky Park podías encontrar discos de Loudness en las tiendas, es una pena que no te dieran curiosidad en aquella época.