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Rudy Sarzo, desde su casa de Los Angeles

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Rudy Sarzo

Es un auténtico placer el poder charlar de vez en cuando con los músicos más importantes de la historia de nuestra música, y es un lujo el descubrir además que casi siempre se cumple la máxima de que los más grandes además son las personas más sencillas y accesibles. Con la excusa de fondo de ese libro acerca de Randy Rhoads, “Off the rails”, que escribió el afamado bajista hace unos 3 años (pero que ahora vuelve a la actualidad), nos pusimos en contacto con un más que agradable Rudy Sarzo, quien desde su casa de Los Angeles nos recibió telefónicamente con la amabilidad y simpatía más exquisita. Además, el músico cubano de nacimiento no tuvo ningún problema en atendernos en perfecto castellano, lo cuál fue muy interesante porque es hasta raro poder escuchar en nuestro idioma las “anecdotas” de uno de los músicos más importantes de la escena, os lo aseguro. Hablamos del libro, de Ozzy y Randy Rhoads y por supuesto repasamos toda su trayectoria navegando por nombres como QUIET RIOT, OZZY OSBOURNE, WHITESNAKE o DIO entre otras. Una entrevista profunda y realmente interesante que podéis leer a partir de aquí:

– Hola Rudy, ¿qué tal estás? Es un placer charlar contigo.

Rudy.- Muy bien, aquí estoy en Los Angeles por la mañana…

– Nosotros estamos por la tarde en Madrid… La idea de esta entrevista es hablar de “Off the rails”, ese interesante libro sobre Randy Rhoads que has escrito, y luego por supuesto hacer un repaso de tu carrera, que creo que tienes muchas cosas interesantes que contar en estos años de QUIET RIOT, OZZY, WHITESNAKE, DIO…

Rudy Sarzo Rudy.- Claro que sí, David, no hay problema, hablamos de lo que te parezca.

– Perfecto, pues vamos a comenzar por el libro, que se llama “Off the rails, aboard of the crazy train in the Blizzard of Ozz”. Cuéntanos en qué consiste, especialmente a la gente que no sepa muy bien de qué trata.

Rudy.- El libro consiste básicamente en responder la pregunta número 1 que me hace la gente cuando viajo por todo el mundo, que es cómo fue tocar con Randy Rhoads en OZZY y también en QUIET RIOT, porque realmente nos conocimos cuando él tocaba en esa banda. De hecho, él era uno de los fundadores del grupo con Kevin Dubrow, y el caso es que cuando se fue a tocar con OZZY y después necesitaron también un bajista, él me recomendó. Entonces, para mí el único motivo para escribir el libro es básicamente contestar esa pregunta.

– Viendo un poco el contenido, una de las cosas que me ha llamado bastante la atención es que está escrito a propósito con lenguaje, ambientación e incluso ingenuidad, si me permites llamarlo así, de 1981 no como algo actual. ¿Porqué se te ocurrió hacerlo de este modo?

Rudy.- Porque en este libro una de las cosas más importantes era la propia narración y, dentro de esto, usar el léxico, el lenguaje y forma de hablar de entonces. Quiero decir que yo tenía que poner palabras en la boca de los participantes del libro, de la gente de la que hablo, y entonces no tendría sentido contarlo con un lenguaje actual porque ellos no hablaban así. Tenía que expresar cómo hablaba la gente en esa época y el vocabulario que ellos tenían en los 80’s. Era un tiempo muy diferente a lo que hay ahora y yo tenía que escribir de la realidad, no podía cambiar las cosas, y por eso yo lo escribí de ese modo.

– En el libro obviamente todo gira alrededor de la figura de Randy Rhoads, por supuesto, y también como es lógico entra mucha historia relacionada con Ozzy y me imagino que de alguna manera también tuya personal. Entiendo que hacer un resumen es muy complicado, pero sí me gustaría que nos contaras en general qué tipo de historias se cuentan en el libro.Rudy Sarzo con Ozzy en 1981

Rudy.- Bueno, de alguna manera yo veo el libro como una historia de amor entre tres individuos que se respetaban mucho. De hecho, los tres individuos protagonistas del libro son Randy, Ozzy y Sharon Osbourne, que aún era Sharon Arden (ndr: hija del famoso Don Arden, uno de los personajes más importantes y controvertidos de la industria, que murió en 2007) porque todavía no estaba casada con Ozzy. Entonces, había un amor y un respeto mutuo entre estos tres personajes que a su vez se entrelaza con la tragedia que fue la muerte de Randy durante la gira, y con la manera en la que afectó a todos los integrantes de la banda, además de por supuesto amigos y familia, tanto a nivel de la gente alrededor de OZZY OSBOURNE banda como a su vez por parte de los fans, claro.

– Me imagino que para tí habrá sido por un lado una experiencia bonita, pero también tiene su parte triste y agridulce, ¿no?

Rudy.- Sí, pero en general fue una experiencia increíblemente positiva con la excepción de la tragedia, claro. Es que recordarlo es complicado…

– Me hablabas antes de Sharon Osbourne, que también tiene que ver actualmente con el libro en el sentido de que no le ha hecho mucha gracia y ha intentado obstaculizar la salida del mismo. De hecho, inicialmente creo que se iba a editar a través de una editorial que tenía que ver con ella y finalmente has tenido que editarlo tú un poco por tu cuenta, aunque luego parece que sí se ha sacado a través de una editorial llamada Too Smart, y en Japón a través de Burrn! ¿Cómo ha sido esto, porqué este problema con Sharon?

