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MORBID ANGEL – Heretic

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VHALDEMAR - Straight To Hell
Century Media - SPIRIT ADRIFT - Enlightened In Eternity
AYRA - Silent Veil
ALDEARAAN
AC/DC - Power Up
VHALDEMAR - Straight To Hell
Century Media - SPIRIT ADRIFT - Enlightened In Eternity
AYRA - Silent Veil
ALDEARAAN
AC/DC - Power Up
ALDEARAAN
AC/DC - Power Up

A menudo se habla de los músicos como gente adinerada
que viven acomodadamente sin tener en cuenta otros handicaps menores que
los de un mortal de a pie, por supuesto, pero que, a menudo, el populacho
común no distingue. No debe ser fácil para un grupo como MORBID
ANGEL
contentar a un séquito de fans extremo cuanto menos
pero igualmente variopinto. Cuya vertiente siempre ha gozado de cierto aroma
elitista y minoritario.

Lo que tengo entre mis manos es otra obra artesanal de
manos (hablando de manos, “Blood on my Hands” qué temazo!)
de unos monstruos del género quienes, no cabe duda, pasarán
a la historia como clásicos de escucha obligada. No conozco detractores
del ángel mórbido y empiezo a dudar que los haya. No temáis
pobres mortales porque es este mismo ángel quien viene a visitarnos
de parte de unos genios que, hagan lo que hagan, vayan por los caminos que
vayan, lograrán hacer saltar las lágrimas de los profesantes
del Death más exquisito proveniente de la vieja escuela de Florida.
Todo ello bajo el sello de garantía de una de las influencias a las
seis cuerdas más evidentes de los últimos tiempos, el increíble
Trey Azagthoth, y la calidad técnica del resto de su trío
calavera (calavera, no cavalera, ¿eh? más quisieran estos
segundos jeje). Los cuales, por alcance y trascendencia, bien podrían
ponerse a la altura de los Death así como en cuanto a número
de personalidades que han llegado a militar en el grupo y huella de identidad
que, insisto, quedará tatuada en la mente de venidos y porvenideros
porvenires de un denominador común: el Metal.

Responsables de una progresión que ha transcurrido
de un Death con influencias más “thrasheras” (patente sobretodo
en “Altars of Madness” y “Blessed are the Sick”) a una
auténtica apología estandarte al sonido extremo que, por ejemplo,
les llevó en 1993 a ser la primera y única banda Death que
logró fichar en un sello grande como era Giant y que les acompañaría
hasta 1996. Año en el que reincidirían con Earache para editar
uno de los directos con una descarga de las más brutales que se conocen
como legado antes de la marcha de Eric Rutan (HATE ETERNAL, EX – ALAS, RIPPING
CORPSE): “Entangled in Chaos” ¿cuántos grupos conocéis
que suenen así en directo? Tantos como gatillazos pueda tener Rocco
Sigfreddi. Unos depravados que te sobrecogerán con unos ritmos “jazzeros”
como ya hicieren en temas como “Invocation of the Continual One”
o una letra y voz como la de “God of Emptiness” o unas composiciones
inteligentemente elaboradas como “Nothing is Not”. Creaciones
paridas por unos genios que les llevó a ser bautizados por allá
1999 como una de las 10 bandas de heavy más influyentes de todos
los tiempos de mano del redactor de la revista Rolling Stone Ben Ratliff.

“The Heretic” es la nueva propuesta de unos MORBID
ANGEL
pletóricos que no han mermado en personalidad: bases
rítmicas milimétricas de parte de un Pete Sandoval de caché
comparable a los grandes del género como Mr. Derek “One-Take”
Rodri (HATE ETERNAL, EX – NILE, MALEVOLENT CREATION) pero algo más
dinámico y menos lineal, solos extraterrestres, polirítmias
y armonías de ensueño y pesadilla y unas letras profundas
como nos tienen acostumbrados. Pese a que la portada es una basura, todo
sea dicho, el disco no decepciona. Si te gustó su trabajo “Covenant”
es bastante probable que te guste este nuevo “The Heretic”. La
tendencia del disco es similar aunque en este caso el tema de producción
haya variado un poco con respecto de sus predecesores. El álbum suena
más limpio, menos denso e incluso a ratos parece más agudo
que por ejemplo el sonido que podíamos apreciar en el “Formulas
Fatal to the Flesh”. Los primeros 30 minutos son sobrecogedores. Inician
descarga con un “Cleansed in Pestilence (Blood of Elohim)” en
el que nuevamente demuestran su habilidad para con la velocidad y el dinamismo
sin llegar a caer en estructuras caóticas o demasiado barrocas que
marean a mucha gente. Rapidez controlada alternada con unos pasajes más
sosegados donde esa guitarra del señor Trey sigue tan moribunda y
cruda como siempre. Atención al juego de voces por allá la
mitad del tema que dan paso a ese punteo realmente siniestro y putrefacto
más hacia el final. Recuerda un poco a los tiempos del Domination.

“Enshrined by Grace” es un segundo corte de igual
calidad al primero. Algo más relajada que la anterior, no escatima
en maldad con un juego que combina unos palmutes asesinos que caminan como
almas errantes sobre una base pesada aunque con bastante groove entre pies
y manos. Si a eso le añades unos pequeños incisos cañeros
de cojones el resultado es esta depravación hecho canción.
Interesantes solos en este tema, sobretodo el segundo punteo con un eco
que te sugiere la más pura y detestable soledad.

“Beneath the Hollow” es un tema que baja un poco
el listón pese a poseer una elaboración considerable. Muy
buena esa armonía del principio entre primera y segunda guitarra
junto al bajo. Una pista de batería algo pobre no obstante. A mí,
como mínimo, me gusta menos que las anteriores.

