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ATARFE VEGA ROCK 2005 – Sábado 26 de febrero – 6 ª Parte – Reportaje y fotos.

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MEGADETH

Después de un concierto realmente fantástico de QUIET RIOT (sin duda el mejor del festival, gustos y duración aparte), llegó el turno de la banda más esperada y la razón principal por la que el aumento de público del sábado con respecto al viernes fuese considerable. Si a alguien que no esté metido en nuestro rollo le preguntas por el nombre de algunas bandas dentro del heavy metal, casi seguro que MEGADETH estará entre ellas y es que el grupo de Dave Mustaine ya es leyenda viva y este detalle no pasó indiferente para nadie a la de hora de acercarse al festival.

El concierto de Atarfe era la tercera parada (tras Barna y Madrid) de la gira española de presentación de un “The system has failed” que ha encantado a algunos, ha dejado algo indiferentes a muchos y no ha gustado a unos pocos. Yo estoy entre los del medio pero es cierto que con él ha dejado de lado la última etapa más moderna y experimental de los últimos años para, al menos, acercarse al estilo (“thrash metal jevilón” como me gusta llamarlo a mí) que hizo grande a MEGADETH con joyas como “Peace sells”, “Rust in peace” o “Countdown to extinction”… y este cambio “hacia atrás” tenía que notarse en directo como efectivamente lo fue.

Ya sabemos todos que la banda está totalmente remozada con respecto a la “clásica” así que no haré mucho hincapié en esto. Sólo decir que menos quizás el caso de Marty Friedman (es que los grandes son muy difíciles de sustituir), en el resto creo que los cambios son acertados (por lo menos a nivel exclusivamente musical). El bajista James Macdonough (ex Iced Earth) cumple a la perfección como “sustituto” de Dave Ellefson, y los hermanos Drover (procedentes de Eidolon) , tanto el guitarrista Glen (ex King Diamond) como sobre todo el batería Shawn, son dignos herederos del puesto de Marty Friedman y Nick Menza¡ respectivamente.

Realizada la pequeña intro, vamos al show en sí. Ya hemos dicho que la nave estaba “hasta arriba” para ver a MEGADETH y con la gente de muy buen rollo y “ganas de más” tras el calentamiento (como si de unos teloneros de lujo se tratara) de unos QUIET RIOT fantásticos. Sabíamos que Mustaine estaba con la garganta en horas bajas por enfermedad pero ya estábamos nosotros para “ayudarle” (después comprobaríamos que estaba mal pero cumplió con su labor de cantante mejor de lo esperado). Cae el telón y lo primero que vemos son dos torres de amplis que antes no estaban y sobre todo una enorme batería blanca levantada sobre una estructura metálica que da al show una pequeña ambientación y personalidad que antes no tenía. Esto pinta bien… suena la intro a modo de noticiario y antes de acabar aparece el señor Mustaine junto al resto de la banda para dar comienzo con “Black mail the universe”, el tema que abre el último disco y, seguro, uno de los mejores del mismo. Tras esto cae el primer cañonazo clásico como fue una cañera “Set the world afire” del 88 para dar gusto a los nuevos y viejos fans de la banda desde el principio.

A partir de aquí constatábamos ya varias cosas: Que el sonido no iba a ser lo mejor del concierto de MEGADETH , que Mustaine sería inevitable protagonista en escena pero que el resto de músicos son parte importante tanto del show como del sonido de la banda, que el set list iba a estar plagado de clásicos alternados con canciones del último disco (pero con pocas concesiones afortunadamente a la última etapa de la banda) y que el concierto, pese a sonido general y enfermedad del “jefe”, iba a ser importante.

Efectivamente, siguieron cayendo clásicos como “In my darkest tour”, una impresionante “Angry again” (de la banda sonora de “Last action hero”) o la imprescindible “Hangar 18”, dejando resquicio para presentar el nuevo disco con buenos temas como “Kick the day” o “Die dead enough” o alguno más flojo como “Back in the day” (en el que incluso salieron los miembros de Diamond Head, banda que llevan de teloneros en la gira, a hacer coros y el “moñas” en general con esta canción), e incluso cayó alguna cómo “She-wolf” de un “Cryptic writings” que no me convence pero que tiene buenos temas como éste.

