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ANTARES ROCK – SAUROM + STRAVAGANZZA + K’TARSIS.

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Antares Rock

SAUROM + STRAVAGANZZA + K’TARSIS

Sábado 29 de diciembre de 2007 – La Granja de San Ildefonso – Segovia

Nuestro buen amigo José Herrero, junto a Tomás del disco bar Antares de la propia localidad segoviana, organizaba este interesante festival que en este año 2007 celebra ya su quinta edición. El concierto se realizó el sábado en una carpa con capacidad para unas 400/500 personas, y que estaba instalada completamente céntrica, en una de las plazas del bonito pueblo castellano. Fue un placer encontrarnos una zona perfectamente acondicionada con un escenario en uno de los lados frontales, una barra que cogía toda la parte trasera de la carpa (y dónde, además de bebidas, te podías tomar unos ricos bocadillos de chorizo a la sidra o de salchichas al vino que te daban “vidilla”, os lo aseguro, para coger fuerzas durante el festival), la correspondiente zona de merchandising (dónde se instalaron además las bandejas artesanas de STRYPER y OVERLIFE, además de SAUROM y STRAVAGANZZA y un precioso reloj de ACCEPT, todo ello firmado por los protagonistas, y que se sortearon al final del concierto), y un par de potentes motores/estufas de calor, por si hacía falta mitigar el intenso frío que hacía de puertas hacia fuera (vamos, en cuanto salías de la carpa, pero dentro la temperatura era más que agradable).

Foto: David Esquitino
Foto: David Esquitino

El cartel este año era bastante variado, comenzando el show una banda local llamada K’TARSIS, que personalmente me convencieron menos con un estilo casi “numetalero” para mi gusto pero que “se lo curraron” y gustaron bastante a sus “paisanos”. Los dos cabezas de cartel cumplieron con su papel protagonista a la perfección, tanto STRAVANGAZZA que me sorprendieron para bien con un exquisito show poderoso, personal y muy teatral, y el final de lujo con SAUROM que pusieron el punto juglaresco con su propuesta cada vez más heavy y ya no tan “fiestera” (pese a que cerraron con la propia “Fiesta”, a petición popular), pero que fueron perfecto broche de oro para rematar una bonita, variada y atractiva noche de tres tipos diferentes de metal y de maneras de entender un concierto.

k'tarsis - Foto: David Esquitino
k'tarsis - Foto: David Esquitino

Las puertas se abrieron algo pasadas las ocho de la tarde, y la verdad es que se agradecía ir entrando porque fuera hacía un frío que pelaba. Comentar que hubo público bastante variado, con bastantes chicos jóvenes con muchas ganas de ver lógicamente a las dos bandas más conocidas del cartel, pero también gente más mayor tanto del pueblo, de Segovia e incluso de localidades cercanas (como nosotros mismos desde Madrid, a unos 50 minutos en coche), que se acercaron a disfrutar de una interesante noche de buen rock/metal en directo. A nivel de sonido, la verdad es que el concierto se pudo escuchar bastante bien, con los lógicos problemas iniciales para ecualizar (y siempre le toca sufrir un poco a la primera formación, eso es ley de vida), pero la verdad es que no se pueden poner muchas pegas al respecto (y eso que dos bandas como STRAVAGANZZA, con siete músicos, y SAUROM, con seis, no son nada fáciles de hacerlas sonar a la perfección). Quizás en STRAVAGANZZA no se escuchó demasiado ni a la corista Aroa, ni al violinista, pero a nivel general ya digo que disfrutamos de un concierto cuanto menos aceptable a este respecto.

