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Crónica y fotos del concierto de GAUNTLET y DELYRIÜM en Madrid

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GAUNTLET

+ DELYRIÜM

Sábado 2 de Febrero  de 2013 – Sala Caracol – Madrid

Tenía muchas ganas de asistir, por fin, a la presentación madrileña de "Stubburn", el último discazo de GAUNTLET. Acertadamente dejaron la cita de la capital varios meses después del lanzamiento para crear mayor expectación de cara a la misma, a lo que el público respondió asistiendo a una sala Caracol con bastante buena entrada, engalanada con cintas de las de "no pasar" en sus paredes y techo para la ocasión, siendo este el primero de los muchos detalles que denotan el esfuerzo y pasión con la que los cuatro músicos afrontan todo lo que hacen.

Tuvimos antes la oportunidad de disfrutar de los albaceteños DELYRIÜM, formados por el contundente batería Roberto Cappa (recien llegado de Italia de grabar lo que será el nuevo trabajo de DARK MOOR) y el guitarrista Art Rodríguez en 2006.

Era la primera vez que escuchaba su música y qué mejor forma que en directo. Presentaron su disco  "Quaerens Utopiam" desplegando un heavy progresivo sinfónico del que la primera referencia que me vino a la cabeza fue SYMPHONY X, no en vano terminaron su actuación con la versión de "Set The World On Fire". Lo que más me gustó de ellos fue su calidad instrumental, con un Roberto mucho más técnico y enrevesado de lo que ya de por sí es en DARK MOOR, incluyendo además esa brutal pegada marca de la casa. Art es un muy buen guitarrista, Javier al bajo estuvo igualmente acertado si bien creo que le deberían haber dado un poco más de cancha a su instrumento habiendo una sola guitarra en escena y Pablo a los teclados aportaba no sólo vistosidad y buen gusto, sino un notable trabajo de coros y segundas voces apoyando a Juan Antonio, un voluntarioso cantante que intenta dominar una amplia gama de registros huyendo de tópicos en el metal, aunque he de confesar que no me terminé de enganchar a las melodías vocales tanto como a su instrumentación.

Terminada su actuación aproveché para dar el obligado repaso a la zona de merchandising y comprobar como su cerveza "Stubburn", elaborada por el bajista Juan Carlos es el producto estrella de la misma. Por cierto muy sabrosa ya que tuve la oportunidad de probarla en la presentación a medios del álbum, y a un precio muy razonable, de hecho me traje una botella a casa.

Por fin llegó el momento de bajar de volumen el hilo musical y atronarnos con el "Heavy Duty/Defenders of The Faith" que está sirviendo de introducción a sus conciertos, siendo toda una declaración de intenciones para ellos.

La banda a nivel general estuvo fantástica. Se les notaban los nervios en los primeros temas, en parte también fue el tiempo que el sonido tardó en estabilizarse y ya a partir del brutal "Seeds of Hate", cuarto en caer de la noche, les vi mucho más cómodos. Miguel se ha convertido en un muy buen frontman que sabe cómo animar a su público con vacile y chulería nada forzados. Cumplió con creces como cantante fielmente arropado por el otro guitarrista Daniel Millán, quien hace gala de voz camaleónica para hacer segundas e incluso primeras voces, coros, armonías… todo ello muy bien trabajado desde el local de ensayo para llevarlo perfectamente a los directos. Juan Carlos no para de vivirlo un segundo, aunque no se mueve tanto en comparación con Miguel y Daniel pero me gustó verle tocar sin púa mientras sus dedos fraseaban a toda velocidad. Y desde luego no hay duda en que Alejandro es un gran batería de heavy metal, todo un contundente metrónomo con sendos dibujos en sus bombos que denota lo freak que puede llegar a ser.

Desgranaron todos y cada uno de los nueve  cortes que conforman "Stubburn", demostrando que es un disco perfecto para el directo. En la mayoría de ellos contaron con invitados especiales, haciendo después una versión para lucimiento de cada colaborador, no siendo su aparición algo meramente testimonial.

