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Crónica y fotos del BE PROG! MY FRIEND… – OPETH, PAIN OF SALVATION, ANATHEMA…

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BE PROG! MY FRIEND…

 

Sábado 12 de Julio de 2014 – Poble Espanyol – Barcelona

Durante los últimos años la escena progresiva ha vivido un significativo aumento de popularidad. Si hace escasamente unos años los aficionados a este tipo de música eran un rara avis entre los seguidores del hard rock y el heavy metal, a día de hoy cada vez son más los que sitúan entre sus bandas de referencia a formaciones como THE OCEAN, INTRONAUT o LEPROUS. Este creciente interés  en la escena progresiva se ha traducido en que  cada vez son más las formaciones que optan por visitar nuestros escenarios,  con lo que nuestro país se ha convertido en parada obligatoria  para la mayoría de sus giras.  

Si de algo no nos podemos quejar este verano en la Ciudad Condal es de la gran oferta de festivales estivales que estamos teniendo. Si hace escasamente unos días  la ciudad se vestía de gala para acoger dos citas ineludibles para todos los amantes del buen rock y el heavy  metal, en esta ocasión,  seríamos testigos del nacimiento de una nueva criatura festivalera bajo la denominación de  BE PROG!  MY FRIEND, una iniciativa que, a día de hoy, ya ha confirmado que tendrá continuidad de cara al próximo año con una segunda edición que se celebrará el 15 de Julio y que cuenta ya con  las confirmaciones de bandas como RIVERSIDE, IHSTAHN.

El marco escogido para esta primera edición del festival fue  la Plaza Mayor del Poble Espanyol, ubicada en plena Montaña mágica de Montjuic, un marco inmejorable para acoger una atractiva velada en la que se darían cita bandas para todos los gustos y tendencias, conformando un cartel de lo más variado y heterogéneo en el que convivirían las atmosferas introspectivas de ANTIMATTER, el clasicismo roquero de FISH y la contundencia controlada de nombres clásicos dentro de   la escena como ANATHEMA, OPETH y PAIN OF SALVATION. Además, también habría espacio para la  innovación metálica que nos propondrían  los franceses ALCEST y para las sonoridades más  agresivas y ambientales de los ingleses TESSERACT

 Texto: Alfonso Díaz


 

ANTIMATTER

Con puntualidad exquisita, a las 17.00 horas, y con el personal todavía accediendo al Poble Espanyol para dar color al recinto pisaban el escenario los encargados de inaugurar esta primera edición del Be Prog! My Friend, los ingleses ANTIMATTER. Acompañados de una intensa luz solar y recibiendo el cálido soporte de los allí congregados,  el carismático Mick Moss arrancaba su show de forma sosegada, ofreciéndonos una doble ración de su cuarto trabajo “Leaving Eden” (2007), proponiéndonos de entrada las ambientaciones melancólicas e introspectivas de “Redemption”, para acto seguido embarcarnos en la atmosférica pieza que prestaba su título al plástico.

Seguramente el hecho de tocar a plena luz del día acabó condicionando  la descarga de los ingleses, ya que su propuesta parece mucho más orientada para  la intimidad de un pequeño club que no para la grandilocuencia de un festival a primera hora de la tarde. Pese a ello, su actuación alcanzó algunos momentos realmente intensos y épicos como durante el intrigante y oscuro “Paranova”, que a la postre se acabaría convirtiendo en uno de los mejores momentos de su escueta actuación. A pesar de que los cuarenta minutos de que dispusieron ANTIMATTER  se antojaban insuficientes para repasar su longeva trayectoria, Mick Moss y sus muchachos supieron darnos unas representativas pinceladas de su música, de modo que después de ofrecernos una muestra de su material más reciente llegaba el momento de recuperar una de las piezas de su primer trabajo “Savior”, el reflexivo “The Last Laught”, que con su sugestiva melodía acabó atrapándonos irremediablemente.