A estas alturas el sonido había mejorado considerablemente y la verdad es que la potencia de la banda, la fuerza y la calidad con la que atacaban los temas junto con ese toque rabioso, personal y agresivo de Mustaine hacían que el concierto fuera subiendo enteros canción por canción. Además, Dave iba alternando rol rítmico o solista, según los temas, con Glen Drover y además iba pasando de la actitud borde y pasota con la que comenzó el concierto (algo marca de la casa por otra parte) hacia un punto más comunicativo e incluso amable con el público (incluso nos habló un par de veces para saludarnos y decirnos que estaba jodido de la garganta, je,je).

Para el final dejaron lo mejor encadenando primero dos de sus mejores temas como son la impresionante “Sweating bullets” (una de las que mejor y más potentes sonó… además volviendo a la interpretación original de la canción, mucho más macarra que la que adaptaba en los últimos tiempos) donde las dos guitarras echaron chispas, y la más conocida “Symphony of destruction” (ambas del popular “Countdown to extinction) que puso el pabellón literalmente patas arriba con todo el mundo cantando y moviéndose al ritmo de la canción (esta te gustó, ¿eh, Patricia?). Tras esto, una potentísima “Tornado of souls” siguió demostrándonos porqué MEGADETH es leyenda, para continuar con el superclásico “Peace sells”, intercalando en mitad del tema un cañerísimo “Paranoid” (si los Black Sabbath hubieran tenido este sonido hace 30 años…) y un primigenio “The mechanix” (incluido en el primer disco de la banda allá por 1983 y que más adelante pasaría a ser renombrado por unos jovenzuelos de San Francisco como “The four horsemen”… ¿os suena esto?), para terminar con el estribillo final de “Peace sells” a toda pastilla y con Mustaine dejando cantar a la gente. Tras un pequeño descanso, la banda volvió a escena para rematar la actuación a toda pastilla con el clásico “Holy wars”. Con esta la banda se despidió definitivamente aunque Mustaine se quedó unos segundos para darnos las gracias por el apoyo y recibir unos cuantos aplausos y “oes” en solitario (y es que al final a todos nos gusta que nos “tiren flores” aunque pongamos cara de malo… ¿o no, Dave?).

A modo de resumen, decir que me gustó mucho el concierto pese a que el estado vocal de Mustaine no fuera el más idóneo para forzar y desgarrar la garganta como requieren los temas de MEGADETH . ¿Lo mejor?: La vuelta de la banda al sonido más poderoso y característico de sus inicios, las luces que acompañaron el show de manera excelente en todo momento, la calidad de los acompañantes de lujo que se ha buscado Mustaine, el detalle de irse hacia atrás cuando Glen o James hacían sólos o partes protagonistas, el set list en general, esa actitud agresiva y directa de Mustaine demostrando que el thrash metal clásico no está muerto, la potencia de la banda y la compenetración entre ellos, el sonido de las guitarras en general… y el pelo, cada vez más largo y con flequillo ochentero, y las guitarras de flecha que sacó Mustaine (esto también es actitud y personalidad… y ya sabéis que soy muy freaky con estas cosas, je,je). ¿Lo menos bueno?: Que fue algo corto (es un festival y hay que entenderlo pero…), que el sonido no acompañó a la calidad y poderío de la banda en varias partes del concierto (sobre todo en los primeros temas), que Mustaine no pudiera expresar de la mejor manera la rabia y agresividad que destilan sus temas (tenía que tener mucho odio y malos rollos dentro para escribir esos temas entonces, je,je), y que se olvidara de “Lucretia” (con ese grito/risa agónica del principio que le da ese rollo tan especial a la canción) y la versión del “Anarchy in the UK” para terminar.

