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SOULFLY + LINEA 77 + XKRUDE – Barcelona

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Soulfly

+ LINEA 77 + XKRUDE

Jueves 23 de Marzo de 2006 – Razzmatazz II – Barcelona

Nadie pone en duda que Max Cavalera ha sido en los últimos años una de las personalidades más carismáticas de la escena metal internacional. Su personalidad dentro y fuera de los escenarios, su búsqueda incesante de nuevas culturas y símbolos con los que enriquecer su música y su historial discográfico marcan la diferencia. Una biografía no exenta de altibajos, aunque siempre apasionante. Junto a SOULFLY, se presentaba de nuevo en Barcelona. Una visita que despertaba sumo interés tras la aparición del último disco del grupo, “Dark Ages”, uno de los trabajos más directos y agresivos que Max ha grabado desde hace muchos años. La expectación giraba en ver como SOULFLY podrían canalizar tanta potencia sobre los escenarios. Eso, tras la actuación de los grupos teloneros.

Xkrude - Foto: Carlos Oliver
Xkrude - Foto: Carlos Oliver

Desde Jaén, XKRUDE fueron los encargados de abrir el cartel en las actuaciones en nuestro país de SOULFLY. A pesar del pequeño desconcierto creado con la apertura tardía de la taquilla de la sala, que se tradujo en una largísimo cola de espera, el público pudo ir entrando paulatinamente mientras XKRUDE ya comenzaban su actuación. La banda, integrada por cuatro miembros, practica un nu metal agresivo y contundente con letras en castellano en las que abunda la crítica social. Conscientes de la oportunidad de tocar ante una audiencia y seguidores potenciales, los jienenses dieron todo de sí sobre el escenario. Presentaron su segundo trabajo “Del alimento de las cicatrices”, recién estrenado y que están actualmente dando a conocer por toda la península.

Xkrude - Foto: Carlos Oliver
Xkrude - Foto: Carlos Oliver

También tocaron algunos temas de su primera grabación, el MCD “Teoría del Caos”. Así, cayeron durante una escasa media hora y casi sin respiro los temas “Fatalismo”, “Sin Despertar”, “Tengo Tiempo”, “Esclavos”, “No sé”, “La ley” y “Civilizado”. A destacar la presencia hiperactiva de su cantante que en momentos determinados ejerció de percusionista con un gran bidón, decorado con el logo de la banda, al más puro estilo SLIPKNOT. Una actuación que contó mayoritariamente con la satisfacción de los aficionados a estas nuevas tendencias dentro del metal.

Linea 77 - Foto: Carlos Oliver
Linea 77 - Foto: Carlos Oliver

Los siguientes en tocar fueron los italianos LINEA 77. La banda es una de las apuestas más permanentes del sello Earache, desde que se abrieron a nuevos estilos y sonidos más alejados del metal más extremo. De hecho, LINEA 77 practican una música que fusiona elementos muy variopintos, desde el metal al hardcore, ska y hip hop. Una propuesta que se ve favorecida por la presencia altercada en todo momento de dos vocalistas que no paran de moverse y saltar por el escenario, animando continuamente al público. Con letras en inglés y su idioma nativo, los italianos repasaron mayoritariamente su último trabajo “Available for Propaganda”. También se marcaron su antigua versión del “Walk Like An Egyptian”, en plan cachondeo y un pelín desfasada, que sorprendió a más de uno. Los temas antiguos de la banda, cuando todavía no hacían tanta fusión de estilos, fueron los que sonaron más duros y los que más gustaron a la audiencia. A pesar de mostrar una propuesta algo alejada de los gustos preferentes entre la mayoría del público, LINEA 77 lograron llegar a convencer gracias a su activa e incansable actitud sobre el escenario.

Linea 77 - Foto: Carlos Oliver
Linea 77 - Foto: Carlos Oliver

La intro de “Dark Ages” anunciaba el comienzo de la actuación de SOULFLY. La euforia se desata con la entrada al escenario de Max Cavalera, ejecutando el poderoso riff inicial de “Babylon”, un tema contundente con un estribillo matador. Ataviado con indumentaria militar y con su característica camiseta de Brasil, el cantante se muestra apoteósico y con muchas ganas de provocar entusiasmo entre la audiencia. Max tira continuamente agua al público como si les estuviese bendiciendo y dando la bienvenida a su particular religión que es SOULFLY.

