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NILE + YYRKOON – Madrid

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+ YYRKOON

Viernes 19 de Mayo de 2006 – Ritmo & Compás – MADRID

Un Viernes caluroso nos aventuramos a adentrarnos en las entrañas de la capital de España para disfrutar del árido semblante de la iconografía egipcia junto con uno de los mejores grupos extremos del país vecino.

Yyrkoon - Foto: Carlos Oliver
Yyrkoon - Foto: Carlos Oliver

La ocasión la pintaban calva pues era un día perfecto para acudir a un concierto, viernes, una entrada no demasiado cara y unos grupos algo conocidos. Sobre todo NILE que con una trayectoria espléndida iba a descargar esta noche escasos seis meses después de la última vez.

No había al principio demasiada gente en la puerta. Y eso que el comienzo del concierto se dilató intensamente. Caras conocidas junto a otras (muchas menos) nuevas que esperaban pacientemente la apertura de la Sala mientras se echaban unos litros de cerveza bien fresca al gaznate.

Yyrkoon - Foto: Carlos Oliver
Yyrkoon - Foto: Carlos Oliver

La hora prevista de apertura de la sala eran las 20.00 y se abrió con una hora o mas de retraso. Aunque al principio había muy poca gente lo que hacía temer una asistencia de público pareja a la de el festival con Monstrosity y compañía (es decir, patética), poco a poco fue entrando bastante mas gente. No supuso un lleno absoluto pero 154 personas según la organización del concierto son más alentadoras que lo visto últimamente.

Yyrkoon - Foto: Carlos Oliver
Yyrkoon - Foto: Carlos Oliver

Al entrar nos encontramos con Dallas hablando por teléfono al que particularmente deseé suerte y que luego pudimos hacernos una foto. Bueno, un par de ellas. Extrañamente a lo que me habían comentado de él como persona estaba afable y con un semblante incluso alegre. Así que albergué esperanzas de que este concierto fuese, por su parte, impresionante.

Los franceses saltaron al escenario a las 21.35. Sin estridencias ni florituras. Entraron a saco y desempolvaron toda su artillería para hacernos caer en sus redes en el tiempo breve que duró su set.

Nile - Foto: Carlos Oliver
Nile - Foto: Carlos Oliver

Con alguna virguería en forma de solos que de vez en cuando salían de las cuerdas de Stephane aparte de una voz desgarrada, acompañada de unos coros recios y graves del bajista Victoriano y de una batería incansable mientras Geoffrey no iba precisamente a la zaga en cuestión de intensidad y savoir faire, dieron el resultado de unos teloneros bien avenidos, que intentaban animar al personal y con los que particularmente disfruté.

Bien avenidos, buenos músicos y una música trepidante durante sus 35 minutos de set donde la gente empezaba a responder moviéndose lentamente aunque en sus caras estaba reflejada la ansiedad por ver a los cabezas de cartel.

Nile - Foto: Carlos Oliver
Nile - Foto: Carlos Oliver

El sonido acompañó, fue mas bien decente y aunque Stephane tuvo que sufrir la rotura de una de sus cuerdas lo que empañó su set, teniendo que cambiar de instrumento y con los consiguientes problemas sonoros por su deficiente afinación, lo cierto es que hizo todo lo posible para que casi no afectara al desarrollo del concierto, lo que consiguió a duras penas.

Entre canción y canción intentando solucionar los problemas que acuciaban a la dichosa guitarra del cantante, Victoriano se lanzó a declamar en castellano para el disfrute y goce de los allí asistentes.

Tocaron temas de sus dos últimos discos: “Occult Medicine” y “Unhealthy Opera”. En total 8 temas “Abnormal intrusion”, “From the Depths”, “Doctor X”, “Censored Project”, “Unhealthy Opera”, “Injecting Dementia”, “Blasphemy” y “Lair Of Madness” y entre molinillos varios acabaron un set donde la gente en mayor o menor medida disfrutó.

Nile - Foto: Carlos Oliver
Nile - Foto: Carlos Oliver

La única pega que pondría a este concierto sería la escasez de respuesta por parte de un público que estaba demasiado ansioso por ver a los NILE con lo que el set de los franceses quedó algo flojo aunque al menos a mi me gustó bastante con adquisición de disco incluida.