Rudy.- De verdad que no sé cuál es el problema porque no he podido hablar con ella en persona, pero sí nos hemos comunicado por e-mail. Lo que me sorprende es que ella me dice cómo se siente con el libro ¡antes de que el libro se haya editado!, así que el problema que tiene ella es más bien con la causa de que el libro exista. Es que Sharon ha dicho en todo momento que no ha leído el libro, y sobre todo me lo ha comentado gente cercana a ella, que no conoce el contenido pero no está de acuerdo con que “Off the rails” haya salido… ¡aunque ella y Ozzy tengan su propio libro! (risas).

De todas formas, está claro que ella tuvo influencia con la primera editorial prevista, que también hace negocios con ellos. Sharon dijo que si el libro finalmente salía, ella iba a terminar su relación con esa editora, a los que obviamente esto no les interesaba y a mí me dieron la baja, así que saqué el libro por mi cuenta y después de un año más o menos vino otra editora que son los que hoy en día lo han editado.

– No estoy muy seguro de si el libro se está editando en todo el mundo… Aclárame sobre esto, por favor… Lo que sí creo es que hasta ahora sólo hay edición en inglés y en japonés, ¿verdad?

Rudy.- Antes de salir con la editorial nueva se editó en Japón, así que efectivamente está editado sólo en estos dos idiomas aún.

– ¿Y qué aceptación está teniendo, qué está diciendo la gente sobre el libro?

Hasta ahora ha sido increíblemente positiva, aunque también te digo que al principio sí leí bastantes críticas y comentarios del libro, pero ya he pasado esa etapa. Mira, escribí el libro en su momento y ahí está para cualquiera que lo quiera leer y ahora sigo con mi vida (risas). No, quiero decir que ese capítulo ya está hecho y ahora continúo haciendo otras cosas. Lo que el libro me ha dado es, como se dice en inglés, un “closer”, cerrar esa etapa y una parte importante sobre mi vida.

Al final, el escribir este libro me ha dado como un regalo que es volver a encontrarme a mí mismo de nuevo, redescubrirme a nivel personal, por decirlo de alguna manera, porque me conecté con algunas cosas de mi vida que fueron realmente significativas, eventos y gente importante que ha habido en mi vida y que de verdad me ha puesto en la misma dirección en la que yo estaba antes.

– Vamos a hablar ya si te parece de la carrera musical de Rudy Sarzo, que es más que interesante. Para empezar, cuéntanos cómo empezaste en el mundo de la música, por favor, que creo que tienes casi 60 años y llevas más de 30 años a nivel profesional.

Yo empecé a tocar a finales de los 60, aunque entonces básicamente tocaba versiones, material inspirado por los BEATLES y después ya LED ZEPPELIN y mucho R&B tipo Motown y sonido Memphis. Mi gusto musical es muy variado y es algo que me ha ayudado a lo largo de toda mi carrera… Es que yo veo la música como un medio de expresión y de comunicación, porque digamos que es como el vocabulario de los músicos para poder comunicarse, y en este sentido mi vocabulario es bastante extenso porque me gusta desde todo esto hasta jazz y música progresiva, fusión, música negra…  De todas formas, también es verdad que son influencias que sólo uso cuando toco ese tipo de música porque yo también entiendo que no puedes traer tu vocabulario completo a todos los grupos en los que tocas, pero sí es bueno saber cómo utilizar todas esas influencias. Además, esto me ha permitido tocar con bandas diferentes como pueden ser QUIET RIOT, OZZY, DIO, WHITESNAKE, YNGWIE MALMSTEEN… y ahora con BLUE OŸSTER CULT. Entonces, el tener esa clase de entrenamiento musical es lo que me ha hecho poder tocar con todos esos grupos.Rudy Sarzo con Quiet Riot

– Tu primera banda conocida fue QUIET RIOT, que se formaron en el año 75 inicialmente, aunque tú no entraste hasta el 79…

Fue un poco antes, en el 78, pero bueno, por aquel entonces fue un grupo famoso pero sólo a nivel local, a nivel de Los Angeles y un poco de fama en Japón, aunque esa formación nunca salió del sur de California en esa primera etapa. Por eso siempre digo que hasta que no toqué con OZZY yo no tuve ninguna exposición pública significativa, y mucho menos a nivel mundial como ya tuve entonces.

– Tú entraste en OZZY en 1981, creo que para la gira de “Diary of a madman”, por recomendación de Randy, como nos contabas antes. ¿Cómo fue esto, cómo fue tu entrada en una banda tan grande como OZZY OSBOURNE?

Bueno, es que en esos tiempos aún no era una banda muy grande y todavía no tenía mucha fama. Es más, cuando yo entré en el grupo todavía no se había editado “Diary of a madman” sino que estaba grabado pero estaban esperando unos cuantos meses porque “Blizzard of Ozz” ya se había editado y no querían sacar el segundo disco tan cerca del primero. Así que yo entré durante la gira aún de “Blizzard of Ozz” y consecutivamente se editó “Diary of a madman” y comenzó la nueva gira con este disco, así que sólo tuvimos como un mes de descanso. Y sí, fue Randy Rhoads el que me recomendó, así es, porque sin esto yo no hubiera entrado en OZZY, está claro.

– De todas formas, es curioso porque tú no llegaste a grabar ningún disco de estudio con el grupo aunque eres como el bajista clásico de OZZY, al menos se te conoce como uno de los bajistas más importantes y famosos que han tocado en OZZY OSBOURNE. Es interesante porque mucha gente piensa que tú grabaste “Diary of a madman” pero no es así, ¿verdad?

