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Crónica y fotos del LEYENDAS DEL ROCK – 2ª parte del viernes día 8

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Century Media - AVATAR - Hunter Gatherer
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LEYENDAS DEL ROCK

Jueves 7, Viernes 8 y Sábado 9 de Agosto  de 2014 – Polideportivo Municipal – Villena

Viernes 8

W.A.S.P.

Controvertido, polémico e irreverente. Blackie Lawless ha sido un personaje realmente relevante para todos los que amamos el heavy metal de la década de los ochenta. Y es que el histriónico vocalista ha protagonizado un buen número de  situaciones bizarras y polémicas que han escandalizado e incomodado a una sociedad tan puritana y conservadora como la americana. Pese a que la banda lleva muchos años sin publicar un álbum realmente impactante que cumpla con las expectativas de sus seguidores, lo cierto es que la mítica formación angelina continua contando con el respaldo y el apoyo de sus incondicionales, y buena muestra de ello fue el fantástico ambiente que se respiraba alrededor  del escenario “Jesús De La Rosa” desde bastante rato antes de que los americanos saltaran a escena.

Aunque a lo largo de su dilata trayectoria la banda siempre se ha caracterizado por unos vistosos montajes escénicos, en esta ocasión, el escenario únicamente estuvo engalanado con un enorme telón de fondo, en el  que junto al nombre de la banda podía leerse la leyenda “1982-2014 – 32 Years”, una alusión a su historia que parecía presagiar un repertorio que nos propusiera un exhaustivo  viaje a través de toda su discografía. Sin embargo, lo que nos ofrecieron Blackie y sus secuaces fue un repertorio cargado de clásicos, una colección de temas que se centraron en el material publicado entre su debut homónimo de 1984 y el álbum conceptual “The Crimson Idol” de 1992.

Sin duda otro de los factores muy a tener en cuenta en esta nueva visita del combo americano era el estado vocal de Blackie, a quien en anteriores ocasiones se le había  acusado de apoyarse en exceso en la tecnología a la hora de afrontar sus directos. Pero en esta ocasión, no fue así. Pese a que Blackie no brilló especialmente en el apartado vocal, lo cierto es que se mostró bastante solvente, aunque siempre contando con la inestimable ayuda de su fiel escudero  el bajista Mike Duda, siempre atento para  ayudar en los coros y sacar las castañas del fuego a su jefe.

Ataviado con sus muñequeras de sierra, sus botas y rodilleras blancas, y luciendo sin complejos algún kilo de más, Blackie saltaba a escena para espetarnos un rotundo “On Your Knees”, que servía para desatar la euforia entre todos los que se apelotonaban frente al escenario. Sin mediar presentación alguna y solapada con la pieza de apertura llegaba el momento de su habitual “cover” de The Who, “The Real Me”, una pieza que con el paso de los años se ha convertido en una de las fijas dentro del repertorio de la banda. Con la gente totalmente entregada llegaba el momento de completar un arranque altamente explosivo, y que mejor forma que con el propio Blackie mirando desafiante al público para atacar el fastuoso riff de una de las piezas clave de su debut, “L.O.V.E. Machine”, que sería la responsable de poner el recinto literalmente patas arriba.

Pese al paso de los años y de que la banda  ya no resulta tan amenazante y peligrosa como antaño, Blackie sigue conservando un enorme carisma entre sus seguidores, y es que el vocalista es un “perro viejo” del negocio y sabe lo que sus seguidores esperan de él. Así que tras la primera pausa del show, Blackie amagaba con  el arranque de “Wild Child”, que sería la encargada de continuar con la fiesta para rápidamente enlazarla con un devastador “Sleeping In The Fire”, que sonó potente e intenso, consiguiendo helarnos la sangre y convirtiéndose en uno de los momentos más vibrantes y apoteósicos de todo el show. Seguramente serán muchos los que opinen que el show de los americanos fue lineal y previsible, pero es que resulta verdaderamente imposible no rendirse, una y otra vez, ante el magnetismo que irradian piezas como el primerizo “I Wanna Be Somebody”, que volvía a poner a todo el recinto a saltar,  antes de que Blackie se dedicara a dividir a la audiencia en dos grupos para continuar cantando el estribillo durante varios minutos.

Tras semejante momento de subidón los músicos abandonaban el escenario para que a través del P.A. empezará a sonar “The Titanic Overture”, la solemne introducción que nos adentraría en un extenso medley en el que los americanos repasarían algunos de los mejores pasajes contenidos en el  álbum “The Crimson Idol”, proponiéndonos una tormentosa travesía que tendría escalas en ese perturbador “The Invisible Boy”, “I Am One”, o el preciosismo melódico de “The Idol”, que estaría culminado por un excelente solo a cargo de Doug Blair.  Con el sonido de las motosierras retumbando en nuestras cabezas daba arranque “Chainsaw Charlie (Murders In The New Morgue), que volvía a espolear al máximo a la audiencia, mientras Blackie se paseaba desafiante por el filo del escenario golpeándose en el pecho. La encargada de finiquitar la descarga del combo americano fue una coreadísima “Blind In Texas”, que volvía a poner de manifiesto el enorme calado del material clásico de la banda.