Lejos de las grandes estridencias y explosiones decibélicas  la elegancia de los británicos quedó plasmada en  piezas como “Monochrome”, con la voz de Moss transmitiendo ese angustioso feeling  junto a una intrigante y repetitiva melodía de teclado. La recta final de su actuación  estaría marcada por las esencias acústicas de la novedosa “Wide Awake In The Concrete Asylum”, que acabaría desencadenando en un nuevo in-crescendo instrumental que les permitió cerrar su actuación por todo lo alto, convenciendo a los presentes y  dejando un buen sabor de boca.

Indiscutiblemente la descarga de los ingleses hubiera ganado en intensidad y dramatismo de haberse producido a una hora más tardía y ambientada por un vistoso juego de luces. En cualquier caso, banda y público quedaron plenamente satisfechos con la descarga, ya que  durante toda la tarde todos los miembros de la formación, y en especial Mick Moss, estuvieron mezclados entre la audiencia, saludando, haciéndose fotos y firmando todo lo que se les ponía por delante.

Texto: Alfonso Díaz

 


 

TESSERACT

Hora de la segunda banda y salto cuantitativo en la cantidad de público que se acercó hasta el frontal del escenario. Nos encontramos en el marco de un festival de progresivo que acuña el término desde su más amplio espectro y los británicos TESSERACT eran los representantes de la corriente que desde hace algunos años se ha convenido en llamar “djent metal”, un subestilo que al menos para mí no es otra cosa que una derivación tardía de los leit-motivs de MESHUGGAH, pero que varias bandas se han encargado de explorar y explotar.

Con dos discos en el mercado y habiendo girado con varias formaciones de mayor nombre, estos señores poseen ya un pequeño número de seguidores que se encargaron de vibrar con temas como “Deception”, “The Impossible” o “Epiphany”.  Hasta 5 cambios de cantante ha tenido la formación en sus apenas 10 años de existencia, si bien es cierto que Daniel Tompkins atesoró una solvencia sobre las tablas más que contrastada. 

Bastantes años juntos llevan en cambio el resto de miembros, que nos atacaron con una retahíla de ritmos imposibles y contratempos que seguro que hicieron las delicias de la parroquia prog.

 Por otra parte hay que reconocer que no terminaron de sonar todo lo bien que pueden llegar a sonar, haciéndose algo repetitivos hacia al final de su actuación debido a lo conciso de su propuesta, pues en directo o suenan perfectos y con unas dosis de fuerza considerables o pueden llegar a autofagocitarse.  No tuvieron su mejor día, pero cuajaron una actuación más que correcta.

Texto: Carlos Pulido

 


 

ALCEST

Menuda sorpresita más  agradable me dieron ALCEST. Era la tercera o cuarta vez que los veía y sin duda esta fue la mejor. Siempre me había parecido que no lograban trasladar al directo la magia y el ambiente de sus obras de estudio, pero lo cierto es que en esta ocasión lograron transmitirme mucho más, en gran medida porque ahora la banda parece tener un show más estudiado y realizan un uso bastante más inteligente de las bases pregrabadas (sobretodo vocales), que son introducidas con sutileza pero sin intentar engañar al personal, tal y como quedó demostrado al final de la actuación cuando al retirarse los músicos del escenario continuaron sonando las melodías de fondo del tema “Délíivrance”. 

El guitarrista Zero se ha erigido como un elemento absolutamente indispensable a la hora de dar el apoyo vocal al directo con su angelical voz (que contrasta visceralmente con su apariencia casi vikinga) y de secundar las labores de Neige, alma matter de la banda. Cuesta imaginarse un show sin esta combinación. Con una buena ecualización de todos los elementos, se logró equilibrar la fórmula para que aquello sonara bien y transmitiera lo que tenía que transmitir. Su último disco parece haber sido especialmente criticado por sus incursiones más pop, pero aquellos que critican quizá olvidan que la banda viene del black metal y que sigue una constante evolución, por lo cual ciertas tendencias son de prever.

Más allá de las etiquetas o los estilos, es la música la que ha de ser válida y lograr emocionar. Así pues, con “Opale” y “Summer’s Glory” la banda iniciaba un intenso show que alcanzaría su cénit con la imprescindible “Souvenirs d’un Autre Monde”, perteneciente a la que es su mejor obra hasta el momento, al menos para quien aquí suscribe. 

