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SKID ROW – Madrid/Barcelona

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Miércoles 7 de Noviembre de 2007 – Ritmo&Compás – Madrid

Que una banda con tal nombre e historia detrás tenga que tocar en una sala/club con capacidad para unas 300 personas ya sorprende de por sí (y es hasta triste, vale). Además, cuando muy pocos meses antes su ex vocalista e imagen representativa (además de voz y estilo reconocible, por supuesto) para muchos de la banda, Sebastian Bach, había tocado en una sala como Macumba con capacidad para casi 2000 personas… eso sí, consiguiendo media entrada y dando un concierto muy pobre, las cosas como son (a años luz de la fantástica imagen que nos dejó en su primera visita, sold out por cierto, junto a RAM hará dos años y pico). Bien es cierto que aunque su "vocalista estrella" se marchó (o fue expulsado, según se miré) hará unos 10 años, en este tiempo la banda sólo ha editado dos álbumes, ambos bastante irregulares y muy alejados de la calidad, estilo y grandeza que tal nombre merece. Además, en la anterior visita de la banda (tras muchos años) no habían dejado muy buen sabor de boca entre sus fans más clásicos con esa nueva estética más cerca del punk rock que otra cosa, y el sonido mucho más sucio, garajero y actual del que hacen gala en los últimos tiempos… Todo esto hizo que poco más de 200 fans nos acercáramos a la sala el miércoles pasado a presenciar la actuación de los de New Jersey y, con sorpresa para mí, muy pocos hardroqueros y muchas menos féminas de las que había viendo en Sebastian Bach, como si éste se hubiera quedado ese legado y esos fans de los primeros años y SKID ROW hayan mantenido a su vez los que ya adivinaban ese amor por el rock sucio y callejero del que, por otro lado, siempre hicieron gala en temas como "Slave to the grind", "Piece of me" o "The threat".

Skid Row - Foto: Carlos Oliver
Skid Row - Foto: Carlos Oliver

Tras esta pequeña introducción, tengo que reconocer que iba al concierto sin demasiadas expectativas y con más posibilidades de que no me gustara que lo contrario… y es que para un fan supremo de los dos primeros discos de la banda (que lógicamente éramos mayoría, aunque me gustó comprobar que había también mucho público joven esa noche) es duro escuchar un álbum como "Revolutions per minute" y sobre todo "Thickskin" bajo el nombre de SKID ROW… Pero desde el principio os digo que me tuve que comer totalmente mis palabras, mis reservas y mis malas vibraciones porque el concierto fue una pasada: pura actitud, pura macarrería en el escenario, una fuerza inconmensurable y mucha, muchísima autenticidad y humildad sobre las tablas. Además, por la tarde tuvimos la oportunidad de charlar con Rachel Bolan (bajista y líder de la banda desde siempre), además de con el "nuevo" cantante Johnny Solinger, y nos transmitió ese amor por la música y los escenarios que les hace seguir adelante sin importarles tocar en estadios y pabellones como antaño y en clubs y garitos como ahora. Ellos sudan lo mismo, se entregan igual y lo disfrutan del mismo modo… y lo demostraron al 1000% en Ritmo&Compás. Ambas entrevistas las podréis leer en breve pero ahora vamos con lo que fue el concierto en sí.

 Skid RowSkid Row - Foto: Carlos Oliver
Skid Row - Foto: Carlos Oliver

Algo pasadas las 10 de la noche, y sin teloneros, saltaban a la palestra SKID ROW de la mano del tema que daba título a su disco anterior, "Thick is the skin", y entre muchos aplausos, con la gente totalmente entregada desde el principio, buen sonido y una actitud e imagen de la banda cojonuda, no tan angelina ni "sleazy" como antaño pero sí 100% roquera y macarrilla. Destacar a ese respecto al tío más tatuado que he visto nunca en directo, como es el batería Dave Gara (que ya lleva dos años en la banda), y a un Scotti Hill, con el pelo de nuevo tan largo como en "sus años mozos", a pecho descubierto y con pantalones militares y los ojos maquillados de negro… eso sí, acelerado y gesticulante como nunca he visto a nadie en directo, de verdad que asustaba a veces aunque, influencia más que probable de sustancias aparte, perfecto en actitud y ejecución, un diez para él como guitarrista en directo y animador del concierto esta noche. También me gustó la pinta del cantante, con sombrero tejano, un pañuelo en el pelo, chaleco macarrilla, pantalones apretados y melena rubia al viento… y perfecto en la ejecución de los temas, sin llegar a los tonos altísimos y desgarrados de Seb en estudio (porque en directo era y es otro cantar), pero cumpliendo perfectamente tanto con los temas nuevos como con los clásicos, además con una actitud tan humilde como entusiasta que creo que hizo ganarse muchos fans esa noche (al menos quitarse potenciales detractores seguro)… Por otro lado, el pequeñito jefe, Rachel Bolan, siempre al lado de Scotti y haciendo coros, más "punk rocker", con el pelo corto de punta, gafas "de poli" de cristales plateados y camiseta de los RAMONES, exponiendo sus credenciales y galones desde el principio (aunque a algunos no se nos escapó el detalle de leopardo que llevaba en la parte trasera de la cintura rememorando "otros tiempos"). Una grata sorpresa desde el principio fue el guitarra nuevo, Ryan Cook de HAIR OF THE DOG, que está sustituyendo en la gira a "Snake" Sabo, de quien nos confirmó Rachel que por supuesto que sigue en la banda (recordemos que ambos son los principales compositores de los temas desde siempre) pero que tiene ciertos problemas judiciales (un "divorcio problemático" según dijo Rachel) y por ahora no puede salir de Estados Unidos. Incluso en algún momento hubo hasta cierta confusión porque tienen un parecido físico importante, ambos muy altos y grandes y con un estilo de tocar y moverse similar. Lo hizo de lujo y, pese a la lógica decepción de algunos que nos hubiera gustado mucho ver a "Snake", estuvo perfecto en su papel de secundario de lujo.