En resumen, no creo que la actuación de W.A.S.P. sorprendiera a nadie, ya que el repertorio que nos ofrecieron fue bastante previsible. Pero analizando el show con detenimiento, podemos decir que los americanos rayaron a un notable nivel, y en definitiva, acabaron interpretando todos esos “favoritos” que siempre queremos oír, y más, dentro del marco de un festival como el Leyendas. De modo que sin ser la mejor actuación que les he visto, no creo que nadie se sintiera decepcionado.

Texto: Alfonso Díaz

Fotos: Juan Ramon Felipe Mateo


 

POSSESSED

Si hace un tiempo me hubieran dicho que iba a ver a POSSESSED dos veces en poco más de dos años, la verdad es que no me lo habría creído.

Su actuación en la sala Arena de Madrid en el 2012 fue impresionante, y en esta ocasión tampoco defraudaron cambiando incluso el repertorio.

Tras la introducción atacaron sin piedad con “Pentagram”, desatando a los congregados en la carpa de Leyendas del Rock, y siguieron quitándome una espina y tocando “The Eyes Of Horror” que faltó en su actuación capitalina. “Evil Warriors” nos devolvió a su debut “Seven Churches” y quedó claro que el grupo liderado por un incombustible Jeff Becerra iba a salirse de nuevo.

Y así hicieron, arrasando con “Tribulation” y “Seance” antes de poner la introducción de “The Eyes Of Horror” para dar paso a un excelente “The Heretic”. Tras “My Belief” llegó uno de los momentos del concierto con el clásico “Swing Of The Axe” que sonó absolutamente arrollador.

El nuevo tema “The Crimson Spike” dio una cierta tregua para alcanzar un final poco menos que apoteósico. El mítico comienzo de “The Exorcist” desató una furibunda descarga que continuó con “Satan’s Curse”, y que concluyó con “Confessions” y el tremendo “Death Metal”, dejando algo más que un buen sabor de boca. Un importante dolor de cuello.

A pesar de los cambios de formación, recordar que el guitarrista Kelly McLauchlin abandonó la banda el pasado verano siendo sustituido por Mike Pardi, y mencionar que en la batería no se encontraba Emilio Márquez por motivos que desconozco, el grupo sonó compacto, cañero y muy, muy sólido, todo comandado a la perfección con Becerra que disfruta con cada segundo. Volviendo a la batería fue una sorpresa encontrarnos con el ex – CRADLE OF FILTH y DIMMU BORGIR entre muchos otros Nicholas Barker tras el instrumento. Ignoro por completo si lo de Márquez es temporal o si Barker va a seguir en la banda, pero desde luego fue curioso. No obstante tengo que decir que sin hacerlo ni mucho menos mal, de hecho bastante bien, eché de menos como reproduce Márquez las baterías de los discos del grupo.

El sonido también les acompañó y las guitarras de Daniel González y el mencionado Mike Pardi fueron absolutamente impecables.

En resumen, otra gran actuación de POSSESSED, banda imperdible para cualquiera que le guste la caña o que simplemente quiera ver a un clásico de culto.

Texto: Antonio Cerezuela

Fotos: Juan Ramon Felipe Mateo


 

MICHAEL SCHENKER’S TEMPLE OF ROCK

Sinceramente no sé a qué aspira Michael Schenker. No puedo entender porque un músico de su clase y su gusto con discos tan notables como los homónimos, “Assault Attack” y “Built To Destroy”, o incluso los de su época como MCAULEY SCHENKER GROUP o los de tiempos más recientes, se limita a hacer conciertos de versiones. Porque seamos sinceros, eso es lo que lleva haciendo mucho tiempo, demasiado para mí.

Entiendo que quiera tocar algún tema de UFO, algo que ha hecho siempre incluyendo demasiados, pero es que ahora también quiere recordar su etapa en SCORPIONS. El otro día recordó tanto a la banda alemana que también tocó material de cuando él no estaba incluyendo en el repertorio “Rock You Like A Hurricane”. Vale que estaban los ex- SCORPIONS Francis Bucholz y Herman Rarebell al bajo y la batería respectivamente, pero creo que esto ya es excesivo. Tanto que el pasado viernes solo sonaron cinco canciones de Michael Schenker en solitario dentro de un concierto de trece temas.

Creo que con esto solo muestra la escasa confianza que tiene en sus propios temas, relegando sus composiciones a un segundo plano y dejando que las canciones de sus ex – grupos protagonicen y acaparen el repertorio.

Ya el comienzo dejó claro lo que íbamos a presencia al sonar el clásico de UFO “Doctor, Doctor”, Schenker empecinado con su anterior grupo. Parecía que había una puerta a la esperanza cuando después sonó la excelente “Where The Wind Blows” de su último “Bridge The Gap”, pero esa ilusión se disipó cuando acto seguido comenzaron con “Lovedrive” y “Another Piece Of Meat” de SCORPIONS.

Después Schenker volvió con una descafeinada versión de “Assault Attack” cortesía del cantante Doogie White, el clásico “Armed And Ready”, la imprescindible instrumental “Into The Arena” y con “Before The Devil Knows You’re Dead” de “Temple Of Rock”, y aquí se acabó MSG.

