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LEYENDAS DEL ROCK II – Viernes 10 de agosto – Tercera Parte – Crónicas y fotos

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Leyendas del Rock

Viernes 10 de Junio

LOS SUAVES

El recinto estaba “hasta la bandera”. Era la mejor hora. Tras SARATOGA y antes de WARCRY, todo jugaba a favor de la banda de los hermanos Yosi y Charly Domínguez. A algunos les hubiese encantado que LOS SUAVES tocasen tras WARCRY, por aquello de ver el supuesto duelo SARATOGA-WARCRY tocando las dos bandas seguidas, ambas destinadas a un público similar a priori, pero eso es otro tema que nada tiene que ver con mis impresiones sobre los gallegos.

Los Suaves  - Foto: Rafa Basa
Los Suaves  - Foto: Rafa Basa

Fueron recibidos con los brazos abiertos por un público que comenzó a cantar desde el principio todos sus himnos, con los dos ojos puestos sobre la figura de Yosi, como no podía ser de otra manera. Les he visto muchas veces, aunque no tantas como quisiera en los últimos tiempos, y cada vez que saltan a la lona es una incógnita saber como será su concierto hasta no ver y comprobar el estado de Yosi. Todos sabemos que es uno de los pocos iconos del rock nacional a los que se le perdona casi todo, y cante mejor, peor, o directamente ni cante la verdad es que su público ya está curado de espanto y preparado para cualquier sorpresa propiciada por el proceder del mencionado frontman.

Los Suaves  - Foto: Rafa Basa
Los Suaves  - Foto: Rafa Basa

En el LEYENDAS la actitud y el estado del legendario cantante fue aceptable. Aún recuerdo alguna pasada actuación en la que no cantó ni una sílaba, pero felizmente esta noche Yosi dio la talla en un alto porcentaje. Pedirle a estas alturas que cante como en sus mejores años y haga un concierto perfecto yo creo que es imposible. Como dije tras su actuación encima del escenario: “Yosi, genio y figura hasta la sepultura”, y así es.

Los Suaves  - Foto: Rafa Basa
Los Suaves  - Foto: Rafa Basa

A Alberto Cereijo se le vio muy serio, sobre todo en la primera parte del show, pero tocó de manera impresionante. Su anunciada marcha en septiembre, y ratificada al que firma en persona aquella noche, se notará, y mucho. El “guardián” Charly estuvo como siempre, oculto al fondo, pero dando “caña”, y Tino a la batería y Fernando Calvo a la guitarra hicieron su trabajo a la perfección. Y, mientras, Yosi Dominguez hacía “de las suyas”.

Rompieron el fuego con potencia, sonando muy bien, con “Preparados para el rock and roll”, rememorando el álbum “San Francisco Express” del 97, del que cayeron más temas a lo largo de la noche. Yosi sonreía, se dejaba querer, posaba para los fotógrafos y hacía los típicos gestos colgándose del pié de micrófono, mirando al tendido con mirada perdida y cantando fiel a la letra, con voz ronca y tomada, pero segura, mientras el resto de la banda le miraba, “preparada para el rock and roll” y lista para lo que hiciera falta.

Los Suaves  - Foto: Rafa Basa
Los Suaves  - Foto: Rafa Basa

Rápidamente sonaron “Judas” del CD “Si yo fuera Dios” y “San Francisco Express”, con poder y fuerza, mientras Yosi seguía provocándonos a todos con sus poses, guiños, mientras se desgañitaba al micro, sonreía y se retorcía sintiendo la música como un orgasmo. “Palabras para Julia” del “Víspera de Todos los Santos” y “Lisa (1970-1996)” sonaron bien y dieron paso a dos de los temas que en mi opinión sonaron más rotundos: “Dulce castigo”, genial, y el himno “Maldita sea mi suerte”, que los diez mil fieles cantaron.

Los Suaves  - Foto: Rafa Basa
Los Suaves  - Foto: Rafa Basa

Cereijo se acercó a Yosi, y en plena arenga del cantante, le dijo al oído algo… (se supone que le diría: “Vamos a tocar Si pudiera”) y con éste llega el mejor momento y tema de todo el concierto, recordando el “Santa Compaña” el 94. Sin duda “Si pudiera” por belleza, melodía, sentimiento y letra es de lo mejor de los orensanos, y así lo plasmaron esta noche en Mazarrón. ¡¡Un temazo!!

