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IN FLAMES + SEPULTURA + DAGOBA – Barcelona

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In Flames

+ SEPULTURA + DAGOBA

Martes 4 de Abril de 2006 – Sala Razzmatazz I – Barcelona

DAGOBA

Primera visita de DAGOBA a la península, interesante propuesta que engrosa la lista de grupos franceses a tener en cuenta, juntamente con GOJIRA, THE OLD DEAD TREE o KILL THE THRILL.

Dagoba  - Foto:  Héctor Prat
Dagoba  - Foto:  Héctor Prat

Es curioso como la cercanía territorial tiene una relación inversa con la musical. Pocos son los grupos galos que logran tener algo de repercusión en nuestro país, y viceversa. De hecho DAGOBA a día de hoy llevaba tres años de gira, paseando su música por media Europa, sin haberse asomado nunca por nuestros lares. Hasta ahora, en que se han encontrado con la difícil papeleta de abrir para dos grandes grupos como son SEPULTURA e IN FLAMES

Dagoba  - Foto: Carlos Oliver
Dagoba  - Foto: Carlos Oliver

Su música ha recibido claramente la influencia de FEAR FACTORY principalmente, aunque su cantante y compositor Shawter nos comentara en los previos que eran una mezcla de Pantera (otra clarísima influencia) y DIMMU BORGIR (de quien heredan el uso de teclados). Su música es una mezcla de death metal americano (con sus aires hardcore) y metal industrial, de riffs sólidos y contundentes, de dobles bajos arrolladores, con pasajes melódicos y suavizadores para rebajar un poco la dosis de tralla.

Dagoba  - Foto: Carlos Oliver
Dagoba  - Foto: Carlos Oliver

Sus tintes más melódicos desaparecieron casi por completo ante una sala Razzmatazz a tres cuartos de su capacidad, en pos de un sonido más hardcore y nu-metalero, que no hizo justicia al gran álbum que presentaban, “What Hell Is About”, absolutamente recomendable para todo fan de FEAR FACTORY o de los Pantera del “Vulgar Display Of Power”. Media hora y cinco temas, destacando “The Man You Are Not” y “The Things Within” sirvieron de interesante aperitivo, aunque están llamados a ofrecer mucho más de lo presenciado.

SEPULTURA

Quién me iba a decir después de la publicación de “Arise” que un día SEPULTURA iban a telonear a IN FLAMES. Pero así es la música y las tendencias, y los brasileños saltaron sobre el escenario barcelonés para demostrar no solo quiénes fueron sino quiénes son, un grupo referente, potente y en muy buena forma.

Sepultura  - Foto: Héctor Prat
Sepultura  - Foto: Héctor Prat

Conciertazo, es la única palabra que se me ocurre para descubrir la actuación de Sepultura. La ausencia de Igor Cavalera, que a priori parecía insustituible, fue perfectamente suplida por un inconmensurable y avasallador Roy Mayorga, ex-SOULFLY, enérgico, preciso, brutal tras los parches. Parece imposible, pero hizo olvidar por completo a Igor Cavalera.

Sepultura  - Foto: Carlos Oliver
Sepultura  - Foto: Carlos Oliver

Derrick Green fue otro torrente de potencia, y actuó como el buen front-man que es, saltando y corriendo como el que más, y aunque su voz a veces no acabó de sonar del todo bien, lideró con su gran (y nunca mejor dicho) presencia al grupo, tirando de él en todo momento. Andreas Kisser estuvo también muy activo (vistiendo camiseta de Ronaldinho) y Paulo Jr. cumplió comedida pero efectivamente. Actuaciones individuales perfectas no siempre implican una actuación global perfecta, pero no es el caso de Sepultura, que fue un grupo compacto y que arrasó con todo.