A partir de aquí UFO coparon el resto de la actuación con los clásicos de siempre; “Lights Out”, “Shoot Shoot”, “Too Hot To Handle” y “Rock Bottom”, lista que solo se vio interrumpida por el mencionado “Rock You Like A Hurricane”.

No quiero que se me entienda mal, me gustan UFO y me gustan SCORPIONS, pero si voy a ver a Michael Schenker quiero escuchar temas de esa banda, no versiones de otras bandas por mucho que hayas estado en ellas.

El sonido estuvo bastante correcto y el grupo no sonó mal, pero tampoco me terminaron de transmitir nada especial; y eso que me gusta mucho Schenker. Por último y como de costumbre, Doogie White sigue sin convencerme. Su voz es sosa y bastante monótona, y “Assault Attack” sobre todo quedó totalmente desmerecida. Tampoco me parece un gran líder para una banda, es grandullón y su carisma es prácticamente inexistente. No consigo entender que le ve nadie a este hombre, la verdad.

Eso fue lo que dio de sí la actuación del guitarrista alemán, quien de nuevo se negó a dar a su banda el protagonismo que sin duda merece.

Texto: Antonio Cerezuela

Fotos: Juan Ramon Felipe Mateo


 

SHERPA

Tras ver completos o parciales los conciertos de gente como CENTINELA, WASP, KHY, ANNIHILATOR o ARCH ENEMY (¡qué buenos con su nueva vocalista!), que os han contado mis compañeros, no podía faltar mi cita de todos los años con la historia de BARÓN ROJO de alguna u otra manera en el Leyendas. Lástima que por ello me tuviera que perder casi completo el concierto de mi adorado Michael Schenker, pero al haberlo visto hacía un par de semanas en Alemania me hizo menos difícil la decisión… Y Sherpa comenzaba recién pasadas las 12 de la noche en el escenario Mark Reale, que además estaba hasta la bandera, como ya se mantuvo hasta el final de la jornada posteriormente sobre todo con ALQUIMIA y VITA IMANA. ¿Y cómo resumo el show de mi admirado Sherpa? Pues la sensación general, que comenté además con buenos amigos in situ, es que por momentos estábamos escuchando y viendo una versión más fidedigna de la banda de lo que vimos el año pasado en el mismo recinto con la otra parte contratante, por mucho que me guste ver a los hermanos con Gorka y Rafa.  

Sin entrar en absoluto en polémicas o nuevos debates, Dio me libre, cuando SHERPA está bien y ofrece conciertos tan buenos como el del pasado sábado, lo cierto es que es imposible no emocionarse escuchando esa voz tan cálida y especial, esas canciones que con su tono original toman otra dimensión y el sonido de ese bajo que, sea por lo que sea, sólo suena "así" cuando lo toca él. Y el show se hizo corto, cortísimo, que la hora de actuación supo a poco aunque fue muy interesante recuperar al Sherpa más baronil y heavy incluso en este tipo de actuaciones. Además, nos presentó su nuevo e interesante formato de banda, con el fantástico guitarrista Sergio Rivas (que yo al menos no le conocía) y el hijo de Hermes, Marcelo, como segundo hacha de la formación en directo. Así todo queda en casa, como se suele decir (y se gana a nivel de coros y segundas voces), y aquello es aún más SHERPA/BARÓN, como indicaba bien claro el logo del telón de fondo. Y si encima aderezas el set con alguna pincelada de los fantásticos discos en solitario (aunque no dio tiempo a mucho en este sentido ni a recuperar ya clásicos como son "Ajedrez mortal", "Cómico cósmico" o "Flor de invernadero"), pues doble placer.

Y me gustó ver a Sherpa de nuevo con el pelo más largo, y con esa barba y coletilla hippie de viejo roquero, divertido, desenfadado y gamberro como suele ser él en directo, con guiños incisivos al poder (como siempre ha escrito en sus letras… él y Carolina Cortés, vaya) y contando también sus inevitables chistes malos, que si no, no sería Sherpa, jeje. Aunque en este tipo de eventos hay que hablar pelín menos entre tema y tema, que seguro que hubiera dado tiempo a una canción más… Por cierto, muy buen sonido de nuevo en el escenario Mark Reale, y la gente entregada, viejos y nuevos roqueros, a Sherpa y a las canciones inmortales de su repertorio. Empezando aullando como buen "Guerrero en el desierto", sintiéndonos de nuevo "(Son) como hormigas" bajo el pie de este gobierno ("el poder siempre arriba y nosotros abajo", como presentó Sherpa el profético tema de hace ya más de 30 años) o recordando a nuestros queridos AC/DC (¡ánimo a Malcolm!) con "Al centro del corazón". También recordó su más reciente "Transfosound" con "Tienes un amigo", aunque nada que ver con la reacción que suscitó "Concierto para ellos" (con dedicatoria de Sherpa también para Paco de Lucía). Precioso momento único con todo el escenario cantando emocionado "Siempre estáis allí" (alucinante cuando los ojos de tus héroes de repente te miran desde el escenario y no sólo desde la pared), y la banda interpretando el tema con un feeling especial… mención aparte a la voz de SHERPA, sublime.