No, y es una de las cosas de las que yo hablo en el libro, de cómo sucedió eso porque me parece importante que quede claro. El caso es que el disco ya estaba grabado, y Tommy Aldridge y yo entramos en el grupo después de que se hubiera grabado, aunque se editara ya con nosotros en la formación.

– Saliste de la banda a mediados del 82, supongo que bastante influenciado por la muerte de Randy, que evidentemente fue un golpe muy fuerte para la banda. De todas formas, cuéntanos tú mismo porqué saliste de OZZY OSBOURNE, por favor.

Imagínate, es que eso fue una tragedia, la muerte de un amigo y además el guitarrista de la banda… Y no sólo esto, sino en las condiciones que sucedió, con lo que fue un hecho que supuso un impacto emocional muy grande para todo el mundo. Para mí en concreto fue duro porque OZZY en ese momento ya sí era uno de los grupos más famosos del mundo, y me marché para entrar en QUIET RIOT, que entonces no tenían nada seguro, ni siquiera una promesa de contrato ni ningún potencial real. De hecho, yo entré entonces en QUIET RIOT para tener un rescate emocional y casi espiritual, para despejarme de la tragedia de haber estado en el grupo cuando se murió Randy.

Es que fue una situación muy rara porque después de la muerte volvimos a la carretera a tocar unas diez fechas más, y fue realmente difícil el entrar en el escenario como si nada hubiera pasado excepto cuando mirabas para el lado donde estaba Randy y había otro guitarrista (ndr: primero Bernie Tormé y luego Brad Gillis). Es una cosa muy fuerte, muy fuerte, te lo aseguro… y la única manera para mí de sobrevivir emocionalmente a todo eso era encerrarme en mí mismo y dejé de disfrutar de los conciertos, no miraba a los fans, ni a los integrantes de la banda ni a nadie. Me cerré mucho esos días y yo no quería seguir tocando así ni siquiera estar viviendo así, con lo que tuve que moverme y la única dirección posible era ir para adelante.

– Por cierto, en ese período de casi dos años, aparte de con Randy Rhoads, claro, tuviste que pasar un tiempo con un Ozzy Osbourne que en ese momento estaba bastante loco, la verdad, y era cuanto menos un personaje “interesante”. ¿Qué recuerdas de esa convivencia con Ozzy en concreto?

Bueno, él ya estaba bastante descontrolado antes de que sucediera el accidente, pero también es verdad que esto le dio una excusa más fuerte para pasar a una nueva… dimensión de locura, digamos (risas). Entonces, empezó a beber más, a hacer más cosas raras, a tomar más drogas… todo se le aumentó.

– Hablando ya de QUIET RIOT, tú entraste de nuevo en el grupo a principios del 83, aunque entonces no era todavía la banda enorme que se convirtió poco después, como nos decías. Está claro que el disco “Metal health” fue muy importante y un gran empuje para la banda, y aparte creo que otro hecho clave fue la participación en el US Festival ese año con MÖTLEY CRÜE, con el propio OZZY, con SCORPIONS, JUDAS PRIEST… ¿Qué nos tienes qué decir y qué recuerdas de esos dos hechos concretos para que QUIET RIOT subiera tan arriba rápidamente? Rudy Sarzo

Bueno, sí, pero una de las cosas más importantes que le sucedió a QUIET RIOT entonces es que tuvimos el vídeo en MTV durante mucho tiempo, y eso nos ayudó intensamente. De hecho, para mí fue la clave y lo más importante de la experiencia de QUIET RIOT… Es que ellos pinchaban el vídeo de “Cum’on feel the noize” cada media hora, y sin esto nunca hubiéramos tenido el éxito que le sucedió al grupo. Y entonces, con el apoyo de la MTV pudimos ir al número 1 con el disco, claro,
que era una cosa increíble porque estamos hablando de llegar a lo más alto en los tiempos en los que nuestra competencia era Michael Jackson y THE POLICE, así que imagínate (risas). Joder, es que estamos hablando de “Thriller”, el álbum más vendido de la historia y más exitoso, así que fue una cosa increíble.

– Tras esto editasteis “Condition critical” en 1984, que siempre me ha parecido un buen disco aunque evidentemente era inferior a “Metal health”. De todas formas, creo que entonces la relación entre la banda ya no era tan buena… Háblame sobre esto, Rudy.

Lo que sucedió con esto es muy sencillo: mira, el disco debút de cualquier grupo significa que has tenido a lo mejor hasta 10 años para hacerlo, para componer esas canciones, y por tanto tienes la mejor música para escoger. Cuando fuimos a grabar “Condition critical” lo que sucedió es que, como “Metal health” tuvo tanto éxito, estuvimos en gira sin parar durante un año y medio, y de repente la compañía nos dijo que teníamos que sacar un disco nuevo “en este verano”, es decir, pocos meses después. Creo que “Metal health” salió en marzo del 83 y ya en el 84 había mucha competencia con otros grupos, y ellos lo que querían era de nuevo capturar el mercado con un nuevo disco en la calle de QUIET RIOT. Entonces, nos dieron muy pocas semanas para prepararlo y para entrar en el estudio con canciones nuevas para el nuevo disco.

