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JUDAS PRIEST – Nostradamus

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Century Media - PAIN OF SALVATION
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JUDAS PRIEST – Nostradamus

JUDAS PRIEST - Nostradamus

Sony

Puntuación: 10/10

Review realizada por: J. José Jiménez.

El sacerdote ha vuelto, ¡Y de qué manera! Ríos de tinta empezaron a correr cuando se anunció que el próximo disco de JUDAS PRIEST sería una ópera rock basada en la vida de Nostradamus, y los que correrán…

Lo primero que tengo que decir, es que un grupo como JUDAS no tiene necesidad de complicarse las cosas de esta manera. Ellos lo han sido todo en el heavy metal, y con hacer un disco que sonara a PRIEST les hubiera bastado para seguir girando y mantener su estatus. Sin embargo, han preferido trabajar y explorar su creatividad al máximo para meterse en semejante empresa como es la elaboración de un disco doble, dedicado nada menos a un pesonaje histórico como Nostradamus. Esto ya le da, para mi, un valor enorme al disco, pues veo que no es un “todo por la pasta”, sino que si siguen haciendo discos es por amor a la música, y porque quieren llevar su legado más allá.

El disco está dividido en dos cds, de los cuales, el primero contiene trece temas (cinco intros y ocho canciones) y el segundo, diez (con cuatro intros y seis canciones) haciendo la nada despreciable cifra de veintitrés cortes en total, y la friolera de más de cien minutos de duración. Además, viene acompañado de un libreto de cuarenta y ocho páginas, repleto de las magníficas ilustraciones que Mark Wilkinson ha diseñado para tan magna ocasión. Especialmente bonito es el formato “deluxe”, con el libreto en tapa dura y los dos cds, y la que viene además, con los vinilos, si bien también podemos encontrarlo en versión cd doble normal, con el libreto en versión reducida en cuanto a tamaño -que no en contenido-. Las fotos promocionales no aparecen en ninguna de las ediciones (al menos de las que yo he visto) siendo relegadas a los soportes de prensa y páginas webs oficiales, para no desentonar con el artwork.

Dejemos el continente, para pasar a hablar del contenido. El disco nos relata, de forma biográfica, y en su mayor parte escrita en primera persona, la vida de Miquèl de Nostradama, personaje del siglo XVI famoso por sus predicciones y horóscopos, servicios muy solicitados por la nobleza de la época. Como particularidad, he de reseñar que la obra se centra más en el Nostradamus persona, que en el Nostradamus “personaje”. Tengamos en cuenta que estamos hablando de alguien que luchó contra dos variantes de la peste -bubónica y negra- perdió mujer e hijos (volviéndose a casar años después) sufrió el acoso de la Inquisición, fué exiliado y se codeó entre la más alta aristocracia de la Europa de su tiempo.

La música (pasajes instrumentales de introducción, y las canciones en sí) que vamos a encontrar en “Nostradamus”, está al servicio de tamaño trabajo de investigación histórica. Todo lo que se ha compuesto instrumentalmente tiene un porqué, y fué creado para ser el soporte de la historia que se va a contar. Es por esto, que querer comparar este disco con otros anteriores no tiene mucho sentido, pues “Nostradamus” es una obra en sí misma, que bebe de su propio concepto, si bien podemos encontrar reminiscencias al pasado de la banda (sobre todo de sus primeros discos) en varias canciones. También hay que destacar en este apartado que, el protagonista absoluto del disco es el señor Rob Halford, quedando el resto de instrumentos algo relegados a un segundo plano. De nuevo, como decía antes, la música queda como soporte de la historia, o en este caso, de la voz que narra la misma. Halford ya no sube en sus gritos como antaño (no es ninguna sorpresa decir esto ahora) pero suple esto con una dramatización de sus partes vocales como nunca antes había hecho, con lo que perdemos en unas cosas, pero afortunadamente, ganamos en otras. Las guitarras son a veces el actor de reparto de la obra, pero sin embargo, algunos de los solos/duelos de K.K. Downing y Glen Tipton son los más alucinantes en años. Paradóicamente, diría que el bajo ha ganado en presencia con respecto a alguno de los álbumes anteriores, y Scott Travis en la batería como siempre, todo un maestro de maestros.