A las 22.12 terminaron con una salva de aplausos y abandonaron el escenario dejando que, en un lapso de media hora, se realizara el típico cambio de instrumentos, salvo batería (que solo había montada una), las ideas y vendas a la barra para refrescarse y las afinaciones consabidas de instrumentos, harto cansinas, hasta que por fin a las 22.45 comenzaron los NILE a desgranar su setlist.

Nile - Foto: Carlos Oliver
Nile - Foto: Carlos Oliver

“The Bleesed Dead” dio inicio a una descarga de adrenalina en la que las primeras filas estaban llenas, aunque con suficiente espacio para dar rienda suelta a molinillos y algún que otro empujón de cuerpos sudorosos, exultantes de energía, mientras palabras ancladas en dioses mistéricos de hace eones de años se susurraban con socarronería por los ínclitos yankees que destilaban rabia en todos los compases.

Dallas voceando intensamente, Payne haciendo coros y molinillos, Karl es Karl, con bastantes kilos de más desde la última vez que vinieron por aquí y George Kollias retumbando la batería como si en ello le fuera la vida.

Nile - Foto: Carlos Oliver
Nile - Foto: Carlos Oliver

El concierto se iba desarrollando por buenos derroteros, gran aceptación y respuesta por parte del respetable, buena técnica, como de costumbre, por parte del grupo, y mejor buen rollo por el momento comparado con el año anterior. Pero todo eso fue hasta que llegó el momento en que alguien mojó la pedalera de Dallas y éste, como no podía ser de otra manera conociendo sus antecedentes, se cabreó y amenazó, de nuevo, con abandonar el concierto. Y eso que, a diferencia del año pasado, había “seguratas” que evitaban que la gente se acercara demasiado al escenario.

Nile - Foto: Carlos Oliver
Nile - Foto: Carlos Oliver

Desde entonces la cosa cambió. Las sonrisas o buenas caras se desmadejaron y se tornaron en mala leche y en desgana. Y la promesa de tocar media hora mas quedó incumplida.

Mientras Payne y George seguían tocando dando todo de sí mismos ajenos a las peculiaridades de los otros, éstos sin embargo ligaban un tema tras otro sin ningún preámbulo y sin incitar a las masas a que se movieran o disfrutaran de su descarga, quizás, seguros de sí mismos de que, hagan lo que hagan, siempre habrá quienes, como aquellos ídolos del pasado, los sigan y veneren allá donde estén.

Nile - Foto: Carlos Oliver
Nile - Foto: Carlos Oliver

Más avanzado el concierto, y mas encendidos los ánimos, hasta Payne nos dio el toque para que, en la medida de lo posible, dejásemos de hacerle fotos porque le molestaba el flash. Así que, como estrella idealizada, dejamos de poner gastar nuestras energías en él.

Una sorpresa agradable de esa noche fue que tocaron la magnífica “Lashed to the Slave Stick” que en el pasado concierto no tocaron.

Nile - Foto: Carlos Oliver
Nile - Foto: Carlos Oliver

Fue un setlist nada trepidante, y cuya elección pudo gustar mas o menos con temas movidos y llenos de rabia junto con otros mas tranquilos (los mas). Sonó “Sarcophagus”, “Cast down the heretic”, “Annihilation of the Wicked”, “The Burning Pits of Duat”, “Serpent Headed Mask”, “Sacrifice Unto Sebek”, “The Howling Of The Jinh”, “User Maat Re” y terminaron de nuevo con “Black Seeds Of Vengeance”, sin bis, sin despedirse, sin nada. Terminado el tema, mutis por el foro. 23.47, punto final.

Nile - Foto: Carlos Oliver
Nile - Foto: Carlos Oliver

Una descarga en la que hubo de todo. Buen ambiente, buen rollo, cabreo y malas caras. Donde ellos demuestran que son unos grandes músicos pero que como personas quizás dejen algo de desear, sobre todo Dallas y Karl. Con una fama que la tienen merecida, tanto en lo bueno como en lo malo. Pero que aún así es impresionante ver su calidad encima de un escenario. Una descarga corta pero intensa en todos los sentidos. Que a todos nos dejó, como es habitual, con ganas de más.

Nile - Foto: Carlos Oliver
Nile - Foto: Carlos Oliver

Stay Brutal

Texto: Almudena Núñez

Fotos: Carlos Oliver (en Barcelona)

Para ver las fotos a mayor tamaño, pinchar sobre ellas.