Inicio Festivales Crónica Festival KOBETASONIK – Viernes 20 – Crónicas y fotos – JUDAS PRIEST –...

KOBETASONIK – Viernes 20 – Crónicas y fotos – JUDAS PRIEST – SLAYER

0
LIVE VUVUZELA.ES
Century Media - PAIN OF SALVATION
LIVE VUVUZELA.ES
Century Media - PAIN OF SALVATION





Documento sin título

Kobeta Sonik

Viernes 30 de Junio – Segunda Parte

JUDAS PRIEST

Y por fin, después de un día de calor insoportable y muy buenos conciertos, HELLOWEEN se despedían de la muchedumbre que aplaudía tanto a ellos como a los chicos de GAMMA RAY, que les habían acompañado en los dos últimos temas, y llegaba la hora de que la fuerza del primer cabeza de cartel de Kobetasonik 08′ cayese sobre todos nosotros, una leyenda viva como son JUDAS PRIEST a quienes todavía no había podido ver y a quienes acudí con algunas reservas y con un poco de “miedo”, sobre todo tras tragarme incontables vídeos actuales y de todas sus épocas y ver a un Rob Halford que me defraudaba en la mayoría ellos, temor acrecentado tras leer alguna crónica de conciertos de esta misma gira así como vídeos, en los que tengo que reconocer que Rob no me gustó nada a nivel vocal y noté muy afectado por el paso de los años, no tanto así como al resto del grupo.

Judas Priest - Foto: Rafa Basa
Judas Priest - Foto: Rafa Basa

Pues bien, creo que afortunadamente “Halford tuvo su noche” y tras unos cuantos shows que se llevaban de la gira por fin “se encontró a sí mismo”, ambas afirmaciones entrecomilladas porque como es lógico, esto no quiere decir ni mucho menos que fuera el Rob de hace 20 ni 30 años, para nada, sino un Halford que, en el año 2008, cantó mucho mejor de lo que personalmente me esperaba y quien, sin alardes y con una banda muy en su línea, hicieron del de JUDAS PRIEST un concierto sensacional que dejó muy buen sabor de boca en términos generales, no sin algunas salvedades que detallaré más adelante.

Judas Priest - Foto: Rafa Basa
Judas Priest - Foto: Rafa Basa

Como buenos ingleses salieron puntuales a más no poder, y a las 00.15, como estaba previsto, comenzaba a sonar la intro de “Nostradamus”, “Dawn Of Creation”, seguida de “Prophecy”, el tema que le sigue también en su nuevo trabajo de estudio. Antes habían salido muy sobriamente K.K Downing, Glenn Tipton, Ian Hill y Scott Travis, y para cuando tocaban las primeras voces de Halford este hacía una de sus apariciones tan de su gusto, entrando con su parte vocal enfundado en un traje completamente plateado que junto con sus movimientos lentos y casi hasta programados me recordaron a un robot. Este fue su inicio, con un sonido alucinante, bastante alto, compensado y rockero a más no poder, donde daba gusto sobre todo escuchar las guitarras, impresionantes las dos como en los mejores tiempo. Por otro lado, y como era de esperar, la gente estuvo sensiblemente expectante en este comienzo con intro + corte de “Nostradamus” al igual que después con “Death”, también de su nuevo disco, aunque a mí personalmente me gustó mucho tomar un primer contacto en directo con estos nuevos temas y ya de paso con algunos otros clásicos menos comunes (al igual que Rafa soy enemigo a muerte de los setlists encorsetados y del A, B o C).

Judas Priest - Foto: Rafa Basa
Judas Priest - Foto: Rafa Basa

Hay que hablar también del montaje, que me pareció de lujo y muy cambiante, hasta el punto de que según en qué tramo del show nos encontrásemos bien parecía que estuviéramos en shows diferentes, pues tanto la iluminación como el telón cambiaban instantáneamente adecuándose al tema que tocase, llegando a contabilizar hasta cinco telones diferentes. Al principio usaron el montaje que supongo llevarán en la gira de “Nostradamus” y la verdad es que me gustó mucho, con un telón con el nuevo logo y el rostro de Nostradamus con los ojos brillantes (tenía un ojo vago, por cierto, puesto que uno brillaba más que el otro, jeje) con una iluminación sencilla, muy bonita y que ambientaga genialmente bien.

