Inicio Festivales Crónica Festival ALHAURIN ROCK FESTIVAL

ALHAURIN ROCK FESTIVAL

0
LIVE VUVUZELA.ES
Century Media - PAIN OF SALVATION
LIVE VUVUZELA.ES
Century Media - PAIN OF SALVATION

ALHAURIN ROCK FESTIVAL

Por segundo año consecutivo en la población malagueña de Alhaurín el Grande había una cita con el mejor metal de corte nacional. Es una ocasión excelente para disfrutar de la música en directo, ya que por esta zona no se suelen hacer demasiados conciertos, y es una pena que no se apueste más por nuestra música, porque público hay de sobra, si bien la entrada del campo de fútbol de Alhaurín no era masiva, pero sí hay gente para llenar salas grandes de sobra.

La kilometrada que me esperaba de Madrid a Málaga era importante. Por suerte fui invitado por Albert Maroto, guitarrista de DREAMAKER a viajar con ellos en su furgoneta, y así además de todo lo musical, pude disfrutar también de la compañía de estos músicos, así como ser cómplice de sus ilusiones y sueños.

A las nueve de la mañana salíamos desde la madrileña sala Ritmo y Compás (bueno en realidad, a las nueve y media, ya que servidor tuvo problemas con el transporte) dirección hacia Alhaurín el Grande con la furgoneta cargada de instrumentos e ilusiones a raudales. El viaje se hizo bastante ameno, en parte por los meneos que le daba a la furgoneta el bajista/conductor ocasional Carlos Peña que demostró ser todo un “Fitipaldi” del volante. Los chicos estuvieron debatiendo sobre los temas que ya tienen preparados de su nuevo disco y sobre los que están trabajando concienzudamente, a la vez que cumplen con sus compromisos en directo.

Tras llegar a Málaga y degustar la comida local en un maravilloso, -y con baño estropeado-, restaurante, nos disponemos a terminar los veinte kilómetros que nos faltan para Alhaurín el Grande. Al llegar nos encontramos con que el festival ya ha empezado, lo cual hace que por desgracia me pierda la actuación de los locales CONCRETE TREE, y pueda escuchar tan sólo dos canciones de los madrileños KAOTHIC, que sin embargo me dejaron un muy buen sabor de boca. Otro día será.

A partir de aquí todo fueron prisas. Acabábamos de llegar y la organización ya requería a DREAMAKER sobre las tablas. De hecho los chicos empezaron su actuación a los veinte minutos de haber llegado, así que ni hablar de calentamientos, ni siquiera de darse una ducha. ¡¡¡A tocar!!!

Esto no mermó en nada la calidad de la actuación y mucho menos la tralla que nos ofrecieron los de Madrid, que venían a presentar su “Enclosed” con toda ilusión. Empezaron con el tema que precisamente abre su segundo disco, “I Live my own Life” con un sonido muy bueno, pese a que ellos me comentaron que sobre el escenario no se oían muy bien. Esto es algo que me chocó mucho en el caso de todos los grupos que tocaron. Sin pruebas de sonido, y “a las brabas” salieron a tocar todos y el sonido fue muy bueno. Se distinguía todo con claridad. Un diez para los técnicos.

La segunda en sonar fue “Enemy” tema felizmente rescatado de su debut “Human Device” y que posee una gran densidad que funcionó muy bien en directo.

La voz de Elisa C. Martín estuvo muy por encima de las otras veces que los vi en directo. Y no es que aquellas lo hiciera mal. Se nota que se preocupa mucho por su estado de voz y por aprender a manejar su “instrumento”. Llega a las notas más altas, incluso explayándose en ocasiones y haciendo tonos superiores a los del disco, y aún así no escatima en garra, amén de la guturalidad que imprime a algunas de las frases. Lo tiene todo. Además, la vocalista disfruta de mucha popularidad entre el público. Muchas fueron las muestras de cariño que los malagueños tuvieron con ella, diciéndole incluso una chica, que las heavies están muy orgullosas que en España haya alguien como ella. “Living in Fear” y “Without Angels” fueron una buena muestra de los registros melódicos que puede imprimir, para luego en “Innocent Blood” transformar su voz en pura brutalidad.

