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ANDRÉ MATOS desde Brasil

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VHALDEMAR - Straight To Hell
Century Media - SPIRIT ADRIFT - Enlightened In Eternity
AYRA - Silent Veil
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Andre Matos

Siempre es un placer hablar con un caballero como André Matos, ex ANGRA, ex SHAMAN y ahora “en solitario” (lo entrecomillo porque en la entrevista comprobamos que no es realmente así). En estos días se edita el que es el primer trabajo de ANDRE MATOS como banda, y es muy interesante para todos el reencontrarnos con el estilo que hizo famosos a los primeros ANGRA, pero además aderezado con muchos otros detalles que harán del disco del agrado de todos los amantes del buen heavy/power melódico y elegante que siempre ha caracterizado la música del vocalista desde los tiempos de VIPER. En perfecto castellano y mostrándose increíblemente agradable y educado, como es habitual en él, André nos atendió telefónicamente desde su Brasil natal para hablar del disco y de las novedades en su carrera pero también para recordar a pinceladas algunos extractos interesantes de su pasado. Aquí tenéis la interesante charla:

– Hola André, vamos a centrar bastante la entrevista en este primer disco en solitario como ANDRE MATOS, pero antes te quiero preguntar por un detalle que me ha llamado bastante la atención. El caso es que en su momento ANGRA se partió en dos bandas, y ahora ha vuelto a ocurrir lo mismo con SHAMAN, y os vais por un lado de nuevo los hermanos Mariutti y tú, en lo que podemos decir que es tu proyecto en solitario pero a su vez suena más a los primeros ANGRA de lo que lo hacía SHAMAN. Explícanos un poco tu visión sobre este “lío”.

André.- Bueno, SHAMAN se ha separado con la formación que teníamos en el año 2006 y lo cierto es que nosotros no sabíamos muy bien lo que íbamos a hacer entonces porque no teníamos una idea concreta cuando nos separamos. Lo que sí teníamos claro eran dos cosas en nuestra cabeza: lo primero era que no íbamos a volver con SHAMAN ya se había agotado completamente la relación dentro del grupo y no tenía sentido seguir haciendo algo simplemente por tener la obligación de hacerlo. Desde el punto de vista comercial teníamos todavía algunos objetivos que cumplir, pero cuando algo no anda bien es mejor parar y pensar fríamente qué estás haciendo. Es que quedarse con algo de una manera forzada a la larga es negativo para todos porque es algo que afecta mucho a la creatividad y al buen hacer dentro del grupo porque esto es música y no una fábrica. En la música tienes que tener una involucración en el proyecto que estés haciendo y con SHAMAN llegamos a un punto que no podíamos volver atrás. A la vez, nos parecía imposible el volver a hacer un nuevo grupo, con un nuevo nombre y demás, pues es algo que la gente no iba a entender muy bien porqué lo estábamos haciendo otra vez y costaría mucho tiempo y esfuerzo que se asimilara este nuevo cambio de nombre, de músicos… Por otro lado, muchas veces me habían preguntado a lo largo de mi carrera si no me interesaría hacer una banda o proyecto en solitario con mi nombre y demás, pero siempre había pensado que no era el momento adecuado o la época para hacerlo, no me sentía capacitado o confiado al 100% para hacerlo, aunque después de la separación de SHAMAN la idea me vino sola a la cabeza de una manera muy fuerte.

Finalmente tomé la decisión de que ya era hora de poner mi nombre a un disco y asumir los riesgos y compromisos que esto conlleva. Ha sido una decisión importante en mi carrera y por eso, de alguna manera el título del disco, “Time to be free” quiera decir eso, porque es el momento de liberarse de las ataduras del pasad, aunque por otro lado, también utilizar todas las influencias de las cosas que hemos ido haciendo en el pasado para construir un futuro más sólido, claro. Así que bueno, digamos que esto resume un poco la actitud y la decisión de cara a la salida del disco.

Andre Matos

– Enlazando un poco con esto último que me comentas, me ha resultado muy interesante constatar que el disco de alguna manera significa un retorno del power metal clásico, melódico y elegante que os hizo famosos a los primeros ANGRA. Supongo que sería un poco tu intención al salir y liberarte de SHAMAN, y con “Time to be free” vuelves en parte a lo que comenzó siendo ANGRA, y que muchos fans de entonces echamos de menos tanto en la segunda etapa de la banda como en los propios SHAMAN… Y todo ello sin dejar de aportar cosas nuevas, que creo que es importante.

