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Crónica y Fotos de RAGE y LION TWIN en Bilbao

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RAGE

 + LION TWIN

Sábado 13 de Septiembre de 2014 – Sala Santana 27 – Bilbao

A las puertas de abandonar el verano y entrar en un otoño plagado de conciertos recibíamos a Rage en la gira de su 30 aniversario como pistoletazo de salida para la enorme cantidad de actuaciones en vivo que se nos avecinan. Esta gira de los alemanes con significado especial, dada la conmemoración de tres décadas de buen heavy metal que nos han brindado las huestes de Peavy Wagner, resultaba ineludible para los seguidores de la banda, que si bien no abarrotaron la sala al menos crearon un gran ambiente, terminando rendidos a los pies de este grupo de culto, muchas veces en un  segundo plano pese a su trayectoria y calidad, con muchos baches y malos momentos, pero siempre saliendo a flote con la fortaleza de su carismático líder.

Ese ambiente se dejaría notar con ellos porque con los teloneros LION TWIN la cosa fue bastante fría. Este grupo conformado por la vocalista Li y el guitarra Jan desplegó un heavy metal melódico y clásico cargado de buenas intenciones. Cuentan buenos temas integrados en su primera obra “Nashville”, de los cuales me quedo con la recta final donde encontramos “Ready To Rock” y “Day Of Anger”. Tal vez les faltó un poco más de tiempo para conectar plenamente con el personal, que llegó a desesperar a la vocalista ante la falta de respuesta a sus palabras, pese al esfuerzo de comunicarse en español.

Pudo desconcertar al público bastante el doblaje vocal grabado que en ocasiones se superponía a la voz en directo, dejando algunos registros impresionantes no interpretados en directo. Por otro lado la voz de esta mujer es portentosa y es de lo más destacado de la banda, cosechando una de sus mejores interpretaciones en la balada “When The Lights Go Down”.

Pueden resultar muy prototípicos dentro del género, ya que que no hacen nada excesivamente novedoso, algo que también deja ciertamente indiferente a más de uno pese a interpretar pulcramente un puñado de temas. Como a su actuación, donde fueron ganando enteros con el paso de los temas, habrá que darles tiempo para calar más hondo en el personal.

Pese a que son unos habituales de nuestros escenarios se respiraban unas ganas especiales de ver a RAGE. Siempre gusta a los seguidores de las bandas de larga trayectoria un concierto en el que echar la vista atrás y ofrecer un repertorio completo que satisfaga sus ansias. Y falta que hacía en el caso de los alemanes, puesto que sus últimas giras me habían puesto un poco de uñas con ellos por dos razones. En primer lugar, por su empecinamiento en presentar nuevos trabajos y dejar de lado la amplitud de su carrera, que recoge canciones de esas que no deberían faltar y que, con suerte, tan solo se encontraban en retazos a modo de medleys. Y en segundo lugar, por la racanería en sus repertorios de apenas una hora de duración. Aún recuerdo el concierto de la sala Rock Star Live de Barakaldo hace un par de visitas a tierra estatal, con apenas 11 canciones interpretadas y encima aguantando las coñas del fin de gira de aquel momento. A quien suscribe aún no se la había pasado el cabreo de aquella ocasión, última en que tuve oportunidad de verles hasta hoy.

Pero como los presentes, llevé la esperanza de que un concierto de 30º aniversario mereciera algo gordo. Para empezar nos llevamos la sorpresa de la interpretación con una pequeña parte de la LINGUA MORTIS ORCHESTRA de cuatro temas en acústico. O más bien podemos tomarlo como un extra añadido al concierto antes de que comenzaran a arreciar los decibelios metaleros de la versión más potente de la banda. Contaron con chelista, percusionista y teclista para interpretarnos en plan tranqui “Into The Light”, “Feel My Pain”, “Turn The Page” y “Empty Hollow”. No sería aún la salida en tromba de los RAGE más bestiales, que esta noche los íbamos a tener en su mejor forma posible en escena, pero se respiró magia entre los asistentes, que acogió con los brazos abiertos este pequeño tramo acústico.

Con un pequeño intervalo de tiempo comenzó lo que ya era el concierto eléctrico de la banda. La intro de “Carved In Stone” abría paso al trio conformado por Andre Hilgers a la batería, Victor Smolski a la guitarra y Peavy Wagner al bajo y voz. Tres tipos que se sobran y se bastan para sonar atronadores. Siempre me han parecido unos colosos de los escenarios y tenía ganas de volver a corroborarlo. La cosa prometía bastante con este aplastante inicio donde pasaron sobre nosotros como un rayo “Sent By The Devil”, “War Of Worlds”, “Great Old Ones” y “Enough Is Enough”. Se respiraba ya la satisfacción en el personal, que no tardó en lanzar los primeros oes tan agradecidos por los músicos extranjeros. Ocurrió este hecho tras “Invisible Horizons”, que si cabe iluminó más la sonrisa de un siempre simpático Peavy.

Pero es que aún quedaba mucho y, más que bueno, tremendo por desgranar. Un tema infalible desde su publicación en aquel ya clásico “Unity” del año 2002. Una obra clave en el resurgir de la banda que para los fans más longevos tal vez no sea la pieza más querida al lado de trabajos de los 80 y 90, pero que en el legado de la formación y en la fuerza renovada que cogió el grupo, la considero fundamental. Ahí quedó registrado “Down”, uno de los temas más rotundos desde entonces en sus directos.

