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Crónica y Fotos de HAREM SCAREM y AIRLESS en Madrid

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HAREM SCAREM

+ AIRLESS

Sábado 26 de Octubre de 2013 – Sala Penelope – Madrid

Leía en un blog en el día de hoy, referido a la aparición HAREM SCAREM en la última edición del Firefest británico, que pocas bandas dentro del rock melódico despiertan sentimientos tan encontrados entre sus fans como ellos, y se aventuraba, de manera a mi juicio acertada, a compararlo con lo que a los cuatro hombres de negro de San Francisco les ocurre dentro del Heavy Metal.

Y es que los canadienses son un referente y un emblema dentro del género y eso ha ocasionado que a lo largo de su extensa y prolífica trayectoria hayan tropezado en demasiadas ocasiones, tanto en lo discográfico como en directo, algo que sus fans no han sabido perdonarles.

Empiezo así esta pequeña reseña del concierto que ofrecieron en una abarrotada Sala Penélope madrileña el pasado sábado por el aluvión de críticas que han aflorado en las redes sociales estos últimos días, muchas de ellas curiosamente por personas que confesaban no haber acudido al concierto, y que por momentos me habían hecho dudar de manera clara si acaso me había equivocado de concierto, lugar o banda.

Vamos poco a poco y guardando un cierto orden. La buena noticia es que el rock melódico vuelve a estar presente de manera constante en las salas de conciertos de nuestro país y que además hay un público para él. En el último año los amantes del género hemos podido asistir a los shows de clásicos como Jeff Scott Soto, quizás el más habitual por los escenarios patrios, la maestría de ALIEN, el próximo comeback de Robert Tepper y el nuevo florecer de bandas que se han posicionado en lo más alto del género, el llenazo de HEAT o la gran entrada de Eclipse e incluso aquellos que no tardarán en estar en el podium como los prometedores WIGELIUS. Incluso hemos asistido al nacimiento de una promotora específica del estilo, Live4Aor, que está realizando un trabajo ímprobo por acercar los sonidos más melódicos a nuestros delicados oídos, y además por fin contamos con una cantera nacional de bandas de calidad que en muchos casos están logrando fichar por sellos internacionales específicos que valoran de manera clara el trabajo que se hace aquí como es el caso de GURU,  INDICCO, los increíbles HARDREAMS o los invitados de esta noche, los vizcaínos AIRLESS que con casi 15 años de trayectoria y cuatro discos editados, el último el sobresaliente Changes, han firmado con Melodic Rock Records y nos han quitado de un plumazo el San Benito de que no se pueden editar trabajos de esta calidad aquí y si en cualquier país del norte de Europa.

Los miembros de AIRLESS siempre han manifestado su absoluta admiración hacia las huestes de Hess y Lesperance y se notaba su excitación no solo por compartir cartel con ellos sino también por actuar en una sala que en el momento que pisaron ya estaba llena hasta arriba. Encabezados por la voz de Iñaki Lazcano no se dejaron intimidar por la situación y ejecutaron un show corto, los horarios mandan, pero muy intenso, con un nivel de adrenalina contagioso y que les hizo moverse de manera incesante sobre el escenario mientras las notas salían de los prodigiosos dedos, no sé cómo puede hacer ese despliegue tocando sin púa, de Robert Rodrigo, que con una sencillez pasmosa combinó finos arpegios con solos y ritmos enérgicos.

Abrieron el concierto con la contundente Gone Too Far y algún pequeño problema en la mezcla de sonido, algo que sería una tónica en la noche, pero que nos permitió disfrutar de la pegada de Pako a los parches y una voz que por momentos llegaba al límite, solo magistral de Robert y a repasar en profundidad su última obra, que apenas abandonaron para interpretar una estupenda Crying For Your Love y la final Now Of Never, dedicada especialmente a la banda titular de la noche. De Changes destacó el tema título, esta vez sin la voz de Danny Vaughn, su single Start Again con su sonido Fate o Rescue Me, sin teclados pero con la velocidad y melodía perfectamente combinadas. Disfrutaron e hicieron disfrutar y seguro que ganaron unos cuantos nuevos seguidores esa noche, desde luego supo a poco el tiempo que estuvieron sobre el escenario.