Skid Row - Foto: Carlos Oliver
Skid Row - Foto: Carlos Oliver

Tras el tema inicial en tesituras más actuales, aunque poniendo de relieve la constante de todo el concierto: rock n’roll a todo trapo con las únicas concesiones en las ineludibles baladas (y eso que volví a echar de menos la grandilocuencia de "Quicksand Jesus" y "Wasted time" pero bueno), y una ligera actualización en el fiero sonido de la banda, vino el primer gran cañonazo de la noche, con un "Piece of me" que puso a botar y a corear a toda la sala. Como era lógico, la base del set fueron los dos primeros discos, aunque reconozco que los temas de los dos últimos discos no sonaron tan mal en directo ni mucho menos (del que cayó de "Subhuman race" me reservo más la opinión). Siguió el perfecto ritmo del concierto con "Here I am" (que fue una declaración de intenciones total) y la pegadiza "Sweet little sister" ya con el público totalmente entregado ante el apabullante espectáculo que nos estaban ofreciendo los antaño enormes SKID ROW en una minúscula sala a 10.000 km de su casa. "New generation" retomó un tanto sus últimos tiempos pero los acordes acústicos de "18 and life" nos volvieron a hacer soñar y recordar muchas cosas a los que crecimos con esos temas tan especiales. Muy bien Solinger en feeling y actitud, por cierto, mostrándose muy simpático desde el escenario y no escatimando en tonos altos cuando eran necesarios. Toda la sala cantó a voz en grito uno de los clásicos inmortales desde el primer disco del grupo para dar paso a una cañera "Monkey business" para seguir disfrutando del que estaba siendo un gran concierto. Además, acababa de comenzar el concierto y ya se oían los primeros "oés, oés" entre el público, buena señal y sonrisas constantes de la banda que se dieron cuenta desde el principio que esa noche lo tenían todo de cara para triunfar y no nos defraudaron un ápice (como sí pudo pasar la vez anterior en Madrid en Caracol). Comentar que alargaron el tema con un breve sólo de Scotti a mitad del tema que paró un poco la canción, pero bueno, se estaban saliendo y se perdonó sin duda.

Skid Row - Foto: Carlos Oliver
Skid Row - Foto: Carlos Oliver

Seguimos con los "temas old school", como decía el cantante, de la mano de una ya muy "punkie" "Makin’ a mess" que les quedó niquelada a un ritmo todavía más endiablado que la original del 89 (y es que el primer disco lo tocaron prácticamente entero). "Big guns" fue de los puntos álgidos de la noche sin duda, con uno de esos clásicos inmortales que todos coreamos a voz en grito y puño en alto. Tras esto, Rachel nos dio las gracias muy sinceras y nos dijo que estaban encantados de ese recibimiento y que para ellos nos había distinciones entre países porque todos vivimos dentro de los "United States of Rock", ante los aplausos de la gente… Por cierto, aprovechó también para seguir repartiendo púas, y es que esa noche el que no se llevó su recuerdo de Scotti, Rachel o Ryan fue porque no quiso ya que si no tiraron y repartieron más de 50 en todo el concierto no dieron ninguna. Siguió Rachel como protagonista para ponerse al frente de la versión de "Psycho therapy" de THE RAMONES que hacen desde tiempos inmemoriales para seguir sonando como un cañón.

Skid Row - Foto: Carlos Oliver
Skid Row - Foto: Carlos Oliver

De verdad que es impresionante el sonido de la banda en una sala tan pequeña, y cómo se mezclaba sin duda el sudor de los propios músicos, dándolo todo y sin parar de moverse ni uno sólo de ellos, con el de la gente que no paró de bailar y cantar desde el primer minuto al último.