De hecho, tengo que decir que cuando empezamos a grabar, la mitad de canciones del disco ya existían de antes, eran descartes que no entraron en “Metal health” porque entonces no nos parecían lo suficientemente buenas. Te puedes imaginar por tanto que la calidad que podíamos conseguir en ese disco era mucho menor que con el anterior, claro. También sucedió que muchos de los DJ’s de las estaciones de radio que nosotros visitamos en aquella época nos decían que la canción que estaría genial para versionear en el nuevo disco era “Mama we’re all crazy now” (risas), y es que fue precisamente por eso por lo que lo hicimos, para que ellos la pincharan, porque si no, nunca lo hubiéramos hecho así en ese disco.

– De todas formas, tú en el año 85 te marchaste de QUIET RIOT entre otras cosas porque creo que la relación entre Kevin Dubrow y tú nunca fue demasiado buena…

Hubo un tiempo en que todo estaba normal pero las cosas cambian. En un primer momento todo estaba bien, nos llevábamos correcto y todo estaba tranquilo, pero llegó un momento… Es que él tenía diferentes reglas a las mías, que eran básicamente ser una persona tranquila, porque además yo ya estaba casado y todo, y por alguna razón esto no encajaba muy bien con los planes de ellos, sobre todo de Kevin… te puedes imaginar (risas)… pero bueno, son cosas que pasan en la vida y ya está.

– Creo que volviste temporalmente en el año 88, y luego sí regresaste al 100% en el 97 cuando se reunió la formación clásica del grupo. ¿Cómo fue esa segunda etapa con la banda, que duró unos 5 años?, ¿fue más tranquila o también tuvo sus problemas?

Bueno, tuvo su tiempo de tranquilidad y no fue mala en general esa etapa, pero al final llegó un momento en que las cosas volvieron a ir un poco por el mismo camino de anteriormente y ése fue el problema. Ahí todo empezó a cambiar muy desafortunadamente pero… ¿qué se le va a hacer?, cosas de la vida como te decía. Para mí lo más importante es siempre ir hacia delante y no estar pensando en el pasado…

– Y quedarte con las cosas buenas de cada etapa imagino, ¿no?

¡Exacto!

– Volviendo un poco de nuevo a los 80, pero siguiendo con el repaso que estamos haciendo a tu carrera, hubo dos proyectos muy interesantes en los que estuviste involucrado: el tema de M.A.R.S. “Project driver”, con Rob Rock, Tony Macalpine y tu amigo Tommy Aldridge, y por supuesto la canción “Stars” del proyecto Hear n’Aids de DIO, que fueron dos cosas bastante importantes a mediados de los 80. ¿Qué recuerdos tienes de ambas cosas?

En lo de “Stars” la participación mía fue muy limitada porque fui simplemente un invitado más y no tuve una contribución mayor aparte de hacer algunos coros, aparecer en el vídeo y poco más (risas). Lo de MARS fue de alguna manera una preparación para lo de WHITESNAKE, que ya fue en el 87, porque Tommy y yo nos mantuvimos tocando juntos, que para mí fue lo más importante. Es que estuvimos dos años tratando de formar un grupo y bueno, de MARS aparte de eso, creo que lo más distinguido fue el hecho de tocar con Tony Macalpine, que fue lo más significativo para mí del proyecto, aparte de lo que te digo de estar con Tommy Aldridge, por supuesto.

Rudy Sarzo con Whitesnake – Siempre se ha comentado que esta banda o proyecto se quedó ahí y no funcionó porque tanto Tommy como tú recibisteis una oferta importante para entrar en WHITESNAKE, que entonces era algo muy importante, claro. ¿Cómo fue el final de MARS y la entrada en la banda de Coverdale?

No, el grupo ya se había roto antes de la llamada de WHITESNAKE, y de hecho hubo otro grupo entre ambos, que se llamó ENERGY, en el que entramos Tommy y yo, así que  no tuvo que ver la ruptura de MARS con la entrada en WHITESNAKE. Entonces, entrabas desde ENERGY, no desde MARS, y fue una cosa muy natural porque ya antes David Coverdale nos había invitado a ambos a entrar en la banda en el 85, pero personalmente yo ya los conocía porque habíamos estado de gira juntos y en el 84 WHITESNAKE eran teloneros de QUIET RIOT, y tuve la ocasión de ver en persona la fricción que existía entre John Sykes y Coverdale. Es que ellos son una pareja creativa fantástica pero como individuos no se llevaban nada bien, y yo no quería salir de una situación mala para meterme en otra.

Entonces, en el 85 dejé pasar la oportunidad, pero cuando nos llamaron de nuevo dos años después, que además el disco ya estaba hecho pero ninguno de los integrantes que tocaron en “1987” iban a ir en la gira, sí nos pareció bien porque David había formado un grupo nuevo para esa gira. De hecho, Tommy y yo nos estrenamos en la grabación del videoclip para “Still of the night” y ya entonces, que nos juntamos allí con Vivian Campbell y Adrian Vandemberg, nos dimos cuenta de lo potente que era esa formación. Tras eso tomamos la decisión de entrar en el grupo al 100%.

– Aunque vosotros no participasteis en el disco, está claro que “1987” es uno de los mejores álbumes de la historia, y aparte de hacer esa gira, luego ya sí grabásteis “Slip of the tongue” en el 90, creo recordar. ¿Qué recuerdas de esa experiencia?

Fue curioso porque comenzamos la preproducción a finales del 88, aunque el disco lo grabamos ya en el 89. Es que “1987” salió ese año, luego estuvimos en gira en la segunda mitad del 87 y 88, y “Slip of the tongue” se grabó durante un año ya en el 89. Es que además es que hubo que parar en mitad de la grabación para buscar otro guitarrista porque Vandemberg tuvo el accidente (ndr: se dañó la muñeca haciendo ejercicios de piano) y vino Steve Vai, que ya grabó las partes solistas y el disco creo que salió a finales del 89 y ya en el 90 hicimos la gira.