Más emoción y recuerdos ahora de la mano de "Campo de concentración", como nueva píldora dedicada al poder actual y ese protagonista sonido de bajo inconfundible. Ya "Se está haciendo tarde", de nuevo con SHERPA sacando a relucir su faceta más bromista y acordándose de algún "hijo de Putin" blanco o negro que campa a sus anchas por el mundo… para cerrar finalmente de manera majestuosa con una de sus mejores canciones como es "Tierra de nadie". Una pena que con el concierto tan arriba y la gente tan metida tuvieran que cerrar sin regalarnos algún tema más que seguro que estaba previsto ("El malo", "Resistiré", "Barón Rojo" o las citadas de su carrera en solitario). En fin, que "sólo" 60 minutos que supieron a la vez a mucho y a poco, curiosa contradicción y diatriba pero que en definitiva volvió a ser una hora de felicidad, ¿qué más se puede pedir de un concierto en un festival?… ¡Un abrazo, amigo, y gracias por hacerme sonreír y sentirme bien como siempre!

Texto: David Esquitino

Fotos: Juan Ramon Felipe Mateo


 

BEHEMOTH

Personalmente, BEHEMOTH era la banda que más ilusión tenía por ver en esta 9ª edición del Leyendas del Rock. Aunque les tengo un inmenso respeto y han marcado un poco mis gustos desde hace muchos años, tampoco se puede decir categóricamente que fueran mi banda preferida del cartel, pero la alegría que me daba poder volver a ver a Nergal flanqueado por Orion y Seth se anteponía a todas las bandas del cartel, de todos los estilos y de todas las épocas.

Los fans del ‘death metal’ hemos recuperado un pilar para la causa y “The Satanist” es buena prueba de ello, así que nos unimos a la muchedumbre que aguardaba sedienta de sangre en el Jesús de la Rosa y a la hora prevista salían los cuatro en actitud ceremonial, con Nergal portando dos antorchas (una en cada mano) y cruzándolas entre sí hasta que Seth empieza con el riff principal de “Blow Your Trumpets Gabriel”, tema con el que abrían su actuación.

Detrás, un telón que mostraba un triángulo con una llama ardiendo dentro decoraba un lúgubre escenario, donde la figura central de Nergal, encapuchado, lo acaparaba todo, o casi todo. BEHEMOTH dieron un concierto de escándalo, como los de los viejos tiempos, y aunque se puede decir que tampoco la gente es que perdiera la cabeza abajo, tuvieron de los mejores sonidos del día y su concierto fue un bofetón de ‘black/ death’ satánico y visceral como hacía años que nos les recordaba.

Su sonido fue de 10, pero es que el juego de luces esta vez fue épico, desquiciante, perfecto. Seth se dejó la cabeza en Villena, suponemos que ya pasará a buscarla un día de estos, y Orion, quizás algo más estático que otras veces, acompañó con su gutural seca y podrida a un Nergal que no mostró signos de flaqueza en ningún momento. Aparte hay que hablar de Inferno, que sigue siendo uno de los mejores baterías que he visto jamás sobre un escenario, como demostró en el Leyendas.

Esta vez no hubo tiempo para nada de sus primeros dos trabajos, más orientados al black metal clásico, pero la fuerza que desprendieron al tocar esos cuatro temas de “The Satanist” bien lo compensa. Es lo que toca, y quien ha escuchado ese último trabajo seguro que lo agradeció. No faltaron tampoco glorias del pasado como “As Above So Below”, “Christians To The Lions” (caos absoluto) o “Chant For Eschaton 2000”, en una de las actuaciones que sin duda perdurarán en la memoria del festival con el paso de los años. Y en esta edición hubo unas cuantas…

Setlist BEHEMOTH:

  • Blow Your Trumpets Gabriel
  • Ora Pro Nobis Lucifer
  • Conquer All
  • As Above So Below
  • Slaves Shall Serve
  • Christians to the Lions
  • The Satanist
  • Ov Fire and the Void
  • Alas, Lord Is Upon Me
  • At the Left Hand ov God
  • Chant for Eschaton 2000
  • O Father O Satan O Sun!

Texto: Jorge del Amo

Fotos: Juan Ramon Felipe Mateo


 

ALQUIMIA

Debo admitir que fui de los que asintió con agrado cuando, tras confirmarse la despedida de AVALANCH, el guitarrista Alberto Rionda anunció su intención de volver a empuñar su Ibanez blanca para componer los temas que formarían parte de su nueva aventura ALQUIMIA. Así que tras la excelente acogida de su debut y su exitosa gira de presentación, la formación aterrizaba en el escenario Mark Reale para ofrecernos una prueba irrefutable de su abrumador potencial en directo, contando eso sí, con el apoyo y la entrega de un público que abarrotó hasta los topes la carpa para cantar todas y cada una de las canciones, tanto las propias como los clásicos de los míticos AVALANCH. De modo que el resultado para toda esa conexión y complicidad entre banda y público fue una actuación realmente apoteósica, que se hizo realmente corta, y que nos sirvió para certificar, por si alguien tenía todavía dudas, que el camino de ALQUIMIA no ha hecho más que comenzar y que la banda tiene sobrados argumentos para convertirse en uno de los nombres más respetados dentro de la escena metálica de nacional.