El poder vuelve con otro cañonazo llamado “Viajando el fin de la noche” y un inevitable y demoledor “Dolores se llamaba Lola”, donde Yosi se vuelve más revoltoso y provocador y deja que el público cante el “Dolores…” cosa muy fácil.

Los Suaves  - Foto: Rafa Basa
Los Suaves  - Foto: Rafa Basa

Cereijo ya sonreía. Parece como si se le pasara por la cabeza una frase: “Prueba superada”. La recta final iba llegando y llegó con “Ese día piensa en mí” y el brutal y buenísimo “El Afilador” ante el delirio de un público casado con la banda y su máximo pontífice Yosi que ya no aguantó más orgasmo, se quitó la camiseta y saltó al foso para estrecharse y entregarse a las primeras filas. Velozmente, los “pipas” del grupo saltaron para que el cantante no se perdiera en exceso entre el gentío, y no les fue fácil convencerle que debía volver arriba del escenario. El final llegó con “Ya nos vamos”…

¡Buen concierto!

Rafa Basa

WARCRY

Recién terminado el concierto de LOS SUAVES era el momento para WARCRY quienes son de los grupos que más gente atrae para ver sus conciertos, de eso no cabe duda. Lo que es innegable es que sería el grupo que más público iba a atraer el viernes, miles de heavys que han crecido escuchando las letras de Víctor y sus amigos, que corean todos y cada uno de sus estribillos y que apoyan incondicionalmente al grupo allí donde toquen.

Warcry  - Foto: Rafa Basa
Warcry  - Foto: Rafa Basa

Los menos “legendarios” de todos los grupos que se daban cita el primer día tenían pues la dificultad de agradar a los fans más clásicos, los más críticos y no desmerecer a su público, que les jalea y les lleva en volandas. “Que vengan ya”, “Más allá” y “La vieja guardia” eran los temas escogidos para comenzar. Pertenecientes a su último trabajo, más evolucionado, y en los que se vio a unos músicos interpretando de manera muy seria, sin olvidar no obstante, la fiesta en que sus conciertos acaban por convertirse.

Warcry  - Foto: Rafa Basa
Warcry  - Foto: Rafa Basa

En esta ocasión vimos a un Víctor menos entonado con las voces que otras veces. Es cierto que el apoyo de miles de gargantas hace que su voz sea acompañada perfectamente, pero el recurso de hacer que sea el público el que cante resultó algo excesivo. Aun así, y por encima de todo, hay que reconocer que el cantante es el espíritu que convierte en grandes a WARCRY. Cree en lo que hace, lo vive desde el primer instante y lo transmite perfectamente. Lo de menos es que las melodías de guitarra puedan sonar parecidas entre sí, o que la tantas veces criticada batería de Alberto Ardines se mantenga en un discreto segundo lugar, esta vez mucho más atinado que en otras ocasiones. Lo importante es que la gente se divierta, y los de Asturias lo consiguen, sin ningún género de dudas.

Warcry  - Foto: Rafa Basa
Warcry  - Foto: Rafa Basa

“Alejandro”, “Contra el viento”, “Un poco de fé” o “Capitán Lawrence” se fueron sucediendo hasta la apoteosis en que se convierte el estribillo de “Tu mismo”, versos que quedarán ya para siempre entre los imposibles de dejar de cantar, y mucho menos cuando se está rodeado por cientos de rockeros rotundamente felices, muchos de ellos absolutamente convencidos y otros, más escépticos, satisfechos, al menos sí, con ese tema. Y para cerrar un “Hoy gano yo” nuevamente un himno perfectamente aplicable al ambiente que se vivía en el festival.

Warcry  - Foto: Rafa Basa
Warcry  - Foto: Rafa Basa

En definitiva un buen concierto de WARCRY que, sin ser de las mejores de sus actuaciones, mantuvo el nivel que todas las bandas habían alcanzado hasta ese momento y que hizo especialmente las delicias de los seguidores del grupo.

ÑU

Noche histórica, y mi amigo José Carlos ante diez mil personas… ¿Saldrían ÑU victoriosos en tan importante noche, repleta de miles de gentes dispuestas a disfrutar plenamente con la banda “de los cuernos” en un lugar como Murcia donde la banda tiene tantos incondicionales y es especialmente querida? El caso es que Molina siempre se ha caracterizarlo por darnos una de cal y otra de arena, y en contra de lo que el público aguanta a personajes como Yosi de LOS SUAVES, que le aguantan todo o casi, no se por qué pero al líder y artífice de ÑU el público rara vez le ha pasado una, siempre o casi siempre las travesuras o meteduras de pata de Molina le han pasado factura. ¿Qué pasaría esta noche?