k'tarsis - Foto: David Esquitino
k'tarsis - Foto: David Esquitino

Cuando el reloj ya casi marcaba las nueve de la noche, daba inicio el primer concierto con la actuación de unos jóvenes K’TARSIS, cercanos a un sonido más numetalero pero con bastantes guiños góticos, especialmente en el teclado, además de un toque bastante actual tanto a nivel musical como vocal (alternando voces muy suaves con arranques guturales puntuales), pudiendo recordar por momentos y canciones a formaciones como NIN, BREED 77, SOBER, SYSTEM OF A DAWN, unos HIM no tan melancólicos, o incluso algún retazo de los propios STRAVANGANZZA, aunque con detalles bastante cañeros y modernos en las guitarras. El sonido todavía no terminaba de estar en su punto y es una pena porque los chavales tuvieron que lidiar durante casi toda la actuación con un molesto eco que y un sonido “retumbante” que no les permitió ofrecer todo su potencial sonoro encima de las tablas. Destacar que hace muy poco han incorporado un nuevo guitarra (perdonar pero no recuerdo el nombre, para acompañar en las labores de hacha a Rodrigo, y así liberar a Carlos para que se pueda dedicar totalmente a la labor de frontman, todavía algo agarrotado pero seguro que poco a poco se suelta) para dar más contundencia sonora al grupo, eso sí, quizás me pareció excesivo el protagonismo del teclado de Raúl en una banda de este corte (ahora, es sólo mi opinión de no experto ni demasiado avezado en los sonidos más actuales y numetaleros).

Stravaganzza - Foto: David Esquitino
Stravaganzza - Foto: David Esquitino

Nos presentaron temas de su primer trabajo, “Diseñando el alma”, entre los que se me quedaron títulos como la potente “Herida”, una más melódica y atractiva “Recuérdame olvidar” (con el sonido del teclado en primer plano) o una curiosa e inesperada versión de una canción que siempre me encantó como es el famoso “Zombie” de los irlandeses THE CRAMBERRIES, quizás en clave más gótica y oscura pero con guitarras muy potentes, y que quedó bastante bien pese a la sorpresa… Terminaron su actuación con el buen detalle de regalar algunos cd’s y camisetas a la gente que premiaron con aplausos su buena actuación de una media hora.

Los siguientes en aparecer en el escenario segoviano eran STRAVAGANZZA, con esa propuesta tan personal a medio camino entre “performance musicada”, obra de teatro y concierto de metal casi extremo y tengo que decir que me gustaron bastante más de lo mis gustos musicales presuponían. La verdad es que su propuesta es cuanto personal y hasta difícil de asimilar en un primer momento, lo que le da mucho valor, por original, a lo que han conseguido ya con tres discos en el mercado. Y después en directo se expande al 100% la ofrenda sonora o el propio concepto de STRAVAGANZZA, sin dejar que ningún límite les ponga freno, y actuando como un torbellino en directo, lanzando poder, fuerza, emociones y mucha personalidad para quien quiera recogerlo, siendo, además, un gran espectáculo visual y sonoro, incluso para los que, como yo mismo, no somos los mayores fans de la música de la banda… pero en directo merece la pena verles y disfrutarles, os lo aseguro.

Se presentan en formato de 7 músicos, con teclado y violín incluido, además de la guapa corista Aroa, muy importante en las ambientaciones de directo y propia puesta en escena del grupo (aunque ya digo que “hoy” se le escuchói poquito), la propia segunda guitarra “metalera” de Leo en muchos momentos del show, y la colaboración puntual de la bailarina Natalia, semidesnuda y con el cuerpo pintado, dándole un aire muy sensual y misterioso, aportando ese punto sexy y sobre todo mágico que termina de redondear la propuesta: ahora potente y con mucha garra y rabia, de repente melodías llenas de sentimiento, musicalidad exquisita, toques más actuales, ambientaciones orquestales más grandilocuentes… y todo ello redondeado por la voz de un Leo que aquí demuestra al 100% todas sus capacidades: es decir, lo canta todo y de manera suprema, subiendo y bajando a su antojo y exprimiendo y modelando su voz a su antojo (y con un tono lógicamente menos agudo que el que nos tenía acostumbrados en SARATOGA).

Stravaganzza - Foto: David Esquitino
Stravaganzza - Foto: David Esquitino

Decir que para la actuación de STRAVAGANZZA la carpa ya sí estaba casi llena, con mucha gente joven en las primeras filas, y entonces ya pudimos disfrutar de mejor sonido, aunque es cierto que empezó “regulero” y fue mejorando paulatinamente (aunque ya digo que tanto a Aroa como el violín en ningún momento se les llegó a escuchar con el volúmen y claridad necesaria para haber estado al mismo nivel del conjunto).