André.- Verdad, y eso es muy importante de resaltar. Entonces, bueno, este disco sí está más cercano al estilo que comentas pero no hay la intención de de copiar algo que ya pasó, porque es algo que abomino. Hay muchos grupos hoy en día que simplemente se dedican a imitar ciertas formas musicales sólo porque son exitosas, y esto no le aporta nada de originalidad a la música. Yo en toda mi carrera siempre he buscado hacer cosas originales y auténticas pero, por otro lado, no puedo negar que el uso y experiencia de elementos pasados está presente en este disco y estoy de acuerdo en que se parece más al estilo power metal que marcó ANGRA en su época, de lo cuál hice también una parte, claro. Es que yo empecé mi carrera cantando este tipo de música con VIPER, después con ANGRA tuvimos mucho éxito en esos primeros años, y más tarde ya con SHAMAN hicimos algo diferente casi a modo de reacción o una experiencia distinta a lo que habíamos hecho antes. Todo esto me ha enriquecido mucho desde el punto de vista musical y hoy con este disco puedo decir que por fin he sido capaz de mezclar un poco de todas mis experiencias previas, aunque insisto que sin intención de imitar o copiar nada.

– Sí, porque hay recuerdo al pasado pero muchas novedades también en “Time to be free”…

André.- Para mí era muy importante hacerlo original y desde un punto de vista actual, y para eso he contado con dos productores muy importantes como son Sascha Paeth y Roy Z, que han sabido darle una personalidad más moderna al disco. Y es que creo que ésto es lo que constituye la diferencia principal entre el trabajo actual y los otros que he podido hacer en el pasado.

También pienso que mi manera de componer, de escribir los temas y de hacer las letras ha ido variando a lo largo del tiempo, y yo a día de hoy me considero un músico más experimentado y mejor que hace años. Por eso digo que todas estas características forman un cuadro que nos da una visión de lo que es mi música actualmente, que naturalmente tiene mucho de los elementos del pasado pero mirando hacia el futuro.

– Otro detalle que me ha llamado la atención es que el disco aparece firmado como ANDRE MATOS pero de todas formas no me da la impresión de que esto sea un proyecto en solitario tuyo sino que más bien está enfocado como una banda, porque te has juntado con viejos y/o habituales conocidos, además de con dos productores con los que tienes mucha relación, especialmente con Sascha con quien hiciste VIRGO. Pero bueno, imagino que los temas son tuyos y por eso le has puesto tu nombre a la banda.

André.- Sí, supongo que sí pero vamos, a mí no me gusta la definición de proyecto y es cierto que en todo momento se ha enfocado como una banda porque un proyecto no está hecho para durar sino que es algo paralelo con respecto a lo que un artista hace habitualmente y es obvio que éste no es el caso. Por eso, yo lo considero como una banda con mi nombre, como por ejemplo lo que hizo Ozzy en su momento, que siempre tuvo a su lado a músicos muy destacados que tenían totalmente su espacio para mostrarse también y hacían un trabajo de equipo. Entonces, para mí esto es algo parecido y es que es un detalle que me parece muy importante porque no me gusta nada el rol de dictador en un grupo que llega con todo listo y lo impone al resto. No, para mí es muy importante la comunicación, la interacción y la cooperación de los otros músicos que forman parte de la banda porque esto enriquece el trabajo y lo hace más interesante.

De todas formas, el trabajar bajo mi nombre me permite por ejemplo colaborar en la banda con otros músicos que no estén necesariamente conmigo, o utilizar composiciones de otros compositores fuera del grupo, ¿porqué no?, y tengo total libertad para trabajar con otros artistas. Es muy interesante porque el trabajo no es muy diferente con respecto a lo que hacíamos antes en ANGRA o SHAMAN pero de una u otra forma te da mucha más libertad de acción y creo que es la combinación perfecta.

Andre Matos

– Hablando ya más en concreto de la música, de las canciones que encontramos en “Time to be free”, es curioso que quizás los 5 o 6 primeros temas del álbum son los que van más en esta onda que decíamos antes de los primeros tiempos de ANGRA: heavy/power elegante, melódico o como prefiramos denominarlo, y luego ya en la segunda parte aparecen las diferenciaciones con ciertas orquestaciones, algunas pinceladas instrumentales… y en esa “cara B” encontramos algunos temas más variados como pueden ser “A new moonlight”, “Face the end” en una onda más suave…

André.- Sí, eso es cierto…

– No sé, me da la impresión que en los primeros temas has querido un poco mostrar tu faceta más heavy clásico, como carta de presentación diciendo “aquí estoy yo” de alguna manera, y ya una vez que el oído se adapta a escuchar un sonido más power, a partir de ahí vuelves a ofrecer otro tipo de cosas. ¿Que opinas de esta idea?