Les costó tres/cuatro temas entrar en calor, sobre todo hasta que el sonido se quedó más constante. A partir de ese momento se les vio mucho más acoplados al escenario de Caracol, donde pudieron lucir poses e interactuar tanto entre ellos como con un público que, en mi humilde opinión, no llegó a caldearse como debiera, y es que ya son bastantes conciertos en los que veo a gente más pendiente del smartphone que de lo que se cuece en escena. En un concierto menos dinámico lo puedo llegar a entender, pero con los cuatro músicos que tuvimos esa noche dejándose la piel sin parar quietos un instante, no.

Así cayeron los primeros temas de la noche: un brutal "There Will Be No Peace" algo empañado por el mal sonido del comienzo, el potente "Last Exit to Blisstonia" donde ya me comenzaron a gustar mucho los coros de Dani y el single "Slave", al que siguió el poderoso "Seeds of Hate", rescatado de su anterior "What Doesn’t Kill Us…" donde hicieron un juego de voces para que la gente gritara "hate" (recordandome al que hace METALLICA en "Creeping Death" para gritar "die"), incluso incitándonos Miguel Rocha a liberar nuestro odio allí mismo, donde tuve por primera vez la sensación de que el público no terminaba de engancharse al show.

Momento de aparición del primer invitado, que no era otro que ese huracán escénico de nombre Javier Cardoso, vocalista de Vita Imana, con el que se marcaron un genial "Feed the Worms" en el que vi a un entregadísimo Juan Carlos vivirlo a tope. "Slave New World" de Sepultura fué para el  lucimiento de Javier, como siempre desprendiendo energía por doquier.

En "You Don’t Know Me" me encantó el solo que se marcó Dani y, aunque suene reiterativo, de nuevo lo trabajadas que tiene las segundas voces y coros, diendo paso acto seguido a Rown Houland, vocalista de Clockwork para hacer el tema que grabara con ellos en el disco. "My Dying Breath" fue un genial dueto entre Rocha y Houland, pasando a un genial "Cowboys from Hell" que bordaron y donde por fin pude ver al respetable más animado, acorde a lo que estábamos viviendo.

Me gustó mucho la inclusión del medio tiempo de su último disco, "Sold My Soul", no desentonando en absoluto con el resto del repertorio más cañero, aunque de nuevo ví a la gente distraída y "a lo suyo". Siguiendo con esa onda más melódica, llegó mi colaboración favorita de la noche (sin desmerecer al resto, que estuvieron todos sensacionales) y me refiero al vocalista Daniel García (al que me sigo negando, como antiguo fan de Is Pain cuyo disco conservo con cariño, a llamar en primeras instancias Dagarod), quien reproduciría junto a Miguel el genial dueto que se marcaron para "The Fake" en el estudio, además con ese aire vacilón al cantar que le dieron en el disco llevado 100% al directo, aderezado además por dos bailarinas que pusieron la nota sensual a la noche. El clasicazo de Skid Row "Monkey Business" sirvió para disfrutar un poco más del vozarrón que tiene Daniel, al que esperamos oir pronto cantando en nuevos proyectos y que estos se vayan asentando.

José Gil de los thrashsers madrileños Unsouled (con un disco recien grabado que tengo muchas ganas de escuchar) salió guitarra en ristre para tocar y hacer corazos en "Blood, Sweat & Tears", arrancando después con el "Battery" de Metallica a tres guitarras; menudo fiestón se montaron.

Tras una breve presentación de Miguel, hablando de las bondades de su particular cerveza "Stubburn", tocaron ese trallazo imprescindible ya para sus directos llamado "…Makes Us Stronger", del que en su día hicieron un alucinante videoclip, rematando la fiesta con el "Aesthetics of Hate" de Machine Head, que si bien es cierto están usando en toda esta gira para finalizar los conciertos, en Madrid yo la hubiera quitado, teniendo en cuenta las versiones que ya habían tocado con los invitados y algunos temas que se les quedaron en el tintero de discos anteriores y me hubiera encantado escuchar.

Estamos sin duda ante la confirmación no sólo de una banda luchadora y trabajadora como pocas (les viene que ni pintado eso de "ardientemente tozudos"), sino también de un gran disco, colofón de muchos años de dedicación como es "Stubburn". Incansables defensores de la fe, les deseo la mejor de la suerte.

Texto: J. José Jiménez

Fotos: Daniel Garrido (www.photo2riff.com)

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