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OPETH – México

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Sabado 15 de Noviembre – México D.F.

Llamar death metal a lo que practica este grupo es sólo
una etiqueta para medianamente saber en que estilo colocarlos, pero hoy me ha
quedado muy claro que es muy difícil encasillar su música que
pasea entre el death metal, el progresivo, el rock de los 70 e incluso coquetea
con elementos de jazz. Esta mezcla contenida en todos sus trabajos y en las
dos maravillas musicales que son “Deliverance” y “Damnation”
provocó mucha expectación sobre esta primera visita de OPETH
a la Ciudad de México para apreciar en toda su magnificencia lo que pueden
hacer estos suecos en escena y como banda definitivamente no decepcionaron a
nadie.

A pesar de que en la propaganda sólo aparecía
OPETH habría una banda de apoyo, desafortunadamente
por causas ajenas a nosotros llegamos cuando ya casi terminaba de tocar Moonlord
(antes conocidos como Under Moonlight Sadness), un buen exponente nacional de
death metal del cual sólo fue posible apreciar un tema. Una vez terminada
su presentación actuaría en el lobby del circo una banda desconocida
para la gran mayoría de la concurrencia llamada Legions of Etheria y
que pasó sin pena ni gloria haciendo covers de Therion, bastante malos
debo decir. Es buena idea que la gente pueda apreciar a bandas jóvenes
o poco conocidas mientras compra una cerveza o se relaja antes del evento principal,
pero sin ofender a esta novel banda creo que debió ser alguien con más
carisma y personalidad. En fin que a las 9 de la noche una vez más en
el escenario principal por fin se apagaron las luces para que Mikael Akerfeldt
y compañía subieran al escenario abriendo con “Godhead´s
Lament” de su álbum “Still Live”, tema que permitió
sentir la agresividad tan propia de estos músicos que aparecieron entre
unas escasas luces que apenas permitían verles.

La labor del fotógrafo definitivamente es trabajar con
lo que se tiene, sea mucho o poco, pero hoy ese poco fue un insulto, la iluminación
del escenario era pobre en exceso; no sólo para nuestra labor informativa,
sino para el público también, apenas había unos cuantos
reflectores que en ocasiones dejaban al grupo casi totalmente a oscuras. Lo
rescatable de esto es que ha quedado claro que a diferencia de los shows de
bandas prefabricadas esta noche lo importante fue la música y no tanto
lo visual (aunque podrían haber pensado un poquito en los fotógrafos);
la gente realmente disfruta cada acorde tocado por Peter Lindgren y cada estrofa
cantada por Mikael y se los demostró con aplausos en las cortas y escasas
pausas entre temas.

El sonido sin ser perfecto resulta suficientemente bueno para
que el publico se deje hechizar por el arte de estos grandes músicos
que hasta el momento nos han llevado por un viaje oscuro que se tornaría
casi místico, tras una breve pausa para un rápido cambio de guitarras
se interpreta la semi – acústica “Windowpane”. Música
hecha con las vísceras literalmente que transmiten mil emociones en unos
cuantos minutos y una a una fueron cayendo “Deliverance”, “In
My Time Of Need”, “April Ethereal” mostrando la maestría
que tienen en sus manos y garganta para hacer cambios de ritmo que para otros
podrían resultar casi imposibles de forma tan exacta que son naturales,
no rompen la inercia que se lleva y nos transportaron de lo brutal a la exquisitez
del progresivo. Temas muy largos es verdad, pero es la personalidad del grupo
y en definitiva no se hicieron pesados para los presentes que festejaban todo
lo que se hacía en escena.

La sangre latina de Martín Méndez es evidente,
es quien más muestra sus emociones físicamente moviéndose
y agitando la melena mientras el otro latino del grupo Martín López
más bien estuvo oculto al fondo del escenario entre sombras haciéndose
notar sólo por su gran trabajo en la batería. “Advent”,
“Face Of Melinda”, “Bleak” y “A Fair Judgement”
complementaron un set equilibrado con temas de seis de los siete discos con
que cuentan y cerrando con “Demon Of The Fall” del álbum
“My Arms Your Hearse” concluyeron una noche de auténtica
exquisitez musical. Quien diga que el metal es sólo ruido debió
pasarse por aquí esta noche.

Un concierto que en definitiva los fans disfrutaron, pero que
pudo ser mejor en el aspecto producción; para ser honestos puede dividirse
en dos partes, la correspondiente a la banda que fue simplemente genial y el
aspecto técnico que me pareció pudo ser muchisimo mejor.

Texto y fotos: Germán García.

german_garcia@rafabasa.com