Visualmente se presentaron menos “STRAVAGANZZA” que otras veces, aunque Pepe Herrero sí llevaba esa larga falda gótica, que le da un aspecto realmente señorial combinada con su larguísima melena negra. Además, rivalizando en “imponencia” con Patricio Babasasa, el poderoso bajista negro que casi asusta con la pose tan seria y concentrada que mantiene durante todo el concierto (que contrasta con su sonrisa y carácter bromista habitual, por cierto)… y musicalmente son precisos y espectaculares al 100%. De todos modos, a nivel del concierto en sí, si musicalmente mandan Pepe y Patricio (secundados perfectamente por Carlos Expósito a la batería, además de las ambientaciones de fondo que marcan teclado, violín y coros), a nivel visual y vocal el jefe es Leo, vestido con parche de METALLICA incluido, por cierto, con sus clásicas “pinturas de guerra” para ser el animal de escenario que estamos habituados a ver tanto en SARATOGA inicialmente como ahora ya totalmente desatado. Canta como los demonios (incluso con tono angelical si se requiere), gesticula, anima, mueve los pelos, toca con rabia su ESP negra, se nos acerca rugiendo en primera línea… muy bien por Leo, sinceramente.

El concierto duró hora y media aproximadamente y mezclaron con tino canciones de los tres primeros discos, destacando para mí lo bien ambientados que están los propios temas en directo (muy difíciles a priori de llevarlos correctamente de los discos al escenario), tanto a nivel de sonidos, efectos (incluso industriales) e iluminación para dar sentido y ambientación perfecta a cada sentimiento, emoción y momento musical que se transmite en cada canción. Incluso con la participación de la bailarina en “Impotencia”, rematando el rollo sensual y emocional de este tipo de temas.

Stravaganzza - Foto: David Esquitino
Stravaganzza - Foto: David Esquitino

De los primeros temas me gustaron especialmente el inicio potente tras la intro con “El día de mañana”, “Deja de llorar”, el tema que abre su reciente “Requiem”, y que quedó de lujo con su toque más comercial y unas suaves y bonitas orquestaciones para darle un perfecto envoltorio casi lúgubre a la canción, la suave melodía y detalles casi flamencos de “Mi tempestad” de “Primer acto”, o la cañerísima “Grande”, dedicada al recordado Big Simon, gran amigo de la banda en sí, y de Leo en particular. De lujo quedó también “La pasión”, del segundo álbum de la banda, un tema más barroco y romántico pero que todos disfrutamos y nos emocionamos escuchándolo en La Granja. Para el final no reservaron una muy guapa “Máscara de seducción”, de lo mejor del concierto, junto con la esperada y preciosa “Hijo de la luna”, que cantaron hasta “los más duros del lugar”, os lo aseguro, y que fue lógicamente uno de los momentos más bonitos de la noche, con esa versión (con bailarina incluida de nuevo, por cierto), algo más roquera y “guitarrera” pero manteniendo el feeling, la magia y la preciosidad del original de MECANO.

Me gustó menos que para el bis se guardaran un tema como “Requiem”, muy largo y monumental, y mucho más orquestal, que quizás se hizo algo cuesta arriba para los que no somos tan fans de la banda. Eso sí, excelente en ejecución y grandilocuencia… para terminar a modo de fiesta total (como el propio Leo dijo… y Pepe corroboró con un gorro navideño de “fin de fiesta”), con la particular versión del “Eloise” de Tino Casal, que todos bailamos y cantamos hasta hartarnos (y con Leo agitando su anillo brillante fiestero “de los chinos”, que te pillé, jeje) para poner el divertido punto final a un interesante concierto, y a su vez mi primera y positiva experiencia con la banda en directo.

 Saurom- Foto: David Esquitino
  Saurom - Foto: David Esquitino

Es lo que tiene STRAVAGANZZA, que no hay límites, y entra desde la tralla más brutal hasta la fiesta más desenfadada… y entre medias, mucha grandilocuencia, melodía, majestuosidad, “barroquismo” y un concepto a media camino entre la oscuridad, melancolía y atrevimiento que les hace ser una banda más que atractiva, gustos personales de cada uno aparte, tanto en disco como en directo… El único problema es que es muy difícil ubicarlos… ¿o será una virtud?