Fue una experiencia grande aunque había mucha presión porque de alguna manera teníamos que igualar las ventas y éxito que había tenido “1987”. La lástima fue que Adrian no pudiera grabar sus propios temas y hacer sus sólos ya que él tenía cierta visión y cuando entró Vai, al ser un guitarrista increíble y enigmático, trajo consigo una dirección que no se esperaba para este disco. De todas formas, a mí es un álbum que me agrada mucho, y es que de hecho lo estuve escuchando hace unos cuantos días y me parece muy bueno, aunque está claro que tiene una dirección casi más progresiva y menos bluesy. Pero vamos, que me gusta ese disco y me recuerda a todos los buenos momentos que pasamos entonces y a todo lo bueno que tuvo participar en esa grabación.

– Por cierto, ¿qué tal fue la relación con David Coverdale en esos años? Está claro que David era el que mandaba pero no sé si hubo algún tipo de lucha de egos en una banda con tantos grandes nombres, cuéntanos…

No, no había problemas, pero está claro que cuando entras a un grupo tienes que respetar la jerarquía, y más en una banda en la que alguien es el arquitecto y el que tiene la visión de ese grupo, como ocurre en WHITESNAKE. Yo te puedo hablar por mí en concreto, y personalmente David siempre me dio mucha libertad para que aportara mis propias ideas, aunque ya te digo que pienso que tienes que respetar al 100% lo que hay antes de tú entrar en un grupo.

Entonces, en WHITESNAKE se respetaban las contribuciones de David Coverdale, por supuesto, pero tú podías aportar tus propias contribuciones, nunca hubo problemas con eso. No tendría sentido entrar y tratar de borrar todo lo que había de antes, y yo nunca he hecho ni haré eso en un grupo ya formado. Yo considero todo lo que se ha hecho antes, y desde ahí empiezo a construir y a aportar mi propia contribución desde eso. Entonces, yo cogí la base previa de Neil Murray, porque creo que eso se debía de mantener porque era muy importante para el sonido y la historia de WHITESNAKE.

– Esa época, aparte de la calidad musical, estuvo marcada también por la imagen del grupo, está claro. Casualidad o no (que yo pienso que no), todos en la banda erais bastante guapos y atractivos, con el pelo teñido de rubio, una imagen muy atractiva para el público… ¿Que te parece ahora cuando miras las fotos de esa época, cómo ves todo esto mirando desde ahora?

Bueno, para mí es como mirar un álbum de fotos antiguo y simplemente es reflejo visual de esos momentos. Es como todo en la vida, un momento de tu carrera y ahora lo comento en plan “así como yo lucía entonces” y ya está (risas), al igual que mis padres o mi señora piensan cuando ven fotos suyas de jóvenes. De todas formas, hablando en serio fue una decisión que tomé en ese momento porque yo quería hacerlo, así que no tengo nada de lo que arrepentirme ni mucho menos, porque me lo pasé muy bien en esa época, me divertí mucho y para adelante (risas).

– Y una vez que David Coverdale decide parar a principios de los 90, tanto Adrian Vandemberg, como Tommy Aldridge y tú formáis otra banda que fue MANIC EDEN, en la que comenzó cantando James Christian, el cantante de HOUSE OF LORDS. Al final la cosa se quedó en un proyecto del que se editó sólo un disco pero que no tuvo mucha más historia. ¿Qué ocurrió con esta banda?

Fue un disco que salió sólo en Europa y que iba a salir también en Japón pero que creo que no llegó a editarse allí. Y nada, fue una grabación independiente pero independiente de verdad, porque lo hicimos todo nosotros. Lo que pasó fue muy sencillo: fue un álbum muy de rock clásico en una etapa en la que el grunge era muy popular, y con esto está todo dicho (risas). Es que de verdad que ninguno de los discos de rock clásico que salieron en esa etapa tuvieron ningún tipo de reconocimiento, al menos en esos tiempos, porque todo el mundo ponía todo el énfasis en el grunge y cosas así.

– Volviendo a QUIET RIOT, y a esta segunda etapa entre 1997 y 2003 en la que estuvíste de nuevo con ellos, recuerdo que fue la primera vez que la banda vino a España. Yo recuerdo que os ví en Madrid en una sala pequeña en el año 2002, creo recordar, y fue curioso porque estábamos viendo en España a la formación original de QUIET RIOT en una sala y no habría ni 150 personas. Pese a todo, fue una noche muy especial para los que nos gusta este tipo de música porque era un lujo veros en un sitio tan “familiar” y además dando un conciertazo. Recuerdo también que luego estuvisteis en la sala firmando a todo el mundo y charlando con la gente, sobre todo Frankie Banali y tú, que sois los que habláis castellano. ¿Recuerdas algo de ese concierto?