Acompañados de la introducción “Mutus Liber”, los miembros de ALQUIMIA salían a escena para ir ocupando sus posiciones y rápidamente abalanzarse sobre un arranque  realmente vibrante con “El Lobo Y El Arca”. Ya desde los primeros compases del show se vio que ALQUIMIA tendría a la audiencia de su lado, y es que prácticamente desde el mismo inicio Israel nos dejó cantar muchas partes del tema de apertura, certificando así que el material de la banda ha calado muy hondo entre los seguidores del power nacional. Precisamente creo que una de las claves del rotundo éxito de ALQUIMIA fue la forma en la que un sonriente Israel Ramos lideró a sus compañeros, sabiendo asumir sus cuotas de protagonismo, pero dejando al mismo tiempo que fuera el publico el encargado de protagonizar con sus voces temas como “Dama Oscura”, o un fantástico “Aliento”, con el que el quinteto rubricaba un inicio arrollador.

Tras semejante arranque, con el que la banda se reivindicó plenamente, llegaba el momento de echar la vista atrás para recuperar una de las piezas más emblemáticas de la antigua formación del guitarrista asturiano, una coreadísima “Pelayo”, que hizo retumbar peligrosamente toda la estructura del recinto, con toda la gente desgalillándose para acompañar a la banda ante la cara de satisfacción de un exultante Alberto  Rionda.

Una calurosísima ovación serviría de preámbulo para que el propio guitarrista tomara el centro del escenario y nos sumergiera en el elegante desarrollo que precedería al melódico sinfonismo de “Divina Providencia” que, lejos de apaciguar los ánimos, sirvió para que todos continuáramos cantando junto a Israel. Si durante todo el show la banda se había mostrado excelsa y virtuosa durante los pasajes más poderosos y rápidos, los momentos más intensos y relajados estuvieron impregnados de esa magia y ese buen gusto que siempre destila la guitarra de Rionda, y buena muestra de ello fueron piezas como “La Fuente Dorada”.

Con el escenario completamente teñido de intenso color purpura llegaba el momento más épico de toda la descarga de ALQUIMIA, que, como no podía ser de otra forma, estuvo marcado por la vertiginosa cabalgada de “Torquemada”, con la que se volvía a poner de manifiesto la grandeza de una composición que se ha convertido en una referencia obligada para todos los amantes del power en nuestro país. Sin abandonar el material de su anterior banda, Rionda volvería a adentrarnos en esa preciosa leyenda titulada “Xana”, para acto seguido embarcarnos en un poderoso “Sacrificio”, que les serviría para rubricar una de las mejores descargar de todo el festival.

En pocas ocasiones he visto a una formación con tan solo un trabajo publicado provocar semejante reacción entre sus incondicionales, y es que resultó realmente impactante ver cómo la gente coreaba temas como “El Lobo Y El Arca” o “Aliento”, con la misma entrega y pasión que clásicos del calibre de “Pelayo”, “Torquemada” o “Xana”. Tras su abrumadora  descarga en el escenario Mark Reale creo que ALQUIMIA se han ganado un hueco en uno de los escenarios principales de cara a  su próxima visita al Leyendas.

Texto: Alfonso Díaz

Fotos: Rafa Basa


 

PANZER

Ya de madrugada pero ahí seguíamos al pie del cañón, nunca mejor dicho, para seguir viviendo los últimos retazos de la jornada del viernes. Y por supuesto que me encanto disfrutar tanto de los grandes clásicos internacionales como de las nuevas bandas que vienen pisando fuertísimo, pero el Leyendas no sería el Leyendas sin este tipo de grupos en el cartel que, vale que cada vez nos congregan a menos (es lo que hay, el signo de los tiempos supongo), pero tienen que estar. En este caso además con matiz especial porque parece ser que el que vimos será el último concierto de los legendarios PANZER, así que ¡gracias y hasta siempre!… De todos modos, creo que tenían que haber tocado en el escenario pequeño, en un ambiente más íntimo (como ocurrió con Sherpa) y quizás ALQUIMIA o VITA IMANA, bandas más en boga, haberlo hecho en el grande, que en este caso se les quedó un tanto excesivo a PANZER. De cualquier manera, deferencia de Marcos Rubio al grupo en su concierto de despedida y buen número de seguidores de los liderados por Carlos Pina para casi cerrar la noche del viernes.

Gran telón clásico de fondo, buen sonido general y la banda en buena forma para despedirse. Veteranos pero sonando muy clásicos (que otra cosa hubiera sido un error) y buen concierto de 70 minutos para despedirse de nosotros, del Leyendas e incluso tal vez de su historia (a veces algo negra y es que ya es hora de dejar el supuesto gafe atrás, por favor). Formato de quinteto, con la formación casi clásica de la banda sobre el escenario (Pina, Rafa Ramos, Juan Leal y Fernando Díaz Valdés), junto a la unión de Miguel Cachorro, que ha estado con ellos desde el principio de la reunión. Me extrañó que no hicieran casi referencia a la despedida pero se centraron en tocar y en disfrutar ellos los primeros del momento, que no está de más. Y nosotros a cantar y a bailar himno tras himno, que es lo suyo en este tipo de conciertos y más a estas horas de la noche: "Escapa", "Arriba (levántate)", "Dios del Rock"… Y sonando a PANZER, que no es poco, con la banda bien engarzada, sin excesos ni florituras pero demostrando que cierran su historia como la empezaron, con clase y con calidad. Deje ochentero y jerga incluso pero siempre con chispa y elegancia en las letras de Carlos (mostrándose en buena forma vocal, sin alardes pero cumpliendo de sobra), y nosotros a lo nuestro, a cantar "No hay quién nos pare", "Gedeón" y demás.

