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Critica del CD de DOKKEN – Broken Bones

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DOKKEN – Broken Bones

 Discográfica: Frontiers

DOKKEN - Broken Bones Tras un interesante aunque aún irregular "Lightning strikes again" de 2008, con el que volvían de algún modo al sonido más clásico y legendario de la banda, nos encontramos ahora con una interesante continuación de aquel, dejando atrás por fin los fallidos experimentos de álbumes como "Hell to pay" (2004) o "Long way home" (2002). De hecho, salvando un fantástico "Erase the slate" de 1999 (con Reb Beach a la guitarra, por cierto), me encanta (re)encontrarme con un disco 100% DOKKEN por fin, y además bastante superior a aquellos trabajos "metaleros" y modernos (pero bastante flojos de cualquier modo) como son "Dysfunctional" (1995) o "Shadowlife" (97), por mucho que fueran los últimos discos con la formación original… o clásica, vaya, que recordemos que el primer bajista oficial del grupo fue Juan Croucier, poco después ya mundialmente famoso con RATT.

Dicho esto, creo que queda claro que "Broken bones" es uno de los mejores trabajos de los californianos en muchos años, y de hecho nombraba a "Erase the slate" a propósito porque creo que tiene bastante similitudes con éste, mezclado a su vez con ese punto melódico y pegadizo 100% marca de la casa de la época dorada que se echa tanto de menos en la mayoría de los álbumes citados en la introducción. Y eso que aún así te encuentras inexplicablemente a mitad del "metraje" con dos temas realmente horrendos como son "Waterfall" y la infumable "Victim of the crime" estropeando el que sin esto sería sin duda un disco a la altura de sus clásicos. Pero bueno, salvando las distancias temporales y obviando este lapsus compositivo tan extraño del protagonista, Don Dokken (y que por supuesto se lo preguntaremos en entrevista próxima), "Broken bones" está cargado de riffs totalmente hardroqueros, de melodías espectaculares, de puntos pegadizos y de ese algo tan especial en los temas que hace que sean los antaño multivendedores DOKKEN y no una banda del montón como tantas otras.

Y de todo esto tiene buena culpa no sólo el señor Don Dokken (perfecto compositor aunque flojo cantante, aunque esto ya ocurría en su momento, que no es algo de los últimos años precisamente…) sino sobre todo del guitarrista John Levin (ex- WARLOCK/DORO… y abogado de Dokken desde hace años, por cierto), perfecto pupilo del mejor George Lynch, y un admirador absoluto del estilo del antaño "guitar hero" (hoy forzudo guitarrista virtuoso venido a menos, lamentablemente). De hecho, sigue 100% las pautas tanto compositivas como sobre todo instrumentales de "su maestro"… y lo clava y se luce. Así, la banda tiene que sonar a DOKKEN absolutamente, y es que los riffs, solos y demás son calcados a los que podría hacer Lynch hace 25 años, algo que a día de hoy no le veo haciendo de ninguna manera, así que para hacer "marcianadas" mejor dejar paso a los alumnos aventajados, al menos es mi opinión. Buen papel también del bajista Sean McNabb, ex GREAT WHITE entre otros, por cierto…

Tampoco me olvido de nombrar al gran Mick Brown, batería de DOKKEN de toda la vida y otro miembro clave del sonido de la banda… aunque tras la grabación del álbum y filmación del videoclip haya abandonado sorpresivamente el grupo para unirse a TOOTH & NAIL (el grupo que casualmente junta a la formación clásica, sin el cantante), curioso cuanto menos. Bueno, ya hablaremos de esto en otro momento, le preguntaremos a los protagonistas en entrevistas o analizaremos la situación cuando tengamos delante el trabajo de los citados T&N… Pero como ahora estamos con DOKKEN, vuelvo a lo que me ocupa, y es el momento de hablar de la voz del protagonista, horrible y flojísima en el trabajo anterior pero funcionando mucho mejor en este disco. ¿La diferencia? Pues primero una operación en las cuerdas vocales hace pocos años que, a tenor del resultado, ha surtido efecto. Y segundo, y más importante, que aquí no intenta hacer cosas que ya no está capacitado a hacer ni en sueños, ni llegar a notas imposibles para él, y se centra en sus puntos fuertes que siempre fueron la melodía, la elegancia y la calidez pese a todo de su voz. Entonces, sin ser a día de hoy un vocalista destacable como tal, es cierto que mantiene ese tono personal inconfundible, no desafina (ya veremos en directo) y nos ofrece su tono más suave pero agradable al oído, lo que todos agradecemos por el bien y la dignidad del que nunca fue un gran vocalista pero sí un cantante especial y único indiscutiblemente.  