André.- Tienes razón porque el disco es muy variado y transita en conjunto por varios estilos a lo largo de la escucha pero luego creo que siempre cuando uno piensa en el que va a ser el track list, el orden que van a tener los temas y demás, en principio piensa en poner las cosas más agresivas o más enérgicas al comienzo para llamar la atención del oyente. Es que actualmente el mundo de la música está tan diversificado y va tan rápido que tienes que ganarte al oyente desde el principio y es bueno poner mucha energía al inicio para que la gente se quede un poco parada ahí y comience a escuchar el disco prestando atención. Y ya después, poco a poco a lo largo de la escucha se puede ir aflojando un poco la fuerza, profundizando más en las atmósferas, en los toques más progresivos quizás y en las cosas más experimentales. De todas formas, en este caso los temas más enérgicos también vuelven al final del disco pero ya más mezclados con la parte progresiva… Es que en el conjunto de la escucha vas a encontrar muchos estilos que se sobreponen paso a paso y todo está muy pensado para que haya una línea sonora principal que sigue todo el disco y te lleva del principio al fin para escuchar el disco de una vez si se desea.

Al final es como un libro que cuenta una historia general pero cada capítulo tiene su historia particular y su sentido ya por sí sólo, pero vamos, hay un concepto por detrás de ello así a modo de cine o teatro.

– Por cierto, André, ¿todos los temas son nuevos o hay algunos que los tuvieras desde hace tiempo? Te lo pregunto sobre todo porque especialmente alguno de los primeros temas como “Remember why” o “Letting go” son canciones que en un momento dado podrían encajar perfectamente en “Angel’s cry” o “Holy land”.

André.- Bueno, esos dos temas en concreto son totalmente nuevos pero la influencia del pasado que te decía antes está totalmente presente en ellos y estoy de acuerdo en que suenan bastante en la onda de los discos que has citado. Aparte, no quiero decir que hay canciones que son resquicios o descartes del pasado o algo así porque no es cierto, pero sí hay partes que han sido aprovechadas de ideas que tenía guardadas. De todas formas, la mayor parte del disco fue compuesta recientemente. Por eso yo digo que es una manera de reeditar el pasado pero con la cabeza de hoy en día y esto es importante para el disco.

– Seguimos hablando de canciones y ahora te quiero preguntar por “How long (unleashed away)”, que es un tema quizás más enraizado en el heavy metal clásico, menos power… Te voy a ir preguntando por varias canciones y si no te importa comenzamos por ésta.

André.- Ésta en concreto es muy especial porque fue una colaboración con Roy Z, y además coincide que es el último tema que se escribió para el disco. La historia es que ya teníamos todo listo para comenzar la preproducción del disco y vino Roy y me comentó que para él faltaba algo. Me sugirió hacer algo más directo, más rotundo y en la onda del heavy metal tradicional británico de los 80 y así comenzó un poco la creación de “How long”. Ya en el estudio los guitarristas comenzaron a tocar un riff, Roy se puso a tocar con ellos los acordes de la guitarra, mientras que yo empecé a cantar algo encima de eso, y así surgió todo en un día. Es curioso porque muchas veces estos temas que surgen de repente e improvisados son los mejores (risas), porque son muy frescos, con mucha vida y para mí personalmente es uno de mis favoritos porque ha significado la primera colaboración con Roy y es que él acertó totalmente con la idea de que faltaba un tema de estas características en el disco.

– Dos temas más relajados, que son de los que más me han gustado por aquello de que son un tanto diferentes, son “Face the end”, un medio tiempo así un poco más tranquilo, y la propia “Time to be free” que da título al disco y creo que también tiene una magia especial. Háblame de estas dos, por favor.