Momento especial con uno de los temas más importantes de la historia del rock nacional, "Galones de plástico", que sonó muy rotunda, al igual que "Número negro", no tan conocida pero con una temática especial basada en la película de "Alguien voló sobre el nido del cuco" (que al menos yo no lo sabía). "Perro viejo" siempre nos hace movernos, al igual que "Caballeros de sangre" (precedida y rematada por esa intro/outro tan bonita que Carlos llamó "Rapsodia a un desconocido"). Más sosa me sonó "Danza de la muerte", aunque "Junto a tí" levantó el vuelo del concierto inmediatamente (y me encantó la frase de presentación de la balada: "si no tienes a tu gente a tu lado no tienes nada"). Con "Toca madera" volvía el punto más heavy y se ponía el punto final de manera estupenda con el himno "Pánzer", supercoreada y que nos terminó de agotar las últimas fuerzas que aún teníamos los valientes de la primera línea del escenario.

Gracias por haber sido Leyendas, por haberos despedido aquí (aunque no fuera el mejor concierto de vuestra historia) y sobre todo por componer canciones que son el grito de guerra de una generación y haber contribuido también a romper con el sistema caduco impuesto al nacer. ¡Hasta siempre!

Texto: David Esquitino

Fotos: Juan Ramon Felipe Mateo

 


VITA IMANA

Cambio de estilos para otro llenazo en el escenario Mark Reale, porque había cansancio (hacía diez horas que habían empezado los conciertos), pero también la certeza de que íbamos a disfrutar de uno de los directos más arrolladores de una banda nacional hoy por hoy. Con su nuevo disco “Oceanidae” recién estrenado, la banda también tenía el aliciente de probar los nuevos temas, pero ajustes varios impidieron que la puntualidad espartana a lo largo de todo el día, se dilatara 10 minutos en esta ocasión. Una vez listos, no se lo pensaron y abrieron con “Depredador de Luz” de forma muy brillante, dejando a Javier Cardoso coger las riendas de la banda y subir la intensidad de cero a cien en pocos segundos.

La banda no se quedó atrás, sincronizaron sus cabezas a ritmo de headbanging demoledor y nos llevaron directos a “Ablepsia”, también de su último disco. Ese tema tiene veneno, y VITA IMANA no se deja nada en los directos. Aquello era una bendita locura abajo y un kaos brutal sobre el escenario. Casi sin enterarnos, pasaron al inicio reconocible de “Gondwana”, que hizo que la antiavalancha diera su primer meneo serio, y escucháramos las primeras señales de acompañamiento por parte del público cantando los temas. Es algo que siempre me llama la atención, pues la voz de Cardoso hace difícilmente ininteligibles los temas, pero ¡la gente los canta!

Todo esto estaba pasando muy rápido. Y en medio de toda esa vorágine quiero hacer un paréntesis para mencionar algo que no es habitual: el trabajo del manager de estos chicos, David Sobrino. Con discreción, se las apaña para estar cerca de la banda, con los cinco sentidos puestos en el escenario al arranque del concierto, ayudando con cables, pedales, cintas… bajando a primera fila, saliendo a la mesa de sonido y chequeando cada segundo de la actuación. En una palabra, vamos a elogiar lo que debería ser normal, porque no es lo habitual, y punto.

Hay otro detalle que dice mucho de una banda. Cuando los fotógrafos tienen manga ancha para no ser expulsados a la segunda canción, si la cosa no funciona se van igual. En este caso, hasta el sexto tema todos aprovecharon la entrega de la banda para tener buenas capturas, porque hubo momentos dignos de ver, con todos los componentes absolutamente enloquecidos, girando sobre sí mismos, botando… Cayeron “Un Nuevo Sol” y “Animal”, donde Cardoso y un Puppy con una imagen muy Dimebag Darrell lucieron una bandera republicana que les pasaron desde el público.

De pronto, anunciaron que tenían que ir terminando y la sensación era que aquello no acababa ni de comenzar!! De hecho “Quizás no sea nadie” y “Seis Almas” sonaron extrañas, casi fundidas, y con Javier Cardoso lanzándose a un stagediving con el público, pero con la sensación de concierto raro, como nos reconoció minutos después de finalizar: "yo es que ni me he enterado". Ni nosotros. Queremos más!!

