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ATALAYA ROCK – Crónica y Fotos de Fran Cea

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VHALDEMAR - Straight To Hell
Century Media - PAIN OF SALVATION
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Century Media - PAIN OF SALVATION

Festival Atalaya Rock

 Sábado 15 de Octubre de 2011 – Pozal de Gallinas – Valladolid

Un año más, y ya van siete, se obró el milagro en la localidad vallisoletana de Pozal de Gallinas (de apenas 500 habitantes) y la Asociación Juvenil Amigos de la Atalaya han conseguido sacar adelante uno de los festivales de rock duro más prestigioso de los que se celebran en la comunidad manteniendo el espíritu de gratuidad total del mismo, la buena organización (con especial mención de nuevo a la calidad del sonido y el equipo de luces) y la filosofía de combinar a grandes nombres del panorama heavy patrio con bandas emergentes y la oportunidad para grupos locales.

Es encomiable como en un tiempo en que las administraciones han dejado de apostar por cualquier evento cultural, algo que desgraciadamente en el ámbito del rock duro ha sucedido en contadas ocasiones incluso en los tiempos de bonanza económica, sea la iniciativa no solo privada sino desinteresada a efectos de rentabilidad, la que continua la lucha y no se deja amedrentar por las adversidades que estamos pasando.

Desde esta página no nos queda más que seguir animando un año más al ATALAYA para que continue su camino y no cejen en el empeño, y mantengan el buen trato que da a todos los que al festival asisten y que volvieron a responder de manera masiva en esta edición, completando el aforo (2000 personas) y conservando el espíritu de convivencia marca de la casa.

Pero vamos al lio. Si el año pasado asistimos a un cartel eminentemente heavy con el comeback de la clásica formación local Halley, en el que fue su concierto de vuelta a la actividad musical, los incombustibles LEIZE en su segunda juventud, la apisonadora musical y la frescura de unos descarados ANGELUS APÁTRIDA y a SARATOGA como cabezas de cartel y banda instalada desde hace tiempo en lo más alto del panorama musical, esta vez la organización apostó por un cartel más rockero y menos metálico con la excepción de VHÄLDEMAR.

Por un lado teníamos de nuevo a una formación local de vuelta a los escenarios, en este caso ENROCKE, los VHÄLDEMAR como ejemplo de las nuevas generaciones de heavy metal, aunque su trayectoria sea ya de más de 10 años, y como platos fuertes de la jornada Lilith y su rock enérgico y KOMA con su ametralladora de riffs y pegadizas melodías.

Pasadas las nueve de la noche, fue un placer ver como se cumplieron los horarios durante toda la velada, saltaban al escenario ENROCKE, una banda formada en Valladolid en los años 90 y cuya producción discográfica se limitó en su día a un par de maquetas y un single de vinilo, que vuelven a los escenarios con formación y espíritu renovado tras casi nueve años de parón y con el objetivo de acabar inmortalizando en un trabajo físico las canciones de su primera época más composiciones nuevas que están surgiendo en este retorno.

ENROCKE practica un estilo a medio camino entre el rock urbano de letras comprometidas y el heavy años 80, quizás sean Leize una de las bandas que primero se vienen a la mente al escucharles, que con el nuevo signo de los tiempos ha mutado a composiciones algo más veloces y metálicas.

Combinaron durante la hora que estuvieron en el escenario los temas clásicos de su repertorio, Carretera a tu Ciudad, Ciudades de Hormigon o La Noche del Infierno con alguna de las nuevas composiciones, Ganatelo Tio o Aún Sin Título y mostrando que su retorno va en serio. Algo estáticos sobre el escenario y con algún desajuste propio de los nervios gustaron a un recinto al que aún llegaban sus primeros moradores, que seguro salieron con buen sabor de boca.

Tenía ganas de ver a VHÄLDEMAR tanto por su propuesta musical como por su fama de banda de directo. Los vizcainos al grito de "A Muerte" se están haciendo un hueco en el panorama heavy clásico nacional derrotando (sin hacer prisioneros) a los más escépticos.

