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Crítica del CD de RIVERSIDE – Shrine Of New Generation Slave

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RIVERSIDE – Shrine Of New Generation Slave

Discográfica: Insideout Music

RIVERSIDE - Shrine Of New Generation SlaveCuatro años después de ese "Anno Domini High Definition" y tras el EP que nos dejo con ganas de más de 2012, "Memories In My Head". Los polacos, RIVERSIDE, auténticos genios y máximos estandartes de ese género progresivo minimalista e íntimo, estrenan año con "SHRINE OF NEW GENERATION SLAVES", título peculiar y raro como a ellos les gusta, que confirma una serie de cosas.

La primera. Que siguen en esa lucha con sus letras de crítica a la sociedad actual, ese camino a la autodestrucción personal por la fama, el dinero, el sexo, las drogas y todas las tentaciones que uno es incapaz de negarse por placer y satisfacción inmediata (adoro que sigan llevando esta línea en sus letras).

La segunda, que continúan dándole más sentido del aparente a las cosas, y es que, han bautizado por varias razones así el disco. Una de ellas, que el acrónimo se queda en S.O.N.G.S, "que es lo que puedes ver en el disco y lo que hemos buscado hacer, simplemente canciones" dijo Mariusz Duda en su día.

La tercera. La banda continua ampliando su abanico musical, su paleta de canciones; y, aunque a primera escucha parece un disco menos intimo, menos espiritual. Unas cuantas escuchas posteriores, desvelan un disco lleno de delicados matices, de esencia paisajista y de algunos detalles más rockeros clásicos (basta con escuchar su single "Celebrity Touch"). Parece que en el aire está esas ansias de las bandas de volver a un sonido clásico como ya hicieron OPETH o PAIN OF SALVATION con sus últimos lanzamientos. RIVERSIDE no ha llegado a ser tan drástico, solo queda esperar a PORCUPINE TREE.

En cuarto lugar el guión y la estructura de todo el álbum son soberbias, como siempre acostumbran. Un eje temático que te lleva de viaje por las distintas etapas y estaciones del disco. Momentos muy delicados como "We got Used To Us", "The Depth Of Self-destruction" o el final de "Deprived" con ese saxofón rebosante de jazz, blues y olor a cigarro y antro oscuro. Aún desconozco si el álbum es conceptual. Me extrañaría que no lo fuera, puesto que estos RIVERSIDE tienen una tradición que cumplir. Pero lo que sí es evidente es que las letras tratan una temática común: una sociedad autodestructiva y unas personas hedonistas.

Quinto y último. No podían faltar las buenas costumbres hispánicas y de momento, su gira no pasa por aquí (y cuando lo hace tiene escasa publicidad, eco y tratamiento)

La primera parte del álbum es soberbia, mágica, paisajista y desgarradora. Con punteos delicados 100% Piotr Grudzinski a partes iguales que riffs concentrados y rugosos. El teclado de Lapaj ha ido cogiendo presencia disco a disco, y ahora ya no es solo ambientación o piano; se atreve con esos teclados al más puro mellotrón como en "Celebrity Tocuh" o "Escalator Shrine". Y es que desde "New Generation Slave" hasta "Dreprived (Irretrievably Lost Imagination)" el disco es un ir y venir de emociones, como solo ellos saben hacer. Pero, repito, cuesta sentirlas en unas primeras escuchas. Lo mejor, es que de esta forma solo quedan pendientes dos temas, y una, es un outro. De tal manera que hemos cubierto el 90% del disco y uno se lleva una grata sensación.

"SONGS" está lleno de toques mucho más jazzeros y de blues que en sus antiguos trabajos diría yo. Se intuye una habitación pequeña y oscura, esa botella de whisky a medio beber al lado de un cenicero repleto de colillas. Creo que el proyecto individual de Duda, LUNATIC SOUL (excelente donde los haya y totalmente recomendado para viajar y relajarse), demuestra cierto grado de influencia musical en esta etapa de RIVERSIDE. Ya que todo el disco tiene ese ambiente atmosférico y de viaje, sin dejar de lado sus momentos más progresivos, por supuesto.

Existe la posibilidad de adquirir una edición especial que consta de dos temas adicionales, "Night Session – Part One" y "Night Session – Part Two", temas completamente instrumentales, que afianza mi teoría de LUNATIC SOUL. Ambas canciones invitan a relajarse, tomarse una cerveza en el sillón de escuchar música y no hacer nada más. Pura delicia.

No querría finiquitar "SONGS" sin resaltar la voz de Mariusz Duda, que está perfecta, como siempre. Pero que, esta vez, parece que se aprecian más sus detalles, su elegancia, finura y exquisitez… se puede sentir como hila al detalle y como susurra emociones y desgarra sentimientos.

No puedo tener más que palabras de alabanza y admiración para RIVERSIDE. Un cuarteto que parece que sigue pasando más desapercibido que laureado y empiezan a ganarse el cielo, disco tras disco. Un "SONGS" que, para mí, está un punto por encima de "Anno Domini High Definition" quizá por accesibilidad, ya que ahora presentan temas más cortos, más variedad que su predecesor y donde han sorprendido alejándose bastante de los sonidos que desmigajaron en su último EP "Memories Inside My Head" que se acerca más a su sonido primigenio. En definitiva, una pequeñita vuelta de tuerca a su sonido, más cercano a lo que estaban haciendo desde 2007 que a sus dos primeros discos, solo por tipología, no por esencia. Ya que lo que hay bajo la piel del cordero sigue siendo una magia emotiva como nadie lo sabe hacer.

Jorge Cárcamo Yagüe

Disco I

  1. New Generation Slave
  2. The Depth Of Self-Delusion
  3. Celebrity Touch
  4. We Got Used To Us
  5. Feel Like Falling
  6. Deprived
  7. Escalator Shrine
  8. Coda

Disco II (Limited Edition Mediabook)

  1. Night Session – Part One
  2. Night Session – Part Two

 

 

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3 COMENTARIOS

  1. ADHD me pareció un discazo aunque me costó muchas escuchas para sacarle todo el jugo. Con este SONGS de momento me pasa lo mismo, llevo un par de escuchas y no acabo de cogerle el truco. Sé que pronto empezarán a irse las nubes y el sol aparecerá como si de Agosto se tratara. Larga vida a Riverside.

  2. Los vi hace unos años como teloneros de Dream Theater y me encantaron. Sobre todo el final de su actuación, con los músicos dejando uno por uno los instrumentos en el suelo y saludando al público antes de abandornar el escenario, quedando únicamente los teclados en un atmosférico final. Increíbles!!