André.- Bueno, “Face the end” tiene una curiosidad y es que es una colaboración entre Alberto Rionda de AVALANCH y yo. Compartimos una larga gira juntos en su momento, nos hicimos muy amigos y nada, me comentó antes de la grabación del disco que tenía una idea muy buena para un tema que quedaría bien con mi voz y que me lo iba a mandar a ver qué me parecía. Me dijo que podía ser libre de cambiarlo lo que quisiera así que cogí la base y lo intenté adaptar un poco a mi voz y a lo que era la banda, y ya entonces empezamos a trabajar de verdad en esa canción. Hicimos juntos los arreglos y la letra también, que partió de una idea de Alberto sobre todo para el título, y empezar a partir de ahí. A mí me gusta mucho siempre el trabajar sobre una idea que alguien ha tenido porque me parece una forma muy rica de escribir canciones. Se ha hecho en la distancia pero al final ha sido como si estuviéramos cara a cara y los dos quedamos muy satisfechos con el resultado. Creo que es un tema muy impactante y sensible, de los más interesantes del disco para mí.

“Time to be free” es bastante completo porque contiene todos los estilos musicales del trabajo al mismo tiempo, y tiene una atmósfera muy profunda. Por todo esto también ha sido escogido para ser el título del disco porque creo que es una de las canciones más significativas.

– Para terminar esta parte de la entrevista sobre las canciones del disco te quiero preguntar por los dos últimos temas: “A new moonlight” y “Endevour”, que son de las que más me ha gustado y dos también de las más diferentes según te comentaba al principio. “A new moonlight” es un tema impresionante, muy grandilocuente y majestuoso y con unas orquestaciones preciosas, mientras que “Endevour” me ha resultado muy elegante para cerrar. Coméntame estos dos cortes, por favor.

André.- Gracias por tus comentarios, lo primero. “A new moonlight” es una reedición de un tema mío de los tiempos de VIPER, que de hecho fue el primer tema que yo compuse, con lo que para mí era algo muy simbólico al ser éste también mi primer disco en solitario, y por eso quería tener de alguna manera mi primera canción presente. De todos modos, también representaba un cierto problema porque no podía hacerla de la misma manera en la que se compuso originalmente porque esto fue hace 20 años ya que hoy soy un músico completamente diferente y tengo una forma de pensar y componer totalmente distinta. Esto supuso una labor de estudio muy grande entre Roy y yo, que estuvimos transformando lo que era el tema original con lo que podíamos hacer hoy en día. Entonces, escuchamos bastantes cosas distintas para influenciarnos y darle forma a esta composición de entonces, y una de las cosas que más tuvimos en la cabeza para esto fue QUEEN y especialmente “Bohemian Rhapsody”…

Andre Matos

– Vaya, es curioso que me comentes esto, porque la canción tiene totalmente ese “tufillo”…

André.- Claro, es que “A new moonlight” de alguna manera es casi una ópera también y se desarrolla de esa manera. Entonces, escribí nuevas partes del tema, nueva letra… pero no dejó de ser un viaje al pasado, de recontar una historia pero poniéndole un final, como si escribiera ahora el epílogo para el libro, así me siento con respecto a esta canción muchos años después. Ha sido una experiencia muy rica, aunque trabajosa, pero que me ha dado mucho gusto personal hacerlo. De hecho, Roy me dijo que para él éste es el mejor tema del disco, y yo estoy bastante de acuerdo con él, aunque quizás haya gente que no lo entienda totalmente (risas).

Después, el tema que cierra el disco, “Endevour”, es sencillo pero bastante reconfortante y melancólico, y a la vez muy representativo de lo que es éste disco. Además, cumple su función muy bien porque cierra el trabajo de manera perfecta porque mezcla el power metal y el heavy de los 80 con las partes más progresivas y atmosféricas que también tiene el disco. Por eso creo que también es un buen resumen del disco como final.

– Hablando de los músicos, y como me comentabas alguna cosa de VIPER, me ha llamado la atención que he leído en algún lado que el guitarrista André Hernadés ya estuvo contigo en esos primeros años de tu carrera. Cuéntanos algo más sobre esto porque es un detalle interesante.

André.- Bueno, no exactamente pero sí es cierto que André Hernandes formó parte de los principios de ANGRA y ya entonces era un guitarrista fantástico, aunque tuvo que dejar el grupo por razones particulares. La verdad es que hasta ahora no habíamos vuelto a coincidir musicalmente, aunque sí seguíamos en contacto frecuentemente como amigos. El tema es que cuando ANGRA tocaba en Sao Paulo nos veíamos, incluso a veces subía a tocar algo con nosotros… y bueno, yo siempre alimenté la posibilidad de volver a tocar con él algún día aunque hace algunos años se fue a vivir fuera de Brasil. De todos modos, hace un año o así, él volvió a vivir a Sao Paulo, coincidimos y le invité a tocar en el disco como segundo guitarrista del grupo, aceptó y hasta ahora.