El año pasado la organización del Atalaya acertó de pleno trayendo al festival a la banda emergente más importante del género, unos ANGELUS APÁTRIDA que se convirtieron en los triunfadores de la noche y en esta ocasión repitieron acierto con otra banda que no les va a la zaga y no tienen que envidiar a muchas formaciones foraneas que se cuelan a diario en nuestras discotecas, y es que si te gusta la rama más clásica del género esta claro que Metal Of The World (como me gusta la portada de la reedición de STORMSPELL) es un disco a tener en cuenta. Las huellas de MANOWAR, los coros power metaleros alemanes (esos GAMMA RAY, ACCEPT etc), un sonido centelleante de guitarra  y la presencia escénica de Carlos Escudero que una vez se ha ocupado únicamente del micrófono se ha convertido en un vendaval que no paró de gesticular, tirarse por el suelo, interactuar con el resto de sus compañeros y al final del show bajar del escenario para cantar entre todos los presentes, son las bazas sobre las que se asientan los de Baracaldo.

"Esta es música para los auténticos amantes del heavy metal" ¿Donde estais? Increpó Carlos apenas empezaron el concierto y sonaban los primeros acordes de River Of Blood con ese ritmo JUDAS PRIEST de la primera época, la voz de Escudero rabiosa y rota y el gusto por la melodía que entrega la Strato de Pedro Monge, el otro protagonista de la noche, que se "llevó al huerto" el sonido de la banda con sus punteos.

Metal Of The World se llevó todo el protagonismo del repertorio y de esta manera enlazaron Dusty Road con unos coros fantásticos y melódicos y el doble bombo empujando con Bastards, mucho más agresiva, un solo veloz y todo el mundo coreando el coro final. Action puso el acento en el power metal alemán y Wild Hearts el toque épico, pero los momentos más emocionantes llegaron con el tema título, una auténtica declaración de intenciones que puso a todo el mundo a cantar "Heavy Metal Of The World" y en el que la banda subió al escenario a sus hijos, que estaban presenciando el concierto, a entonar el estribillo (alguno de los más pequeños con la mano cornuda en ristre), la tercera parte de Old King Visions esta si a un ritmo endiablado que obligó a Alex de Benito a exigirse en la batería y a Pedro Monge en el solo y la final Energy, de su disco Fight To The World, y que acabó por disparar a un Carlos ya sin control en ese momento que incluso después del recital seguía haciendo de las suyas por la zona de backstage.

Para muchos fue la gran sorpresa de la noche, quizás porque este festival es eminentemente heavy y esta era su representación más clara, y para todos la confirmación de que hay mucho que rascar más allá de nombres en parte excesivamente manidos. Compacto y sólido Heavy Metal de una banda en un momento de forma ejemplar. Vhaldemar Of The World.

LILITH es probablemente una de las bandas más trabajadoras del pais en cuanto a la interacción con sus fans en redes sociales y a saberse posicionar (esto hay que currarselo) en los festivales y giras más importantes del estado. Probablemente Agnes ha conseguido poner el nombre de la banda en más bocas, páginas de revistas y minutos de televisión que grupos con mayores presupuestos y grandes compañías tras ellos y eso es de un merito impresionante.

LILITH, como muchas de las bandas que tienen enfrente a una mujer en este mundillo, tiene una virtud y una condena asociada y esta es el morbo (si quereis suavizarlo lo podeis llamar curiosidad) que levanta su presencia escénica en el escenario a la hora de atraer al público y por contra el escepticismo que suelen despertar y que les obliga a trabajar más duro, como si existiera un "extra" que demostrar.

Además estar situados en el cartel entre el metal de VHÄLDEMAR y la contundencia de KOMA les exigía a no escatimar intensidad y desde la inicial Hijas de Lilith demostraron que su propuesta, más enclavada en el power rock/ punk que en el metal era válida. El sonido es crudo y casi básico y el punto sobre el que gira la banda y que atrae todas las miradas (pido perdon al resto de músicos de la formación pero mi cámara no dejaba de apuntar a Agnes) es la vocalista (que resulta ser más lobo que caperucita), que se muestra hiperactiva en todo momento, escenificando las canciones, regalando infinidad de poses para disfrute del personal y dejándose la garganta con valor en un repertorio que estilísticamente varía en tempos e intensidades.

