Inicio Festivales Crónica Festival HELLFEST – Clisson (Francia) – Domingo 24 de junio

HELLFEST – Clisson (Francia) – Domingo 24 de junio

0
VHALDEMAR - Straight To Hell
Century Media - SPIRIT ADRIFT - Enlightened In Eternity
AYRA - Silent Veil
VHALDEMAR - Straight To Hell
Century Media - SPIRIT ADRIFT - Enlightened In Eternity
AYRA - Silent Veil



Documento sin título

HellFest

DOMINGO 24 de Junio de 2007 – Clisson (Francia)

Animados por la tregua climatológica y un aparente mayor grado de firmeza del suelo (aunque las zonas de arenas-pajas movedizas nunca llegaron a desaparecer por completo), la agenda prevista para domingo infundía una sensación de placentero vértigo con tan sólo echarle un vistazo. Inauguramos el último día del festival viendo a EPHEL DUATH, banda italiana formada sólo por tres músicos y que practican una música muy experimental y progresiva, con mucha fusión y toques jazz. Sin duda, una formación de difícil escucha, únicamente para las mentes más abiertas. Aunque su propuesta es difícil de llevar en directo, salieron notablemente del paso. Muy interesantes.

Ephel Duat - Foto: Carlos Oliver
Ephel Duat - Foto: Carlos Oliver

Teníamos muchas ganas de ver el directo de ANIMOSITY, una de las bandas más brutales noveles procedentes de San Francisco. La verdad, es que nos dejaron con la boca abierta. Sus miembros apenas tienen la veintena de años, pero aportan una calidad y técnica envidiable. Sin duda, van a dar mucho que hablar. Muy recomendados para fans de Soilent Green, Skinless, etc. No creo que tarden en fichar por algún sello potente de la escena. Ofrecieron un show contundente, cargado de rabia y la gente pudo disfrutar de lo lindo en el pit, ahora que el barro se había secado bastante. Aunque sacan disco en breve, el repertorio se basó prácticamente en su obra “Empires”.

Ephel Duat - Foto: Carlos Oliver
Ephel Duat - Foto: Carlos Oliver

Parte de la mañana la dedicamos a visitar exhaustivamente el Metal Market, y hacer las inevitables compras, donde siempre se encuentran cosas muy interesantes además del merchandising oficial de los grupos que tocan cada día. En la pequeña carpa habilitada para las firmas de bandas, este año se citaron pocos grupos, en relación con la edición pasada. Especialmente, en lo referente a las bandas más conocidas, aunque al menos tuvimos gratos encuentros como el de Emperor, por la tarde, muy afables y entusiasmados.

Por ello, no presenciamos prácticamente la actuación de SCARVE, que se presentaban con nuevo cantante, Bob (procedente de la banda parisina Watcha). Por los comentarios entre los que presenciaron su concierto, este no fue bastante bueno.

Con su nuevo disco bajo el brazo, el escuetamente apodado “Fiction”, los suecos DARK TRANQUILITY, otros habituales de la veraniega fiebre festivalera a lo largo y ancho de la geografía europea, intentaron sacar petróleo de su oficio. Ejecución correcta, sin alardes, y con un Michael Stanne que no cesó en ningún momento en su ya habitual empeño de patearse el escenario de arriba a abajo. El sonido (¡otra vez!), no permitió a los suecos poner el listón más alto que lograra hacer justicia a la calidad de su repertorio en el que, además de novísimas propuestas como “Terminus” y “Focus Shift”, no faltó la siempre excitante “Punish my Heaven”.

Moho - Foto: Carlos Oliver
Moho - Foto: Carlos Oliver

En el Discover Stage teníamos una cita con MOHO, una de las dos representaciones de nuestro país en el HELLFEST. Quedé alucinado con la cantidad de gente que se congregó abarrotando prácticamente la carpa, pero es que los madrileños no son nada noveles y se han pateado gran parte Europa en giras. Su concierto fue sensacional. Sonaron lentos, densos, pesados, como tiene que ser. Cada vez que los veo, me gustan más, sin duda, una de las bandas nacionales a tener en cuenta. No es de extrañar que entre los allí presentes, se encontrase el mismísimo Scott Kelly (Neurosis), un declarado seguidor de Moho.

Aborted - Foto: Carlos Oliver
Aborted - Foto: Carlos Oliver

Los belgas ABORTED nos ofrecieron un buen concierto, como viene siendo costumbre en ellos. Un buen set list con los mejores temas de su reciente “Slaughter&Apparatus” como “Avenious” o “A Methodical Overture” y, especialmente, sus temas más conocidos como “Meticulous Invagination”, “Dead Wreckoning” y “The Saw & The Carnage Done”. A pesar de tener una mano lastimada, el cantante Svencho animó sin parar durante toda la actuación. La banda, con nuevos miembros, funcionó a la perfección y los nuevos temas, algo más accesibles en cuanto a brutalidad, sonaron en directo tan potentes como los clásicos.