Lo dicho, gran concierto aunque si hubieran podido pulir un par de detalles muy importantes en este caso como el tema del sonido y sobre todo la voz del “prota”, estaríamos hablando de conciertazo en vez de “sólo” buen concierto… Y tras el cabeza de cartel del sábado todavía quedaban dos tracas gordas por quemar como fueron THERION y RAGE . Pasamos el micro al siguiente integrante del “Rafa Basa Team” (¡que grandes esas libretas, Diego!) que sigue con la crónica.

David Esquitino

THERION

Con vuestro permiso seré algo subjetivo en esta crónica, ya que me toca escribir sobre la actuación de una de mis bandas favoritas y creo que muchos me secundareis si me atrevo a afirmar que nos encontramos ante los verdaderos triunfadores del Atarfe Vega Rock 2005.

Llevaba años deseando este momento pues todavía no se me había presentado la oportunidad de poder contemplar a THERION en directo. No me defraudaron en absoluto, la única pega que puedo poner es que se me hizo excesivamente corto.

Eran aproximadamente las tres de la mañana, quizás unos minutos de más o de menos. Si hubo algo en lo que ni siquiera me fije y ni siquiera me importó a lo largo de todo el festival fue el tiempo. Un servidor andaba extasiado con el carisma y la majestad que Mustaine había desplegado en escena, con afonía y todo. Uno no es muy fanático de MEGADETH , pero cuando ve a tan gran artista en escena no tiene otro remedio que quitarse el sombrero. Para colmo unos chicos muy simpáticos se acercaron a David Esquitino y a mí y nos regalaron un mini de Whiskey porque la camarera les había puesto uno de más. Así que allí estábamos, mini en mano, esperando la aparición en el escenario de esa “Bestia Salvaje”. THERION en griego.

Y vaya que si mereció la pena aguantar despierto y enterito. THERION desplegaron magia, no hay otra comparación posible. El cantante de At Vance y ex militante de la banda de Malmsteen, Mats Levén, fue de lo mejorcito de la banda, seguido de cerca por todos sus compañeros que también lo bordaron.

El grupo, en su conjunto, no demostró mucha unidad e interacción, no es lo mismo ver a doce tíos sobre el escenario que a tres como en el caso de RAGE . El alma mater de la banda compuesto por Kristopher Jonson y los hermanos Niemann ( guitarras y bajo) si demostraron esa complicidad. El resto, al contrario, eran percibidos como elementos aislados, desempeñando a la perfección su labor asignada. El único punto negativo que fui capaz de vislumbrar era la voz del tenor, algo apagada en contraposición al resto de la banda. Fue un acierto que las partes orquestrales apareciesen grabadas, así no hubo ningún problema con el sonido de estas piezas algo mas complicadas de ecualizar.

Es imposible destacar una cosa en concreto. El primer impacto venía bajo el nombre de “Blood of Kingu” un tema rápido como el solo que sentaba las bases de lo que iba a ser el show de los suecos a lo largo de todo el concierto. El público enloqueció de repente en cuanto Mats Levén comenzaba regalándonos un chorro de voz digno de recordar. El primer éxtasis auditivo llegó con Flesh Of The Gods en el momento en que Mats hizo un dueto con la soprano. La calidad que THERION eran capaces de despedir quedó sobradamente demostrada en sus dos primeros temas.

A partir de aquí fue todo un paseo . THERION tenía a todo el recinto, lleno hasta la bandera, en su bolsillo. “The Rise of Sodom and Gomorrah” seguida de “Typhon” les elevó a la calidad de superestrellas. Habían elegido un setlist de lo más cañero. La verdad es que toda canción de THERION es una versión en sí misma a lo que el tema en estudio se refiere. El misticismo y la magia que les caracteriza quedan un poco relegados, dejando paso a una fuerza poderosa como ella sola.

“Seven Secrets of The Sphynx” se reveló como uno de los mejores temas puestos en escena. El coro, rodeado por una cantidad de humo quizás excesiva para los desdichados fotógrafos, aparecía como un conjunto de fantasmas salidos de la neblina propia de la zona escandinava. Véase el Guerrero Numero Trece para saber a lo que me refiero. “Wine of Aluqah” sonó demoledora cuando todo el público, valga la redundancia, coreaba al propio coro, creando un ambiente inigualable en el interior del pabellón.