“Curse the Flesh” es un tema algo más
lineal y pesado en el que se juega bastante eficientemente con el tema de
voces. No me preguntéis por qué pero al principio la línea
vocal me recuerda a algunos de los dejes de Abbath de Immortal. Ver para
creer. En fín, un tema potable aunque no demasiado interesante. Lo
mejor para mí es el pasaje de ritmo simple con el punteo de guitarra
que se repite en diversas ocasiones a lo largo del tema.

Me gusta este “Praise the Strength”. Es un tema
extraño en contraste con los temas anteriores aunque no para la locura
de su creador. Mano de santo. El principio, y no me peguéis, me recuerda
un poco al estilo compositivo de Lars Löfven de “Defleshed”
en un riff cañero aunque controlado que varia su forma en cada fraseo
como hiciera el sueco este que os comento. Si a eso le añades una
distorsión marca de la casa y una base rítmica con un gran
juego de platos te queda este interesante tema. Relajado pero bien estructurado…
quizás excesivamente largo. El solo es apabullante.

“Stricken Arise” es un sexto track extremo, cuanto
menos, con una voz un tanto más rasgada con guiños bastante
evidentes a un sonido más hacia el brutal. Interesante ese juego
con algunos odd time signatures por allá la mitad del tema para dar
paso a unos segundos más tenebrosos donde la guitarra queda suelta.
Uno de los temas más frenéticos de este “The Heretic”.

Se da paso a “Place of Many Deaths” un interlude
acojonante y con un sonido de gran profundidad en el que se alternan sonidos
cavernosos con golpes de timbales y palmutes. La mejor parte viene hacia
allá el minuto y diez segundos o cosa así y por el medio-final,
con un punteo con aroma a Led Zeppelin. No soy muy partidario de este tipo
de cortes, más aún en directo o cuando el disco no es conceptual
y el asunto no viene a cuento, pero si todas fueran como esta no opinaría
de igual modo. Acto seguido llega “Abyssous”. Otro interlude de
esos que tanto odio que nos hace desperdiciar un minuto y veintiocho segundos
de nuestra vida.

El mal trago pasa pronto con un tema como “God of
Our Own Divinity” realmente acojonante. Para mí uno de los mejores
cortes del disco si no el mejor en el que se deja entrever un death bastante
extremo, acompañado de un berrinche gutural y una musicalidad genial.
Por el mismo Satán!!! Fijaos en ese punteo lírico de la mitad
del tema!!! Las atmósferas más siniestras ven la luz en este
tema y si a ellas se le suman algún que otro cambio de tiempo con
la técnica y la gracia de sus autores, ¿qué queda?
Pues este pedazo de canción que seguramente acabará resultando
una de las más representativos (y largas: 6:30) de este álbum.

Nos acercamos al final con un “Within Thy Enemy”.
Otro corte en el que Pete vuelve a desafiar la velocidad de la luz con la
fórmula típica del grupo. Pasaje de caña Death desgarrado
y momento de parón acompañado por el groove de la batería.
A lo bueno se acostumbra uno pronto, ¿eh? Cabe decir que tampoco
es un tema muy pasado de vueltas. No destaca en demasía.

Otro pequeño interlude donde muchos hubieran preferido
que acabara el disco. “Memories of the Past” es otra canción
de cuna insufrible con una línea de clavicordio con violines de fondo.
Ya van tres… quizás demasiadas para un disco de 53 minutos de duración;
intros y paridas inclusive. No mucha mejor suerte corre para la siguiente
“Victorius March of Rain the Conqueror”. Casi tres minutos más
de una intro semi-orquestal que si peca de algo es, sobretodo, de un sonido
demasiado artificial (fijaos en esa caja militar por favor… bochornoso
).

Llegan los “extras”. Para empezar, un solo de
batería muestra de la técnica y el dominio del respetado Pete
sobre su instrumento amenizado por unos jocosos e irónicos comentarios
del técnico de sonido que lo sufrió (y flipó) en vivo
y en directo en su momento. Excelente ejecución. Esperemos que su
visita por su país no se haga de rogar mucho tiempo y acudan como
un ángeles caídos del cielo. Como se merecen.

“Born Again” es un solo del señor Trey bastante ido de
vueltas aunque igualmente sorprendente. ¿Alguien necesita más
pruebas acerca de su calidad?

Este del que os hablo, es el disco extraído de la edición
regular del álbum. Recordad que encontraréis un total de cinco
ediciones diferentes con sus respectivas peculiaridades de las que se os
informa en la web del grupo. Lo más criticado del disco ha sido la
parte final. Algo redundante, todo sea dicho, y un poco fuera de contexto.
Quizás el disco se quedaba un poco corto sin ella aunque dicha parte
podría haberse exclusivizado al segundo CD que se incluye en varias
de las ediciones limitadas. Quizás no habría material para
un disco doble entonces. Aún así podemos hacer la vista gorda.

Si corrían rumores acerca de la supuesta comercialidad
con la que supuestamente comenzaba a hacer migas el grupo tras la marcha
de Rutan o la imposibilidad para lograr grabar discos como los de la época
junto a David “Evil D” Vincent (ex MORBID ANGEL,
TERRORIZER, GENITORTURES) todos ellos han quedado impunemente esclarecidos
con el que muchos sitúan como el mejor disco Death del año.
“The Heretic” es sin duda una excelente confirmación para
una leyenda viva, un legado para la posteridad del género que acerca
a esta panda de burros a la beatificación. Si te gusta el Power Metal
y Kai Hansen se ha acostado con tu mujer aquí tienes algo para expurgar
tu ira.

Daniel Rubio (Era del Metal)