Aborted - Foto: Carlos Oliver
Atheis - Foto: Carlos Oliver

Otro de los momentos más esperados era la actuación de ATHEIST. Con sólo tres discos en su trayectoria (del 1990 al 1993) son otra banda de culto. La actuación tenía un añadido sentimental ya que era la última que realizaban de su aclamada reunión. La asistencia era, por lo tanto, más que obligada. De nuevo, las sensaciones vividas durante el concierto de Cynic afloraban de nuevo, por todo lo que tienen en común. El comportamiento de la banda fue sensacional. Da gusto ver como unos excelentes músicos, unos genios de la técnica, disfrutan en el escenario tanto o más que los que nos congregamos en el Main Stage. Tocaron un repertorio fabuloso con temazos como “Unquestionable Presence”, “Mineral”, “Mother Man” y, para finalizar, la sensacional “Piece Of Time”. Kelly Schafer cantó muy bien, Chris Baker y Sonny Carson estuvieron geniales a las guitarras, Steven Flynn es un monstruo a la batería pero, ante todos, si alguien brilló algo más ese fue Tony Choy, su forma de tocar el bajo es impecable, un maestro de maestros. Excelentes músicos y personas que, por suerte, seguirán dando que hablar a través de sus numerosos e interesantes proyectos paralelos.

Atheis - Foto: Carlos Oliver
Atheis - Foto: Carlos Oliver

Con permiso de Vader, BEHEMOTH son otra de las bandas polacas de metal más en boga los últimos años y en el HELLFEST volvieron a demostrar su valía. Perfectamente maquillados, la banda asaltó el Gibson Stage para avasallarnos, con Nergal al frente, que pudo solventar bastante bien los problemas que arrastraba en su voz, de afonía. Tocaron en directo dos nuevos temas (“Prometherion” y “Christgrinding Avenue”) de su reciente “The Apostasy”, junto a cortes tan reclamados como “Christians To The Lions” y “Conquer All”.

Behemoth - Foto: Carlos Oliver
Behemoth - Foto: Carlos Oliver

KREATOR repetían en el HELLFEST por segundo año consecutivo y se presentaron en el escenario principal de forma espectacular, con grandes efectos de humo verde y una puesta en escena superior al resto de bandas del día, hasta el momento. La banda de Mille Petrozza ya es toda una leyenda que sigue perfectamente en activo. Eso sí, tanto en Barcelona como ahora en Francia, nos defraudaron mucho. Realmente la voz de Mille fue muy mala y eso es algo innegable. Los registros agresivos que escuchamos en sus discos se traducen en directo en dudosos chillidos. Kreator nos ofrecieron un set list muy similar al ofrecido en su visita a nuestras tierras, aunque un poco acortado, con un buen montón de temas clásicos (“Pleasure To Kill”, “Extreme Aggression”, “Betrayer” y el inevitable y recurrido final con “Flag Of Hate” y “Tormentor”) que fueron encorajados por la audiencia como verdaderos himnos.

Kreator - Foto: Carlos Oliver
Kreator - Foto: Carlos Oliver

Brutal fue la actuación de CONVERGE. Increíble el ruido demoledor que llegaron a hacer estos cuatro locos de Boston sobre el escenario. Desquiciante y caótico, así fue su show, liderado por un imparable Jacob Bannon al frente que no estaba quieto ni un segundo de un lado para el otro. Al mismo tiempo, ORTHODOX, los otros representantes de nuestro país, descargaban su pesado y experimental sludge en la Discover Stage ante una audiencia bastante entregada. Esta vez sin sus atuendos de nazarenos, los sevillanos presentaron nuevos temas de su trabajo “Amanecer en puerta oscura”, que está recibiendo grandes críticas a nivel internacional.

Kreator - Foto: Carlos Oliver
Kreator - Foto: Carlos Oliver

Acomodándonos en este escenario, una carpa con aires inconfundiblemente circenses, casi instalada en el medio de la nada, suficiente para dejar de nuevo en evidencia que los grandes despliegues técnicos de los grandes escenarios no son garantía de eficiencia, potencia y sonido brutal. Un ambiente infernal, movido y promovido por una jauría de zombis enlodados que se movía violentamente hacia todos partes sin aire ni espacio para respirar, fraguó la cuadratura del círculo. Y así fue como los blackers noruegos 1349 descargaron desde allí uno de los directos más furiosos y atronadores de todo el fin de semana. Estelar Tony Laureno (sustituto de garantía en la batería para un siempre escurridizo Frost). Guitarras que cortaban gargantas y escupían fuego. Actitud, presencia, y una tormenta infernal de ráfagas oscuras, ensalzada por la desgarradora voz de Ravn. Magistral. Casi media hora, tremendamente fugaz, deambulando por el mismísimo infierno. Los desencajados rostros de la mayoría no daban crédito a un precipitado regreso a la banalidad terrenal.