Ñu  - Foto: Rafa Basa
Ñu  - Foto: Rafa Basa

Pues pasó que ÑU dieron un gran concierto, con un José Carlos cantando muy bien, encantando a todos con su flauta y sus canciones juglarescas y a la par urbanas. Molina decía en su canción: “No hay ningún loco, solo es leyenda, solo lo cuentan en la taberna”, y aunque le pese a Jose Carlos, “ese loco” es “un leyenda”. Lo digo por la charla, -mitad ingenio, mitad venenosa-, que nos dio sin motivo alguno diciendo: “No me llaméis leyenda, llamadme cabrón o hijo de puta, pero nunca me llaméis leyenda”. A veces Molina es “así”, y lo que gana en setenta y cuatro minutos lo pierde en uno. Así es tristemente la historia de José Carlos, al que quiero, pero siempre le diré: “Si hubieses estado calladito estarías en lo más alto del rock de este país” Pero evidentemente si hubiera estado con la boca cerrada no seria Molina, y ya se sabe…Los genios son así, y Molina es un genio y lo será por siempre y para siempre, siga o no cometiendo errores. Pero dejemos este “rollo” y hablemos del sobresaliente concierto.

Ñu  - Foto: Rafa Basa
Ñu  - Foto: Rafa Basa

Sonaron muy bien, con Manolo Arias como “segundo jefe”, tocando con la elegancia, simpatía y empuje que le caracteriza, y luciendo una “legendaria” camiseta de NIAGARA, la banda que a muchos nos encantaría que reapareciera para tocar en algún evento puntual.

Junto a José Carlos y Arias, los incombustibles Gorka al bajo, al que muchos llaman desde hace tiempo “el hijo del Molina” por su cierto parecido físico, y Bumper a los tambores tan notable como siempre.

Ñu  - Foto: Rafa Basa
Ñu  - Foto: Rafa Basa

El concierto fue excelente, lleno de hits como “Manicomio”, “No hay ningún loco”, “La Granja del Loco”, “Tocaba correr”, “El Tren”, etc, todos ellos sonando perfectos, con una banda que suena “de lujo” y un Molina en su papel de juglar urbano, vestido con una camisa chillona de las que el solo es capaz de lucir. ¿Dónde comprará esas camisas el Molina?

Ñu  - Foto: Rafa Basa
Ñu  - Foto: Rafa Basa

Una vez más, la sorpresa fue “El juglar” con Molina tocando la acústica, un tema precioso que a muchos nos hace volar al pasado de esta banda histórica, con nostalgia y recuerdos del pasado. Si el solo de guitarra hubiera sido más corto y a Molina no se le hubiese olvidado un trozo de la letra, hubiese sido el momento mágico de la noche.

Como digo, José Carlos cantó muy bien, escenicamente sigue siendo un monstruo llenando el escenario como nadie…Sigue siendo único, un genio, y salvo su discurso, por el que fue pitado y del que ya he hablado, y los excesivos temas instrumentales, que Molina usa para tomarse un respiro y para que su banda se luzca, como lo hizo, su concierto en el LEYENDAS fue sobresaliente.

Ñu  - Foto: Rafa Basa
Ñu  - Foto: Rafa Basa

Por cierto, estuvo graciosa la parte de su discurso donde dijo: “Aquí el único leyendas que hay es el Basa”. Me estuve “partiendo” de la risa durante toda la noche. ¡¡Este Molina es un figura y lo será siempre!!

Rafa Basa

PANZER

Nunca lo he escondido, PANZER han sido mi grupo favorito de Heavy Metal español toda la vida. Empecé a escucharles en 1983 y tuve la inmensa suerte de verles en directo en multitud de ocasiones a mediados de los ochenta. Eran especiales, sus letras, su música y sobre todo la voz peculiar de un cantante que no se parecía a ningún otro. Y hoy, casi 25 años después sigo emocionándome con sus discos como en aquellos años tan lejanos. Seguí la trayectoria de la banda hasta que decidieron dejarlo, y por supuesto viví cómo la persona cuya voz me emocionaba decidía evolucionar, cambiaba de gustos, abandonaba los escenarios por otra profesión y, amargamente, seguí sus comentarios durante los años noventa acerca de una música que había sido la suya y que él ya consideraba superada y caduca. Me dio igual, la música permanece, y aquellas grabaciones que destilaban ingenuidad y sencillez seguían disponibles, al margen de que sus intérpretes no lo estuvieran. PANZER quedaron como un bello recuerdo de tiempos pasados que, por edad, pude disfrutar. Y un buen día se anunció que Carlos Pina, el cantante que me ponía los pelos de punta y me cabreaba por sus discursos ante el micrófono radiofónico volvía a los escenarios. No pude acudir a la anterior edición del Leyendas, así que me quedé con lo que me contaron: una suerte de bolo con amiguetes sin más seriedad que rememorar aquellos tiempos en los que, para él, subirse a un escenario era divertido y cantar himnos de heavy metal una forma natural de ver la vida.