Muchos, entre los que me incluyo, esperábamos el momento de ver sobre el escenario a HAREM SCAREM como maná caído del cielo. Tantos años escuchando sus canciones, viendo sus videos en la red y por fin ante nuestros ojos estos maestros. Creo que éramos mayoría los que nos enfrentábamos a esta experiencia por primera vez y aunque nos quede claro que estos conciertos de una banda que ya hace años anunció su desaparición definitiva no esconden más que un afán de seguir haciendo caja y que ni su entrega ni sus relaciones e intereses personales pasan por el mejor momento es tanta la calidad atesorada y el bagaje de canciones míticas acumuladas que el resultado no puede ser malo.

La excusa para esta ocasión es el XX aniversario de su segundo trabajo, el básico Mood Swings, que han regrabado para la ocasión en una mezcla casi calcada a la original y añadido unos cuantos bonus tracks más que discutibles. En la gira y conmemorando esta fecha tocan todos los temas del disco aunque muchos de ellos nunca hayan desaparecido de sus repertorios, pero esto nos garantizaba dejar de lado la aparición de canciones de algunos de sus cds más flojos, como Hope o incluso Human Nature, con pocos momentos destacables. Aparecieron en escena todos vestidos de negro y con cara, sobre todo Harry Hess no muy afable a excepción de su batería Darren Smith, hiper animado e hiper activo durante toda la noche, la sucesión de cervezas y la botella de Johnny Walker en su mano ayudaban a que el ritmo no decayese, y que con sus impresionantes coros fue uno de los destacados de la velada (recomiendo encarecidamente a quien no lo haya hecho que escuche sus discos en solitario especialmente Keep The Spirit Alive), y no dejó de interactuar con el público.

Mucho más comedido estuvo el único miembro no oficial de la formación, el bajista Stan Miczek, invitado de piedra que además desde mi posición en la sala apenas era escuchado (y que nunca pasó del centro de las tablas hacia el lado contrario)  e incluso Pete Lesperance, que a pesar de su constante sonrisa se desentendió algo del público y pareció a la sombra de un Harry Hess que no se desprendió de su americana hasta el tramo final del concierto y empezó con una cara excesivamente larga que tardó mucho en relajar para hacernos creer que estaba disfrutando al menos tanto como los presentes.

Abrir con Saviors Never Cry es garantía de que nada puede salir mal aunque en este caso el sonido fue desastroso durante las primeras canciones, muy descompensado y mal mezclado, sin dejarnos apreciar voz y coros en su esplendor, algo que al llegar el estribillo y empezar a rugir las gargantas de todos los presentes hizo que la canción fuera muy poco audible.

Fue este un problema que tardó en desaparecer y lo hizo de forma paulatina. Creo que no acertaron metiendo la más oscura y pesada Dagger en segundo lugar del set list, un tema que no estuvo a la altura y que además sonó sobresaturado. La siguiente suponía retrotraernos a la primera canción de su primer disco Hard To Love, con Hess a la segunda guitarra y donde por fin la voz iba cogiendo la presencia adecuada y podíamos apreciar que su tono es ahora más crudo y áspero aunque sin perder nada de potencia, un gustazo disfrutar de esta canción y de las virguerías que salían de la guitarra de Lesperance. La vuelta a Modd Swings nos trajo enlazadas la más relajada If There Was A Time con un trabajo brutal en los coros (alucino cuando gente ha comentado que podían ser grabados, doy fe en primera fila que lo que salía de la PA salía de los monitores de escenario) y un solo lleno de clase de Pete que recorría el mástil velozmente, y Sentimental Blvd con Darren ocupándose de la voz principal y poniendo a toda la Penélope a botar y cantar hasta hacer casi enmudecer el sonido de la banda.

