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NIGHTRAGE – Sweet vengeance

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VHALDEMAR - Straight To Hell
Century Media - SPIRIT ADRIFT - Enlightened In Eternity
AYRA - Silent Veil
VHALDEMAR - Straight To Hell
Century Media - SPIRIT ADRIFT - Enlightened In Eternity
AYRA - Silent Veil

Desde que surgió la idea, elección de componentes,
estilo,… de esta superbanda en la cabeza del guitarrista griego Marious Iliopoulos,
se empezó a gestar el concepto de algo que daría mucho de que
hablar en el futuro.

Una vez que tengo el disco en la mano sólo puedo corroborar
que Nightrage no son un grupo más de todos los que surgen
dentro de las tendencias más extremas, ni un simple proyecto de músicos
con ganas de expandir su creatividad fuera de sus grupos de origen. Nightrage
nace con el status de banda grande y este “Sweet vengeance” es la
magnifica carta de presentación que da sentido a esta afirmación.

La banda está compuesta por los guitarristas griegos
M. Iliopoulos (ex-Exhumation) y Gus G. (Firewind, Dreamevil y Mystic Prophecy),
el bajista Brice Lecrerq, el fantástico batería Per M. Jensen
(The Haunted) y el vocalista Tomas Lindberg (ex cantante de At the Gates) que,
con la ayuda de Tom. S. Englund (Evergrey) en las voces más limpias,
crean el contrapunto perfecto entre brutalidad y melodía que es la principal
seña de identidad de esta banda.

El estilo que practican se podría encuadrar dentro
del death metal melódico pero la verdad es que es una etiqueta que se
queda algo limitada ante las posibilidades de la banda y lo que la misma nos
ofrece en este “Sweet vengeance”. En el disco hay death, es evidente,
pero también hay thrash metal de la Bay Area, heavy metal clásico,
elementos melódicos propios de las bandas oscuras del norte de Europa,
guiños al black metal,… Por eso esta vez me niego a ponerle una etiqueta
musical definitiva al disco y dejo a vuestra elección el catalogarlo
cómo dentro de una tendencia concreta.

El disco ha sido grabado por Freddik Nordström (conocido
productor de bandas “oscuras” que ha trabajado con gente cómo
Dimmu Borgir, Opeth o In Flames) en los Fredman Studios de Goteborg. Esto hace
que el disco destile rabia, frialdad y agresividad sueca por los cuatro costados.
Eso sí, las bases guitarreras del disco (los dos guitarristas son de
Grecia) tienen una influencia más mediterránea y por ello algo
menos oscura y lúgubre. Esto hace que se mezclen dos tendencias y maneras
de entender la música dando lugar a un concepto tremendamente excitante.
Haciendo un juego de palabras con el título del disco, hacen que la venganza
sea dulce mezclando agresividad y potencia extrema con sentimiento y melodía
más heavy.

El disco se compone de 11 canciones de rapidez y brutalidad
extrema pero siempre con un trasfondo melódico y unos cambios de ritmo
y velocidad que hace que el disco sea una maravilla. Es muy interesante el contrapunto
de las voces, una poderosa y furiosa (aunque nítida, lo que me parece
un detalle interesante dentro de la tendencia general de las voces de death
metal), y otra más melódica que, aunque casi siempre está
en segundo plano y muy pocas veces toma el protagonismo, le da el punto para
salirse de la tendencia de disco de death metal para convertirlo en “algo
más”. La base rítmica es demoledora y contribuye enormemente
a que las canciones se aceleren de manera explosiva pero sin llegar nunca a
perder el control de la situación (detalle que ocurre con demasiada frecuencia
en las tendencias más extremas). Punto y aparte son las guitarras, auténticas
protagonistas del disco y las que verdaderamente provocan la combinación
entre agresividad y melodía para hacer de “Sweet vengeance”
un disco diferente que está muy por encima de trabajos similares que
hayan podido salir este año.

En cuanto a los temas en concreto, este es el “típico”
disco donde es difícil destacar unos sobre otros porque todos son fantásticos.
A partir de aquí entran los gustos personales para decidir sobre cuales
te gustan más, los que te ponen las pilas, te transmiten ciertos sentimientos
o los que se convierten en especiales para ti. Yo me quedo con una brutal “The
tremor” que abre el disco a toda pastilla sin intros ni “tonterías”
por el estilo; “The glow of the setting sun”, más melódica
y con voces blackies que crean un contrapunto muy interesante; la más
heavy y guitarrera “Gloomy daydreams”; la cañera y cercana
musicalmente a Firewind o Dreamevil “Macabre apparition”; un gran
tema cómo es “Ethereal”, posiblemente donde más se
pone de manifiesto esta contraposición entre dureza y melodía
que caracteriza al disco; “Circle of pain”, que empieza a modo de
balada antes de la explosión sonora a mitad del tema; y la tranquila
instrumental “The howls of the wolves” que pone el punto final al
disco a modo de calma tras la tempestad.

A modo de resumen o conclusión os diré que este
“Sweet vengeance” es un disco fantástico que va a gustar
tanto a los amantes de los sonidos más extremos, a los que gustan de
escuchar los grupos de death metal melódico que han ido surgiendo en
los últimos años en el norte de Europa, a los que tiramos más
hacia la vieja escuela y a los thrasers más ávidos de nuevas y
buenas bandas cañeras. En definitiva, es un disco oscuro pero con sentimiento
y creo que esta es la mejor definición para “Sweet vengeance”.
Atención a Nightrage porque no son un proyecto casual
sino una apuesta con futuro y mucha calidad. Un disco de muchos quilates y una
banda fantástica que va a sorprender a propios y extraños. Lo
dicho, ojito con ellos que darán que hablar.

David Esquitino (esqui21@eresmas.com)