El resto del grupo no le va a la zaga. Valga decir que Jorge Sáez es un monstruo con las baquetas, muy bien secundado por un Carlos “kepacha” Peña que tuvo un pequeño problema de lipotimia tras el concierto. Aunque lo que más “manda” musicalmente es la guitarra de Albert Maroto, que dio una buena muestra de su técnica tanto a las rítmicas como con los solos.

Muchos sabréis ya que su guitarrista rítmica Matías Sosa abandonó el grupo hace poco por razones personales. Para cumplir con los compromisos en directo les está echando una mano su amigo y guitarrista de EBONY ARK, Javier Jiménez, que hizo que no echáramos en falta al ex guitarrista argentino, al que por supuesto deseamos lo mejor.

El tiempo no daba para más y Elisa anunciaba el final del concierto presentando un popurrí de versiones que incluía “Roots” de SEPULTURA “Cemetery Gates” de PANTERA (como homenaje a Dimebag por supuesto) y “Du Hast” de RAMMSTEIN.

Al grito de “otra, otra, otra”, la organización permitió que salieran a tocar un tema más, y es que no nos podían dejar sin “Reverse Universe” con el cual sí se dio por terminada la actuación.

Un gran concierto de una de las mejores bandas que tenemos en nuestro país, que pese a las prisas no desmereció en nada y dejó el pabellón bien alto.

Con velocidad pasmosa se montó todo el equipo necesario para que SPHINX empezaran su actuación. Los gaditanos jugaban en casa, como aquel que dice, y pese a que tienen fans en toda la península, en Andalucía mandan.

Era grande la curiosidad que tenía por verlos desde que Basa me pasara su último disco “Paraíso en la Eternidad” y me sorprendieran muy gratamente.

Tuve la ocasión de hablar entre bastidores con Manuel Rodríguez, vocalista de la banda, y por lo visto, ellos llegaron poco después que los chicos de DREAMAKER con lo que tampoco tuvieron mucho tiempo para relajarse, pero en SPHINX esto tuvo la misma repercusión que en los madrileños, o sea, ninguna.

Empezaron con una intro cinematográfica muy “Carmina Burana” a la que engancharon un “No” que también abre su último disco. El sonido, como dije antes, era excelente. La puesta en escena de los gaditanos muy netamente Heavy Metal, aunque me daba un poco de cosa verlos con pantalones de cuero bajo el sol de justicia y el calor que azotaba en Málaga esa tarde. Pero bueno, la actitud es la actitud. Como dicen algunos por ahí no sería lo mismo ver a JUDAS PRIEST en chándal.

El set list estuvo basado en su último disco, si bien tras “Destino” se marcaron un “Condenado a Vivir” de “Mar de Dioses”.

Pese a que las teclas están muy presentes en disco, SPHINX no llevan teclista en directo, por lo que tienen que depender de un ordenador portátil que descargue las secuencias pregrabadas. Entre las prisas y el calor, el cacharro se puso un poco vago, por lo que tuvieron que esperar para disponer de estos sonidos, así que para hacer tiempo se marcaron “The Trooper” de IRON MAIDEN.

Ya sé lo que muchos pensaréis, porque al menos a mí se me pasó por la cabeza al oír sus primeros acordes. ¿”The Trooper”? ¿Con lo trillada que está? Pues sí reconozco que lo pensé. Pero sólo hasta que Manuel empezó a cantar. Y es que la habré oído cien mil veces en directo y en recintos diferentes, incluso en grabaciones y directos que MAIDEN ha editado, pero os aseguro que nunca la oí cantar de esa manera. Es como si Manuel tuviera la partitura de la voz delante y la hiciera “nota por nota” igualita a como Dickinson la grabó en “Piece of Mind”. A lo mejor os puede parecer exagerado, pero doy fe de que he oído a “la sirena” cantar este tema en giras y piratas varios y el vocalista de SPHINX nada tiene que envidiarle.