Sí, ¿cómo no?, me acuerdo especialmente de la sala, del lugar en sí, vaya. De la gente que había, no sé, tú vas a tocar y si el público viene o no viene, eso no importa, hay que tocar para la gente que está porque los que vienen no tienen la culpa de que otros se hayan quedado en su casa. Lo que hay que apreciar es que, aunque solamente haya 200 personas, nosotros tenemos que tratarlos como si fueran 10.000…

– Y eso fue lo que hicísteis, la verdad…

Claro, porque hay que considerar a todo el mundo que acude a un concierto tuyo y que se gasta el dinero en venir a vernos… ¡y a tocar!, ¿qué vas a hacer? (risas)

– En 2004 te uniste a YNGWIE MALMSTEEN para unos pocos conciertos de la gira norteamericana de su álbum “Attack!”. ¿Qué tal la experiencia con Yngwie?… siempre se habla de él como un tipo peculiar y con una personalidad muy particular.

Pues en general todo bien. Es que entré en la banda a ser el mejor bajista que yo pudiera en esas circunstancias y en esas fechas, y ya está. De verdad que mi intención no era reinventar nada sino simplemente tocar las notas que hace Yngwie en sus discos, porque él graba el bajo en sus trabajos. Entonces, para cualquier bajista es un reto tocar sus canciones porque imagínate, tantas notas y todo tan rápido… (risas).

A mí me gustó la experiencia precisamente porque yo vengo de una época en la que los bajistas eran más importantes y tocaban más notas, en una onda más progresiva quiero decir, no sólo como una base rítmica o algo así, que es más bien lo que se conoce hoy en día. Yo cuando empecé a tocar estuve en grupos muy originales y su influencia eran cosas como KING CRIMSON, RETURN TO FOREVER o cosas así, más fusión, más progresivo, quiero decir. Y la verdad es que nunca había tenido la oportunidad de tocar en pabellones y en salas con músicos de ese tipo, como por supuesto es Yngwie, y tener esa clase de dirección y de libertad musical. Para mí fue como una oportunidad de conectar de nuevo con esa parte de mí que hacía tiempo que, como músico, no salía a la luz.

– Y tras eso, ya te uniste a DIO pocos meses después, que es donde sigues a día de hoy intercalando esto con las actuaciones con BLUE OŸSTER CULT. ¿Qué tal estos años con DIO?… me imagino que muy bien, porque es una banda que suena de maravilla, y además supongo que tocar con Ronnie James Dio tiene que ser un sueño.

Exactamente, porque yo soy un gran fanático de todas las cosas que Ronnie ha hecho, y no sólo su grupo sino también por supuesto sus contribuciones con RAINBOW y BLACK SABBATH, así que para mí el tocar con DIO siempre lo he visto como una oportunidad. Mi era favorita para formular mi estilo musical siempre han sido los 70, con lo que tener la oportunidad de tocar esas canciones de RAINBOW con Ronnie, y de BLACK SABBATH, aunque hoy en día ya no las hacemos por el tema de HEAVEN&HELL, que tocan esas canciones, claro. Por eso actualmente es más bien una mezcla entre DIO clásico y RAINBOW, lo que me encanta, porque son unas canciones increíbles.

Es que para apreciar realmente a Ritchie Blackmore es muy bueno conocer todo su catálogo y ver el genio que es como compositor y como músico, y es una oportunidad que yo tengo en este caso con DIO, con lo que estoy muy orgulloso.

Rudy Sarzo con Dio – Con DIO precisamente sí te hemos visto en España varias veces, y siempre me ha sorprendido para bien el verte sonriendo, cantando las canciones y disfrutando de verdad cuando tocas esos temas. Es algo que personalmente siempre he destacado cuando he tenido la oportunidad de coincidir con esa banda en España.

Es que tocar con DIO es una experiencia tan positiva que te puedes imaginar cómo me siento cuando estoy encima de un escenario con la banda, ¡¿cómo no voy a estar contento?! (risas).

– Por cierto, me imagino que ahora estarás en contacto con Ronnie… ¿cómo está, cómo le ves?, ¿cómo están las cosas con respecto a la banda a día de hoy? Es que todo el mundo del rock está muy expectante sobre cómo está Ronnie James Dio.

La última vez que hablé con él estaba ya en los últimos tratamientos de quimio, y eso fue como hace una semana así que hoy ya probablemente él haya acabado todo el tratamiento. Además, en los últimos tiempos sé que ha estado escribiendo canciones con Craig Goldie para el nuevo disco de DIO, con lo que la perspectiva para este año es hacer un disco nuevo de DIO, que sería la continuación de “Magica”, y nada, volver al estudio y continuar con la banda. Mientras, continúa trabajando con HEAVEN&HELL, que es algo muy importante para él, así que todo está realmente bien al respecto. 

– Pues nos alegra mucho oírte decir eso, la verdad… Bueno, hablando de otras cosas en las que estás involucrado en los últimos años, creo que también formas parte de un proyecto llamado MONSTER’S CIRCUS, que es algo bastante diferente con respecto a lo que estamos acostumbrados a ver en el mundo del rock. Además, es un proyecto en el participáis gente tan importante como Bruce Kulick, John Corabi, tú mismo, e incluso Dee Snider recientemente, que he visto en unas fotos que ha estado cantando con vosotros hace poco. ¿En qué consiste esto que, al menos aquí en Europa, no conocemos demasiado?

Rudy Sarzo Es solamente un acto que llevamos a Las Vegas y ha sido muy entretenido. Me ha gustado mucho el tema de tocar en Las Vegas porque ahí tienes lo mejor de lo mejor a nivel de recintos, equipos… Lo hicimos en el teatro que fue diseñado especialmente para Elvis Presley y ha sido una experiencia increíble, una de las mejores cosas que he hecho en mi vida. Además, me gusta porque no tengo que viajar mucho, que a estas alturas ya es más duro de lo que era antes, que era algo más agradable para mí pero ya no (risas). Entonces, viajo a Las Vegas desde Los Angeles, que son unas cuantas horas, y ya me quedo ahí un par de semanas y tocamos pero con las mejores luces, el mejor sonido, grandes músicos… y todo esto con la atracción de un circo. Es que lo que tenemos en vivo con esa banda es un circo y luego bailarinas también, así que es un espectáculo de verdad de rock puro acompañado de esto.