Los famosos arreglos orquestales, de los que nos hablaban hace meses, han sido todos diseñados tecnológicamente, no contando con una orquesta real (si bien Pete Whitfield ha interpretado algunos instrumentos de cuerda). Los teclados y pianos varios han sido obra del simpar Don Airey, quien ya colaboró con ellos en “Painkiller” y “Demolition”. ¡Cómo olvidar aquellas melodías de “A Touch of Evil”!

Down of Creation” nos introduce a “Prophecy”, un corte que es puro JUDAS PRIEST clásico, donde ya enganchan con unas melodías “marca de la casa”, sobre todo cuando llegan al estribillo donde Halford canta “I am Nostradamus”. Es la manera idónea de comenzar el viaje en el que nos vamos a adentrar de aquí en adelante.

Revelations” es aún mejor. Precedida de la acústica “Awakening”, en este corte -uno de los mejores del álbum- se nos muestra cómo Nostradamus, usando técnicas de relajación, empieza a ver el futuro de mano de sus famosas predicciones. Este “Revelations” es un corte de riffs pesados, con un magnífico puente (con unos arreglos de piano que me juego lo que sea a que han sido idea del mismo Don Airey) y un estribillo rompedor, con un Halford pletórico. El solo de guitarra acústica (con reminiscencias a escalas arabescas, más típicas del flamenco) es otro de los puntos fuertes, seguido de un simpar duelo entre Glen y K.K., donde el primero termina resolviendo a base de arpegios barridos (quizás lo más técnico que haya hecho desde el famoso solo de “Painkiller”).

Una nueva intro, “The Four Horsemen”, a base de órgano de iglesia y guitarra acústica, nos lleva a “War”, corte intenso en el que apenas hay guitarras eléctricas (sólo en algunas partes, tomando algo más de protagonismo al final). ¿Cómo habría sonado la banda sonora de “Conan el Bárbaro” si hubiera contado con la colaboración de JUDAS PRIEST? “War” nos da una buena aproximación a ello.

Pestilence and Plague” es muy heavy, y a buen seguro será de las que más guste a los fans de toda la vida que queden decepcionados con este disco. Típico JUDAS del de toda la vida, con la variante de tener el estribillo cantado en italiano, donde curiosamente, han cometido dos erratas al transcribirlo al libreto, pues han juntado el artículo con el nombre. De esta manera, en vez de “lagloria”, debería ser “la gloria” y en lugar de “prezzoda pagare” la forma correcta es “prezzo da pagare”. Es una errata sin mayor repercusión, que me apetecía comentar a modo de anécdota. Ventajas de tener un amigo italiano, quien por cierto, me comentaba que la pronunciación de Halford está bastante lograda, aunque se note que no sea su lengua madre.

Que Black Sabbath eran una de las grandes influencias de PRIEST, era algo que ya todos sabíamos, pero que serían capaces de imitar su estilo de forma tan increíble (y con tanto cariño, todo hay que decirlo) es toda una sorpresa. Hay muchos cortes lentos y pesados en la historia de JUDAS, pero ninguno como “Death”, que parece parido de la magistral mente de Tony Iommi, muy similar a “Black Sabbath” (esta vez me refiero a la canción) manteniendo esa cadencia lenta tan agónica, llegando a acelerar cuando menos te lo esperas, y terminando como empezó. El estribillo es igualmente espectacular.

Conquest” es todo majestuosidad, donde Halford de nuevo vuelve a lucirse cantando con mucha garra, llena de grandes riffs, solos y orquestaciones. “Lost Love” es una preciosa balada sin base rítmica, compuesta por orquestaciones y guitarras acústicas, que tratan de expresar el dolor del protagonista al perder a su familia a causa de la peste. Me recuerda muy de lejos a “Before the Dawn” del disco “Killing Machine”.

