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LORCA ROCK – STEVE VAI – ÑU – Sábado 16 de Agosto

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VHALDEMAR - Straight To Hell
Century Media - SPIRIT ADRIFT - Enlightened In Eternity
AYRA - Silent Veil
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Sábado 16 de Agosto de 2003 –
LORCA ROCK

Vivir en plenitud éste concierto de STEVE VAI
no fue asistir al recital de un virtuoso, ni al de un pesado guitarrista que
solo se preocupa de alardearse de lo bien y mucho que toca. Fue algo muy especial,
al menos para mí. Yo no soy un señalado amante de los guitarras
solistas que basan sus actuaciones en temas instrumentales, ni soy especialista
en analizar técnicas, escalas y armonías, entre otras cosas por
que ni soy guitarrista ni músico, por lo que os pido disculpas previas
a todos los que si lo sois por si en mi comentario no profundizo en lo estrictamente
musical o en el estilo y técnica usada por VAI. Digo
esto por que seguro que siendo guitarrista podría analizar más
profundamente lo que vi, oí y sentí esa noche en Lorca.

Yo particularmente floté, me trasladé a otra
dimensión, de verdad. Posiblemente estaba previamente mentalizado para
ello, por lo que no me fue difícil, el resto lo hizo VAI
y sus compinches con su hechizo. Durante dos horas el guitarrista nos cautivó
con su maestría, su forma inigualable de tocar, interpretar y hablar
con su guitarra, sus músicos de categoría máxima y una
inteligencia supina; esa sabiduría VAI la trasmite al
público visualmente. El sabe que para impregnarnos con un ambiente único,
variopinto y entretenernos no solo con ritmos demoníacos o cargados de
sentimiento, es preciso ofrecer espectáculo visual. Por ello usa algunos
efectos como variadas y exóticas vestimentas, sombreros de luces, mástiles
luminosos, etc, o el negro antifaz con velo incluido que el mismo lució
durante el primer tema del show. VAI trata de trasmitirnos
su locura y estilo particular y lo cierto es que lo consigue. Su aprendizaje
junto a FRANK ZAPPA (uno de los personajes más extravagantes del rock)
DAVID COVERDALE o DAVE LEE ROTH (dos de los frontman´s más presumidos
y “cuidadores de imagen” del planeta) le ha valido para aplicar
todo lo vivido a sus presentes shows. A ello, VAI le aporta su embrujo innato
y toda su particular parafernalia. Pero dejemos el espectáculo a un lado.

La banda de VAI son musicazos y eso fue una
delicia para nuestros oidos. El perfeccionismo y calidad instrumental que hubo
sobre el escenario es difícil de encontrar. A la celestial categoría
y sapiencia de STEVE se le sumaron las de otros dos guitarristas
“de chapeau”: TONY MacALPINE, al que a éstas alturas todo
el mundo del rock alaba y respeta, que durante gran parte del show también
acompañó a la banda tocando teclados (curiosamente MacALPINE se
formó como pianista antes que como guitarrista) y el joven alumno Dave
Weiner, desde hace mucho unido a VAI en cuerpo y alma. Sinceramente
muchos asistentes comentaban que MacALPINE es mejor guitarrista que VAI,
pero con todos mis respetos os diré que para mi el nivel de VAI
solo lo ostentan SATRIANI y un par de guitarristas más; para mi gusto,-y
es una opinión muy personal-, EDDIE VAN HALEN y JHON PETRUCCI (ya se
que hay muchos y buenísimos, pero cada cual tiene sus ídolos).

A la batería la bestia Jeremy Colson aporreó
con violencia y calidad inconmensurable los parches y dejó en evidencia
a todos los baterías que pasaron por Lorca Rock ; que
me perdonen Dani de SARATOGA y James Kottak de SCORPIONS,
dos grandes de los tambores, pero es así. Lo de Colson fue impresionante,
¡que vitalidad, pegada y técnica! Este, no demasiado conocido baqueteador,
ha grabado el último álbum de MICHAEL SCHENKER “Arachnophobiac”,
y tocó en el “Music For Speeding” de MARTY FRIEDMAN. Sinceramente
me encantó pero sí debo decir que si me dan a elegir me quedo
con Mike Mangini, que también ha acompañado a VAI,
y que ojalá lo siga haciendo.