Vamos ya a comentar las canciones, y hay que decir que el álbum empieza con dos de las más netamente DOKKEN del disco: "Empire" (primer single y del que han grabado videoclip), una canción muy clásica y con ese sonido y rollo marca de la casa de "Unchain the night", "Breaking the chains" o incluso la propia "Erase the slate"; y el tema homónimo, "Breaking bones", más melódica y con cierto deje a temas como "Dream warriors" (salvando las distancias supremas) o "When heaven comes down". Después, tras una melódica, y con fantástico estribillo marca de la casa, como es "Best of me", y un tema más roquero y pesado como es "Blind" (algo más sosillo, todo sea dicho), viene el peor momento con diferencia del álbum con las dos canciones modernas sin sentido, aburridas y pesadísimas que nombraba antes. Que para hablar mal mejor no digo nada y corro un tupido velo que me permita hacer salto temporal… Y cuando parece que estábamos ante el típico disco que empieza muy bien pero que se diluye como un azucarillo muy pronto, de repente remonta el vuelo de manera excelente con otro tema melódico y 100% DOKKEN como es "Burning tears", a medio tiempo y bastante ochentero (en estructura y rollo, que no en sonido).

Seguimos en la misma buena línea con "Today", una balada con dejes a medio camino entre psicodélicos y countries, pero que queda muy propia e interesante jugando muy bien entre la acústica de Levin y la voz más templada de Don. Pero lo mejor sin duda viene al final, con tres temas absolutamente DOKKEN de toda la vida y que podrían estar perfectamente en cualquiera de los mejores discos del grupo: Empezando con el medio tiempo guitarrero "For the last time", que tiene unas guitarras y un rollo melódico y pegajoso (dicho en el mejor sentido) excelente, además de un punto más setentero tal vez. Seguimos con el punto de estribillos fantásticos y melodías de lujo, aunque en este caso volvemos al toque 100% de finales de los 80 con "Fade away", digna heredera de un "In my dreams" por ejemplo (aunque sea algo más suave tal vez). Y rematamos con el que me parece el mejor tema del disco, el más DOKKEN y ése que, si fuera de hace 25 años, hoy sería un superclásico de los conciertos de la banda seguro: puro hard rock de siempre con todos los elementos que hicieron a DOKKEN tan grandes (vale, si acaso echando de menos más potencia en la voz del vocalista, pero es lo que hay a día de hoy, no se le pueden pedir peras al olmo, está claro).

En definitiva, un disco que reconozco que en la primera escucha me dejó un tanto frío, y eso que ya digo que empieza muy bien, pero ese bajón tan grande a mitad del "metraje" me mató y no me permitió valorar como ahora el resto del álbum, después de varias escuchas quiero decir. En definitiva, un gran trabajo dentro de la discografía de DOKKEN y que sin los rigores de la época actual, y sabiendo que obviamente el rock de estadios (ni siquiera de pabellones) ya no existe, seguramente hubiera sido platino si lo firmara la formación clásica y se le publicitara como se merece… En definitiva, y aunque sea tirar de tópicos, si "Broken bones" hubiera sido la continuación tras el directo "Beast from the east", otro gallo le hubiera cantado a la banda (aunque los 90 hubieran sido mortales de cualquier manera, eso también es verdad). Pero bueno, me habéis entendido lo que quiero decir así que espero que al menos no pase desapercibido porque no lo merece. ¡Bien por DOKKEN!, no puedo decir otra cosa, y ya estoy esperando a que salga en vinilo para incorporarlo a mi discografía original del grupo. 

David Esquitino (david_esquitino@rafabasa.com)

Lista de Temas:

  1. Empire
  2. Broken Bones
  3. Best Of Me
  4. Blind
  5. Waterfall
  6. Victim Of The Crime
  7. Burning Tears
  8. Today
  9. For The Last Time
  10. Fade Away
  11. Tonight

 

 

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5 COMENTARIOS

  1. Estoy de acuerdo. Este nuevo disco de Dokken no es que vaya a cambiar la vida de nadie, pero bien merece una oportunidad dado que es un trabajo compuesto por buenas canciones y que se escucha con mucho agrado 😉

  2. A mí, por el contrario, me ha dejado frío no, lo siguiente. Por no hablar del lamentable estado vocal de DD (y estamos hablando de una grabación). Cuando sacó «almost over» creí ver lo que antaño fueron, pero escuchando esto, casi me gustaba más «lightning strikes again». Para mí están finiquitados,y más escuchando las regrabaciones que hizo de antiguos temas, corro a ponerme los antiguos…

  3. A mí me gustó muchísimo el Long Way Home (2004). De si se parece o no al Dokken ochentero me parece secundario. Lo importante es que es un muy disco con excelentes canciones, co-escritas con el ex Blue Murder Kelly Keeling.

  4. Tienes razon en lo que dices de la gran labor del guitarrista John Levin, con ese sonido tan parecido a Lynch, pero le falta algo para estar a la altura de sus grandes trabajos de los 80’s, no se, no acaba de convencerme.
    P.D. El tema «Today» no es de ellos, es de los californianos Jefferson Airplane, de su segundo disco del 67 titulado «Surrealistic Pillow».

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