Persecution” es uno de los dos temas rápidos de todo el álbum, a base de doble bombo, devolviéndonos a los JUDAS PRIEST más agresivos, y nótese como usan este registro para el capítulo que habla precísamente de la Inquisición. La canción es una especia de hermano pequeño de “Painkiller” y “Ram it Down”: guitarras afiladas, solos espectaculares, batería y bajo agresivos, y un Halford gritón que por momentos nos recuerda al de la obra del año 91. Y, de esta manera, se cierra el primero de los discos.

La segunda parte de “Nostradamus” es mucho más ambiental, y donde se aprecia más que lo que tenemos entre manos es una ópera rock, llegando en ocasiones a recordar a ciertos pasajes (por la intencionalidad, no por el parecido musical) a conceptos como “Jesucristo Superstar”, por ejemplo. No esperéis en canciones como “Exiled”, “Alone” o “Visions” cortes típicos de heavy metal, pues, aunque la esencia de JUDAS PRIEST está ahí, la idea reside en que al oirlos nos transportemos al siglo XVI y nos metamos en la piel del protagonista. Son grandes canciones, sin lugar a dudas, pero donde reside el encanto de las mismas es en saber qué están transmitiendo. He de decir también, que música así, si no tuviera un inspiradísimo trabajo vocal a la hora de construir melodías se quedaría en aguas de borraja. Y es que, de nuevo, me inclino ante el trabajo plasmado por Rob Halford. Pedazo de estribillo el de “Alone”, de lo mejorcito que ha cantado nunca. Siguiendo por estos derroteros, “New Beginnings” bien podría formar parte de alguna obra de Broadway. Por lo argumentado en estas líneas, espero que siga adelante la idea de llevar este disco como ópera rock a los escenarios, pues bien hecho podría ser algo muy interesante. Distinto para lo que JUDAS PRIEST hizo con anterioridad, pero interesante al fin y al cabo. Si hemos disfrutado de genialidades como el ya citado “Jesucristo Superstar”, o “We Will Rock You” de Queen, ¿por qué no íbamos a hacerlo con “Nostradamus”?

Calm Before the Storm” es una intro que hace honor a su nombre, pues a la que termina, llega “Nostradamus”, penúltimo corte, y segundo momento de puro heavy metal veloz y agresivo, donde es como si nos dijeran “Sí, hemos hecho una ópera rock, pero no olvidéis que somos JUDAS PRIEST “. A mi se me ponen los pelos de punta cada vez que escucho a Halford con la voz doblada decir “Nostradamus, Nostradamus”, y sobre todo con el grito de “He’s Avengeeeeeed”.

Future of Mankind” cierra, de forma apoteósica, el disco Es otro corte pesado, donde la batería de Travis marca el paso a seguir, donde todos los componentes brillan con luz propia. Si “Prophecy” era la carta de presentación ideal, “Future of Mankind” es su epitafio, y todo comienza tan perfectamente como acaba.

No ha sido fácil introducirse en un disco como este, y tras varios días escuchándolo casi exclusívamente, no ha sido hasta hace unas horas cuando he dicho: “Estoy listo”. Sobre todo por querer hacer la mayor justicia posible al trabajo de estos cinco músicos, y corresponder a la espectación y cariño que los fans de esta gran banda le tienen.

Tampoco será fácil para cualquier otro oyente, y es que no sólo por la duración, sino por todo el concepto en sí, “Nostradamus” es una de esas obras que necesita su tiempo de escucha y análisis. Incluso oyéndolo mientras escribía esta crítica he ido descubriendo más matices – y los que me faltan por descubrir- haciendo este artículo cada vez más largo (agradeciendo la lectura del mismo para los que hayáis llegado hasta aquí). Fijáos si ha sido un proceso complejo, que hasta ahora mismo, que antes de escribir esto he releído todo lo anterior, no he decidido la puntuación que le iba a adjudicar.

