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EDGUY – DRAGONFORCE – SABATON – Bilbao

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Edguy

+ DRAGONFORCE + SABATON

Sábado 11 de Febrero de 2006 – Sala Santana – Bilbao

 

Volvían EDGUY a España en su anual visita a la que parece que nos están acostumbrando. Un grupo que es amado y criticado casi por igual, con decenas de detractores pero también de fans incondicionales, y que en las tres anteriores veces que he tenido la posibilidad de verles en directo, han demostrado una soltura y una frescura sobre el escenario encomiables. Y al concierto se le sumaban 2 alicientes más. Poder ver la presentación de su disco “Rocket Ride”, gran trabajo que les está llevando a lo más alto de listas de éxitos poco acostumbradas al Rock, y unos teloneros de lujo, DRAGONFORCE, banda que aunque sólo sea por la espectacularidad que imprimen a la velocidad de sus temas, valía la pena disfrutarles de nuevo.

Sabaton - Foto: Ángel Ruiz
Sabaton - Foto: Ángel Ruiz

El evento en el País Vasco cambió varias veces de ubicación, aunque al final se celebraba en la Sala Santana, un gran acierto y que me sorprendía por su tamaño, la facilidad de sus accesos, y su acústica. Y es que una sala con suelo de madera y telones en las paredes es algo que nos gustaría poder disfrutar más a menudo.

La apertura de puertas se demoró más de lo habitual. Problemas con la ecualización de sonido hicieron que SABATON retrasasen su aparición hasta las 20:50 horas y dieran el concierto más corto que he visto nunca. Tan sólo 3 temas y 12 minutos dio de sí la actuación de los suecos. A ello había que añadirle que el escaso metro y medio de escenario no permitía grandes alegrías. Y el sonido inicial con un predominio del bajo sobre todos los instrumentos no dejó mostrar lo que la banda de Joakim Brodén puede dar de sí. Tres temas de Power con reminiscencias a ICED EATH y bastante dureza en guitarras y batería no fueron suficientes para que pudiéramos hacernos idea de su directo, aunque el cierre con “Primo Victoria” dejó a muchos con buen sabor de boca y ganas de volverles a ver pronto.

Dragonforce - Foto: Ángel Ruiz
Dragonforce - Foto: Ángel Ruiz

Apenas habían pasado 15 minutos cuando la introducción de rigor indicaba que era el momento de salir a escena de DRAGONFORCE. La “multinacional” inglesa, como la llamaba uno de los asistentes, dados los distintos orígenes que confluyen en ella, iba a demostrar como la velocidad de vértigo y las melodías nunca están reñidas. Con tres discos en su haber, son criticados por sonar siempre igual. Por hacer que prime la velocidad frente al sentimiento. Por cierta falta de espíritu. Pero lo que mostraron en el escenario de la Santana fue unas ganas inmensas de agradar, además de unos músicos grandiosos.

Dragonforce - Foto: Ángel Ruiz
Dragonforce - Foto: Ángel Ruiz

Herman Li, el guitarra de Hong Kong es un auténtico torturador de las seis cuerdas. Si Ibánez necesitase un probador de puentes para sus guitarras seguro que sería feliz. Rápido, conciso, vertiginoso. Y Sam Totman, su otro par, no le va a la zaga. Solos imposibles, mezclados, tocados de formas inverosímiles y sin parar de moverse en el microescenario que tuvieron la mala suerte de tener. Aunque si hay un miembro que impresiona es Dave, la máquina rítmica que no para de aporrear la batería como una ametralladora. De hecho, el ritmo frenético de sus composiciones es marcado más por él que por sus colegas de las 6 cuerdas que se dedican a mezclar sus solos una y otra vez.

Dragonforce - Foto: Ángel Ruiz
Dragonforce - Foto: Ángel Ruiz

ZP, el cantante que en disco muestra un buen dominio de la voz, comenzó bastante correcto, pero según fue avanzando el show su voz se fue perdiendo entre la bola sónica. Y es que el sonido tuvo momentos de auténtico espanto. Tratando de cubrir una mala ecualización se intentó mediante un volumen atronador, innecesario para el tipo de sala en la que estábamos. Así, del inicio con “My Spirit” a “Through the fire and flames” la calidad acústica fue empeorando de forma paulatina. Al final, “Valley of the damned” cerró un set corto, con tan sólo 5 temas pero que mostró perfectamente qué tipo de grupo son. Gustaron y el público quedó bastante satisfecho de las ganas y la entrega que pusieron en escenario, aunque tampoco faltaron críticas del tipo “muy bien, pero todo igual”. No dejan a nadie impasibles, aunque es el peaje que hay que pagar por tener un estilo tan particular. Eso sí, al final del concierto bajaron a hacerse fotos con todo el que quisiera y tuvieron todas las cortesías posibles con la gente que quiso estar con ellos (incluso el bueno de Sam, en condiciones etílicas un tanto preocupantes 😉