– O sea que es casi más un musical o un espectáculo teatral casi más que un concierto de rock, ¿no?

Bueno, no exactamente, es algo diferente, como si El Circo del Sol actuara con una banda de rock, pero en plan circo clásico con trapecistas, equilibristas, tragafuegos y cosas así…

– La verdad es que estaría muy bien ver esto en Europa, aunque imagino que será imposible… Al menos podemos ver vídeos y cosas así y es muy espectacular.

Sí, es solamente para Las Vegas pero es muy caro tener esa clase de producción y se tiene que hacer en un sitio fijo que esté preparado para este tipo de espectáculos.

– Hablando ya de otras cosas, es muy interesante darse cuenta que en estos más de 30 años de carrera has grabado con algunas de las bandas más grandes de la historia. ¿Qué se siente a nivel personal cuando a lo mejor te sientas y piensas que has grabado y actuado con toda esta gente?

Para mí lo más importante es ir para adelante en todo momento y no dormirme en los laureles pensando en el pasado. Es que toda la carrera y la vida de uno es un viaje, una jornada, y hay que mirar hacia adelante y no pararse a pensar tanto en el pasado. Mira, para mí lo más importante no es lo que he hecho sino lo que aún hay por hacer, porque siempre hay más experiencias por tener y cosas interesantes por hacer, más vida que vivir.

– De todas las bandas en las que has formado parte, ¿con quién te has sentido más a gusto e incluso identificado en todos estos años?

Bueno, todo el mundo ha tenido una importancia especial para mí y con todos he tenido buena relación. Lo de OZZY fue increíble porque era mi primer grupo significativo, con QUIET RIOT imagínate… hicimos de 0 al máximo en nada, ¡al número 1! (risas), y fue una cosa muy grande que sólo te pasa una vez en la vida. Con WHITESNAKE fue una experiencia única el poder tocar con esos grandes músicos y amigos, y con DIO también sé que cada noche que me subo al escenario musicalmente es lo mejor que hay, para mí es un regalo, una bendición.

Además, ahora tengo la suerte de poder tocar con BLUE OŸSTER CULT, que siempre he sido fan de ellos, así que estoy encantado. Y luego por ejemplo con YNGWIE también fue una gran experiencia, y fue un reto todas las noches y pasé un tiempo corto pero fantástico con esa banda. Y con Yngwie tuve muy buena relación, y de hecho le considero a él y a su familia como grandes amigos… Entonces, todo en mi carrera para mí ha sido significativo.

– Una faceta un tanto más desconocida de Rudy Sarzo es tu faceta a nivel didáctico. De hecho, creo que tienes varios libros y DVD’s explicativos para enseñar a tocar el bajo, mostrar tu técnica y demás… Háblanos sobre esto, porque imagino que te gusta mostrar tus capacidades a la gente.

Sí, y además he ido ya al siguiente nivel porque estoy también dando clases. Por ejemplo estuve en la Universidad de Miami hace unos cuantos días dando clases y un curso sobre la historia de la música, pero no hablo solamente sobre tocar el bajo sino intento también enseñarles a los alumnos y aprendices a cómo sobrevivir a las dificultades del negocio y como llevar la música a nivel profesional. Entonces, ya te digo que mi intención para el futuro también es esta, llevar la música a otro nivel, y poder enseñarle a otros lo que yo ya sé o lo que he vivido.

– Además de esto una faceta que sí es más desconocida tuya, especialmente para los que te conocemos a nivel musical, como bajista, es que también tienes una empresa o eres socio de una empresa de animación digital por ordenador, de creación de imágenes en 3D y demás. ¿En qué consiste esto, Rudy?

Sí, lo que hago es animación en 3D, que es otra cosa que me interesa mucho. Es que para mí el ser músico significa una forma más de ser un “storyteller”, un contador de historias, y éste es otro modo de expresarme, que lo hago con mi animación. Pero vamos, es otro medio de expresión y comunicación para mí, al igual que hay músicos fotógrafos o que escriben películas, o actores o lo que sea. Para mí con esto es lo mismo, porque lo que yo necesito es comunicar y contar mis historias pero en este caso a través de la animación, al igual que lo hago con el bajo.

– Me llama la atención con todo esto que me estás contando, y con lo que estamos hablando de toda tu carrera, que no has parado nunca ni has dejado de hacer cosas interesantes. Tienes casi 60 años e imagino que a estas alturas sería muy fácil para tí el quedarte en tu casa y disfrutar de tu dinero pero no paras y sigues involucrándote continuamente en muchas cosas. Esto me gusta y me parece interesante, pero no deja de ser curioso porque no es siempre lo habitual…

Es que yo creo que el no progresar es morir porque todo lo que no crece muere, y para mí crecer como ser humano y a la vez como una persona creativa es lo más importante. Además, no creo que el dinero sea una causa para retirarse (risas)

– Sí, porque además el dinero posiblemente te facilite más las cosas en este sentido, a nivel de darte la oportunidad de hacer más cosas que tengas en mente, ¿no?, que puedes hacer cosas que quizás no todo el mundo puede, y eso también hay que aprovecharlo.