Judas Priest - Foto: Rafa Basa
Judas Priest - Foto: Rafa Basa

Al principio la gente lo cierto es que estaba algo fría, pero fue en el “Metal Gods” cuando ya la cosa fue mejorando en ese aspecto y se animó más la cosa, aunque es justo reconocer que el público en ningún momento me pareción que se volviera loco ni nada parecido como por ejemplo en un concierto de MAIDEN, por poner un ejemplo.

Judas Priest - Foto: Rafa Basa
Judas Priest - Foto: Rafa Basa

Bien Halford, quien hay que decir que no hizo alarde alguno pero que supo modular la voz a las mil maravillas y no desmereció para nada la mayoría de los temas, con salvedades, puesto que aunque llegó sin problemas en el resto de temas, en general menos exigentes, sí que es cierto que como todo el mundo comentaba destrozó vocalmente el “Painkiller” y deslució un poco “Hell Patrol”.

Judas Priest - Foto: Rafa Basa
Judas Priest - Foto: Rafa Basa

Tras el agudo/ gutural final de Halford el siguiente corte en caer fue el “Eat Me Alive”, tras el cual hubo un pequeño parón donde Halford ondeó la roja bandera con el símbolo de JUDAS en todo lo alto del escenario para dar paso al que a mí fue el tema que más me gustó del show, un “Between Tha Hammer And The Anvil” perfecto sin paliativos que además encantó a los muchísimos acérrimos de “Painkiller”.

Judas Priest - Foto: Rafa Basa
Judas Priest - Foto: Rafa Basa

Una “Devil’s Child” muy chillona y desgarradora fue el primero de los muchos guiños que lógicamente hicieron a “Defenders Of The Faith”, que no me gustó demasiado por ser bastante más heavy y en definitiva diferente a la original, perdiéndose ese “algo” que tenía en aquel mítico discazo del 82′.

Judas Priest - Foto: Rafa Basa
Judas Priest - Foto: Rafa Basa

Sobre el resto de la banda, destacar a un Ian Hill que como es costumbre permaneció un poco más en un segundo plano aunque para nada escondido y a un Travis que me sigue pareciendo una máquina toque lo que toque, aparte de un Glenn Tipton un poco menos activo que Downing, que se mostró creo que algo más participativo y provocativo con el público.

Judas Priest - Foto: Rafa Basa
Judas Priest - Foto: Rafa Basa

Luego vendría el momento posiblemente más aclamado de la noche, primero con una correcta “Breaking The Law” y después con una “Hell Patrol” que me gustó mucho oír en directo y que me convenció en sus estrofas, pero que perdió mucho sin el agudo del estribillo, que lo omitió imagino que por incapacidad. Por cierto, que por entonces el escenario ya lo presidía un telón clásico del grupo, en el que aparecía su símbolo y poco más, que me encantó precisamente por su simpleza.

Judas Priest - Foto: Rafa Basa
Judas Priest - Foto: Rafa Basa

“Death” fue el siguiente en caer, segundo tema también de “Nostradamus” (sin contar la intro) y ahora sí que cortó bastante el ritmo de su actuación, puesto que las anteriores al ser el inicio animaron algo más. Turno después para el contraste una sorpresa como “Dissident Aggressor”, del “Sin After Sin” en la que aunque sin agudo inicial Halford se defendió bastante bien, y después de una balada acústica preciosa como el “Angel” de “Angel Of Retribution” con telón de ese disco incluido (genial que se acordasen de su anterior disco, muy importante para que esos temas no caigan en el olvido).