Mezclando componentes del shoegaze, el post black metal y el rock alternativo, nos imbuyeron en una espiral de sentimientos que vivirían su eclosión a través de las notas de la extensa “Délivrance”, que demostró con creces que su último disco dista mucho de la obra menor que algunos parecen haber querido ver. Un intenso show para dejarse llevar por las emociones.

Texto: Carlos Pulido

 


 

FISH

Sin duda de entre todos los músicos que tomaron parte  en esta primera edición del festival BE PROG! MY FRIEND, el más veterano era Derek William Dick, más conocido como Fish. La inclusión en el cartel del mítico vocalista escocés consiguió movilizar a algunos seguidores de Marillion, que dieron con sus camisetas el toque clásico a un evento copado por bandas de generaciones posteriores. Aunque FISH salió a escena cuando el sol todavía picaba con fuerza sobre  nuestras cabezas, poco importó para que el veterano vocalista nos ofreciera una buena muestra del carisma y la entrega que le han caracterizado a lo largo de  las últimas décadas.

Desmarcándose completamente de las atmosferas minimalistas e introspectivas que habían protagonizado las primeras actuaciones de la jornada, la formación del veterano vocalista salió a escena dispuesta a contagiar  de buen rollo y diversión a todos los presentes. Ya desde el mismo arranque con la pertinaz y pegadiza “Perfume River”, se vio que el vocalista no ha perdido ni un ápice de su “punch” en escena, conservando intacta esa personalidad y ese “feeling” propio  de los grandes “frontman”  de la década de los ochenta. Aunque en el  inicio se mostró  un tanto comedido y hasta cierto punto dubitativo, lo cierto es que poco a poco Fish  se fue animando y entrando en calor  con sus bailes y sus guiños a las primeras filas, consiguiendo que piezas de su nuevo trabajo como el propio “Perfume River” o el marchoso “Feast Of Consequences” acabaran cuajando entre una audiencia muy predispuesta a pasarlo bien.

Durante su escueta actuación fueron constantes los guiños que el vocalista tuvo hacia los seguidores que copaban las primeras filas, incitándoles en repetidas ocasiones a alzar los brazos para acompañar con palmas las canciones o pidiéndoles su colaboración a la hora de secundar los estribillos. Sin duda el momento más intenso y especial para muchos de los presentes llegó cuando el vocalista atacó el clásico de Marillion “Script For A Jester´s Tear”, una lástima que un inoportuno problema técnico estuviera a punto de cargarse el tema, ya que durante la interpretación del mismo se cayó totalmente el sonido de la parte derecha del escenario sembrando el desconcierto entre el público. Afortunadamente, el problema se solventó a los pocos segundos con lo que todos pudimos acabar degustando el mítico tema que daba título  al debut  de los británicos.

El otro pequeño hándicap que tuvo la descarga de FISH fue que debido a los apretados horarios de las actuaciones  su show se hizo realmente corto. Así que después de ponernos a todos a cantar con el contagioso estribillo del primerizo “Big Wedge”, el vocalista nos pedía disculpas por lo escueto de su actuación y se despedía de nosotros emplazándonos para su próxima visita del mes de Noviembre, proponiéndonos un extenso “medley” en el que se incluyeron algunos pasajes de temas  propios como “Credo”, “View From The Hill” y  “Tongues” junto a temas clásicos de su ex_banda como  “Assassing” , “Fugazi”, y  “White Feather”, que servirían para poner la guinda a esta fugaz actuación del vocalista escocés.

Alfonso Díaz

 


 

ANATHEMA

Tras recibir nuestra dosis de clasicismo roquero llegaba el momento de enfrentarnos al primero de los platos fuertes de esta noche, la actuación de los británicos ANATHEMA. A diferencia de lo que sucediera durante las actuaciones previas, la formación de los hermanos Cavanagh fue la primera en poder utilizar el juego de luces del escenario, consiguiendo dar  a algunos momentos de su actuación una intensidad y una ambientación que ayudaron, y mucho, a que su show acabara cuajando frente a una audiencia muy atenta  que no quiso perderse el más mínimo detalle. Fieles a su concepción musical  y continuando siempre con la evolución que iniciaran en el tramo final de la década de los noventa, los británicos han sabido superar las criticas  apostando decididamente por un estilo personal y rico en matices, que se ha ido desarrollando y adquiriendo nuevos elementos con cada uno de sus lanzamientos.