Bueno sí, pero yo realmente considero que el éxito y el tener dinero sólo valen cuando haces algo significante para la gente, para que las personas lo vayan a probar y a consumir, porque si no, ¿de qué sirve? Además, si tú no recibes la parte de ese éxito, será otra persona la que se lo mete en su bolsillo (risas). Yo lo que quiero con esto es mi parte solamente, no quiero el dinero de nadie más, sólo lo que yo creo que me merezco con mi trabajo y lo que haya podido contribuir con mi arte, porque creo que es lo justo.

– Ya para cerrar la entrevista, que llevamos casi una hora hablando, te quería preguntar un par de cosas más para terminar. La primera es sobre ese comentario general que siempre se dice que las cosas en la música son muy diferentes ahora con respecto a como podían ser en los 70 u 80 por ejemplo. ¿Cómo lo ves tú?, ¿tanto han cambiado las cosas a nivel musical y de la escena?

Rudy SarzoLo que ha cambiado más es que ya no existe la infraestructura que había entonces. No conozco demasiado cómo son las cosas en los países latinos o en Europa, pero en Estados Unidos los grupos de rock tienen que depender actualmente al 100% de sus propias producciones independientes. Entonces, lo que de verdad falta es el apoyo que nosotros recibíamos antes para hacer un disco o una gira de las grandes compañías de discos como Sony, Warner Bros y demás. Y esto trae consigo el asegurarse de que las producciones sean de la más alta calidad y que todo lo que se edite se haga a nivel mundial, que es algo que de verdad falta hoy en día.  

Lo demás, el amor y los sacrificios por la música, todo sigue igual, especialmente con las nuevas generaciones, y eso es lo más interesante para mí, la música que la juventud está creando hoy en día. De hecho, de verdad que estoy más interesado en los nuevos ROLLING STONES, los nuevos LED ZEPPELIN o los nuevos BEATLES que en los viejos, porque éstos ya están ahí y lo estarán para siempre, pero necesitamos relevo. Es que mira, cuando yo era joven, lo más interesante era escuchar el próximo disco de los ídolos míos, los que fueran, porque el disco viejo ya lo tenía en mi colección (risas). Entonces, ya te digo, busco lo nuevo.

– Otra curiosidad tuya es que tienes otro hermano metido en la música, Robert Sarzo, y además él formó HURRICANE junto a Tony Cavazo, el hermano de Carlos, guitarrista de QUIET RIOT, además de con Kelly Hansen, actual cantante de FOREIGNER. ¿Qué relación tienes con tu hermano a este respecto?

Él es mi hermano pequeño, y bueno, nosotros tocábamos juntos y siempre escuchábamos las mismas bandas. Hoy en día él se dedica a hacer música para películas, bandas sonoras y cosas así, pero bueno, también sigue componiendo música y tocando la guitarra, por supuesto.

– La última pregunta o comentario que te quiero hacer es sobre algo que leí hace poco en una interesante entrevista para la revista española This Is Rock, y contabas que lo que te falta por hacer en este mundo a nivel musical es tocar “The last in line” sobre la tumba de Fídel Castro en Cuba.

Sí, sí, es verdad, me acuerdo de la entrevista, que fue en Bilbao…

– Siendo nacionalizado norteamericano imagino que desde hace muchos años, personalmente me gusta mucho oírte decir cosas de ese tipo, lo que denota que sigues preocupado por la situación de tu país de origen. Esto te lo digo porque por ejemplo a veces hay músicos latinos que parece que se olvidan de su origen o de la situación que existe en sus respectivos países natales, incluso no quieren hablar en español y son cosas que no entiendo. Por ejemplo recuerdo algún caso que me ha pasado a mi personalmente hablando con Tom Araya de SLAYER u Oz Foxx de STRYPER, incluso con tu compatriota Dave Lombardo. Creo que muchas veces se sienten más norteamericanos que otra cosa y se despreocupan de su origen, y contigo creo que no pasa esto. ¿Qué nos tienes que decir sobre esto?

Es muy interesante que me hayas preguntado esto porque mucha de la gente que me conoce por mi música pero no por mis sentimientos no entiende que mi amor por el rock, mis raíces vienen porque para mí el rock es la última expresión de libertad. El rock es la música que cualquier país que tenga un gobierno totalitario, es lo primero que trata de destruir, la expresión de la juventud. Por eso, para mí ser roquero significa ser lo más libre posible, así que el día que yo tenga la libertad de poder tocar rock en Cuba es lo que de verdad estoy esperando desde hace muchos años. De hecho, una de las razones por las que no me retiro, es porque estoy esperando ese momento.

– ¿En serio?

Sí, porque ya he tenido la experiencia de tocar rock en países anteriormente comunistas como Rusia y todos los países del bloque ruso como pueda ser Ucrania, Bielorrusia, Bulgaria…, y de verdad que es algo muy impresionante el poder tocar delante de ese público, muy emocionante.

– Bueno Rudy, terminamos aquí, que ha sido un grandísimo placer poder charlar un rato largo contigo… Te doy las gracias de corazón por tu carrera y por el tiempo que nos has dedicado.

Muchas gracias, amigo, y un saludo y un abrazo muy fuerte para todos los roqueros libres de España. Mira, la última vez que estuve fue en Bilbao hace unos dos años, tocando con DIO (en Kobetasonik), justo antes de KISS, y tengo muchas ganas de regresar. ¡Adiós!

David Esquitino (david_esquitino@rafabasa.com)

 

 

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