Capítulo aparte para el instrumentista de otro planeta llamado Victor Smolski. Pese a acoplarse a una labor de grupo, su virtuosismo es de quitar el hipo, plasmando de manera calcada los sonidos de los temas de estudio pese a su dificultad, algo que el sonido nos dejó apreciar perfectamente. Tiene su momento estelar en el solo de guitarra acompañado de teclado, interpretado en directo en esta ocasión por el miembro de la Lingua Mortis Orchestra que ya apareciera en el set acústico; enlazando con una de las instrumentales más sublimes de todos los tiempos, como a mi modo de ver es “Unity”. Siento echar en falta en este tema a Mike Terrana haciendo de las suyas, pese a que Andre Hilgers sea otro portento. Pero es que este tema era muy especial con Terrana en la formación. No lo digo comparándolo con el actual baterista de RAGE, al que solo se le pueden lanzar las mismas alabanzas que a sus dos compañeros de banda, conformando un trio demoledor impecable.

No desfalleció la banda ni el entregado público, con momentos tan emotivos como “The Missing Link”. Una pena que las imágenes de la pantalla del fondo del escenario no se pudieran apreciar bien. Sobre todo cuando estas proyectaban momentos de la carrera de la banda de sus épocas más añejas. Una pantalla más pequeña hubiera dado más juego en una sala. “Forever Dead” no dejó de ser interpretado con corazón por la banda, cuando ya tenía ganado el de todos los presentes.

Esto nos abría el camino directo al infierno con “Stright To Hell”, aplastante en sus partes más pesadas y veloces, con Peavy Wagner pidiendo que dijéramos en castellano eso de una más. Para regocijo suyo le salió bien la jugada. Se reservaban para la parte final dos clásicos esta vez interpretados íntegramente. Creo que se han ganado de sobra ese hueco importante “Don´t Fear The Wimter” y “Higher Than The Sky”, antes de la cual una bufanda del Athletic fue lanzada al escenario y el bajista y vocalista no dudó en colgar de su micro para jolgorio generalizado. Tema en el que, cómo no, el público tuvo la opción de colaborar. ¡Y vaya con qué fuerza coreó el personal el estribillo! No hizo falta picarnos para que aquello retumbara alto y claro. Contó con un pequeño guiño a PINK FLOYD donde la guitarra de Smolski fue una vez más deslumbrante y un pequeño intervalo del “Eye Of The Tiger” de Survivor.

Con todo ganado la banda se reserva la opción de interpretar algunos tramos de versiones. Parece ser algo que vienen haciendo en esta gira cuando el tiempo se lo permite, ya que uno de los pipas fue el que le dio el OK desde un lateral, ante lo cual en lugar de marcharse de las tablas Smolski e Hilgers intercambian el puesto para interpretar “Highway To Hell” de AC/DC, retomando cada uno su instrumento para unos guiños a “Walk” de Pantera antes de comenzar con otro tema propio como “Set This World On Fire”, con enorme respuesta en el estribillo.

Obtuvieron nuevamente permiso para en un plan muy de coña jugar con partes del “Princess Of The Dawn” de Accept, el “Breaking The Law” de JUDAS PRIEST y el “We´re Not Gonna Take It” de TWISTED SISTER para definitivamente rematar su actuación con “Soundchaser”, redondeando un concierto que nos trajo de vuelta a los RAGE más esplendorosos. Creo que en sus últimas visitas se les había echado de menos.

No es necesario que sea una gira conmemorativa para ofrecer una actuación completa que, con las evidentes predilecciones personales de cada uno y sin dejar de lado la presentación de un nuevo disco, satisfaga en la medida justa las expectativas de una banda que lleva 21 discos a sus espaldas. Con el subidón de este concierto en el cuerpo, pero manteniendo la mente fría he de decir que espero que tras esto no vuelvan a las andadas o habrá que esperar a su gira de 35 años para volverles a ver desplegando plenamente su potencial y su repertorio. Que se lo hagan mirar para que la próxima vez que pasen nuevamente por aquí no nos sepa a poco.

Texto: Antonio Refoyo (www.lamiradanegra.es)

Fotos: Juan Ramon Felipe Mateo (www.musifota.com)

Para ver las fotos a mayor tamaño, pinchar sobre ellas.

 

 


Galería de Fotos:

 

 

 

 

2 COMENTARIOS

  1. Hola,

    Me quedo con la original apertura del concierto, con los músicos saliendo en plan familiar y con su duración. El setlist en cambio no nos gustó nada, pero bueno con 21 discos es difícil darle cabida a todas las canciones.

    Me dió la sensación de que Peavy fuerza ya bastante la voz, sacando la lengua al gritar y sin llegar a los tonos altos de las canciones.

    Una última cosa: Decir que “no abarrotaron la sala” es un amable eufemismo que para el que no estuvo le puede parecer que hasta hubo mucha gente cuando la realidad es que la entrada fue penosa. Los más optimistas de mi grupo le echábamos 500 personas a lo sumo. Yo estaba en las primeras filas y a mi alrededor había sitio para moverse de sobra. Incluso se podía ir a la barra a por birras sin mayor problema. Eso si, el ambiente fue bueno y nos divertimos, como no podía ser de otra manera.

    Saludos.