Texto: Alberto Martínez

Fotos: Juan Ramon Felipe Mateo (www.musifota.com)

 


WILD

A última hora el viernes fueron WILD los que cerrarían el día en el escenario Mark Reale con su nuevo disco, "En tierra hostil", bajo el brazo. Un concierto especial porque, aún siendo una de las primeras bandas confirmadas para Leyendas 2014, tuvieron que sobreponerse al infortunio de no poder contar con su vocalista Javier Endara a última hora por un problema en las cuerdas vocales que le tiene fastidiado en los últimos tiempos. Fue Adrián, cantante de LEATHER HEART el que les ayudó en la actuación, aunque el propio Endara estuvo apoyando a sus compañeros e incluso cantando algunos temas al final del show. Disculpas a la banda porque no pude ver el show entero, que tuve que partirme entre SAUROM y ellos a última hora (los festivales tienen estas cosas, y más a última hora) pero me encantó comprobar que el grupo se sobrepuso a la baja de Endara y solventaron con solvencia la actuación, con un cantante que, en otro tono al original pero sin desmerecer en absoluto, le dio otro punto a los temas.

Buen sonido, buen trabajo de Jaime y Javier Pastor a las guitarras (que se le notaba con mucha rabia positiva y muchas ganas de que la banda lo hiciera bien), y una buena asistencia de seguidores y amigos de la banda para ser el último concierto del día en el escenario pequeño. Llegué para escuchar algunos nuevos cortes como "El cazador" o "Furia en el cielo", aunque no faltaron sus ya clásicos "Hijos del rock", "Salvaje" y demás.

Muy heavies, pero melódicos, con gran imagen y actitud y un concierto que, pese a las circunstancias agridulces, seguro que no olvidarán. 

Texto y fotos: David Esquitino

 


 

SAUROM

Ya unos clásicos del festival, unos leyendas como quién dice y es que una edición del festival sin la presencia y el fin de fiesta de los gaditanos ya no puede ser. Este año volvieron a congregar a un buen número de seguidores en el escenario Jesús de la Rosa para cerrar la jornada bien tarde y además la volvieron a montar gorda, con un gran concierto/fiesta/espectáculo en el que no faltaron malabaristas, juglares, bufones, tragafuegos, zancos, globos gigantes y demás… además de un montón de fuego y pirotecnia que casi nos cuesta un disgusto al final, jeje. Siempre genios y figura, siempre especiales, siempre divertidos y cada vez mejor banda de directo, si es que han "flojeado" en este sentido alguna vez.

Ya he dicho muchas veces que personalmente prefiero su faceta más heavy y menos folk y fiestera, nunca lo he ocultado y ellos lo saben, pero es obvio que en los últimos tiempos su personalidad está realmente marcada y sus conciertos son verdaderas fiestas y "noches de Halloween" como quien dice. Y todo ello aderezado de buenas canciones, excelentes músicos, grandes personas, bailes, sonrisas (cuando la banda es la primera que sonríe y se lo pasa bien sobre el escenario, ¡buena señal!) y un espectáculo en directo en toda regla, que se agradece el despliegue y el esfuerzo en este tipo de ocasiones, como ya han hecho otras veces en el festival. Y eran las tres y media de la mañana y aquello estaba hasta arriba para ver a Narci, Migue (que está impresionante, ¡qué grande, pisha!), Josele y compañía, además en este caso con un flautista extra potenciando la parte más folk, aparte de sus colaboradores circenses habituales.

Show a lo grande como digo, y una banda que apunta directa a miras más altas, "tarde" tal vez pero tiempo al tiempo… Por cierto, aunque ya los vimos el año pasado, alucinantes los grandes telones verticales de fondo con las portadas (o detalles de las mismas) pintados a mano, ¡son preciosos! Comenzaron muy festivos de la mano de temas como "La posada del poney pisador", "La noche de Halloween" o "La batalla de los cueros de vino", recuperando incluso algún viejo tema como "El saltimbanqui" (¡gracias por seguir siendo ladrones de sueños!) aunque la fiesta que se marcaron con "Dracum nocte" fue impresionante.

En la parte intermedia brillaron las guitarras, Narci cambió momentáneamente la flauta, gaita y demás por la guitarra de flecha y el concierto se tornó más potente de la mano de "Irae Dei", "Ángeles" o "Aquel paseo sin retorno", que me parecieron tres temazos brutales, ¡cómo sonaron! Y me quito el sombrero ante la sincera charla de Migue para presentar "Cambia el mundo", que se ha convertido en todo un clásico y un himno positivo y vitalista como pocos.

Casi para cerrar, "La musa y el espíritu" es imprescindible, y la gente como loca cantando el estribillo, aunque yo les tiro de las orejas por quitar "Dioses eternos" de los últimos repertorios, jeje. Y el fin de fiesta, nunca mejor dicho: "Fiesta" (con el escenario convertido en un circo, en el mejor sentido) y "La taberna", con cortina de chispas incluida y el escenario a punto de arder… bueno, quizás no tanto, pero el susto fue importante.

De hecho, se apagaron las luces y ellos iban a sacar antorchas pero la organización ya no les dejó por precaución. De todos modos, un exceso de pirotecnia y de efusividad tal vez que no empaña en absoluto el nuevo triunfo, cada vez más rotundo, de SAUROM en el Leyendas. Van para arriba, lo sigo diciendo, y me alegraré mucho de que mis buenos amigos gaditanos lleguen lo más alto posible, por supuesto.

