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Y & T – Madrid

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Y&T

Viernes 9 de Noviembre de 2007 – Sala Heineken – Madrid

Como me dijo Fernando Checa a la salida, Y&T es un grupo de rock que hace canciones bonitas… y de mi cosecha añado intensas, pegadizas, sublimes, únicas, personales, elegantes y exquisitas. Además, como le comentamos al mismo Dave Meniketti antes del concierto (en una entrevista que podréis leer en breve), sigue siendo el mejor cantante y guitarrista que he visto nunca en directo. Si a esto le añadimos una banda fantástica detrás, un show mágico de dos horas (en el que el tema más actual databa de 1990, por cierto), un sonido perfecto, y una actitud, personalidad, clase y humildad que sólo poseen los más grandes y legendarios, tenemos el concierto perfecto, que no es ni más ni menos que lo que vimos el pasado viernes en una abarrotadísima sala Heineken (creo que la mayoría echamos de menos un recinto más grande para no sentirnos como sardinas en lata pero bueno, cuando estás en un sueño y todo es perfecto, no te quejas demasiado de estas cosas).

 Y&T - Foto: Diego L. Pérez
Y&T - Foto: Diego L. Pérez

La última vez que vimos a la banda en directo en España fue hace unos 3 años en un Lorca Rock (todavía con su batería original, Leonard Haze, en sus filas), aunque algunos afortunados tuvimos el placer de disfrutar de una hora de actuación en la edición de 2006 del Bang Your Head alemán que supo a gloria pero se hizo corto, cortísimo, “espinita” que sin duda nos quitamos esta vez.

Y&T - Foto: Diego L. Pérez
Y&T - Foto: Diego L. Pérez

Digamos que venían presentando su nuevo y esperado DVD (por aquello de ser el primer documento audiovisual de su larga carrera de casi 30 años), “Y&T live: one hot night”, o que acudían de la mano de las recientes reediciones de algunas de sus obras maestras más clásicas (aunque se habían agotado ya días antes de la fecha de Madrid por completo en el merchandising que traían, “regentado” por la propia esposa de Dave, por cierto), ¿qué mas da?. El caso es que una vez más teníamos delante a Meniketti, Kennemore y sus chicos para darnos verdaderas lecciones de cómo debe sonar una banda en directo, de cómo se tiene que sentir un músico encima de un escenario, de cómo se tienen que interpretar las canciones en un concierto, y de cómo se tiene que comportar una banda para que sus fans sólo puedan salir sonriendo y alucinando después de lo visto.

Y&T - Foto: Diego L. Pérez
Y&T - Foto: Diego L. Pérez

Destacar a Meniketti me parece hasta un insulto por obvio, pero no deja de ser único mirarle y ver como cierra los ojos sintiendo cada una de las notas y de las frases de todas las canciones, cómo se planta en el frente del escenario para hablar con la gente y ofrecerle sueños en forma de canciones, atacando los sólos y haciendo llorar y gritar a su guitarra como sólo él sabe y puede hacerlo. Es mágico, de verdad, y una experiencia que cualquier fan de la buena música tiene que ver al menos una vez en la vida (y si hablamos de aprendices de guitarristas ya ni os cuento). Philip Kennemore, como comandante de a bordo, tiene también mucho protagonismo en el show, tanto a nivel del sonido de su bajo, como haciendo coros y “poses sexys”. Lo mismo que el rubio John Nymann, que ya lleva con ellos unos dos años y que cumple al 100% con su papel de guitarrista secundario de lujo. El que me encantó fue el batería Mike Vanderhule, con su sencilla batería a pie de pista, y con un estilo casi bluesero e incluso con influencias del jazz, que le aporta a los temas un color especial, de lujo con la base rítmica roquera y potente con la que Leonard Haze marcó tendencia hace ya tantos años.