Aunque quedan ya lejos los tiempos de “Serenades” (1993) o “The Silent Enigma”(1995), en los que la banda era considerada como una de las piedras angulares del nuevo  doom, lo cierto es que su posterior carrera ha sido un claro ejemplo de evolución, coherencia y madurez, sabiendo recoger lo más selecto de su primigenia esencia para llevarlo hacia unos derroteros menos agresivos pero igualmente intensos y perturbadores, como han dejado plasmado en trabajos como “Falling Deeper” (2011), “Weather Systems”(2012), o su más reciente “Distant Satelites”(2014), un álbum que recupera esa ambientación más oscura e introspectiva, concediendo un especial protagonismo a la figura de la vocalista Lee Douglas.

Acompañados por la grandilocuente introducción “A New Machine Part 1”, los miembros de ANATHEMA salían a escena para ir tomando posiciones y dar el pistoletazo de salida con la melódica sutileza contenida en “Untouchable Part1”, recabando desde los primeros compases de su actuación  las palmas del público, para acto seguido  irnos atrapando lentamente en esa delicada  telaraña sonora  que forman la voz de Vincent y la guitarra de Daniel, y que acabaría estallando definitivamente con la entrada del resto de sus compañeros. Con el escenario sometido a una tenue iluminación, concediéndole una ambientación de lo más intimista, daba arranque la seductora “Untouchables Part 2”, que fusionada con la pieza de apertura nos ofrecía una doble muestra del material contenido en  “Weather Systems”, consiguiendo transmitir ese “feeling” cargado de elegancia y melancolía que nos dejaba las voces de Vincent y Lee compartiendo protagonismo para emocionar a muchos de los presentes.

A pesar de que durante toda su descarga el sonido de que disfrutaron los británicos fue bastante bueno, no pudimos librarnos de algunos  “molestos crujidos” que deslucieron las partes más eléctricas y animadas de “Thin Air”, que significó el primer momento verdaderamente álgido de la actuación de ANATHEMA, protagonizado por esa seductora dualidad vocal a cargo de Vincent y Lee  junto a  una doble percusión que ayudó a imprimir una mayor contundencia a los momentos más vibrantes del show. Pese a que la banda tiene previsto visitarnos en Otoño para presentar su última obra de estudio “Distant Satellites”, el sexteto no quiso desaprovechar la ocasión para ofrecernos una buena muestra de su material más novedoso, siendo la escogida “Distant Skies”, que pese a ser muy  bien recibida por parte de la audiencia no consiguió mantener el nivel de entrega e intensidad.

Durante su actuación Vincent se mostró especialmente encantado con el precioso emplazamiento elegido para el  festival, así como con la audiencia que esta noche había asistido a esta primera edición del BE PROG! MY FRIEND. Tampoco quiso olvidarse del resto de bandas participantes en el evento, poniendo especial énfasis en la mención de los franceses ALCEST. Tras este pequeño “speech” llegaba el momento de adentrarnos en las atmosferas más vanguardista de “Closer”, que con sus voces sintetizadas y esa seductora  orientación futurista consiguió hacer las delicias de muchos de los asistentes. Sin abandonar su trabajo de 2003 “A Natural Disaster”, la siguiente en sonar sería la pieza que le prestaba su nombre, dejándonos la imagen de un gran número  de teléfonos iluminando tenuemente un escenario sumido en la más absoluta oscuridad.