¿Visionario? ¿Farsante? Quizás Nostradamus sólo fué un personaje que intentó hacer el mayor bien posible en sus días, o a lo mejor se aprovechó de la incredulidad de sus congéneres. Quizás todo sea mentira, u ocurrencias de la mente más privilegiada de la era moderna, que fué incluso capaz de vaticinar su propia muerte. Igual en alguna de sus profecías escribió sobre lo que su figura significaría en el mundo, haciendo incluso referencia a este disco que nos ocupa. A lo mejor que yo escribiera esto, o que tú lo estuvieras leyendo ya estaba predeterminado. Quizás todos formemos parte en este momento de alguna broma cósmica. Quién sabe…

J. José Jiménez.



JUDAS PRIEST – Nostradamus

JUDAS PRIEST - Nostradamus

Sony

Puntuación: 6,75/10

Review realizada por: Rafa Basa

Ya dije en mi “studio report” que me parecía un buen disco, pero después de varias escuchas y siendo justo y equilibrado conmigo mismo reconozco que está muy lejos de ser la gran obra maestra del nuevo siglo, o el doble álbum que pasará a la historia como uno de los mas grandes, y lo dice un gran seguidor de JUDAS PRIEST; ¡lo fui, lo soy y lo seré!

Es indudable que el esfuerzo compositivo, conceptual, de arreglos, instrumentaciones, orquestaciones, armonías, melodías, etc es titánico, extraordinario, y más para una banda como JUDAS PRIEST que nunca ha concebido su música así, salvo su tema “Lochness” de “Angel Of Retribution” donde en mi opinión nos señalaron en parte su nuevo camino. Me encantan la totalidad de las introducciones, por su feeling y melodías, donde especialmente Halford canta de forma soberbia y con un gusto especial y elegante, ya lo dije en el “studio report”.

Es el disco más oscuro de la banda, el más diverso, complicado y profundo, por ello necesita varias escuchas para hacer un juicio de valor sólido. Encontramos muchos sintetizadores, orquestaciones, arreglos, en detrimento de unas guitarras que en esta ocasión, salvo ramalazos, no poseen un protagonismo como siempre ha sido en JUDAS. Como ya he dicho, Rob es el gran protagonista del disco, cantando muy bien y haciendo un gran trabajo cuidado, muy cuidado y de gran nivel.

No vamos a discutir, o sí, si este es el disco que la banda debía haber publicado tras “Angel Of Retribution”, ya que cada cual tendrá sus preferencias y apetencias y la de JUDAS es clara: una ópera rock radicalmente distinta a cualquier álbum publicado hasta la fecha. Es claro que con este gancho han conseguido que la opinión pública les esté prestando una atención especial y que la curiosidad se haya disparado por escuchar a que suena este “Nostradamus”. El marketing a este nivel está funcionando claramente y yo me alegro.

Como ya dije, respeto al 100% que hayan elegido hacer esta ópera rock, como en su día hicieron THE WHO con “Tommy” o “Quadrophenia”, pero lo que si me parece extraño es que sea un doble conceptual tan “a medio tiempo” y tan cargado de temas lentos. Bien podrían haber hecho un disco conceptual más heavy, más poderoso y guitarrero, como por ejemplo hicieron QUEENSRYCHE con “Operation Mindcrime”, pero bueno, JUDAS lo han hecho así, y hay que respetarlo. Quizás tanta oscuridad, tantos medio tiempos, intros y temas lentos hagan que el doble CD se convierta en farragoso y un tanto soporífero, sobre todo el segundo disco.

Aparte de ese áurea de oscuridad y temas a medio tiempo, en mi opinión, lo que hace que este “Nostradamus” diste de ser la obra maestra que me encantaría que fuera es que no hay demasiadas canciones buenas de verdad, temas que enganchen, canciones soberbias como las decenas de ellas que la banda tiene en cada uno de sus discos. Creo que ahi radica el fallo de este doble álbum…Faltan canciones. Ya, ya se que “Prophecy”, “Revelations” , “Nostradamus”, “Death”, “Persecution”, “Pestilence and Plague” o la balada “Lost Love” son temas buenos, pero creo que tras una tan extraordinaria trayectoria como es la de PRIEST deberían haber hecho más canciones “de 10”. Cierto es que los estribillos de “Phophecy” y sobre todo “Nostradamus” son de los que se te quedan, de los pegadizos, pero siendo justo creo que no son suficientes para calificar este disco de prodigioso e histórico.