Tras el cover, el ordenador por fin estaba preparado y se marcaron mi favorita de “Paraíso en la Eternidad”, la coreada “Las Puertas del Infierno” con un ritmo hecho a posta para que la gente coreara, cosa que se consiguió. El tema es estremecedor, ya que habla de una mujer asesinada por malos tratos. ¡¡Cuánto hay que aprender aún sobre el trato y las relaciones entre las personas que a priori nos parecen más débiles!! Por cierto, un gran trabajo de guitarras y bajo en este tema, en el que Justi Bala, que tocó sentado en una silla por problemas de espalda, se marcó un solo impresionante.

Cerraron con “Esclavo de tu Maldición” que Manuel cantó con un cigarro en la mano, ya que la canción habla de la lucha interna que está pasando por dejar este vicio. Buena forma de exorcizar sus demonios internos la de hacer una canción sobre esto. Por cierto que algún gracioso le tiró un mechero en medio de la canción.

La tarde estaba pasando muy bien en cuanto a música. La única pega era el a veces insoportable calor. LUJURIA tuvieron la suerte de sólo tener que soportar el sol la mitad de su actuación, pues estaba oscureciendo.

Los de Segovia iban a realizar su tercer concierto en tres días y llevaban a sus espaldas mucha carretera desde el jueves que tocaron en Barcelona. Aún así, es de ley decir que no son el grupo que va a los sitios a cumplir y sólo se esfuerzan en las grandes capitales. Allá donde van lo dan todo llevando con ellos su filosofía de auténtico Heavy Metal y haciendo más y más adeptos allá por donde tocan.

Creo que se puede hablar de un antes y un después en su carrera desde aquel famoso concierto de la sala Aqualung de Madrid en el que grabaron su directo “Únete al Escuadrón”. No sólo han crecido en cuanto a popularidad, algo que antes no les faltaba, sino que el grupo está más en forma que nunca. Vale que Oscar sea la persona más visible del grupo, pero todo esto es el trabajo en equipo de un grupo que toca mucho mejor y más conjuntado, lo que da rienda suelta para que su frontman haga de las suyas.

Salieron a todo trapo consiguiendo que todos los asistentes cantaran eso de “Eureka Escuadrón” en el estribillo de “Escuadrón 69” y a partir de aquí todo fue un fiestorro de auténtico Heavy Metal. “Mozart y Salieri”, “Dejad que los Niños se Acerquen a Mi” o, una de mis favoritas, “Jeckyll y Mss. Hyde” hicieron que LUJURIA se hicieran una piña con su público.

En “Espinas en el Corazón” estaba Elisa de DREAMAKER entre el público y Oscar presentó la canción diciendo que ojala todas las relaciones entre hombres y mujeres fueran igual de buenas como la suya con la vocalista de los MAKER.

Con “Traidor” nos sumergimos en el recuerdo a MURO. ¡¡Larga vida a MURO!!

“Estrella del Porno” y “Corazón de Heavy Metal” presagiaban el final de la fiesta. Por suerte salieron para regalarnos un bis, ya con la noche cayendo sobre Alhaurín El Grande y con las primeras muestras del juego de luces.

“Joda a quien Joda” es toda una declaración de principios muy explícita en su letra. Con “Merece la Pena” Oscar nos dijo que con esto de los bolos no ganan pasta, que lo hacen porque lo llevan en el corazón pero que “se la suda”.

Finalizaron con el “Larga Vida al Rock and Roll” de BARON ROJO unido al “Vamos muy bien” de OBUS con un final de fiesta apoteósico.

Grandes, muy grandes los segovianos. Si siguen así no me cabe duda de que dentro de cuarenta años se hablará de ellos en las enciclopedias del rock español y su nombre figurará entre los grandes del género.

SKUNK DF eran los siguientes en tocar y no tenía claro como reaccionaría la gente con ellos después de haber disfrutado de dos grupos puramente heavies. Venían a presentar su último disco “El Año del Dragón” que junto al anterior “Neo” fueron los que protagonizaron el set list, aunque rescataron algunos como “El Cuarto Oscuro” y “Predicador” de “Equilibrio” y “Anestesia” de “Dentro”.

Tienen una puesta en escena muy espectacular con un vocalista que no para de moverse y mostrar sus juguetitos, como un látigo de luz que sacó en “Eden” (la primera en sonar) o una pistola de agua con la que rociaba a las primeras filas. “Ojalá todas las armas fueran como ésta” dijo.