Pero bueno, la noche no estaba para reflexiones filosóficas sino para seguir disfrutando y en este caso nos tocaba cambiar oscuridad por luz, melancolía por diversión, y toque más actual por matices más clásicos, heavies y “juglarescos”, y es que con SAUROM es difícil no disfrutar al 100% en cualquiera de sus conciertos.

Comenzaron con algo de retraso sobre el horario, y la verdad es que la espera después de STRAVAGANZZA se hizo un poco larga. De todos modos, me gustó el detalle de llevar dos bonitos telones laterales con la portada del último disco, además del general, no tan grande pero muy vistoso detrás de la batería de Antonio, y que se preocuparan de tener todo listo a la perfección (y es que creo que fueron el grupo que mejor sonaron de la noche, pese a algunos problemillas iniciales). Y, por supuesto, siempre destacaré el hecho de que sean una banda que se suelen currar el espectáculo a todos los niveles, desde las bengalas iniciales, los ropajes juglarescos (por cierto, de los que ya “ha pasado” totalmente el sevillano cantante Migue, y es que disfrazarte nunca te hizo mucha gracia, ¡eh, bribón!… y que tampoco llevaba el teclista, únicos por tanto que llevaban indumentaria habitual), la actitud fantástica de la formación gaditana sobre las tablas, el hada y el bufón para rematar el espectáculo al final… Además, encima del escenario siempre que los he visto lo dan todo, con una calidad que ha subido muchísimos enteros desde aquellos días en los que empezaban a sacar la cabeza, especialmente tras “Sombras del Este”, su segundo trabajo, y una actitud de diez, sin dejar que el componente lúdico y festivo que debe tener todo concierto de este tipo prevalezca sobre la calidad musical y propia interpretación y capacidad musical.

En La Granja nos ofrecieron hora y media de diversión y, pese a que comenzaron con menos público que STRAVAGANZZA, poco a poco se fueron uniendo desde el fondo muchos rezagados o indecisos de la propuesta de SAUROM, además de “obligar” a moverse, bailar y disfrutar desde el primer tema a los que ya estábamos delante en un primer momento… Recuerdo que llevo dos o tres críticas de los gaditanos en los que remarco la potencia que han ganado en el sonido de directo, gracias a un ataque de guitarras cada vez más duro y heavy, y una vez más lo tengo que destacar… además de a un peculiar cantante y frontman como es Migue pero que con los años ha ganado una seguridad y personalidad que dota a la banda de un punto muy guapo. Y entre medias, un entusiasta e imparable José (ahora con falda, al igual que el guitarrista, Raúl… así que ya no le puedo llamar “duendecillo”, jeje), que no para de botar, trotar y animar en todo momento, dando muchísima vida al concierto, sin dejar desatendido su bajo, ni dejar de sonreír y animarnos a cantar y movernos… todo un espectáculo

Aunque están con su nuevo disco casi a punto, en este caso se centraron todavía en sus trabajos anteriores, dando cancha especialmente a los dos últimos, pese a que comenzaron muy potentes con la ya clásica “Las minas de Moria” (que esta vez me recordó menos a BLIND GUARDIAN que en la original, todo sea dicho). Me encantó comprobar las ganas del público de disfrutar del concierto y de ver a la banda, y es que llevaban varios años en los que, entre unas cosas y otras, se habían caído del festival, pero esta vez se desquitaron sin duda quedando todos realmente satisfechos… Pero no adelantemos acontecimientos que vamos por el principio…

Sonando tremendamente compactos y con Raúl, José y Narci en primera línea, nos ofrecen la genial “Mendigo”, seguida de la alegre “Luthier”, ambas de “Legado de Juglares”, mientras todos cantábamos con ganas las bonitas letras que tienen especialmente los temas de este disco. Una de mis favoritas personales del último, “Juglar metal”, es “Dioses eternos”, dedicada a los “idem”: BARÓN ROJO, y que sonó realmente como un cañón (y que el propio Narci la “coreó” con ganas, y es que sé que es un tema que le encanta). Seguimos con “La batalla de los cuernos de vino”, algo más fiestera (incluso Narci cogió la gaita en ésta… y es que el “jodío” es multiinstrumentsita…) y que no me gustó tanto personalmente, aunque es obvio que la fiesta entre el público me contradijo, así que nada que objetar y todos a movernos al ritmo del alegre tema.