André es uno de los mejores músicos que hay en Brasil y la verdad es que ha sido un reencuentro muy bonito y oportuno para ambos porque además él estaba muy interesado en volver a hacer este tipo de música después de haber hecho muchas otras cosas distintas en estos años pasados, tocando como músico de sesión de estudio…

– Creo también que el batería Eloy Casagrande es bastante más joven que vosotros, aunque me parece un músico fantástico. ¿Cómo contactasteis con él?

André.- Pues fíjate, el tiene 17 años y fue quien sustituyó al que fue el primer batería de este nuevo grupo, Rafael Rosa. Hicimos muchas audiciones con baterías de todo tipo, famosos y desconocidos, mayores y jóvenes… y Eloy empezaba a ser conocido en Brasil porque era muy joven y talentoso y acababa de lograr hace dos años el primer premio de un concurso en Estados Unidos como mejor batería joven de América. Nosotros le probamos y le escogimos desde el principio porque era el mejor candidato entre todos los que probaron. Por otro lado, nos preocupaba un poco esta diferencia de edad porque no sabíamos muy bien cómo se iba a desenvolver con nosotros o adaptar al grupo pero él toca y se comporta como un adulto en todo momento, tiene la cabeza muy bien amueblada y no hay ningún tipo de problema de edad en la relación de Eloy con el resto del grupo, la verdad. Para él también es una gran oportunidad porque está tocando con gente muy experimentada pero para nosotros fue muy importante el tener a alguien así que aportara esa sangre nueva y energía al grupo.

– En la última parte de la entrevista, si me lo permites, me gustaría hacer un poco de historia sobre André Matos y vamos a comenzar por tus primeros años en la música, por los primeros tiempos de VIPER. ¿Cómo comenzaste en la música y qué recuerdas del tiempo que editaste con VIPER “Soldiers of sunrise” y especialmente “Theater of fate”, que me sigue pareciendo un disco impresionante?

André.- Naturalmente los primeros años eran pura pasión por la música y todavía no tenías ni idea de lo que sería trabajar con eso o vivirlo profesionalmente. Entonces gastábamos todo nuestro tiempo intentando hacer música, aprendiendo a tocar un instrumento, formando un grupo… en vez de jugar al fútbol o lo que fuera que hacían mayormente los chavales de nuestra edad. Y bueno, poco a poco todo se fue desarrollando bastante rápido porque yo entré en VIPER con 13 años de edad y a los 15 ya grabamos el primer disco así que fíjate… Después, cuando grabé “Theather of fate” ya tenía 17 con lo que fueron impresionantes muy fuertes para el principio de mi carrera pero que se desarrollaron naturalmente. Ya con ANGRA fue cuando empecé a ver esto de una manera totalmente profesional, porque todavía con VIPER era más un sueño que una profesión. Es un recuerdo muy bonito y gratificante, la verdad, porque teníamos una pasión increíble y todo era vivir por un sueño porque además por aquel entonces en América del Sur, y en Brasil en particular, no era nada fácil tener acceso a la música, a los equipos, a los instrumentos… Ahora es todo más fácil a este nivel pero a finales de los 80 en Brasil estábamos muy aislados del resto del mundo a nivel musical, por lo que la mayoría de las cosas que hacíamos era por nuestros propios medios y fue algo muy bonito de vivir.

– VIPER fue el comienzo, ya después con ANGRA lo conseguisteis todo como banda, y con SHAMAN no funcionó tan bien. ¿Con qué te quedas de cada período?, ¿qué es lo mejor y peor de cada etapa tuya con las 3 bandas?

André.- Sí, yo creo que se puede definir de alguna manera similar cada período. VIPER efectivamente fue el comienzo de todo y esto siempre es muy importante porque es lo que te hace decidir tu destino. Con ANGRA, como te decía, fue el período de profesionalización y alcanzar algo más alto con el grupo, aunque todo ocurrió también de una manera muy rápida y en los 9 años que yo estuve en la banda es cierto que llegamos bastante lejos. Después con SHAMAN fue un período de desarrollo porque después de lo que pasamos con ANGRA surgió un período en el que teníamos que probarnos a nosotros mismos que éramos capaces de hacer algo distinto, algo más allá de lo que ya habíamos conquistado con ANGRA para no vivir solamente de la fama del pasado. Fue importante también entonces en términos de desarrollo musical y de madurez… Y en el período actual que estoy viviendo hay un poco de todo porque es un comienzo, ya somos profesionales y también tiene mucho que ver la madurez que hemos alcanzado como músicos en estos años, y es que ésta es la nueva etapa musical de mi vida que va a quedarse para siempre porque de André Matos no me puedo separar (risas).