Judas Priest - Foto: Rafa Basa
Judas Priest - Foto: Rafa Basa

La parte final de su show antes de los bises fue genial, primero con la clásica combinación de “The Hellion” y “Electric Eye”, con el telón del ojo presidiendo el tema y seguidos de otro tema que me gustó muchísimo oír, el “Rock Hard Ride Free” del “Defenders Of The Faith” con unos coros impecables del grupo en su rockero estribillo.

Judas Priest - Foto: Rafa Basa
Judas Priest - Foto: Rafa Basa

“Sinner”, ya con un telón todavía más clásico del grupo copando el escenario, simplemente con el logo clásico de JUDAS relleno con la bandera del Reino Unido, iba agotando el tiempo, cuando llegó un “Painkiller” pues eso, poco menos que catastrófico imposible de cantar hoy para un Rob Halford que creo debería haber sacrificado esa “vaca sagrada” para el directo hace unos cuantos años, y el grupo se despedía para salir poco después y cargar con los bises, que se compusieron de “Hell Bent For Leather” (con Halford sentado tranquilamente en la moto), muy bien recibida, “The Green Manalishi”, otro de los temas que me encantó escuchar en directo y más al final, y cómo no la clásica “You’ve Got Another Thing Coming” para despedirse después de unos minutos en los que el público estuvo (o estuvimos, mejor dicho) aclamando a los británicos, que se convirtió en una fiesta de poses ya tradicionales en un mano a mano entre esos monstruos de la guitarra que son Glenn Tipton y K.K Downing.

Judas Priest - Foto: Rafa Basa
Judas Priest - Foto: Rafa Basa

Al final buen sabor de boca generalizado, en un buen concierto al más puro estilo JUDAS PRIEST, nada ensombrecido por una noche para mí muy correcta según lo visto en otras de Rob Halford, que no defraudó a casi nadie y dejó bien claro que, sobre todo si Rob se cuida un poco y adapta un poco el set, aun nos quedan unos cuantos años para disfrutar de una de las bandas más grandes que jamás ha dado el heavy metal, como así lo demostraron la noche del Viernes en el monte Kobetamendi.

Setlist JUDAS PRIEST:

  • Dawn of Creation (intro)
  • Prophecy
  • Metal Gods
  • Eat Me Alive
  • Between the Hammer and the Anvil
  • Devil’s Child
  • Breaking the Law
  • Hell Patrol
  • Death
  • Dissident Aggressor
  • Angel
  • The Hellion / Electric Eye
  • Rock Hard, Ride Free
  • Sinner
  • Painkiller
    ——————————
  • Hell Bent for Leather
  • The Green Manalishi (With the Two-Pronged Crown)
  • You’ve Got Another Thing Coming

Jorge del Amo Mazarío

Fotos: Rafa Basa

JUDAS PRIEST

Cuantos años esperando, cuantos intentos frustrados, cuando planes que salían mal a última hora y que evitaban que me encontrara con los sacerdotes de Judas…finalmente iba a poder asistir a un concierto de JUDAS PRIEST, y la expectación por verlos con el ‘God of metal’, Rob Halford, al frente, era enorme, y eso que soy de los que opinan que a día de hoy Tim Owens se lo come con patatas y sin ellas.

Judas Priest - Foto: Rafa Basa
Judas Priest - Foto: Rafa Basa

Un oscuro tapiz con el rostro del profeta (según algunos) Nostradamus que sirve de portada para el último de la banda cubría todo el fondo del escenario, una ambientación un tanto siniestra para una banda como JUDAS PRIEST, así como la puesta en escena por parte de Rob, que apareció encapuchado en plata mientras sonaba la intro ‘Dawn of creation’ y ‘Prophecy’, ambos de su último disco, y a mi parecer, no está mal del todo el tema, aunque no sea lo más típico que se espera de los británicos.