Saurom - Foto: David Esquitino
Saurom - Foto: David Esquitino

Lógicamente, la versión de “Over the hills and far away” del gran GARY MOORE fue de las más coreadas, y además nos recordó que en las tierras de Irlanda hace años hubo mucho buen rock n’roll de inspiración celta/juglaresca. Aquí se oyeron los primeros vítores del nombre de “Saurom”, y es que tanto la gente como el propio grupo estaban disfrutando realmente del concierto… “La taberna” siguió el buen tono del concierto, de nuevo en tono más “bailón”, y la preciosa “Sandra”, uno de los mejores temas de la banda sin duda, volvió a subir el listón del show hasta bien arriba… precioso momento.

Por cierto, a estas alturas cabe comentar que el sonido que comenzó titubeante ya estaba prácticamente perfecto, y que las guitarras de la banda seguían sonando con una belleza y furia (que no son términos incompatibles ni mucho menos) impresionantes. Por cierto, destacar en concreto a dos músicos que lo hicieron muy bien desde atrás: Antonio a la batería, y Santi a los teclados, dando mucha vida musical a los temas “desde las catacumbas” del fondo del escenario.

La fiesta final se desató con la popular “Dracum nocte”, un tema totalmente fiestero y que a mí me deja más frío pero es inevitablemente un corte perfecto para poner a todo un recinto a bailar, participando ya de la fiesta la propia hada Isa y un bufón malabarista que le dierón el último toque de ambientación juglaresca que faltaba para rematar un nuevo gran concierto de los gaditanos. Confetti, nieve de pega, pompas de jabón y demás pusieron el perfecto “condimento” a un tema que no dejó a nadie indiferentes…

La verdad es que pensaba que habían tenido que terminar antes por tema de que se habían pasado del horario límite que el ayuntamiento había delimitado previamente, pero afortunadamente fue una falsa alarma, y pudieron salir a rematar el concierto con tres bises, más uno adicional a petición del respetable, para poner perfecto broche a una actuación que me encantó… Abrieron esta última parte con otro de los temas especiales de su repertorio, y ya clásico por aclamación popular, como es una mágica “La musa y el espíritu”, con ese estribillo que es imposible no corear a voz en grito, para cerrar con uno de los últimos temas de “Juglar metal” (perdonarme pero no recuerdo el título), que cerró una gran noche con todos bailando al ritmo de “Fiesta”, de un primer disco del que se intentan alejar en los últimos años, pero que, como deferencia a un público que estuvo con ellos toda la noche, nos la ofrecieron como, nunca mejor dicho, divertido fin de fiesta.

Saurom- Foto: David Esquitino
Saurom - Foto: David Esquitino

Muy bien por SAUROM, que siguen sin prisa pero sin pausa intentando hacerse un merecido hueco de una vez en la escena, ofreciendo mucha calidad, clase, simpatía, fuerza y actitud, pero sobre todo haciendo lo que mejor saben hacer: regalando melodías a cambio de sonrisas, como todo buen juglar que se precie. Un abrazo para mis amigos gaditanos y desearles que nos sigan ofreciendo tan buenos conciertos como el de ésta noche… ¡y a ver qué pasa con ese nuevo disco, “pishas”!

Y nada, acabó la noche en la carpa con el citado sorteo de las bandejas y reloj (la de STRYPER no me tocó por uno, ¡mierda!), todo ello firmado… y nos fuimos muchos al disco bar Antares a rematar la noche al ritmo de buen heavy metal clásico regado de unos cuantos “zumitos del metal” y “brebajes de cebada” de esos que nos gustan a los melenudos.

Para terminar, quiero darle las gracias y un abrazo muy fuerte a José y Celeste que nos trataron tan bien, y ya nos toca esperar a la siguiente edición a ver con qué nos sorprenden esta vez (esos CENTINELA… que este año no pudo ser).

David Esquitino (david_esquitino@rafabasa.com)