La vuelta sobre su más reciente entrega discográfica estaría marcada por las bases electrónicas que abren “Distant Satellites”, una pieza en la que Vincent se encarga de prácticamente todas las voces, pero que pese a alejarse de la línea habitual de la banda tiene muchos números de convertirse en una pieza indispensable del repertorio de su próximo  tour. La encargada de devolvernos a las sonoridades más familiares de los británicos fue la camaleónica “A Simple Mistake”, que cual tsunami fue creciendo paulatinamente hasta conducirnos sobre un final enérgico y sobrecogedor. Como no podía ser de otra forma,- y después de recordarnos que en Octubre volverían a estar por aquí,- la encargada de  poner el broche definitivo a la actuación de ANATHEMA sería una vieja favorita para todos los seguidores de la banda, la inevitable “Fragile Dreams”, que consiguió espolear al máximo a la audiencia convirtiendo el final de la actuación de los ingleses en una  auténtica fiesta.

Texto: Alfonso Díaz


 

OPETH

 

Era muy difícil superar e incluso igualar el show que les habíamos visto hace un par o tres de semanas en el Hellfest francés. ¿La razón? En primer lugar, un sonido absolutamente perfecto. En segundo, un set list de lo más interesante y equilibrado, aunque esto va más a gustos. Para la presente edición del Be Prog, la banda disponía de mayor tiempo de actuación al ser los cabezas de cartel, por lo cual el número de temas incluidos iba a ser mayor, llegándonos a deleitar con alguna sorpresita inesperada del nivel de “White Cluster”, toda una joyita añeja que nadie se esperaba y que sonó con toda su potencia, aunque con un punto de falta de definición en el sonido que quitó le restó algo de encanto.

 Mikel Akerfedt, cómo no, arrasó con su arsenal de puyitas y humor negro entre temas. Recibieron James Hetfield, Joey DiMaio y MANOWAR en general y algún que otro personajillo, del mismo modo que nos volvió a recordar su predilección por bandas como CAMEL y WISHBONE ASH. Ya puestos con el cachondeo se marcaron hasta una técnica versión (sic) del tema “You Suffer” de NAPALM DEATH (para el que no lo sepa, el tema dura un segundo).

Bromas aparte, OPETH volvieron a dejarnos anonadados con su técnica y su maestría a la hora de combinar espectros, donde lo dulce sonó muy dulce (“Hope Leaves”) y lo death metal especialmente cañero (algunos pasajes de “BlackWater Park” dan buena cuenta de ello). Por supuesto, no se olvidaron de su última etapa puramente prog del “Heritage” ni de interpretar la inamovible “Deliverance”, un tema que aunque sigan tocando el resto de su carrera musical seguirá siendo un enorme placer escuchar.

Cuajaron un gran show, no el mejor, pero dentro de los niveles altísimos a los que nos tienen acostumbrados, si bien ya sabíamos que unos cabezas de cartel de este calibre no iban a decepcionar.

Texto: Carlos Pulido

 


 

PAIN OF SALVATION

Sorpresivamente una vez finalizada la descarga de OPETH fueron muchos los que decidieron dar por finalizada la jornada festivalera, con lo que el aforo que presenció la actuación de PAIN OF SALVATION quedó notablemente  mermado.  Pese a ello, los suecos salieron a escena con muchas ganas, muy motivados y dispuestos a hacer pasar un buen rato a sus seguidores. Debo admitir que para el que suscribe significó una gratísima sorpresa el repertorio que planteó la banda de Daniel Gildenlöw, ya que lejos de concentrarse en sus últimas obras de estudio, PAIN OF SALVATION nos ofrecieron un exhaustivo repaso a los primeros años de su carrera, concediendo un especial protagonismo al material contenido en  trabajos como “The Pefect Element I” (2000), o su debut “Entropia” (1997).

Con la envolvente introducción  “Remedy Lane”, resonando intensamente  a través del P.A., asaltaban el escenario los suecos para ofrecernos esos riffs marcados y faraónicos que servirían para abrir su descarga con el sobrecogedor “! (Foreword)”,  mostrándonos a  un Daniel en un excelente estado de forma, plasmando esa característica dualidad vocal que marca muchas de las composiciones de la banda. Contrastando con el torrente metálico del tema de apertura, la siguiente en sonar fue una de las pocas concesiones, por no decir la única, que la banda tuvo hacia su última referencia  de estudio “Road Salt Two”,  del que rescataron ese eléctrico y contagioso “Conditioned”, que nos ayudó a sacudirnos el sueño de las orejas con ese “feeling” y esa vibración netamente hard roquera.