También se que el disco debe ser valorado como un conjunto, pero si los componentes del conjunto no son lo suficientemente convincentes, al final el conjunto no es tan brillante. En cuanto a la obra en sí, “Nostradamus” es un perfecto viaje musical que narra muy bien cada uno de los capítulos de este disco conceptual, eso es indudable, pero tras escuchar los dos Cds seguidos, al final quieres escuchar solo los temas que más enganchan, como los que ya he citado, eso es asi, y poniendo la balanza, son más los temas que pasan desapercibidos que los que te impregnan y convencen.

Quizás sea excesivamente exigente y “pijotero” a la hora de juzgar este disco. Lo fácil para mi y para contentar a casi todos los lectores sería “levantar la mano” y decir: “Aqui está la gran obra maestra. Nos han vuelto a sorprender, lo han conseguido. ¡Larga Vida a JUDAS PRIEST!”, pero no… Con estos grandes maestros hay que ser exigente, y en mi caso, como gran admirador del grupo, más aún.

Y que conste que no quiero comparar, ni comparo, este “Nostradamus” con otros discos del grupo porque es absurdo hacerlo.

Es curioso, pero en cuanto a los temas, sigo teniendo una opinión muy parecida a la que tuve en mi primera escucha en las oficinas de Sony…

Me encantan las introducciones donde la voz de Halford es la principal protagonista, acompañado por sintetizadores y acústicas en la mayoría de las ocasiones. Me quedo especialmente con “Awakening”, “The four Horsemen”, donde Halford canta arropado por voces femeninas angelicales, o “Shadows in the Flame”.

Uno de los mejores temas es “Nostradamus”, con ese estribillo magnético, melódico y pegadizo que todos conocemos.

Otra canción a resaltar es la que abre el disco, “Prophecy”, tras la triste introducción de sintetizador y piano “Dawn of Creation”. “Prophecy” posee un riff pesado y cierto halo de misterio. Su estribillo “I am Nostradamus” será cantado por todo el mundo en directo, es de los pegadizos de verdad, convirtiéndolo en uno de los cortes más directos junto a “Nostradamus”.

“Revelations” sigo opinando que posee cierto aire al tema de NIGHTWISH “Wishmaster” en su estructura del principio. Tiene una estupenda melodía y un buen dibujo de guitarras. Es de los pocos donde existe un espectacular solo de guitarras, a modo de duelo entre KK y Tipton.

“War” reproduce perfectamente su ambiente guerrero, desde su inicio con “tambores de guerra” y su vena misteriosa. Es un tema muy profundo.

“Death” es muy “BLACK SABBATH”. Sus guitarras parecen tocadas por el mismísimo Iommi. Sus campanas de muerte te meten directamente en su apocalíptica temática.

“Lost Love” es una balada muy triste, una gran canción con un Halford impresionante arropado por piano y sintetizadores por doquier.

“Persecution” es de los temas más potentes, con un rítmo rápido, veloz. Por fin hay protagonismo de guitarras y mucha garra.

“Exiled” es otro gran tema, lento, muy triste y melancólico, con otra gran melodía cantada por Halford.

Me llamó la atención los aires a lo PINK FLOYD de “New Beginnigs”, un medio tiempo optimista y positivo, tras tanta tristeza.

Otros cortes a resaltar son “Visions”, donde las guitarras aparecen felizmente casadas con el resto de instrumentaciones y arreglos y un estribillo que sin ser “del otro mundo” es de los que terminan por convencer, o “Future of Mankind” donde resalta la batería, el bajo y un riff de guitarra bastante sólido.

Otro de los cortes “más JUDAS” es “Pestilence and Plague”, uno de los más heavies, y con un curioso estribillo en italiano.

En resumen, respeto a los que piensen que este disco es lo mejor que podian haber sacado JUDAS PRIEST o lo califiquen como obra maestra, pero desde mi punto de vista, el doble CD es un buen disco, pero está falto de canciones más convincentes y redondas. Es mi modesta opinión.