Sepultura  - Foto: Carlos Oliver
Sepultura  - Foto: Carlos Oliver

Ya tenemos tres de los seis ingredientes que para mi conforman un concierto perfecto. El primero, buenos músicos individualmente. El segundo, la buena conjunción de sus individualidades para formar el grupo. El tercero, importantísimo, las ganas, esta vez incrementadas en un afán de reclamar su trono, su volver a ser cabezas de cartel, en el constante reafirmarse como Sepultura de la era post-Max. El cuarto es el sonido, que sin ser brillante fue más que correcto, sobretodo a tenor de lo visto y oído en IN FLAMES.

Sepultura  - Foto: Carlos Oliver
Sepultura  - Foto: Carlos Oliver

El quinto ingrediente, sin el que la mezcla perfecta nunca sería posible, los temas. Y SEPULTURA los tiene. Después de altibajos musicales, vuelven con un “Dante XXI” que confirma una reacción tras los últimos bandazos, y del que disfrutamos en el concierto de alguno de sus temas como son “Dark Wood Of Error”, con el que abrieron el set, “Convicted In Life”, “False” o la vuelta a su sonido de la era dorada llamada “Buried Words”.

Sepultura  - Foto: Héctor Prat
Sepultura  - Foto: Héctor Prat

Trallazos clásicos como “Refuse/Resist”, “Slave New World”, “Troops Of Doom”, “Beneath The Remains” (dedicada a los fans old-school, todo un regalo) y “Roots”, o temas como “Choke”, “Breed Apart” y “Come Back Alive” (toda una declaración de intenciones), completaron la casi una hora de caña.

Sepultura  - Foto: Carlos Oliver
Sepultura  - Foto: Carlos Oliver

Y el sexto ingrediente, el más importante, el público, disfrutó de lo lindo y coreó el nombre del grupo varias veces durante la actuación. Hacía tiempo que no veía a unos Sepultura en tan buenas condiciones, sólidos y confiados. Qué dure, y por mucho tiempo más. Resist!

IN FLAMES

IN FLAMES es un grupo que venero en estudio, del que he asimilado, aceptado y disfrutado sus cambios de dirección musical. Pero sus actuaciones en directo no han conseguido nunca convencerme del todo, o quizás igualar mis (quizás demasiado) altas expectativas.

In Flames  - Foto: Héctor Prat
In Flames  - Foto: Héctor Prat

Determinante en esta sensación de semi-decepción (o casi indiferencia) es el sonido de sus conciertos. Increíble que un grupo que cuida tanto su escenografía, la iluminación, la producción de sus discos, puedan llegar a sonar tan mal en directo. Es posible que no fuera culpa suya, para eso existen los técnicos de sonido, y estoy convencido de los escandinavos sacaron el mejor partido de las condiciones sónicas existentes. Pero es inevitable que el concierto se vio perjudicado y en parte deslucido por los citados problemas. El sonido parecía hinchado, batería y bajos subidísimos de tono taparon las importantes melodías de guitarra y la voz de Anders Fridén. En algunos momentos pareció mejorar, pero casualmente coincidían con los instantes más calmados del repertorio, con menos presencia rítmica.

In Flames  - Foto: Carlos Oliver
In Flames  - Foto: Carlos Oliver

Lástima del sonido, porque en sí el concierto no fue para nada malo. En cuanto al repertorio siempre habrá quien discrepe de los temas elegidos, sobretodo en un grupo muy dado a la experimentación, y con fans old-school defensores y reclamadores a ultranza de sus inicios. “Jotun” y “Embody The Invisible” fueron una sorpresa en el set y un regalo para ellos.

In Flames  - Foto: Héctor Prat
In Flames  - Foto: Héctor Prat

La iluminación fue un aspecto importante del concierto, con unos sets de luces muy efectivos, que parecían ranuras por los que pasaba la luz desde el fondo del escenario, y que daban un aspecto espectacular. Celosamente escondidas entre humo y un telón blanco, que se mantuvo durante la intro de “Your Bedtime Story Is Scaring Everyone” y cayó al iniciarse el repertorio con la fulgurante “Pinball Map”, fueron un gran y espectacular acierto.