Panzer - Foto: Rafa Basa
Panzer - Foto: Rafa Basa

Y he aquí que se confirmaba la actuación de PANZER de nuevo. Al menos la mitad de ellos, y con la compañía de un guitarrista excelente como es Miguel Angel López, ese cachorro metalero con imagen ochentera y espíritu de guitar hero clásico, y por supuesto Rafa, el eterno batería a los tambores. No necesitaba nada más para saber que sería mi concierto, en buena medida el grupo que me haría disfrutar más, un sueño hecho realidad.

Alargo esta introducción para tratar de entender la inmensa decepción que me llevé tras lo que vimos en Mazarrón. Tras alargar ÑU unos minutos su actuación, y salir Rafa Basa a presentar a la Leyenda resucitada, aparecía Carlos Pina sobre el escenario. Tocado con gorra de cuero, los ojos ocultos tras unas gafas de sol que no le abandonarían, enfundado en una cazadora y sólo frente al micrófono, el cantante que todos deseábamos empezó a hablar. Cinco minutos en los que sus palabras fueron claras y rotundas. El Heavy Metal no existe, lo único que hay es Rock y si estaba por alguien encima del escenario no era por otros que por nosotros, los que, curiosamente, escuchamos, hablamos y creemos que el Heavy Metal sí es una música a tener en cuenta. Cinco minutos de justificación, o tal vez de pedir perdón por anticipado ante uno de los shows más frustrantes que recuerdo en más de 20 años de conciertos.

Panzer - Foto: Rafa Basa
Panzer - Foto: Rafa Basa

Por fin comenzaba a sonar “Panzer”, acompañada con una armónica, como si la potencia del mítico tema fuera excesiva para su compositor, y a partir de ahí la inmensa desilusión. Un sonido lamentable, que alternaba los momentos rítmicos con sonido sucio y apagado con los solos de Miguel Angel mucho más altos, rompiendo sistemáticamente las canciones. Y sobre todo una voz más cercana al musitar que al cantar, sin ningún tipo de registro agudo, sin forzar en un solo momento, monótona, ajena.

Escuchar “Gedeón”, “Galones de plástico” o “No hay quien nos pare” y sentir que la persona que los interpretó y la que los interpretaba eran diferentes fue una sensación que iba calando entre todo el público. De hecho, poco a poco, éramos menos los que íbamos quedando. Los que escuchábamos mini arengas sobre los locutores de radio que exigen pagar por pinchar canciones, los que veíamos un espejismo y no podíamos llegar a creer lo que pasaba. “Dios del Rock”, “Perro Viejo”, destrozadas ante un sonido infame, “Junto a ti” salvados los falsetes por un público cada vez más ausente ante lo que pasaba sobre el escenario. Absurdas justificaciones por la cada vez menor entrega de un público, que, heavy o no, sabe lo que quiere y no está para engaños. Triste, muy triste el espectáculo que tendría su guinda lamentable al final de la actuación.

Panzer - Foto: Rafa Basa
Panzer - Foto: Rafa Basa

Cinco minutos antes de llegar el final del tiempo establecido, Mario recibía el aviso de que quedaba tiempo para un tema. Al igual que el resto de grupos del festival, los tiempos estaban medidos escrupulosamente. Sí, es verdad que ÑU habían alargado unos minutos, pero eso no es excusa para lo que ocurrió. Pina decidió abandonar el escenario poniendo a sus compañeros en un brete, con Rafa cantando al mismo tiempo que la banda intentaba solventar la papeleta. Y finalmente Carlos Pina volvía a aparecer en el escenario, no para cantar, sino tan solo para mover a la gente a que lo hiciera.