A lo largo de  la actuación de los suecos se fueron sucediendo una serie de problemas técnicos que hicieron que durante algunos momentos de temas como “No Way”, se perdiera completamente el sonido de la guitarra de Daniel, pese a ello la banda no se dejó amilanar y después de ralentizar mínimamente el ritmo de su show para tratar de solucionarlos decidieron embarcarse en una poderosa dupla de temas incluidos en su tercer trabajo “The Perfect Element I”. De modo que los ritmos vanguardistas de “Used”, acabarían dejando  paso al envolvente dramatismo de “Ashes”, en el que nuevamente la voz de Daniel volvería a guiarnos  en nuestro viaje a través de esos  paisajes melancólicos y decadentes.

Aunque durante su descarga no hubo grandes demostraciones de efusividad por parte de un público que se mostró muy atento pero algo estático, fueron los compases “funkeros” del primerizo “People Passing By”, uno de los pocos momentos que consiguieron poner al respetable en movimiento, haciéndole mover los pies. En cambio, mucho más introspectiva y ecléctica  sonó la delicada “Chain Sling”, que contó con la inclusión de un violinista y que  nos anunciaba que el show estaba entrando en su recta final.

Si hay algo que ha caracterizado la trayectoria de PAIN OF SALVATION ha sido la heterogeneidad de su material, así que después del momento de introspección que representó “Chain Sling”, llegaba el momento de sorprendernos, nuevamente, con el descaro roquero contenido en el arrollador “Linoleum”, una pieza en la que la banda volvió a revisitar sus influencias más clásicas y añejas para adentrarnos  en terrenos cargados de psicodelia y misticismo. Aunque los suecos habían superado ya su tiempo de actuación, PAIN OF SALVATION no parecían dispuestos a abandonar el escenario sin ofrecernos una última ración de su material más representativo, de modo que las encargadas de poner el broche final a su actuación, y a esta primera edición del BE PROG! MY FRIEND, fueron “Falling” y “The Perfect Element”, para la que volvieron a contar con la participación de su violinista David, poniendo el punto y final a una muy buena actuación.

En resumen, balance altamente positivo para  esta primera edición del  BE PROG! MY FRIEND, que consiguió reunir a un buen número de aficionados a la música progresiva y asentar  las bases de un festival que esperemos acabe consolidándose de forma definitiva como el máximo referente de la música progresiva en nuestro país. Aunque evidentemente hubo algunos aspectos mejorables de cara a futuras ediciones, lo cierto es que tanto  la organización como  los grupos participantes estuvieron a la altura del evento. Y la mejor noticia es que ya está confirmada la fecha y las primeras bandas que formaran parte de la segunda edición. Así que ya sabéis…. BE PROG, MY FRIENDS!

Texto: Alfonso Díaz

Fotos: Carlos Oliver (www.facebook.com/Carlos.Oliver.Music.Photography)

Para ver las fotos a mayor tamaño, pinchar sobre ellas.

 

 

 

 

 

2 COMENTARIOS

  1. Buen festival, algo caro a mi parecer. De todas formas, Alcest fue muy flojo, sonaron muy mal en general ( la guitarra muy subida y en ciertos temas la voz ), sólo memorable el último tema. Opeth fue una sorpresa, me gustaron bastante. Tesseract muy buenos, a pesar del calor, y Fish una pasada. De todas formas, si no fuera por el sonido que hubo durante todo el festival, que fue horrible, hubiera sido de 10. El fallo de Fish se solucionó al momento por suerte pero es qeu Alcest…joder, qué mal sonaron xd.

  2. Yo no fui porque porque las bandas que me interesaban venían a los pocos meses con su propia gira (Anathema, Fish, incluso Opeth vendrán con toda probabilidad aunque ya en 2015 con la gira de Pale Comunnion), y para mi no hay color entre concierto en sala y un festival al aire libre. Pero la iniciativa me parece genial y me alegra que haya ido bien en general.

    A ver el cartel del año que viene si es algo más exclusivo.