Rafa Basa


JUDAS PRIEST – Nostradamus

JUDAS PRIEST - Nostradamus

Sony

Puntuación: 5/10

Review realizada por: Antonio Cerezuela

JUDAS PRIEST vuelven a la palestra después de tres años desde que editaran su primer disco con el mítico Rob Halford en 15 años, aunque no se si es correcto decir que JUDAS PRIEST ha vuelto, porque salvo la voz de Halford y algunos solos, no hay demasiadas cosas en este “Nostradamus” que nos traigan a la cabeza a los sacerdotes. Está claro que este disco puede tener muchas lecturas y que duda cabe que suscitará opiniones encontradas, pero para los que JUDAS son el estandarte del metal, “Nostradamus” les dejará muy fríos. Sin entrar (aún) en la calidad musical, no es este el disco más indicado para llamarse JUDAS PRIEST, la banda se aleja por completo de todo lo que habían hecho hasta ahora y la dinámica que fue casi siempre marca de la casa brilla por su ausencia, habiendo sido sustituida por abundantes teclados, interludios y baladas, que hace de “Nostradamus” un LP difícil de escuchar y largo, muy largo. A pesar de ser fan de JUDAS de toda la vida, y eso no significa idolatrar incondicionalmente todo lo que saquen, no voy a hacer la crítica de este disco bajo ese punto de vista, si no que lo analizaré como lo que es, o como lo que intenta ser, una ópera rock.

Es importante en todos los aspectos de la vida conocer las limitaciones de cada uno en el campo que sea, y creo que JUDAS no tienen demasiado claro ese concepto tal y como demuestran en esta nueva obra, siendo “Nostradamus” un disco pretencioso donde los haya y muy alejado del territorio en el que esta antaño gran banda brilla con luz propia, el Heavy Metal puro y duro. Las composiciones intentan ser épicas y pomposas, pero realmente no tienen fondo, hacer un disco conceptual no es solo llenarlo todo de teclados y de introducciones, también hay que hacer canciones, y considerando que este álbum incluye 23 cortes (entre introducciones y temas), el bagaje en este aspecto es bastante escaso. A menudo, los sacerdotes se pierden en una maraña de cambios que terminan apagando el tema en sí en la mayoría de los casos, sin dejar espacio para que la canción sea apreciada. Las numerosas y excesivas introducciones que intentan servir de nexo entre los temas son demasiado similares, siguiendo todas el mismo patrón, teclados o guitarras limpias acompañados por voz en plan solemne o melancólica de Halford; ni la inicial “Dawn Of Creation”, “The Four Horsemen” o “Calm Before The Storm” aportan nada al disco, quedando como pegotes que no hacen más que restar fuerza y continuidad al material. El caso de las baladas es muy parecido, guardan todas una similitud asombrosa y en la mayoría de los casos, los estribillos no son más que clichés muy manidos para crear temas que a priori pueden parecer resultones, pero que siguen careciendo de sustancia y profundidad. Solo “Sands Of Time” que tiene cierto aire setentero se salva de la criba, y más que nada porque enlaza muy bien con lo que sin duda es el mejor tema del disco, “Pestilence And Plague”. “Lost Love” es un ejemplo perfecto de estribillo recurrente para completar con efectividad tu balada, “Exiled” tiene un tono más épico y es algo más poderosa, pero tampoco consigue su objetivo, y “New Beginnings” falla también irremisiblemente en ofrecer algo nuevo. Lo único a destacar de esta faceta del álbum son las reminiscencias de temas como “Last Rose Of Summer” o “Here Comes The Tears” y de toda la época “Sin After Sin” en general.

Metiéndonos con los temas propiamente dichos, el disco gana enteros, pero haberlos enterrado entre tanto interludio y balada les ha hecho un flaco favor, quedando cosas realmente buenas en meras anécdotas. “Prophecy” empieza con fuerza, y tiene un riff interesante y un estribillo llamativo, pero como he dicho antes, la banda vuelve a pecar de previsible. “Revelations” apunta buenas maneras, pero la estrofa es demasiado pobre, y el estribillo tampoco aporta gran cosa, quedando el tema en solo un intento, aunque mejora después del solo. La épica de la batalla y el armageddon llega con “War”, canción que recrea con creces una atmósfera apocalíptica pero que se hace muy larga y pesada, además de tener un estribillo no demasiado inspirado. En esta misma onda está “Death”, pero de esta ya solo se puede decir que es tediosa, pesada, aburrida y larga. Los músicos hablan mucho de ir hacia adelante y hacer cosas nuevas, pero esto lo inventaron BLACK SABBATH hace casi cuatro décadas. Concluir el repaso a este aspecto de la obra con “Alone”, un medio tiempo bien estructurado y efectivo, y el único de ellos que de verdad tiene un estribillo. Seguimos con lo bueno del disco, en donde es imposible obviar “Pestilence And Plague”, una canción como tiene que ser, con el rollo del disco pero con poder, con seña de identidad y con un estribillo de verdad abrumador, todo acompañado por un solo marca de la casa.