Hess se iba relajando a pesar de los problemas de monitores del  batería y volvieron a su disco debut con Slowly Slipping Away con un largo solo final y Honestly para la que Hess soltó la guitarra y desprendió el micro de su soporte. Esta era la fase más tranquila del show y por eso pudimos apreciar, ya con mejor sonido, la calidez y calidad de la voz de Harry que no será la de hace dos décadas pero que ha alcanzado una madurez asombrosa, pienso que fue una de las canciones que cantó con más entrega y finalizó con un semi acapella que erizaba el vello.

Karma Cleasing del disco homónimo del 97 dio comienzo a la fase en que el concierto se les desinfló, vuelvo a insistir que estos sonidos graves y ritmos más duros no les hacen justicia y fue la peor ejecución de la velada, algo que pagó en demasía tanto la siguiente Stranger Than Love, donde los coros volvieron a ser celestiales, como Jealousy un oasis musical en esta parte del set list, aquí se apreció de manera mucho más clara el tono rasposo de la voz de Hess, que fue un interludio antes de que los temas más flojos Just Like I Planned con la única presencia de Pete Lesperance como músico antes de que Darren apareciera para hacer la parte final de los coros, la nueva World Gone To Pieces y So Blind, del disco Bing Bang Theory, nos encaminaran a un up tempo que nos llevó esta vez sí con absoluto frenesí hacia el final del concierto.

Para esta escalada empezaron con Empty Promises, un tema menor del Mood Swings que sin embargo sonó estupendo gracias al trabajo vocal, estupendos tonos altos, de un Hess ya por fin entregado y con la sonrisa en su rostro, y tras la peripecia (y pericia) instrumental de Mandy a cargo de nuevo de un Lesperance que parecía hacer lo más difícil cada vez más sencillo un triunvirato con Had Enough fiero que nos dejó preparados para que todo el mundo cantara No Justice y rematara con Change Comes Around un auténtico himno del que nos hicieron partícipes dejándonos cantar en su estribillo en varias ocasiones.

Es cierto que en algunos momentos utilizaron acompañamientos de teclado pre grabados y que Hess se ayudó, vía efectos de mesa, para algunos tonos más altos y exigentes pero aún así no se puede quitar mérito a lo visto y vivido. Quizás quienes les vieran en momentos más altos de su carrera puedan apreciar, como parece ser, las diferencias entre las etapas pero si bien es la primera vez o bien has dio a disfrutar de un espectáculo musical de una banda referente y definitoria de un género obligatoriamente tienes que haber salido del concierto de HAREM SCAREM con sonrisa de satisfacción y con el único pero de que la hora y veinte de concierto fue a todas luces corta. Yo no solo me quité la espina de no haberlos visto y disfrutado sino que el sabor de boca fue tan bueno que sin duda repetiría en una nueva visita. Además a pesar de las mencionadas críticas agotaron el papel (que por cierto tenía un precio más que potente con la que está cayendo, 20 euros más gastos la anticipada) por lo que imagino que los canadienses pueden hacer suyo el dicho de "ladran luego cabalgamos", y al que le pique que se ahorre el dinero a la próxima, creo que no faltará quien ocupe su lugar.

Para cerrar el artículo, es de ley agradecer el fantástico esfuerzo que Krea Film Producciones ha realizado para traer en fecha exclusiva, dentro de las pocas fechas que HAREM SCAREM realiza en este tour, a los canadienses nuestro país. Gente que sigue arriesgando su dinero en un proyecto musical a pesar de las condiciones actuales de recesión e impuestos especiales a la cultura. Si nosotros podemos disfrutar y vivir estas experiencias no hay duda que es gracias a gente como ellos. Animo Krea!!

Texto y fotos: Fran Cea

Para ver las fotos a mayor tamaño, pinchar sobre ellas.

 

 

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