Dejo para el final al “mejor bajista del Mundo”,
BILLY SHEEHAN, como le presentó el propio VAI. No me
gustó el sonido de bajo que escuché de él a través
de los altavoces de P.A.; sus dibujos y pellizcos sonaron un tanto escondidos,
no obstante BILLY dejó patente su categoría y ser el privilegiado
hombre de las cuatro cuerdas que es desde sus tiempos en TALAS.

¿Se me olvida hablar de alguien?, ah, si… de un
tal STEVE VAI. Bueno, lo de éste “marciano de
la guitarra”, como a mi me gusta llamarle, es imponderable. Como he dicho
en multitud de ocasiones para mi es el más grande. Su manera de tocar
es la de un Dios, es una combinación humana y extraterrestre de sentimiento,
calidad, garra, rapidez controlada y un sonido magistral. Su técnica
es colosal. Desde que le vi en directo en “La Noche de los guitarristas
“de Sevilla celebrada en la Expo 92 me enamoré de él como
guitarrista y músico, aunque desde antes le admiro como el gran músico
y artista que demuestra ser, desde su paso por ZAPPA, donde apenas destacaba,
ALCATRAZZ, -para mis sus solos en “Disturbing The Peace” son únicos-,
WHITESNAKE y DAVE LEE ROTH, a parte de otras colaboraciones, hasta la actualidad.
VAI domina todas las técnicas, se mueve a la perfección
en cualquier estilo, sea hard rock, blues, jazz rock, fussion, etc, y además
los combina en sus temas como nadie. Es insuperable, y como ya dije antes, para
mi solo es comparable al “otro Dios” SATRIANI.

El show fue dirigido en todo momento por él, su batuta
fueron sus guiños, golpes de mástil y movimientos propios de un
diablo de Marte. Como también he dicho combina cada canción con
milimetradas dosis de espectáculo… muerde las cuerdas de su guitarra,
mueve su Ibanez arriba y abajo, se cambia de ropa y sombreros varias veces,
sus caras y gestos lo exteriorizan todo, y además lo más importante:
como he comentado muchas veces y le he preguntado a él mismo en alguna
entrevista “habla con la guitarra”… ¡lo hace!

La actuación comenzó con el sorpresivo “Shy
Boy”, de su etapa con DAVE LEE ROTH, cantado por BILLY SHEEHAN, sonando
super heavy, y con un VAI loco vestido de negro con un guarda polvos ultra original
y el mencionado antifaz. El set list fue un viaje donde destacaron sus temas
de su álbum más comercial y vendido “Passion and warfare”,
sin olvidar el directo “Alive in an ultra world” del que interpretaron
“Giant Balls Of Gold”, el segundo tema del show, corte dedicado
a Polonia, pero ésta noche en una versión más rápida
que la de éste álbum. De éste doble tampoco faltaron “Whispering
A placer” dedicado a Irlanda, e Incantation a Bulgaria. De “Passion
and warfare” me encantaron The Animal, con un inicio donde Jeremy Colson
le pegó con violencia, el matador “Erotic Nightmares” , “Blue
Powder” el impresionante himno a la paz y al amor cargado de feeling y
fragmentes de jazz rock, el super victorioso Liberty , que fue el primer bis,
y por supuesto el divino “For The Love Of God”, tema que para mi
gusto debería ser santificado y llevado a los altares de la música
como uno de los más sentidos y emocionantes temazos de la historia del
rock con mayúsculas.