Texto: David Esquitino (david_esquitino@rafabasa.com)

Fotos: Rafa Basa

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14 COMENTARIOS

  1. Respecto a la crítica a Michael Schenker por tocar canciones de UFO y Scorpions:

    Entiendo que la crítica se refiere a que si un músico confía en sus últimos trabajos, debería presentar más temas de estos en directo, pero es que me parece que Schenker está ya de vuelta de todo.

    Los conciertos de Michael Schenker vienen siendo, desde que hace muchos años dejara a Robin Mcauley, un repaso a toda su carrera, no sólo MSG, y los temas de UFO que toca los ha compuesto él y por lo tanto los considera suyos(hasta tenía en propiedad los derechos sobre el nombre de la banda).

    Por otro lado, como lleva tantos años girando, creo que el hombre intenta ofrecer algo nuevo aparte de los dos o tres temas del nuevo disco de turno, y de ahí el tema de incluir a los ex-scorpions Rarebell y Buchholz en sus filas y tocar algo más de Scorpions. De hecho, es que ya no se presenta bajo el nombre de Michael Schenker Group, sino Michael Schenker´s temple of rock.

    Respecto a los temas de sus dos últimos discos, pues la verdad que como no me gustan nada no los echaré de menos.Al margen del bajón compositivo, me parecen de los discos peor producidos de la historia, pero bueno, igual soy sólo yo.

  2. Simplemente decir que sobre lo que se dice en la crónica de W.A.S.P de que “Pese a que la banda lleva muchos años sin publicar un álbum realmente impactante que cumpla con las expectativas de sus seguidores…”; a mi me parece que sus dos últimos trabajos “Dominator” y “Babylon” son geniales y mantienen el nivel de sus obras clásicas. Si bien es cierto que la banda (Blackie) pasó por un gran bache entre 1997 y 2005, últimamente ha subido mucho el nivel.
    El único pero que le encuentro es que sus últimos trabajos son muy cortos, pero de gran calidad. Luego también nos quejamos si hay 18 canciones y la mitad son mierda. 😉

    • Yo estoy de acuerdo en que los dos últimos trabajos de WASP son muy dignos, y de hecho en gira sí suelen tocar dos o tres temas de estos dos discos en directo. El concierto me gustó, que siempre me gustan, pero les he visto noches mejores y sonando bastante mejor. Lo que pasa que ver a Blackie con botas blancas de flecos cantando “I wanna be somebody” y sobre todo “Sleeping in the fire” o “The idol” es mucho 🙂

  3. El susto que me llevé con los Saurom fue importante XD
    Pero bueno, no empaña para nada un conciertazo convertido en una gran fiesta. Eran las 4 y pico, estaba agotado y me metí en una conga que recorrió todo el recinto. En un principio no tenía del todo claro si verlos porque no eran una banda que me atraiga excesivamente pero me generaba curiosidad y ahora me declaro fan. Enormes Saurom.

  4. EL GRAN MICHAEL SCHENKER demostró, una vez más, su dominio de la guitarra, los temas que tocó de U.F.O. son todos de la época en la que estuvo en la banda, y casi todos son composiciones suyas, en honor a Rarebell y Buchholz tocó un par de tema de Scorpions, y demostró de nuevo, que hoy por hoy es de los MEJORES GUITARRISTAS EN ACTIVO DEL ROCK y va a cumplir 60 años. El personal disfrutó como loco y fué de los pocos grupos a los que se insisitió con el “oe oe oe oeeeeee”…
    CLASE MAGISTRAL DE GUITARRA.
    Señor Antonio Cerezuela, ¿vió usted el concierto o se lo contaron?

  5. De verdad, lo que hay que leer a veces… “Doogie White sigue sin convencerme. Su voz es sosa y bastante monótona, y “Assault Attack” sobre todo quedó totalmente desmerecida. Tampoco me parece un gran líder para una banda, es grandullón y su carisma es prácticamente inexistente. No consigo entender que le ve nadie a este hombre, la verdad”.

    Pues hombre, si el mismísimo Ritchie Blackmore lo fichó para su última encarnación de Rainbow allá por 1994-95, algo le vería. A mí me parece un extraordinario cantante. Está bien hacer críticas y comentarios constructivos, pero las críticas destructivas no creo que sean dignos de un buen periodista, y menos, de esta web. Saludos

    • A mi me encanta Doogie White, pero el otro día creo que no tuvo el día. Incluso desafinó en más de una ocasión. Puede que tuviera algún problema de monitores, o lo que fuese, pero ocurrió.

      Que en hace 20 años cantara con uno u otro no tiene la menor importancia, el tiempo pasa para todos. El álbum de La Paz es una pasada y su trabajo sensacional, pero en el Leyendas no me gustó nada de nada

      • Pienso que algunos temas no quedaban bien en su voz, como “Another piece of meat”, que quedó deslucida, pero porque es una canción pensada para la voz aguda de Klaus Meine. Pero bueno, eso le sucedió también a Ronnie Romero cuando cantaba las canciones de Rainbow en el concierto del Leyendas de “Rising”, su voz se acopló muy bien a los temas de la era Dio, en cambio en los de la etapa de Joe Lynn Turner quedaba un poco peor. Pero volviendo al tema, en general a mí personalmente Doogie White sí me gustó en el Leyendas.