Soulfly - Foto: Carlos Oliver
Soulfly - Foto: Carlos Oliver

“Prophecy”, “Seek’N’Strike” y “No Hope = No Fear” son ejecutadas casi sin respiro. Desde el primer momento, el guitarrista Mark Rizzo, esta vez sin estar acompañado de su misteriosa cartera sobre la espalda, no para de moverse y dar espectaculares patadas al aire, al mismo tiempo que toca con soltura y precisión su instrumento. El papel de Rizzo en SOULFLY es actualmente primordial. Bien podríamos decir que Max pone la furia y el reconocimiento, con una voz impecable y muy definida, mientras Mark pone el espectáculo y la actitud más activa frente a un Cavalera que cada vez se muestra un poco más pasivo en escena. Eso sin mencionar la nueva dimensión y experimentación que ha aportado solísticamente Rizzo a SOULFLY y que son evidentes tanto en “Prophecy” como sobre todo en “Dark Ages”. Durante todo el concierto, la guitarra de Max sonó bastante baja. Una guitarra decorada con los colores de la omnipresente bandera brasileña y que contaba únicamente con las cuatro cuerdas superiores, suficientes para tocar esos riffs tan demoledores “made in” Max Cavalera. Desde detrás de la batería, Joe Nuñez también se muestra afable y agradecido, mientras que el bajista Bobby Burns, con una apariencia muy punk, se posiciona un poco más al margen.

Soulfly - Foto: Carlos Oliver
Soulfly - Foto: Carlos Oliver

El primer momento culminante del show llega con “Roots Bloody Roots”, un tema que sigue sonando como una apisonadora gracias a los registros vocales de Max. Decididamente, la audiencia se vuelve loca, saltando sin parar. “Fire” y “Mars” dan paso a un solo acústico de Mark Rizzo, armado ahora con una guitarra de doble mástil.

Soulfly - Foto: Carlos Oliver
Soulfly - Foto: Carlos Oliver

Tras este pequeño respiro, Max regresa al escenario para presentar un tema de Sepultura, nada más y nada menos que el “Refuse/Resist”, con lo que la sala se viene abajo de nuevo. Tras “Execution” y la intro de “Wasting Away”, de Nailbomb, el tema se enlaza con “Arise Again”, con un solo perfectamente ejecutado por parte de Rizzo. La agotadora gira que estaba llevando a cabo la banda, con actuaciones diarias desde hace más de dos meses, hacía mella en Max, que en muchos momentos retrocedía de la primera fila del escenario para cederle el protagonismo a Mark. Ni mucho menos se entrevía una competencia por el liderazgo, el cual está claramente inclinado hacia Max. Más que eso, es una armoniosa combinación entre la experiencia y la filosofía de Cavalera y la juventud y las ganas de Rizzo.

Soulfly - Foto: Carlos Oliver
Soulfly - Foto: Carlos Oliver

La caña prosigue con “Carved Inside”. Una pequeña incursión a “Riotstarter”, dedicada al guerrero y revolucionario Zumbi, aporta el toque tribal a la noche, con el público coreando junto a Max. A continuación, Joe Nuñez nos ofrece un solo de batería, al que posteriormente se une el resto de la banda con grandes timbales en un ejercicio conjunto de percusión. Max invita a dos fans a subir al escenario para colaborar en esta pequeña improvisación.

Soulfly - Foto: Carlos Oliver
Soulfly - Foto: Carlos Oliver

La agresividad vuelve de la mano de “Fuel The Hate”, uno de los cortes más duros del último disco de la banda. Pero el ambiente llega a su culminación con la ejecución de “Inner Self”, uno de los grandes clásicos de Sepultura y un tema brutal en directo, con Max gritando “Barcelona destroy!!!”. Sin duda es un regalo especial, ya que junto a Soulfly no suele tocar temas anteriores a la etapa de “Roots” y “Chaos A.D.”. “Frontlines” suena, posteriormente, excepcional con ese estremecedor final de aires flamencos de Mark Rizzo a la guitarra.

Soulfly - Foto: Carlos Oliver
Soulfly - Foto: Carlos Oliver

La parte final del concierto se inicia con “Back To The Primitive y “I And I”, finalizando con dos temas del debut de SOULFLY: “The Song Remains Insane” y la apoteósica “Eye For An Eye”, que pone punto final a una actuación de algo más de hora y media, aprovechada perfectamente y casi sin pausas, lo cual es de agradecer. Si algo quedó claro esta noche, es que la formación actual de SOULFLY es la que se muestra más compenetrada, visual y musicalmente, sobre los escenarios. Del mismo modo se confirma a Mark Rizzo como un valor al alza en el mundo de las seis cuerdas que ya empieza a dar sus frutos también en sus proyectos personales. Esperemos que todos sigan así.

Texto y fotos: Carlos Oliver

Para ver las fotos a mayor tamaño, pinchar sobre ellas.

Soulfly - Foto: Carlos Oliver
Soulfly - Foto: Carlos Oliver
Soulfly - Foto: Carlos Oliver
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