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BATTLELORE – The sword´s song

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VHALDEMAR - Straight To Hell
Century Media - SPIRIT ADRIFT - Enlightened In Eternity
AYRA - Silent Veil
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Desde la fría Finlandia, bajo la sombra de sus majestuosos
bosques y de la forja de sus herreros, llegan Battlelore con
su segundo disco “Sword´s song”. Los nórdicos practican,
como ellos mismos se etiquetan, un True Fantastic Metal, inspirado en la inmensa
obra del escritor J.R.R. Tolkien y sus libros basados en La Tierra Media.

Quizás me ponga en un nivel demasiado “freak”,
pero no me queda más remedio que rendirme ante la magia que este escritor
siempre ha despertado en mi, ya que he crecido (y seguiré haciéndolo)
soñando con orcos, guerreros, magos y demonios. Espero no ponerme demasiado
insoportable, tratare de ceñirme a lo que el aspecto musical se refiere
y dejar mis fantasías medievales aparcadas en la trastienda de mi cerebro…Pero
tranquilos, algo conseguirá escapar.

“Sword´s song” es un disco que presenta una
notable mejora, en lo que a calidad e inspiración musical se refiere,
respecto a los anteriores trabajos de Battlelore, su primer
álbum en estudio ” Where shadows lie” y las dos demos grabadas
antes de su debut. Battlelore ofrece un sonido contundente,
cercano al Death en algunas ocasiones, pero siempre aderezado con unas épicas
melodías y una excelente voz femenina a cargo de la bellísima
Kaisa Jouhki. La voz masculina, de carácter gutural, corre a cargo de
Patrik Mennander, resulta bastante acertada en la mayoría de las canciones
pero deficiente en algunas, sobretodo en los primeros cortes del disco. Destaca,
a nivel instrumental, la labor del batería Henri Vahvanen ,que suena
como un auténtico escuadrón de orcos en plena marcha hacia la
guerra. Las guitarras, teclados y bajo suenan correctamente, como deben de sonar,
sin destacar nada sobrenatural de ellos.

Lo dicho, Battlelore resulta un grupo bastante
bueno de heavy/death épico, pero si realmente este género te gusta
y te pone las pilas, o si eres un conocedor de la obra de Tolkien, el disco
gana muchísimo.

Comienza la obra con una auténtica marcha militar bajo
el nombre de “Sons of Riddermark”. Riddermark, o Rohan, es el hogar
de los Rohirrim, un pueblo de jinetes que adquieren gran protagonismo tanto
en el libro de “Las dos torres” como en la tercera parte del Señor
de los Anillos ” El retorno del Rey”. Unos coros nos sumergen directamente
en ese lugar de fantasía que es la Tierra Media dando paso a un tema
bastante cañero, algo desafortunado en la grabación de la voz
a mi juicio, pues los instrumentos suenan continuamente por encima de ella siendo
algo difícil entender lo que Patrik nos quiere decir. Esto no ocurre
con la voz femenina, la cual suena clara y limpia a lo largo de todo el disco,
cierto es que cuando Kaisa canta, el ritmo de las canciones se relaja bastante
siendo más fácil su escucha y entendimiento.

El viaje por la Tierra Media prosigue con “Sword’s
Song”, canción que da título al disco. Ésta es una
canción algo más simple que augura que rollo llevarán Battlelore
a lo largo de todo el disco. Cambios de ritmo alternados con las dos voces,
masculina y femenina, acompañadas ambas por unas melodías bastante
alegres o por unos riff atronadores. A medio tema las composición gana
en complejidad dejando un buen sabor de boca al oyente.

“The mark of the bear” es una de mis canciones
favoritas. Expresa con gran precisión la dual naturaleza del pueblo de
los Beórnidas, una comunidad de hombres que viven en los bosques en perfecta
comunión con ellos pero de naturaleza inestable, ya que cuando se enfadan
se convierten en salvajes guerreros con la capacidad de transformarse en oso
algunos de ellos. Esta dualidad, como es de sospechar, viene una vez más
presentada por la alternancia de voces de Kaisa y Patrick, hablando de la naturaleza
o la guerra según dicte al letra de la canción.

“Buccaners Inn” presenta un ritmo mucho más
alegre y festivo, propio de una taberna medieval donde las jarras de hidromiel
corren a raudales mientras se narran historias de batallas, héroes y
villanos al servicio de la oscuridad.

“The Attack of the orcs” hubiese sido un tema extraordinario
sino fuese por un uso totalmente fuera de lugar de los teclados. Bajo un agobiante
ritmo de techno experimental, se desarrolla una de las canciones más
brutas del disco. La canción se estropea hasta el punto de rechinarte
los dientes de rabia cuando Kaisa comienza a cantar bajo el sonido ese electrónico,
que hace que la canción pierda toda su magia.

“Dragonslayer” es otra canción bastante
cañera, que gana numerosos puntos respecto a su predecesora al no presentar
esos absurdos teclados acompañando a voces e instrumentos.

Otro temazo, Chazad-Dum (no me he equivocado al escribirlo,
lo han escrito ellos mal) nos relata una de las escenas más emotivas
tanto del libro como de la adaptación cinematográfica (magistral),
la batalla de Gandalf contra el Balrog de Moria. Los lamentos de Kaisa suenan
totalmente como tales y la voz masculina aparece agresiva como no lo había
hecho hasta ahora. Sin duda uno de los temas más magistrales del disco.

“Horn of Gondor” es una solemne marcha fúnebre
totalmente instrumental. El sonido es parecido al que emplea Mortiis en su disco
” The Stargate”. La canción podría aparecer perfectamente
en cualquier escena de una película, en esas en las que el héroe
muere o pierde a alguien muy cercano, véase el desazón de McMardigan
en Willow o cuando William Wallace es traicionado por Bruce “The Lion”
en Brave Heart.

Poniendo el dicho del revés…Tras la calma llega
la tempestad. ” The war of the wraith” es una descarga de buen metal,
apto para marcarte un buen “headbang” mientras lo escuchas.

El ritmo del disco decae con los tres últimos temas,
en los cuales Battlelore se vuelve mucho más tranquilote,
en una onda a los Theatre of Tragedy ( salvando distancias) pero sin la voz
angelical de Liv Kristine y un Patrik mucho más macarra y agresivo. Los
títulos que cierran el álbum son “Forked Heigh”, “Starlight
Kingdom” y el bonus track ” The curse of the king”.

Recordad, quizás me exceda con la puntuación,
pero es que sencillamente me lo he pasado pipa escuchando este disco. Si queréis
una puntuación más centrada en el ámbito musical o más
objetiva, simplemente restadle un par de puntos del total.

Daniel Pastor Carryer Dpcarryer@hotmail.com