Echaron mano de las canciones de su último trabajo Sal Si Puedes (Hombre del Saco, Pelis Porno, Vestido…) y lo intercalaron con versiones de AC/DC (convertida al español), ZZ TOP e incluso una transformada Porque Te Vas de Cecilia que sonó muy bien. Supieron manejarse a la perfección en un escenario grande, con descaro y profesionalidad, y me quedaron con las ganas de verles en una sala más pequeña donde la transmisión de energía que despiden puede ser terriblemente efectiva. Muchos no daban un duro por ellos y sin embargo sacaron una nota estupenda, tanto como para convencer a los escépticos, ese es el camino.

KOMA aparecieron en el ATALAYA ROCK en una de sus últimas fechas de su gira nacional de presentación de La Maldición Divina y planeando cual será su siguiente paso adelante (¿quizás gira exterior?).

Siempre he pensado que a KOMA no se le ha reconocido en su justa medida el papel que han desempeñado en la historia del metal en este país y en como trasladar el gusto por este sonido a públicos que inicialmente estaban alejados del género y además han creado un sello personal y reconocible a lo largo de su ya extensa trayectoria.

Han tenido sus altibajos pero La Maldición Divina es sin duda uno de sus mejores discos y han conseguido en él confeccionar una serie de temas que ya son clásicos en su repertorio. Además a la banda se la ve segura y convencida de esta obra y un detalle claro de ello es comenzaran y finalizaran el concierto con dos de las canciones del mismo, Sin Oxigeno para empezar y La Aholmada Cervical (a quien no se le ponga la piel de gallina entonando el "lo nuestro siempre fue el Heavy Metal" es que no sabe de que va esto) que desde el momento de su edición se ha convertido en el tema bandera de KOMA.

La afluencia de público al concierto, que había ido creciendo desde que comenzó el festival, tuvo su máximo apogeo cuando los navarros,a eso de la 1.30 saltaron al escenario, de muy buen humor, sobre todo Brigi Duque que estuo bromeando en todo momento, y desde el ritmo acelerado de la citada Sin Oxigeno ya todo el mundo se puso a botar y aparecieron en las primeras filas unos pogos que no habían hecho acto de presencia a lo largo de las casi cinco horas que llevabamos a cuestas.

Se me hace complicado decir nada nuevo de KOMA después de verles en concierto casi 30 veces en estos 15 años pero es que quitando una época un poco más oscura nunca han hecho un concierto flojo. La presencia escénica de Brigi es arrebatadora, no tiene la mejor voz del pais pero se maneja como nadie en sus registros, Rafa y Juan Carlos (que maquinon al doble bombo) son una base rítmica acojonante y Nacho es un guitarrista imaginativo que no se repite en ningún momento. Pero es cuando se juntan cuando la magia salta y son capaces de hacer suyos el ritmo bailón de El Sonajero, el hillbilly metálico de Bienvenidos a Deguelto o la ametralladora de Jack Queen Jack. Además no se olvidan de la crudeza de sus primeras composiciones (El Pobre, Tio Sam…), de colar alguna pieza más melódica en la que se encuentran tan a gusto (Me Vacío) e incluso amputar trozos de canciones por las que otras bandas matarían (Mi Jefe, El Infarto, El Marques…) en un medley para poder pasar sobre ellas de puntillas.

La intensidad con la que ejecutan sus tonos graves y sus ritmos machacones son marca registrada y dejaron a todos los presentes con una sonrisa de oreja a oreja cuando cerca de las cuatro de la mañana nos marchábamos para casa después de otro ATALAYA ROCK pletórico. Habrá que esperar a que acabe otro verano para asistir a una nueva edición.

Texto y fotos: Fran Cea

Para ver las fotos a mayor tamaño, pinchar sobre ellas.


Galería de Fotos:

LILITH

KOMA

2 COMENTARIOS

  1. Gusten o no, Lilith es una banda que ha sabido promocionarse muy bien. Creo recordar haber leido que, en su dia, en vez de firmar un contrato con una discográfica, lo firmaron con una promotora de conciertos. Y la jugada les salió redonda. Teniendo solamente una demo en el mercado, esta gente se había hinchado a dar conciertos a mansalva, y ya había teloneado a grupos como Deep Purple o Bob Dylan.

    Bien por ellos. Su primer disco me parece muy irregular, pero el segundo me encanta. Espero ansioso la tercera y última parte de la trilogía.