Megadeth - Foto: Carlos Oliver
Megadeth - Foto: Carlos Oliver

Coincidiendo con los últimos minutos de WITHIN TEMPTATION, presenciamos que la banda holandesa presentaba una de las mejores y más logradas puestas en escena, aprovechando todas las posibilidades del gran escenario principal. La banda liderada por Sharon del Adel hizo evidencia de su alta cota de popularidad actual. Los seguidores del metal europeo más melódico, estilo con poca representación dentro del HELLFEST, pudieron disfrutar con las actuaciones de EDGUY y BLIND GUARDIAN. No obstante, ambas bandas fueron relegadas al Gibson Stage y sus shows no brillaron con tanta fuerza.

Megadeth - Foto: Carlos Oliver
Megadeth - Foto: Carlos Oliver

Entre medio de ambas bandas germanas, MEGADETH ofrecieron un concierto espectacular en el Main Stage con un Dave Mustaine que está en un excelente momento. Desde las primeras notas limpias de “Sleepwalker” la banda contó con un potente sonido y un ambiente excelente en pleno anochecer. “Washington Is Next”, “Gears Of War” y “Never Walk Alone…A Call To Arms” serían el resto de canciones extraídas del reciente “United Abominations”.

Megadeth - Foto: Carlos Oliver
Megadeth - Foto: Carlos Oliver

Temas más emblemáticos como “Take No Prisioners” o “Wake Up Dead” serían debidamente coreados por la audiencia, aunque no tanto como el ya archiconocido estribillo de “A Tout Le Monde” (más aún en tierras galas). Uno de los momentos más álgidos del concierto fue con la perfecta ejecución de “Hangar 18”, donde pudimos comprobar el buen hacer de los hermanos Glover (Shawn tras un enorme y espectacular kit de batería al más puro estilo Nick Menza). La parte final del show firma uno de los momentos más brillantes de todo el festival, con “Symphony Of Destruction”, “Peace Sells” y “Holy Wars”. Un trío final de espectaculares temas que dejó a la audiencia extasiada y adulando el nombre de una de las bandas más influyentes en la historia del metal.

Dream Theater - Foto: Carlos Oliver
Dream Theater - Foto: Carlos Oliver

Otros que no defraudaron fueron DREAM THEATER. La calidad de estos músicos en directo es indiscutible y así lo demostraron de nuevo en el HELLFEST. Al igual que Megadeth, ofrecieron el mismo set list que ejecutaron en el Monsters Of Rock de Zaragoza. Un repertorio que podría calificarse de inesperado, ya que contando con sólo una hora de concierto optaron por algunos temas no de los más populares en su carrera. Desde el primer momento, sorprendieron iniciando su actuación con la potente “As I Am”, seguida de la controvertida “Panic Attack”.

Dream Theater - Foto: Carlos Oliver
Dream Theater - Foto: Carlos Oliver

Una correcta “Constant Motion” y una brillante “The Dark Eternal Night” confirmaron el buen momento y estado de gracia de la banda, destacando a un LaBrie totalmente recuperado de sus problemas con la voz de antaño. Una versión recortada de “Home” (obviando su exótica introducción) daría paso a una versión acelerada de “Pull Me Under”, acabando como al inicio, sorprendiendo al público. En definitiva, un show que asombró especialmente por su repertorio, ya acostumbrados a la que nos gastan estos cinco geniales músicos sobre las tablas.

Dream Theater - Foto: Carlos Oliver
Dream Theater - Foto: Carlos Oliver

El final acechaba y el primero de los platos fuertes reservados para el cierre de este HELLFEST fue, sencillamente, arrollador. Había ganas de ver a NEUROSIS y ni la descomunal cortina de lluvia que se nos vino literalmente encima (a modo de despedida recurrente) pudo con ellas. Quizás, entre otros argumentos, porque Steve Von Till y sus colegas tampoco se prodigan demasiado por los escenarios europeos. Era pues, una ocasión única para dejarse llevar por el directo hipnótico y conceptual de los maestros californianos. Provistos de un juego de luces y un espectáculo audiovisual que recreaba un ambiente casi surrealista (como no podía ser de otro modo, obviamente), tomaron su fantástico nuevo álbum, Given to the Rising, como eje principal de la descarga. No fueron necesarias presentaciones ni discursos entre canciones. La música de Neurosis fluye directamente desde la oscuridad de unas mentes en perpetua contemplación del caos y la destrucción. El sonido, en líneas generales, estuvo a la altura de las circunstancias. “Given To The Rising”, “To The Wind” o “Water Is Not Enough” (título muy propicio para la ocasión) fueron cayendo una tras otra con las únicas concesiones al resto de su discografía con “Burn” (de su anterior “The Eye of Every Storm”) o el cierre con “The Doorway” (del clásico “Times of Grace”).