“Conquest” también obtiene su propósito, la estrofa avanza de manera inexorable hasta un estribillo que de verdad da sensación de conquista, amén de tener un riff realmente impactante.

En “Persecution” también hay otro gran tema. Estamos ante lo más cercano a los PRIEST más metálicos que podamos encontrar en el disco, y el único momento de la obra en el que la esencia del sacerdote nos ilumina. El riff es poderoso y dinámico, la voz de Halford sin hacer grandes alardes consigue resultados sensacionales, y las guitarras están a la altura de sus mayores logros.

“Visions” es más extraña, el ritmo de la estrofa puede recordar a aquel “Blood Red Skies” pero con menos gracia, y el estribillo tampoco es nada del otro jueves.

Ya solo quedan dos temas, el que da título a la obra, y el más extenso del disco, “Future Of Mankind”. La intro del primero es de verdad lamentable, y aunque tiene un riff efectivo, viniendo de JUDAS es segunda fila, además de que el estribillo parece una broma. Por último “Future Of Mankind”, un notable esfuerzo que aporta un aceptable cierre al álbum, las guitarras son interesantes y por primera vez los cambios están bien estructurados y con coherencia.

En lo que a la banda se refiere, estamos ante un grupo sólido, experimentado y compuesto por profesionales altamente cualificados, ni que decir tiene, y eso es lo mejor que tiene el disco; la base rítmica de Ian Hill y Scott Travis es sólida y compacta, las guitarras de KK Downing y Glen Tipton están compenetradas al 100% y dejan patente su maestría a lo largo de todo el álbum, sobre todo en los solos de “Prophecy”, “Pestilence And Plague”, “Persecution” y más notoriamente en “Revelations”, y Halford canta dentro de sus posibilidades haciendo un trabajo realmente soberbio.

La producción también está muy trabajada, se nota que en ese aspecto han tenido mucho cuidado y que se han tomado su tiempo, lo que parece que no han hecho con las composiciones y los arreglos; de hecho Halford declaró recientemente en una entrevista publicada por esta web que no habían revisado demasiado los temas una vez que estaban compuestos, y desgraciadamente tengo que darle la razón. Hay demasiadas melodías vocales pegadas a las guitarras, las voces en algunas intros dan la sensación de estar metidas con calzador, las guitarras han perdido gran parte de su protagonismo y la falta de imaginación se hace patente a lo largo de la mayor parte de la obra.

En resumen, un disco que con menos temas hubiera ganado mucho, y que con algo más de trabajo compositivo a lo mejor habrían podido mostrar lo que realmente querían algo que solo se atisba en “Pestilente And Plague”. “Nostradamus” es un álbum con el que creo que no han conseguido su propósito en absoluto, primero porque no van a llegar a los fans que buscan Heavy Metal, y segundo porque como obra conceptual y épica deja bastante que desear.

Lamento decirlo, pero esto es un clavo más en el ataúd.

Antonio Cerezuela


Track list:

  1. Dawn of Creation
    PROPHECY

  2. Awakening
    REVELATIONS

  3. The Four Horsemen
    WAR

  4. Sands of Time
    PESTILENCE AND PLAGUE

  5. DEATH
  6. Peace
    CONQUEST

  7. LOST LOVE
  8. PERSECUTION
  9. Solitude
    EXILED

  10. ALONE
  11. Shadows In the Flame
    VISIONS

  12. Hope
    NEW BEGINNINGS

  13. Calm Before The Storm
    NOSTRADAMUS

  14. FUTURE OF MANKIND