Inicio Lanzamientos A-Z TRISTANIA – Ashes

TRISTANIA – Ashes

0
LIVE VUVUZELA.ES
Century Media - AVATAR - Hunter Gatherer
LIVE VUVUZELA.ES
Century Media - AVATAR - Hunter Gatherer

Algo más de tres años de espera han trascurrido desde que TRISTANIA publicaron aquel “World of Glass”, disco que dividió la opinión de sus seguidores, pues se trataba del primer trabajo sin la presencia del que hasta entonces había sido líder del grupo, Morten Veland (ahora en Sirenia). Pues bien, creo que esta nueva entrega discográfica, cuarta en su carrera, y que lleva por título “Ashes”, va a generar aún más disparidad de opiniones.

“Ashes” es, a primera vista, muy diferente a todos los anteriores discos de TRISTANIA, incluso al “World of Glass”. La formación del grupo es prácticamente la misma, con el único cambio de la inclusión de Kjetil Ingebrethsen (quien lleva ya girando con ellos desde que salió aquel álbum) como encargado de las voces guturales. Recordad que en “World of Glass” fue Ronny Thorsen de Trail of Tears quien hizo esa labor como vocalista invitado. No es un cambio demasiado significativo, pues su trabajo es similar y no participa en la creación de los temas. Sin embargo, parece que el modo de componer de las cabezas pensantes de la banda (el guitarrista Anders H. Hidle y el teclista Einar Moen) ha variado ostensiblemente. El aspecto que más llama la atención es la ausencia de coros y violines, dos elementos que eran absolutamente característicos en la música de TRISTANIA. En su lugar hay un mayor protagonismo de las voces limpias de Osten Bergoy y alguna esporádica aparición de un violonchelo.

La producción también es muy diferente. La base rítmica y las guitarras tienen un papel más destacado que en el pasado, relegando a los teclados a un segundo plano, lo cual convierte a “Ashes”, en mi opinión, en un disco algo frío y carente de atmósfera en comparación con sus predecesores. Más crudo, aunque no por ello más agresivo ni extremo, ya que las voces guturales están menos presentes.

No son éstas las únicas cosas que hacen de “Ashes” un álbum tan distinto y poco fiel al sonido de TRISTANIA. La estructura de los temas, el modo de estar construidos, también difiere respecto al viejo material de la banda. Son, en general, más lineales, con menos cambios de ritmo, más previsibles y monótonos, aunque aún contienen suficiente variación como para no resultar repetitivos. Realmente, lo único que veo en común con el anterior sonido del grupo son las voces y melodías de Vibeke Stene, quien realiza un trabajo impecable como siempre. Por lo demás, hay algún que otro riff con reminiscencias al “World of Glass”, pero poco más. Esto no quiere decir que “Ashes” sea un mal disco, ni mucho menos; tiene mucha calidad, y suena original, pero hay que saber olvidarse de los viejos TRISTANIA para saber apreciarlo.

“Libre” da comienzo al disco sin miramientos, directamente con voces guturales y potentes guitarras. Es el tema más corto y también el más directo del disco, con excelentes riffs y un gran ritmo. Las melodías vocales de Vibeke son muy buenas y el particular tratamiento de su voz hace que suene como si estuviese cantando en el interior de una gran catedral.

“Equilibrium” es un medio tiempo con abundantes guitarras acústicas. En la primera estrofa podemos oír unas voces narradas tras la voz de Vibeke; posteriormente aparece el limpio y solemne registro de Osten Bergoy, para volver después Vibeke en el estribillo. Estos dos primeros temas los ido tocando en la reciente gira con Therion y Trail of Tears, como adelanto del disco.

“The Wretched” es una canción mucho más extraña y experimental, menos melódica. Tiene ligeras pinceladas progresivas y riffs lentos, agresivos y bastante extraños. Durante un breve pasaje intermedio aparece por primera vez un violonchelo. El trabajo vocal es también muy particular, con doblajes de voces guturales con limpias y melodías poco habituales. Un tema de difícil asimilación.

Por el contrario “The Cure” es muy relajada y cadenciosa, cantada enteramente por Vibeke. En este tema trabajo de Anders H. Hidle con las guitarras limpias y acústicas es sensacional. Por fin aparece algo de piano. No sé cuál es la razón de que el teclista Einar Moen esté tan escondido en este álbum, porque su papel en los otros discos de esta banda había sido sobresaliente, sin duda uno de los mejores teclistas de la escena del metal gótico.

“Circus” posee un importante protagonismo de las líneas de bajo y vuelve a ofrecernos combinaciones de voces guturales con limpias (curiosamente, las voces guturales aparecen sólo en los temas impares), pero, siguiendo la tónica general del disco, vuelve a pecar un poco de linealidad, lo mismo que “Shadowman”, gobernada por un repetitivo y tristón riff, aunque el pasaje donde entra el violonchelo es probablemente el momento más emotivo y logrado de todo el álbum.

La última canción es “Endogenesis”. Es la de mayor duración y asimismo la más variada, con partes agresivas, pasajes atmosféricos y acústicos, diversidad de voces, violonchelos… probablemente la mejor canción de “Ashes” en su conjunto, aunque tal vez suene más a Opeth que a TRISTANIA, no sólo por la combinación de partes acústicas y eléctricas, sino por las melodías y la atmósfera general que desprende. En todo caso, un gran tema.

Quizá “Ashes” no sea el mejor trabajo de estos noruegos, pero al menos suena original e interesante. Un disco para escuchar con mente abierta.

Saúl Miguel Garrido

1. Libre
2. Equilibrium
3. The Wretched
4. Cure
5. Circus
6. Shadowman
7. The Gate (bonus track for Ltd. Ed.)
8. Endogenisis