Neurosis - Foto: Carlos Oliver
Neurosis - Foto: Carlos Oliver

Sólo una soez falta de respeto hacia el público en un ambiente de caos generalizado permanente pudo propiciar que uno de los lastres del festival pusiera la guinda definitiva al desastre organizativo: cuando Neurosis se disponían a descargar su penúltimo tema, unos acordes familiares llegaban desde lo lejos a nuestros oídos: EMPEROR arrancaba ya su set con “Into ther Infinity Thoughs”. Desde el punto de vista escéptico que habitualmente infunden las numerosas y recientes reuniones por motivos dinerarios, sería un error achacar al cuarteto noruego una actitud poco seria o profesional. Muy al contrario. Lejos de las resurrecciones de experimentos frustrados, Emperor demostraron la vigencia de sus himnos (con todo el elenco de emociones que son capaces de transmitir) y que sus virtudes interpretativas pueden incluso mejorar con el tiempo, como el vino.

Emperor - Foto: Carlos Oliver
Emperor - Foto: Carlos Oliver

Inconmensurables. Únicamente la maestría contrastada sobre las tablas de los emperadores negros de Telemark podía contribuir a diluir el disgusto inicial. Emperor arrasaron a su paso los anegados campos bretones con un repertorio majestuoso, atronador, y con un portento musical de nombre Ishahn al frente (sin desmerecer al resto del grupo: encomiable también la labor de Trym con las baquetas). Presentaron para el cierre del festival un lista completa (aunque, para muchos, corta) de sus temas más aclamados. Y así, nadie se quedó con las ganas de corear sus oscuros cortes más clásicos (“I Am The Black Wizard”, “Inno A Satanna” o “Cosmic Keys To My Creations And Times”) o de comprobar como suenan en directo las canciones del último disco, “Prometheus” (aunque sólo fuera “In the Wordless Chamber”), que nunca llevaron sobre el escenario. “An Elegy Of Icaros”, “Curse You All Men!”, “The Majesty Of The Nioghtsky”, “The Loss And Curse Of Reverence”, “With Strenght I Burn”,… prácticamente ninguna de las grandes quedó en el tintero. A decir verdad, el repertorio fue casi un calco del primer disco del recopilatorio “Scattered Ashes”. Un espectacular juego de luces, banderas y claroscuros permitió realzar, si cabe, el ambiente ya de por sí infernal de la noche. Piel de gallina con “Ya Entrecemperium”, un derroche de velocidad y espeluznantes melodías de teclado, como broche final al reinado de los noruegos.

Emperor - Foto: Carlos Oliver
Emperor - Foto: Carlos Oliver

Ciertamente, pocos festivales en Europa han sido capaces, hasta el momento, de conjugar un cartel de esta altura con propuestas más extremas y arriesgadas. Algo que en lo musical, se agradece. Sin embargo, tras la vuelta y la resaca, cabe formularse algunas reflexiones, aunque sea a modo retórico. ¿Hasta qué punto la organización de un festival (presumiblemente seria y profesional) puede permitirse el lujo de hacer oídos sordos ante las persistentes previsiones de lluvia que amenazaban los días del evento? ¿Cómo puede explicarse la casi nula capacidad de reacción de los organizadores cuando la tromba pasó de convertirse de amenaza en realidad, materializándose el infierno en forma de un gran lago lodo y miles de personas atrapadas en el acceso al recinto? ¿Puede justificar todo ello un caos considerable en la marcha de la programación que, además de algunos grupos que tuvieron que marcharse sin tocar, se manifestó repetidamente en la inexistente coordinación (¿premeditada?) en la alternación del final y del inicio de los conciertos en ambos escenarios?

En resumen: ¿justifica un cartel de auténtico lujo, como el presentado en esta edición del HELLFEST, un desmadre organizativo delirante, así como una preocupante falta de capacidad de reacción y una gravísima imprevisión en lo que a servicios esenciales se refiere? Quizá sea el público soberano (sopesando lo musical y lo extramusical) quien decida en última instancia, en términos de apoyo a la edición del próximo año, el futuro más inmediato de este evento… algo, por otra parte, que la organización debería atajar de cuajo. La escena extrema europea no puede permitirse perder carteles de esta magnitud pero tampoco, ni mucho menos, tolerar la inepcia, la incompetencia y la desidia en su organización.

Texto: Jordi Marsal y Carlos Oliver (carlos_oliver@rafabasa.com)

Fotos: Carlos Oliver (www.myspace.com/carlos_oliver)

Para ver las fotos a mayor tamaño, pinchar sobre
ellas.