Dragonforce - Foto: Ángel Ruiz
Dragonforce - Foto: Ángel Ruiz

A las 22:30 arrancaba el concierto de EDGUY. Con un escenario mucho más grande que sus predecesores, y la batería situada de forma muy elevada, aunque sin ningún tipo de parafernalia. Nada comparado con la gira de “Hellfire”. Sin pirotecnia, sin artificios. Tan sólo los 5 germanos y su música. “Catch of the Century” es la elegida para abrir sus conciertos. Es curioso. No es la mejor canción del disco pero a fuerza de oírla me pareció que resultaba mucho más festiva en directo que en el estudio, y que hacía entrar perfectamente en ambiente. Esos sí, la famosa broma del final del tema no se llevó a cabo, sino que engancharon con “Sacrifice”, otra canción compleja y larga, pero que es una declaración de intenciones del rumbo que el grupo quiere seguir con su último disco.

Edguy - Foto: Ángel Ruiz
Edguy - Foto: Ángel Ruiz

Que Sammet es el líder absoluto de la banda no es nuevo, pero sí va dejando un poco de lado su estética a lo Bruce Dickinson que tanto le caracterizaba. Ahora bien, es tan parlanchín como el cantante inglés y no paró un momento de bromear con el público. Aguantando los posados en las decenas de fotos que le hacían desde las primeras filas, sin perder en ningún momento la profesionalidad, perfecto en su papel de frontman.

Edguy - Foto: Ángel Ruiz
Edguy - Foto: Ángel Ruiz

Y perfecta también su voz, a la que en esta ocasión no hubo que poner ningún pero. Y es que Edguy ya son una banda grande, tanto por el sonido tan diferente con el que empezaron como por la acogida a todos sus temas que les da la gente. “Babylon” es la prueba perfecta de ese apoyo incondicional. El público saltó como loco con una de las mejores canciones de su etapa power y es el momento en que aprovecharon para hacer su pequeña broma arrancando “The trooper”, con un “Screaming for me Bilbao!” que llevó a que el respetable se riera con ganas. Y es que el Heavy Metal también es diversión. Allí la había. Incluso la coña siguió con bromas futboleras sobre el partido que en ese momento se celebraba en San Mamés, y que sirvieron como intro a “Lavatory Love Machine”. Momento de bailar con el estribillo vacilón de esta canción. Divertido y happy, pero tocado con una profesionalidad y un gusto exquisito.

Edguy - Foto: Ángel Ruiz
Edguy - Foto: Ángel Ruiz

“Trinidad” es otro de los temas divertidos que pocas bandas se atreverían a tocar en directo. Con una audiencia power, lanzar un guiño hacia los sonidos más americanos parecería un tema fuera de lugar, pero sin embargo sonó potente y efectivo, incluyendo el uso de unos peculiares “pititos” para acompañar a la melodía por todo el grupo. Tobias y el resto de la banda hicieron que esos coros tan “poco” metaleros fueran una melodía casi continua en mis oídos durante el resto de la noche. Incluso aprovecharon “Trinidad” para bajar unos telones con diablillos pintados, único efecto visual de todo el concierto.

Edguy - Foto: Ángel Ruiz
Edguy - Foto: Ángel Ruiz

“Mandrake” llevó de nuevo al concierto a temas más antiguos e hizo que de nuevo se desatase la locura. Con un sonido perfecto y Sammet jugando con una guitarra hinchable, la diversión continuaba en escena. Diversión que no tuvo descanso con “How many miles” y “Vain Glory Opera”. No son tan rápidos, incluso que puede que no tan técnicos, pero su demostración de fuerza y calidad en el escenario les encumbraba como grandes estrellas.

Edguy - Foto: Ángel Ruiz
Edguy - Foto: Ángel Ruiz

El solo de batería acompañando a la Marcha Imperial de Starwars volvió a sonar con concisión mientras Sammet tomaba un poco de aire tras no haber parado un solo momento de moverse de un lado a otro. Y de ahí, con “Save me” encaramos la última parte del concierto. “Avantasia”, “Mysteria” y “Kings of fools”, fueron el perfecto cierre para un concierto que se antojaba un poco más largo, y que dejaba fuera canciones incluso respecto de set lists anteriores. Incluso la incorporación de “Avantasia” sorprendió al no ser un tema que estuvieran incluyendo en sus set lists últimos, pero ¿quien no disfruta con semejante canción?

Edguy - Foto: Ángel Ruiz
Edguy - Foto: Ángel Ruiz

Posiblemente la tardanza en la apertura de puertas de la sala obligase a recortar su actuación, pero en cualquier caso la sensación que se respiraba a las 12 de la noche era de satisfacción por parte de todos, había sido un concierto excelente. EDGUY ya no tienen que demostrar nada. 10 años de carretera les ha llevado a manejar perfectamente los resortes y a disfrutar en el escenario, con algo muy importante: hacer disfrutar a su público. Y eso, algo que parece tan simple, a veces es lo único importante.

Texto: Fernando Checa

Fotos: Ángel Ruiz

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DRAGONFORCE

Dragonforce - Foto: Ángel Ruiz
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