In Flames  - Foto: Héctor Prat
In Flames  - Foto: Héctor Prat

De la presencia del grupo sobre el escenario destacar sobretodo la soltura de Anders Fridén, con calcetines a rallas y corbata, más simpático y comunicativo que en anteriores ocasiones, al que por desgracia se oyó poco en momentos culminantes. El resto estuvo muy activo también, tanto musicalmente como en actitud, haciendo mover su nuca simultáneamente como posesos.

In Flames  - Foto: Carlos Oliver
In Flames  - Foto: Carlos Oliver

Los temas más celebrados, como va siendo habitual, fueron los temas pre-“Reroute To Remain”, como los ya comentados “Jotun” y “Embody The Invisible”, “Insipid 2000” , la veterana y brutal “Behind Space”, “Colony”, donde el mal sonido no molestó tanto gracias a sus medios tiempos, “Moonshield”, y especialmente “Episode 666” y “Only For The Weak”, que hicieron botar al público.

In Flames  - Foto: Héctor Prat
In Flames  - Foto: Héctor Prat

Del álbum de impás, “Reroute To Remain”, el que marcó la línea entre la nueva y la vieja escuela, cayeron “System”, “Trigger”, “Black And White” y “Cloud Connected”, en el que se alargó el sonido de teclado inicial para el reconocimiento del público, y en el que pudimos intuir un buen solo cruzado entre Björn Gelotte y Jesper Strömblad.

In Flames  - Foto: Carlos Oliver
In Flames  - Foto: Carlos Oliver

Pero el motivo de su nueva visita era presentar “Come Clarity”, un álbum en el que se recogen ciertas características de cada uno de los discos del grupo, mezclándolas de manera que guste a todos sus seguidores, en un intento de recuperar a algunos de los que se descolgaron con “Soundtrack To Your Scape”. La claridad vino con “Leeches”, “Crawling Throught Knives”, con destacado solo de Gelotte, “Take This Life”, antes de la cual Fridén bromeó con quienes se sentaban en el piso de arriba de la sala, preguntando si estaban cansados o eran mayores. Este single fue muy bien recibido y cantado por casi todos, y la combinación de bajo y batería sonó muy contundente (quizás demasiado, pues el doble bombo hacía retumbar el suelo). “Come Clarity” y “Scream” completaron la dosis de nuevo álbum.

In Flames  - Foto: Héctor Prat
In Flames  - Foto: Héctor Prat

Y para cerrar el concierto, de manera curiosa (y a mi parecer mal escogida, pero es cuestión de gustos) interpretaron tres temas de “Soundtrack To Your Scape”, el álbum más discreto del grupo. “The Quiet Space”, hizo olvidar por momentos los problemas de sonido, las fuertes luces rojas ambientaron una “Touch Of Red” difícil de distinguir, y tras despedirse con un “this is the end my friends, this has been our best time here in Spain”, sonó “My Sweet Shadow”, que cerró algo más de hora y media de música, tras la cuál los componentes de In Flames se quedaron saludando a las primeras filas.

In Flames  - Foto: Héctor Prat
In Flames  - Foto: Héctor Prat

Un concierto que acusó sin duda el mal sonido que acabó por desesperar a muchos. Al final pude captar opiniones muy variadas, desde entusiastas que decían que era la vez en la que mejor habían visto al grupo a los que echaron de menos más temas de la primera época (como “Food For The Gods” o “Ordinary Story”), que siempre los habrá.

In Flames  - Foto: Carlos Oliver
In Flames  - Foto: Carlos Oliver

Hubo también quien quedó bastante indiferente. Yo me encuentro entre estos últimos pues pese a ver muchas ganas y calidad por parte del grupo (la fuerza emisora estaba presente sin duda), el medio transmisor, el sonido, consiguió mitigar la señal y llenarla de ruido, de tal manera que al llegar a mis oídos receptores estaba tan desvirtuada que no consiguió obtener el resultado adecuado.

Texto: Hèctor Prat

Fotos: Hèctor Prat y Carlos Oliver

Para ver las fotos a mayor tamaño, pinchar sobre ellas.