Y&T - Foto: Diego L. Pérez
Y&T - Foto: Diego L. Pérez

El concierto comenzó sobre las 9 de la noche y durante dos horas tocamos el cielo de la mano de un sonido perfecto (lo repito porque fue todo un placer escuchar tan bien el concierto), unos temas inolvidables (además cargados de sorpresas y con un set list bien distinto del que vimos tanto la primera vez en 2003, como en Lorca, como a su vez el verano pasado en Alemania… demostrando que se preocupan muy mucho de ofrecer shows interesantes para todos una y otra vez, rescatando temas distintos, recuperando viejos hits o tocando canciones especiales pero menos habituales como ocurrió esta vez con “Don’t be afraid of the dark”, “Eyes of a stranger”, la divertida “Summertime girls”, un tema que siempre gustó mucho en España, o “Rock n’roll is gonna save the world”, por ejemplo), y una interpretación soberbia, tanto de la banda, como de un Meniketti que nos puso los pelos de punta una y otra vez dejando que sus dedos y garganta nos transmitieran esa pasión y fuerza que tienen todos sus temas.

Y&T - Foto: Diego L. Pérez
Y&T - Foto: Diego L. Pérez

Podríamos decir que el show se basó en clásicos, aunque no sería del todo cierto, pero el caso es que cuando tienes en tu discografía temas tan especiales, ¿qué más da que toques más o menos clásicos, más o menos baladas, o temas no tan populares para la masa? Todo comenzó como su directo del 85, con un “Open fire” que nos sorprendió para bien a todos y a partir de ahí todo fue disfrutar… Desde los temas más roqueros como “Hard times”, la sorpresa de “Straight thru the dark” (uno de los temas no tan habituales del gran “Meanstreak”), la caña de “Hurricane”, el feeling de “Dirty girl” o la melodía suprema de “Rescue me”; hasta los clásicos inevitables como “Black tiger” o “Meanstreak” que, pese a ser imprescindibles y esperados, no pierden ni un ápice de su valor por estar más oídas, pura magia en directo. Capítulo aparte en los conciertos de Y&T son los temas más suaves y melódicos, que es dónde más se pone de relevancia esa melodía, feeling y toque especial de Meniketti, y de Y&T por añadidura, que han hecho historia en la música que nos gusta. Cayeron unas cuantas, y eso que en la mayoría de conciertos se suele protestar un poco con esto porque paran el show o lo que sea, pero cuando es Y&T quien está tocando todo es diferente porque no se puede poner ni una pega, y cuantos más temas lentos suenen, mejor, porque de verdad que es impagable escuchar en directo las melodías armónicas que salen de los dedos de Maniketti, y sentir bien dentro unos temas que nadie ha sabido nunca hacer y tocar como ellos: Desde las sorpresas de “Ten lovers” (de su disco “Ten” del 90) o “I keep on believin'” (uno de mis temas favoritos desde “in rock we trust” del 84), hasta el feeling supremo de “Midnite in Tokyo” (para mí, el mejor tema de estas características jamás compuesto), la belleza de “Don’t be afraid of the dark”, el breve guiño (dedicado al promotor del concierto) a “Beautiful dreamer”, o el final maravilloso con “I believe in you”, puro sueño hecho canción en directo, elegantes piezas de arte… lo dicho, siempre un sueño poder escuchar estos temas en directo.

Y&T - Foto: Diego L. Pérez
Y&T - Foto: Diego L. Pérez

Para el final, como no podía ser de otro modo, tenía que ser “Forever” (SU TEMA por excelencia, al menos en Europa) la que pusiera el broche de oro a una actuación perfecta, con toda la sala cantando y bailando y con esa sensación de que, después de aquello, aunque hubieran tocado diez horas más, no podrían superar ese momento. Como podéis imaginar, los “oés, oés”, “Y&T, Y&T” fueron constantes, especialmente al final, y la banda nos dijo adiós muy emocionados desde el escenario y satisfechos por el trabajo perfectamente ejecutado. Por siempre (como dijo Meniketti en castellano la última frase del tema), para siempre y desde siempre, el feeling, la magia y el rock es Y&T… y en directo y de la mano de su líder, todavía más… Ahora sólo falta que nos vuelvan a hacer soñar de nuevo en estudio, ¿no?

Texto: David Esquitino (david_esquitino@rafabasa.com)

Fotos: Diego L. Pérez

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Y&T - Foto: Diego L. Pérez
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