También sonaron temas como el vitalista, alegre y de
aires a lo SANTANA “Crying Machine” de “Fire Garden”,
“Bad Horsie” el tema de “Alien Love Secret” que da nombre
a un pedal Wah wah de efectos diseñado al antojo de VAI,
Jibboom de The Ultra zone , rebelde y travieso, y el final “Attitude Song”
. La sorpresas fueron “Chamaleon” del álbum “Compression”
de Billy Sheehan, y la feroz versión del “Fire” de HENDRIX,
cantada a medias por SHEEHAN y VAI, y presentado con una bromista
historia en la que VAI contó lo “buenísima”
que está la hortera de BRITNEY SPEARS, haciendo alusión a la letra
de la versión de Jimmy Hendrix. No faltaron los solos de cada músico,
donde cada cual disfrutó de cada uno de ellos en gran medida.

Se que a muchos el show de dos horas les aburrió en
gran medida, pero, sinceramente, yo disfruté plenamente. Por favor STEVE
vuele pronto.

Texto y Fotos: Rafa Basa

 

El Molina y su actual banda salieron a una hora muy tardía,
tras los 120 minutos de show de STEVE VAI, pero ello no impidió
que el juglar de Sacedón realizara un buen concierto. José Carlos
estuvo “sembrao” como en sus mejores faenas.

Con un buen grupo formado por Javi Búmper a la batería,
Juan Freire a la guitarra, Gorka Alegre al bajo y Jorge Calvo a los teclados,
que a mi modo de ver no son los mejores músicos que ha tenido ÑU,
pero si suenan efectivos y compactos, el flautista no paró de moverse,
interpretar de forma teatral cada estrofa que cantaba, girar sobre sí
mismo, lanzar su flauta al aire y recogerla acrobáticamente y recordarme
sus mejores tiempos, aunque ésta vez José Carlos no se vistiera
con sus mejores galas (casaca o chaleco, mallas, botas altas y demás
vestimentas típicas de él) . Cantó y tocó su flauta
a través de un micrófono inalámbrico asido a su cabeza
y cuello (para que me entendáis, tipo piloto de vuelo o los que muchos
usamos para hablar a través de nuestro ordenador) y ello le obligó
a moverse y teatralizar más que con el típico pié de micro,
que sólo usó en algún tema.

Salió a escena con un directo “No hay ningún
loco”, no olvidó otros clásicos como “La Granja del
Loco” o “Manicomio”, presentó dos nuevos temas de su
rocanrrolero “Títeres” como fueron el ingenioso y suspicaz
“Mono”, afirmando que su letra va dedicada a él mismo, y
“Te seguiré” con un riff de guitarra inicial con cierto aire
a AC/DC. En ambos olvidó la flauta, como ha hecho en su último
álbum. Faltaron muchísimos temas (no sé por que no interpretan
ni uno de “Réquiem”) pero si me sorprendió la gran
versión de “Preparan”. Lo que no entendí, ni tampoco
lo hizo la gran mayoría de la audiencia fue cuando durante “El
Tren”, el viejo y conocidísimo tema compuesto hace muchos años
por Rosendo Mercado y José Carlos, y que a mi siempre me gustó
más interpretado por ÑU que por los extintos
LEÑO, Molina hizo un interminable y para muchos demasiado largo solo
de flauta combinado con la guitarra de Freire, que casi enlazaron con un instrumental
basado en la melodía del instrumento de viento. Todos hubiésemos
preferido que nos obsequiaran con un par de canciones…

Pero cuándo Búmper se marcó su solo de
batería, Molina sacó su ingenio, y sin previo aviso se introdujo
con sigilo entre el público y con su micro inalámbrico se marcó
una versión de “El Flautista” histórica. Ya que José
Carlos osó meterse entre los fans, rápidamente el más valiente
le subió a hombros y le paseó entre la muchedumbre como un torero,
mientras seguía cantando y tocando la flauta. ¡¡Muy bueno!!
. Para cerrar los ÑU hicieron en el bis un potente “Se
Quién” con lo que dejaron un gran sabor de boca. Una buena actuación,
a pesar de los eternos solos.

Texto y Fotos: Rafa Basa

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