Era el momento del final. Ya se presentaba a OBUS en el escenario de al lado, cuando de forma unilateral el simulacro de lo que una vez fue PANZER decidían seguir tocando, durante unos segundos sonando por los monitores. Visto lo cual, y ante lo innegable del final del show, las malas maneras, las formas chulescas para arengar al público fueron las que sustituyeron la despedida normal de una banda que, ¿por qué no pensarlo ellos? habían tenido un día lamentable.

Pésimo, en definitiva, el show e imperdonable que músicos profesionales, con tantos años de carrera, acaben comportándose de esta manera. Indignación en muchos de nosotros, a los que no nos vale el consabido “ya sabes cómo está…” Todos los asistentes merecíamos ver a PANZER y a lo que asistimos fue, por desgracia, al final de un mito, destrozado, no sé si a conciencia, por su propio creador.

Fernando Checa

OBÚS

La última vez que había visto a OBÚS fue precisamente el año pasado en la primera edición del festival y, aunque me gustaron, no me terminaron de convencer, al igual que llevaban un par de años sin hacerlo del todo (con un Fortu bastante descentrado y echando de menos demasiado a Juan Luis, además de notar un cierto descenso de fans importante). Pues bien, si ya las críticas sobre su concierto hace dos semanas en el Granito Rock de Villalba habían sido muy positivas, el viernes en el Leyendas “se salieron”, callaron muchísimas bocas, se reivindicaron “a lo grande”, y dieron un concierto tremendo, pleno de fuerza, buen hacer, actitud, personalidad y macarrería 100% marca de la casa.

Obus - Foto: Rafa Basa
Obus - Foto: Rafa Basa

Tras el irregular (dejémoslo ahí) concierto de PANZER y el cierto retraso que se produjo, salieron OBÚS a eso de las 3 de la mañana dispuestos a comérselo todo y a levantar los más que cansados ánimos y cuerpos que ya teníamos a esas horas y después de todo el día de buenos conciertos… y durante casi hora y media pude ver a los OBÚS que me maravillaron desde que oí por primera vez su mítico directo del 87 hará ya unos 15 años.

Obus  - Foto: Rafa Basa
Obus  - Foto: Rafa Basa

Nostalgias y recuerdos adolescentes aparte, decir que salieron flanqueados por un enorme telón con su clásica calavera de la portada del “Pega con fuerza” y un par de telones laterales con dibujos de demonios que ya pudimos ver el año pasado, y sonando de manera apabullante y con muchas, muchas ganas… y con pirotecnia, la única banda del festival que la usó.

Afortunadamente Fortu se ha centrado muchísimo, Paco y Fernando están viviendo una segunda y muy roquera juventud (por cierto, me encantó ver a Fernando de nuevo con su clásica melena, ya blanca, detrás de la nuca), y a Nacho, el “nuevo” bajista, se le nota mucho más compenetrado con el resto de la banda y metido en el concierto y en los temas al 100% (además ya menos “sobreexcitado” en directo que al principio).

Obus - Foto: Rafa Basa
Obus  - Foto: Rafa Basa

Comenzaron con temas más actuales de su discografía como “Sin dirección” y dos temas que siempre me parecieron más flojos de “Desde el fondo del abismo” como son “Cualquier noche sale el sol” y “Cautivos”, que no terminaron de levantar a la gente aunque estaban sonando realmente brutales, muy nítidos y poderosos y con la garganta de Fortu en un estado fantástico (mucho, mucho mejor que las dos o tres últimas veces que les había visto). Tras “Más que un dios”, posiblemente el tema más actual de “Segundos fuera”, cayó el primer clásico de la noche, la coreada “Autopista”, y a partir de ahí el concierto fue rodado y menos a más hasta el final.

Obus  - Foto: Rafa Basa
Obus  - Foto: Rafa Basa

Es cierto que la particular personalidad de Fortu marca los conciertos de la banda y que sus conocidos detalles de “latin lover macarra” gustan a unos y no tanto a otros, pero cuando canta de maravilla, como el viernes, tiene pocos rivales encima del escenario y es uno de los mejores frontmen de nuestra historia. A mí me encantó constatar que sigue siendo él mismo antes, ahora y siempre, y que no se amilana ante nada ni ante nadie, y sigue creyendo en “sus tonterías” y frases de siempre (“¿y esas palmas qué?”, “muy mal, muy mal”, “se me pone dura”…) para dar forma, color y personalidad al concierto. Siempre genio y figura y “hoy” Fortu estuvo perfecto (aunque la larga intro “cariñosa”, incluso con Yosi en el escenario, de “Dame amor” se hizo algo pesada). Junto al comandante Fructuoso, hay que destacar a Paquito, perfecto con su nueva Gibson anaranjada, y un Fernando demostrando que sigue siendo uno de nuestros mejores baterías sin duda.