Después de la versión vino el primer descanso de la noche, quedándose sólos en el escenario el cantante y guitarra más nuevos para arrancarse con una preciosa versión acústica del "I remember you" que cuanto menos emocionó, y de qué manera, a cada uno de los presentes. Pocas baladas hay en la historia tan conocidas y recordadas como ésta, y después del chasco de la última vez (donde tocaron la extraña versión "acelerada" y moderna), y del horrible destrozo vocal en el último concierto de Sebastian Bach en Madrid, nos sonó a gloria. Todos cantamos, llamamos al amigo/a especial, nos emocionamos y disfrutamos de ese tema especial, para unirse el resto de la banda al final del tema para tocar ya en eléctrico la intensísima parte final. Precioso.

Skid Row - Foto: Carlos Oliver
Skid Row - Foto: Carlos Oliver

"Disease", el tema que abre el último disco, fue el siguiente tema en sonar (después de un rato de aplausos, sonrisas y guiños de complicidad entre banda y público) y volvimos un poco al matiz más actual en el sonido, en parte motivado por el cambio de guitarra y bajo a instrumentos en afinaciones más graves. Además, la empalmaron con "Slave to the grind" que también sonó más dura y moderna de lo normal, algo cambiada pero que lógicamente gustó mucho, especialmente a los fans más jóvenes que se partieron el cobre en la pista de lo lindo. Primera despedida del grupo pero sabíamos que "quedaba un rato", así que nadie se alarmó pero sí que intuimos que de la hora y media no pasaríamos (aunque benditos conciertos que en ese tiempo te dejan plenamente satisfecho y con ganas de mucho más para la próxima vez…)

Skid Row - Foto: Carlos Oliver
Skid Row - Foto: Carlos Oliver

Aparece el primero de nuevo el tatuado batería del pelo de colores (todo un personaje en el buen sentido y macarruzo y malencarado como el que más, jeje) para jugar un poco con nosotros al ritmo de "I love it loud" de KISS, mientras el resto de la banda bajan desde el camerino (que en Ritmo y Compás están arriba, para quien no conozca la sala), y nos tiran más púas y chocolatinas del catering que tenían dentro (¡un detallazo, tíos!). Antes de atacar "Get the fuck out" de "Slave to the grind", Johnny nos agradeció personalmente el gran trato y aceptación que le estábamos mostrando, además de notar la enésima muestra de complicidad entre Rachel y Scotti, que demostraron un buen rollo y complicidad entre ellos increíble. De hecho, toda la banda parece estar realmente agusto entre ellos ahora y ciertamente no se echa nada de menos a Sebastian Bach visto lo visto (y es que todos sabemos que las tiranteces entre, sobre todo, Rachel y Seb eran antológicas años ha).

Skid Row - Foto: Carlos Oliver
Skid Row - Foto: Carlos Oliver

Para el último bis todavía nos reservaron una sorpresa más, una gran "Riot act" que muchos no esperábamos (de hecho, creo que no la tocaron en todos los conciertos de la gira española) para dar paso a la locura final con "Youth gone wild", el tema inmortal que, como ellos mismos dijeron, pese a que ya no seamos tan jóvenes siempre será testimonio de ese espíritu rebelde, joven y salvaje que a todos los que estamos en esto de corazón nos seguirá acompañando siempre (¿o es que creéis que gente como Dio o Byfford no lo saben manteniendo a su edad?). Imaginaros la reacción del público y la emoción de la banda al verlo…

Skid Row - Foto: Carlos Oliver
Skid Row - Foto: Carlos Oliver

Sabíamos que era el final y así fue, hora y media de buen rock n’roll sucio y macarruzo demostrando que, al menos en directo, SKID ROW siguen siendo lo que eran: una gran banda de rock. A ver si de cara a nuevos álbumes se contagian de este nuevo/viejo espíritu revitalizador que, visto lo visto, están recuperando en esta gira, y nos vuelven a ofrecer discos si no tan buenos como antaño (que me temo que eso ya es imposible) sí a la altura del nombre y leyenda que defienden. Un diez para el concierto de SKID ROW en Madrid, de verdad: gratísima sorpresa, baño de actitud y derroche de energía, sonidazo, gran set list (aunque ya digo que eché de menos los 3 temas "suaves" de "Slave to the grind", además de mi tema favorito que siempre será "Forever").

Skid Row - Foto: Carlos Oliver
Skid Row - Foto: Carlos Oliver

Es lo que tiene el rock n’roll, que cuando es auténtico y encima coincide que se puede disfrutar en una sala pequeña con todo el público encima, (o la banda tan cerca de sus fans como sea posible, según se quiera expresar), no puede fallar y resultan conciertos tan redondos como ocurrió esta vez… En este caso mi conclusión es doble y clara: Por un lado, en una imaginaria lucha actual entre SKID ROW y Sebastian Bach tengo muy claro por quién apuesto (y eso que como frontman a Seb hay pocos que le hagan sombra) después de haber visto a los dos en pocos meses… Por otro, tengo que decirlo, el fan del grupo que no fué al concierto por lo que fuera (las mismas reservas que yo mismo tenía antes del show por ejemplo), palmó estrepitosamente porque fue increíble.

Texto: David Esquitino (david_esquitino@rafabasa.com)

Fotos: Carlos Oliver (Barcelona)

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Skid Row - Foto: Carlos Oliver
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