– Por cierto, ¿qué opinas de la etapa actual de ANGRA con Edu Falaschi como cantante? No sé, por un lado la banda después de los cambios ha funcionado bastante bien pero creo que es un grupo diferente con respecto a lo que érais en un comienzo. Ahora hay muchos más retazos progresivos y el estilo base es distinto… la verdad es que hay muchos fans que piensan que en esta segunda etapa de ANGRA debería haber habido un cambio de nombre a partir de “Fireworks”.

André.- Yo de alguna manera estoy de acuerdo con esto que me dices, porque muchas veces para un grupo es mejor cambiar de nombre que seguir haciendo algo que no es exactamente la propuesta inicial del grupo. No sé si sería el caso de ANGRA pero en todo momento que yo he salido o he dejado un grupo es porque tenía una razón muy fuerte para hacerlo y también porque no creía más en las posibilidades de esa banda conmigo y a la vez necesitaba una evolución o desarrollo fuera del grupo…

Andre Matos

– Por cierto… ¿habéis pensado en algún tipo de reunión o reconciliación de los ANGRA clásicos o es algo que ninguna parte se plantea?

André.- Es que resulta difícil juzgar esto o pensar en una reunión porque estamos hablando de algo que ya entonces las posibilidades estaban agotadas. Pero vamos, sin entrar en malos rollos o algo así, es cierto que en su momento fuimos reemplazados por músicos muy competentes y totalmente profesionales, aunque para mí no vale sólo con esto en la música, hay que aportar más. Entonces, creo que hay muchos grupos que siguen manteniendo un nombre para no perder una identidad o un éxito que ya tuvieron cuando quizás sea más importante a veces correr el riesgo de poder perder cosas pero siempre intentando hacer algo más allá.

– Vamos ya a ir terminando la entrevista, y nada, para cerrar me gustaría que le comentaras a la gente sobre la faceta en directo de la banda ANDRE MATOS. Una vez que se edite el disco, se promocione y demás, ¿qué ideas y planes hay de tocar en directo?

André.- Ya tenemos planes para comenzar a girar muy pronto, y la verdad es que ya estamos haciendo algunos conciertos en Latino América. También, a finales de febrero yo estaré en Europa para una pequeña gira promocional aunque lamentablemente esta vez no iré en España sino sólo en 4 países haciendo algunas presentaciones acústicas, entrevistas, firmas de discos y demás para promocionar el disco. Esto ya es algo que hemos hecho en Japón, dónde ha funcionado muy bien, pero vamos, yo espero que antes del verano podamos volver a Europa para hacer conciertos y quizás algunos festivales ya directamente en verano.

Es que creo que ha sido un poco un error centrarnos con SHAMAN mucho en Sudamérica y dejar Europa más aislada, pero es algo que espero subsanar con este disco ya que además está teniendo una gran recepción en países como Alemania o Suecia, donde nunca habíamos tenido demasiado éxito anteriormente con ANGRA y SHAMAN, y naturalmente en sitios como Francia, Italia, Grecia o España la respuesta siempre ha sido muy buena. Así que bueno, yo creo que esta vez va a ser más fácil conseguir una buena gira en Europa y por supuesto que estaremos más adelante en España para hacer varios conciertos.

– Pues nada, quiero darte las gracias por tu tiempo y reiterarte que siempre es un placer hablar contigo. Para terminar, además de darte mi sincera enhorabuena por “Time to be free” que me parece realmente interesante, te dejo la última palabra para decir lo que quieras a la gente que va a leer la entrevista.

André.- Gracias a tí por la entrevista, y a Rafa por el apoyo que siempre me ha dado, y por supuesto a todos los fans españoles que siempre me han tratado tan bien. Siento no poder estar en esta mini gira acústica en España, porque siempre es un gusto para mí viajar a vuestro país, pero bueno, es algo que volverá a pasar muy pronto. Espero que el disco les guste mucho a todos los fans españoles y que podamos compartir esto cuando estemos personalmente ahí para hacer conciertos en vivo. Un abrazo a todos desde Brasil.

David Esquitino (david_esquitino@rafabasa.com)