Obus  - Foto: Rafa Basa
Obus  - Foto: Rafa Basa

“Pesadilla nuclear” y “El que más” sonaron de maravilla, muy, muy cañeras (y con Fortu rindiendo vocalmente al 1000%) y despertaron definitivamente el ánimo de todos y se pudo ver al numeroso público cantando y bailando, puño en alto y melena al viento, al ritmo de dos de sus temas bandera. “Te visitará la muerte” comenzó algo extraña, más moderna y cañera pero al final nos enganchó a todos con su feeling y ritmo pegadizo de siempre, “Sólo lo hago en mi moto” fue sin duda uno de los temazos de la noche (y con Fortu más vacilón y gamberro que nunca… y sin fallar una nota ni escatimar un agudo, muy bien). Tras una mini parada, fueron la cañera “Que te jodan”, la conocida “Dinero, dinero” y una muy coreada “Vamos muy bien” las que pusieron el punto y seguido (con explosiones de confetti al final).

Para el bis no podía faltar el clasicazo del primer disco “Va a estallar el obús”, la presentación de la banda (con Fortu haciendo el pino, por supuesto, ayudado por un pipa), y el fin de fiesta con “Esta ronda la paga Obús”, con el escenario lleno de gente (y es que Fortu cogió hasta el Basa, Jon Marín, varios pipas, Yosi cantando a su bola el “Johnny be good” en español…) y desfase final e incluso fuegos artificiales para dar carpetazo a uno de los mejores conciertos del viernes (para mí el mejor).

Obus  - Foto: Rafa Basa
Obus  - Foto: Rafa Basa

La verdad es que fue un auténtico placer comprobar que OBÚS se han puesto las pilas y vuelven a ser la banda macarra, heavy, peligrosa y a la vez entrañable que siempre fueron. Una de nuestras formaciones más legendarias y admiradas demostrando que todavía les quedan varios años siendo “los que más”. Además, hubo mucho, mucho público viendo a la banda y ellos mismos se curraron al 100% el concierto, trayendo los telones, pirotecnia y demás elementos de sus shows completos. Un diez para OBÚS en la segunda edición del Leyendas… con el único “pero” de un set list que no varía más que en los temas nuevos desde hace muchos años.

David Esquitino

TEMPLARIO

Era muy tarde, demasiado tarde. Tras los retrasos de ÑU, PANZER y OBÚS, y eso que los horarios fueron perfectos en las tres jornadas, a TEMPLARIO les tocó bailar con la más fea, como dice el refrán, porque además de tener la papeleta de cerrar el viernes a partir de las 4 de la madrugada, salieron a escena más tarde por culpa de la poca solidaridad de horarios que reinó en el final de la noche.

Templario - Foto: Rafa Basa
Templario - Foto: Rafa Basa

Fue una pena, porque lo poco que vi de TEMPLARIO fue “una pasada”. Demostraron ser un grupazo impresionante. El trío es brutal. Poseen un nivel instrumental genial, aplastante, suenan como “Dios”, se mueven en escena como posesos… Matrícula de honor para Alberto Sales a las guitarras, Miguel Angel Titos a la batería y percusión y Fran al bajo y voz.

Tristemente no pude aguantar mucho viéndolos ya que la maldita piedra que cayó sobre mi cara a milímetros de mi ojo derecho me invitó a retirarme antes de lo previsto. Los mismos TEMPLARIO lo saben, a quienes les dije: “No sé si voy a poder aguantar a presentaros pues no me encuentro muy bien”. Sin embargo los presenté y “flipé” con ellos.

Templario - Foto: Rafa Basa
Templario - Foto: Rafa Basa

Su mezcla de metal progresivo rápido, con virtuosos y complicadísimos arreglos, heavy metal rápido y agresivo y fragmentos medievales, cerró de forma aplastante la segunda jornada del LEYENDAS. ¡¡Un grupazo!! Espero y deseo verles en directo muy pronto y poder disfrutar íntegramente su descarga.

Rafa Basa

Fotos: Rafa Basa

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Más fotos:

WARCRY

Warcry  - Foto: Rafa Basa
Warcry  - Foto: Rafa Basa
Warcry  - Foto: Rafa Basa
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