El público quedó absorbido por las atmósferas de sus temas mezclados con la contundencia de la base rítmica. Los temas de “El Año del Dragón” suenan muy bien en directo, incluso yo diría que mejor aún que en disco. “Alicia”, “Musa”, “Icaro” o “Dosis de Fe” nos dejaron un buen sabor de boca de lo que es el estado actual de SKUNK DF, alternados con clásicos de su discazo “Neo” como “La Nueva Voluntad” “Cirkus”, “Carpe Diem” o “En 5 Minutos”.

Total, que mis expectativas no se cumplieron, por suerte, y los SKUNK DF no desentonaron entre los grupos del festival haciendo un gran concierto de una hora de duración que nos dejó con ganas de más brutalidad.

Era el turno de TIERRA SANTA y si bien es un grupo que en directo me gusta, el reloj biológico empezaba a hablarme en forma de ronroneos estomacales, lo cual me obligó a ausentarme durante un buen período de su actuación en busca de la pitanza local.

Siento mucho no poder comentaros todo lo que fue el concierto de los riojanos, pero cuando la necesidad aprieta después de haber sufrido tanto calor y pasar tantas horas de pie no me quedó más remedio que ausentarme.

El set list fue todo un repaso de su último disco junto con otros temas imprescindibles de su carrera. Llegué justo al tramo final lo justo para poder sacarles unas cuantas fotos y ver que la gente estaba entregadísima a ellos.

“Juana de Arco” sonaba increíblemente bien, pero el delirio llegó cuando las dos partes de “La Canción del Pirata” sonaron una tras otra, convirtiendo el campo de fútbol en una sola voz.

Se tenían que ir, pero era obligado tocar “Legendario”, todo un himno que puso el broche de oro a su actuación.

Para cerrar el festival teníamos a un clásico entre los clásicos. ROSENDO aportaba la veteranía y las tablas de años y años dedicándose a esto de “hacer bolos”.

Había un gran sector del público que fue casi a última hora para verle a él y su banda, específicamente. El recuerdo y el cariño que despierta allá donde va es sincero, y es que es mucho tiempo el que lleva pateándose los escenarios.

De todas formas la gente acude con el aliciente de disfrutar de sus temas más clásicos, aunque claro, el artista tiene que presentar sus trabajos más recientes que para eso están. Además de que como músico le agradará tocar cosas nuevas, eso está claro.

Es por esto que la primera hora de su set list está basada en canciones del último “Lo Malo es ni Darse Cuenta” o “Veo, Veo, Mamoneo” del que cayó la popular y archiconocida “Masculino Singular” que animó bastante y motivó el bailoteo del personal.

El caso es que otras canciones más recientes y menos conocidas pasaron sin pena ni gloria entre la mirada atenta de algunos incondicionales que si las conocían y otros, que entre canción y canción entonaban el grito de “LEÑO, LEÑO”.

El de Carabanchel sólo abre el baúl de los recuerdos hacia el final de la actuación, sabiendo que es ahí donde tiene que dar el máximo, si bien de los recordados LEÑO sólo tocó “Maneras de Vivir” que provocó el delirio.

Rafa y Mariano hacen un buen trío junto con su jefe que casa a la perfección. Especialmente me gustó la actuación de Rafa, el bajista haciendo alarde de una gran técnica que a seguro demuestra totalmente en este grupo.

Rosendo Mercado tampoco es que se quede atrás con la guitarra como demostró en “Mala Vida” un tema con tintes de blues en el que el madrileño se harta a puntear demostrando su técnica y feeling.

La recta final del set es de lógica. “Flojos de Pantalón”, el citado “Maneras de Vivir”, “Agradecido” y “Navegando a Muerte” que pusieron a la gente a mil por hora.

Todo un broche de oro final para un festival muy bien organizado. Por cierto que mis agradecimientos al personal que trabajaba allí por conceder mi acreditación incluso fuera de plazo y dar todas las facilidades a los que allí estábamos cubriendo el evento.

Ya sólo descansaba descansar y la vuelta a casa, pero eso es otra historia…

J.José Jiménez