El concierto termino de una manera brutal. Sonó “The Khlysti Evangelist” dónde el señor Levén nos ofreció un extraordinario versus con la soprano del grupo. Creo que fue en esta canción cuando la parte coral emigró del escenario para cedérselo a la parte compuesta por las guitarras, el bajo, la batería y el cantante, transformándose en una banda de 100% Heavy Metal. La parte coral regresó para adquirir mayor protagonismo en “Invocation Of Naamah”. Al final de dicha canción el público contempló atónito como toda la banda daba lo máximo de sí mismo a la vez en un intenso subidón de adrenalina.

“To Mega Terrino” cerró el concierto, el tema más conocido y quizás el emblema del grupo demostró el estatus ganado. Atarfe enloqueció, coreando una y otra vez al tiempo que levantaba las manos, cantaba y movía los pelos de una manera casi cercana al éxtasis que vemos en los documentales de la dos, cuando los nativos de cualquier isla se encuentran realizando sus ritos sagrados. Un final de fiesta increíble, épico, que quedará grabado en la memoria de muchos de los allí presentes como uno de los momentos más mágicos de festival. En la mía puedo aseguraros que es así.

Y todavía quedaba RAGE

Dani Pastor

RAGE

No pudieron tocar a su hora porque un lío de aviones así lo impidió, por ello cerraron el festival, lo que fue una faena y un escollo insalvable para muchos fans de la banda que se quedaron sin verlos dado que el cansancio les mató. De cualquier forma, los que nos quedamos a verlos disfrutamos a raudales. ¡¡Conciertazo de RAGE, una vez más!!

Antes del show saludé a Terrana, siempre loco y entrañable, Víctor, serio y educado, y Peavy, sonriente y encantador. ¡¡Que buena gente!! Terrana montó su batería, la probó y cuando Víctor y Wagner dieron el “o.k.” arrancaron con un determinante y directo “Don´t Fear The Winter”, tema con el que iniciaron su set list en su pasada gira. Son una máquina, y lo son desde tiempo atrás. Solo arrancar su maquinaria nos comenzaron a aniquilar. El público cantó desde el principio el viejo himno de su “Perfect Man” de 1988, que tan buen resultado les da desde entonces en directo, parece que fue ayer…

El set list trató de recopilar su pasado y presente, por lo que a pesar que el show fue corto, por la hora más que nada, contentaron a los viejos y jóvenes seguidores.

Víctor no paró de moverse, demostró una vez más ser el nuevo Van Halen del heavy metal, con su depurada técnica, ataque, feeling y rapidez (para mi es el número 1 en estos momentos), Terrana fue el “marciano” habitual y Peavy demostró que su garganta sigue inmejorable y su valía como bajista, aunque pase desapercibida, es de gran nivel. El trío es cada vez más invencible.

“Paint The Devil” fue muy bien recibido, y sonó brutal, “Solitary Man” nos hizo recordar viejos tiempos, “Down” fue el trallazo habitual, con Smolski retorciéndose, así como “Unity”, ¡que genial tema!

Los pies y la espalda casi me vencían, pero ni por esas, mis oídos, y mi cámara de fotos no paraban de prestar total atención a estos brujos que bordaron “Firestrom”, “Set This World” y “Orgy Of Destruction”, imparables…

El “subidón” llegó con “War Of Worlds” otro misil de su reciente discografía, y el punto final lo pusieron con el entrañable e imprescindible “Higher Than The Sky”, una canción que todo el público cantó ante la sonrisa de Peavy, como siempre pasa en cada concierto de RAGE desde que dicho himno viera la luz en el “End Of All Days” del 96.

Y punto y FINAL. El telón subió con RAGE saludando y…COLORÍN COLORADO, éste ATARFE ha terminado…

Rafa Basa

FOTOS: Rafa Basa y Diego L. Pérez

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