Judas Priest - Foto: Rafa Basa
Judas Priest - Foto: Rafa Basa

‘Metal gods’ y ‘Eat me alive’ nos devolvieron a los Judas más clásicos, aunque el segundo no es que sea uno de sus mejores o más conocidos temas, todo lo contrario que ‘Between the hammer and the anvil’, que sin ser un cañonazo, si que la conocemos todos y fue coreaba con entusiasmo, tanto que donde me encontraba había que botar más que un canguro para poder ver a la banda entre salto y salto, si es que no querías verlos solo a través de las pantallas situadas a los laterales del escenario, claro está.

Judas Priest - Foto: Rafa Basa
Judas Priest - Foto: Rafa Basa

Es un gustazo ver como esos dos inmensos guitarras que son Glenn Tipton y K.K. Downing siguen en plena forma pese al paso de los años, inseparables contra viento y marea, y perfectamente secundados por un Ian Hill al bajo, y aunque ya no estén para muchos trotes, siguen cumpliendo con creces las expectativas. Que decir de Scott Travis, un metrónomo con baquetas, da gusto verle tocar, aunque sea entre salto y salto, aunque hay que decir que el volumen de su instrumento estaba demasiado bajo a mi parecer, en especial el de los bombos, apenas se oían en algunos momentos.

Judas Priest - Foto: Rafa Basa
Judas Priest - Foto: Rafa Basa

‘Devil’s child’ me dejo un tanto impasible, todo lo contrario que ‘Breaking the law’ y ‘Hell patrol’, con quienes se metieron al público en el bolsillo, y eso que los años pesan (a ‘Hell patrol’ le faltaron algunos agudos, para que negarlo), pero personalmente me esperaba a un Halford muchísimo más cascado, por lo que fui gratamente sorprendido.

Judas Priest - Foto: Rafa Basa
Judas Priest - Foto: Rafa Basa

‘Death’, de su nuevo disco, fue lo siguiente en sonar, con un Halford entronado y bastón en mano, y no puedo evitar la comparativa, me recordaba inevitablemente al maestro Yoda por sus movimientos lentos y pesarosos. Bromas aparte, este corte me resultó tedioso, aburrido a más no poder, largo en exceso, para nada lo que se espera de una banda como JUDAS PRIEST, al menos no en directo. No he tenido aún la oportunidad de escuchar su nuevo álbum, pero espero que sea mejor que lo visto.

Judas Priest - Foto: Rafa Basa
Judas Priest - Foto: Rafa Basa

‘Dissident agressor’ fue desde luego un tema que para nada me esperaba en directo, lo mismo que la balada ‘Angel’, aunque esta al menos la clavaron y me gusto mucho, será que me pillan en un momento delicado… ‘The Hellion/Electric eye’ es, no lo neguemos, la forma en la que todos deseábamos empezara el concierto, pero hubo que esperar hasta casi el final para disfrutar de uno de sus mejores temas, así como ‘Sinner’ y ‘Painkiller’, ya que la anterior ‘Rock hard, ride free’ no es uno de sus cortes más contundentes. Mención especial merece este ‘Painkiller’, tras el cual se retiraron, ya que miedo me daba escucharlo, y aunque tuve que ver a Halford doblado hasta casi tocar el suelo con la perilla, he de admitir que lo salvó mucho mejor de lo que esperaba, ya sea con reverberación o sin ella.

Judas Priest - Foto: Rafa Basa
Judas Priest - Foto: Rafa Basa

También hay que decir que hay gente que no entiende por que siguen ejecutándolo concierto tras concierto, cuando todos sabemos de las limitaciones actuales del bueno de Rob, hay quienes consideran que podría emplear esas fuerzas en temas más sencillos pero igual de buenos, o si quiere lucirse, que lo haga con otros como ‘Ram it down’, pero bueno, eso son opiniones de cada uno.

Judas Priest - Foto: Rafa Basa
Judas Priest - Foto: Rafa Basa

Tras un breve inciso volvieron de nuevo a las tablas para regalarnos tres temas más, en concreto ‘Hell bent for leather’, ‘The green manalishi (with the two-prongued crown)’ y ‘You’ve got another thing coming’, que si bien no fue una mala manera de cerrar la noche, si considero que pudieron haber elegido muchos otros temas, sensación que me dejó en si todo el setlist, el cual no me satisfizo demasiado, echando en falta temas como ‘Love bites’, ‘A touch ef evil’, ‘Metal meltdown’, ‘Freewheel burning’, ‘Jawbreaker’, ‘Turbo lover’, ‘All guns blazing’, ‘Screaming for vengeance’…etc etc, pero con una discografía tan extensa supongo que todo es cuestión de gustos…

Judas Priest - Foto: Rafa Basa
Judas Priest - Foto: Rafa Basa

Buen concierto en resumen, aunque ya sea por la ilusión que servidor tenía o por lo que fuera, esperaba algo más, pero repito, estuvieron a la altura e incluso por encima de mis expectativas, sobre todo Rob Halford.

Angel Ruiz

Fotos: Rafa Basa


SLAYER

Menudas horas para disfrutar de uno de los directos más contundentes del planeta, y menudo momento tras todo el día ‘metaleando’ sin parar, creo poder decir que a esas alturas al que no le doliera la espalda y las piernas y viera camas flotando por todas partes, miente como un bellaco. No se de quien habrá partido la idea de poner a una banda más después de cada cabeza de cartel, pero desde aquí quiero decir que me parece una idea de lo más equivocada, puesto que SLAYER no es uan banda de la que se puede disfrutar después de horas y horas de pie y tras un concierto de JUDAS PRIEST, lo mismo que sucedería al día siguiente con KISS y SAXON.

Slayer - Foto: Rafa Basa
Slayer - Foto: Rafa Basa

Con puntualidad saltaron al escenario Tom Araya y los suyos, sabedores de que poseen uno de los directos más brutales del mundo como ya he dicho, y es que esta gente aunque toquen a medio gas, reparten más estopa que 5 bandas juntas, el simple hecho de ver a Kerry King con sus espectaculares BC Rich en ristre es aliciente suficiente para sacar fuerzas de flaqueza y aprestarnos para la batalla., sin olvidarnos de esa locomotora humana que es Dave Lombardo.

Slayer - Foto: Rafa Basa
Slayer - Foto: Rafa Basa

‘South of heaven’, ‘War enssamble’, ‘Jihad’…adrenalina, fuerza en estado puro, pero nuestro cuerpos no podían más, y tan evidente debía de ser que Tom bromeaba llamándonos zombis dado que nos movíamos ya menos que los ojos de Espinete, que ya es decir.

Slayer - Foto: Rafa Basa
Slayer - Foto: Rafa Basa

‘Bloodline’ sonó brutal, al igual que ‘Death skin mask’ o ‘Hell awaits’, aunque no fueron pocos los que se desnucaron con ‘Postmorten’, tema preferido de muchos de sus fans, aunque personalmente acabe por derrochar las últimas fuerzas que me quedaban con ‘Raining blood’, y es que esas guitarras de su inicio invitaban a la violencia y a cabecear como posesos sin pensar en las consecuencias.

Slayer - Foto: Rafa Basa
Slayer - Foto: Rafa Basa

Araya llegó a bromear a costa de nuestro cansancio, y es que decía que iba a hacernos una foto porque sino nadie se creería que tras 65 minutos nos pudiésemos encontrar tan destrozados, pero aún y así el respetable saco fuerzas de flaqueza para derrotarnos finalmente con ‘Mandatory suicide’ y como no podía ser de otro modo, ‘Angel of death’, donde se echa de menos el agudo alarido inicial de antaño.

Slayer - Foto: Rafa Basa
Slayer - Foto: Rafa Basa

Brutales, así de sencillo, una maquina de demolición perfectamente engrasada por el paso de los años, que Satán, Dios o quien sea nos los guarde muchos años, que cada vez quedan menos bandas con directos tan potentes.

Angel Ruiz

Fotos: Rafa Basa