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STRATOVARIUS – SYMPHONY X – THUNDERSTONE – Primera Parte

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VHALDEMAR - Straight To Hell
Century Media - SPIRIT ADRIFT - Enlightened In Eternity
AYRA - Silent Veil
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Documento sin título


Martes 8 de Abril . Sala La Riviera .
Madrid
.

Jugaba el Real Madrid contra el Manchester esa noche a la misma hora, era martes
y además eran muchos los que aun sin anunciar nosotros nada en nuestra
web sabían que STRATOVARIUS tocarán en el Festival
Metal Mania, pero felizmente, “ni por esas”. El aforo de la sala
estaba casi al completo para disfrutar de tres buenas bandas, lo que es altamente
gratificante y certifica la excelente salud de que goza nuestro heavy metal
en éstos tiempos. Con todos mis respetos, a priori, para la banda principal,
es de dominio público que fueron muchos fans los que asistieron al concierto
por el mero y casi único hecho de ver en vivo las evoluciones de SYMPHONY
X
; una banda supuestamente “invitada especial” que al final
fue víctima total y despiadada de un horrible sonido y escasísimas
luces. No entiendo por que una banda tan grande como los americanos pueden admitir
tan descaradamente tanta diferencia sonora y luminotécnica entre ellos
y la banda principal. Sé que muchos de los seguidores de los liderados
por Romeo terminaron muy decepcionados por ello. Lo que todos deseamos es que
pronto SYMPHONY X puedan lucirse en nuestro país en
gira en cuerpo y alma, con buen sonido y un espectáculo a la altura de
su nombre, valía y categoría. Lo de la pasada noche fue un eclipse
casi total e irreparable para ellos.

¡¡Ese público del metal!!
Más público madrileño, ¡Ole!

LA CORRECCION y BUEN HACER…

Con media capacidad aparecieron en escena los debutantes THUNDERSTONE
para demostrar como de forma sencilla y directa se puede convencer a un público
que en su gran mayoría no les conocían, pero si les aplaudía
tras lo trasmitido por estos en escena .

Increíblemente a mi modo de escuchar gozaron de mejor fidelidad de sonido
que SYMPHONY X, fueron calientes en escena y pusieron toda
la carne en el asador para que el respetable se llevara una grata impresión,
y lo cierto es que lo consiguieron. Fueron unos teloneros más que aceptables,
agradecidos y que sin ser una clara revelación tras su descarga si dejaron
claro que su nivel es muy loable.

Pasi Rantanen - Thunderston
Nino Laurenne - Thunderston

Lógicamente se centraron en los temas de su debut discográfico,
editado por Nuclear Blast el pasado Junio. El vocalista Pasi Rantanen y el guitarrista
Nino Laurenne, fundador del grupo, fueron los que más lucieron durante
sus treinta minutos de acertada intervención. Su melodic powermetal brilló
y las comparaciones que algunos hacían sin verlos en directo con Sonata
Arctica y Stratovarius no fueron tan descaradas como mucho podían pensar
a priori.

Thunderston
Thunderston

La banda tiene ciertas influencias de los citados, pero hacen de su power melódico
algo original y propio, eso sí, sin inventar nada. Habrá que seguirles
la pista.

Texto y Fotos: Rafa Basa .

LA NOCHE QUE PUDO SER…

La noche del ocho de abril en la Riviera pudo ser la de un
triunfo total de la mejor banda de metal progresivo en la actualidad, ahora
que Dream Theater se han decantado por senderos más accesibles. Esta
vez no pudo ser, porque los chicos de Stratovarius se encargaron de no permitir
el lucimiento de estos dioses de la composición, conscientes, quizá,
de que, hoy por hoy, Symphony X tiene mucho más que
ofrecer musicalmente en comparación con los auténticos cabezas
de cartel de la noche. Esta prudencia a la hora de que nadie hiciera sombra
a Stratovarius se tradujo, en el caso de Symphony X, en una
casi total ausencia de juego de luces decente y de un sonido bueno en amplitud.
Digo esto último porque, por fin, he descubierto un secreto de la Riviera.
Resulta que si te pones en las primeras filas, en la primera en este caso, el
sonido es brillante, muy bueno, casi como escuchar un CD (y no exagero). Pero
si no se emplean watios a fondo, resulta que, a partir de la mitad de la sala,
el sonido se vuelve un poco denso e indescifrable.

Detalles técnicos aparte, Symphony X
nos demostraron, durante unos tres cuartos de hora, más o menos, cómo
una gran banda sabe superar cualquier inconveniente para ofrecer a sus fans
un gran concierto.

Russell Allen de Symphony X
Michael Romeo de Symphony X

Era la primera vez que este grupo descargaba Madrid y la euforia
por parte del grupo y del público se notó sobre manera nada más
empezó a sonar la introducción “where are you?”, según
rezaba en el set list del grupo.

Después de esta breve introducción, el grupo
comienza de forma rápida y fuerte con uno de los mejores temas de su
anterior álbum de estudio “V”, Evolution (The Grand Design).
Sorprendió en estos primeros compases algo que se mantuvo durante toda
la actuación: el calor y la complicidad del grupo con el público,
algo que no suele ser muy común en los grupos progresivos.

Sin apenas descanso para respirar, Symphony
atacó de nuevo con dos temas de su último disco “The Odyssey”.
“Inferno” y “Wicked” sonaron duras, cortantes y muy
oscuras, con un Russell Allen capaz de modificar su voz tanto para llegar al
cielo como para romper su garganta en temas que requieren mayor agresividad,
y eso que, para no parar de moverse en el escenario y gesticular, motivando
al público, sacrificó parte de su corrección habitual a
la hora de entonar los temas. Muy bien por su parte, que para perfecciones ya
están los trabajos de estudio.

Symphony X volvieron a su trabajo “V”
con “Communion And The Oracle”, para mí el mejor tema de
este disco y uno de los que más me gustaron en el concierto. Ese final
a medio tiempo jugando a ritmos imposibles y cálidos a la vez es simplemente
genial. Supongo que ellos también lo saben. Pinella supo suplir muy bien
la sobreproducción orquestal que este tema tiene en la versión
de estudio con unas líneas de teclado más simples, pero más
envolventes y directas.

Symphony X
Michael Romeo y Russell Allen

Después de un tema largo, se quiso eliminar cualquier
bajada en el nivel de intensidad con un tema más directo y evitar así
un impass de aburrimiento, (cosa que no ha aprendido Stratovarius). “Out
Of The Ashes”, de su álbum “The Divine Wings Of Tragedy”,
se encargó de reestablecer la tensión en el escenario, a base
de ritmos rápidos dirigidos desde la batería por el pequeño-gran
Jason Rullo y riffs de guitarra simplemente geniales. Después de este
tema, llegó para mí el momento álgido de la noche con “King
Of Terrors”. Increíble ver a la gente mover la cabeza como si de
una banda de metal extremo se tratase, siguiendo con caras de rabia y enfado
ese infernal y oscuro riff de guitarra que, como buen fraseo progresivo, rompe
en partes de su desarrollo los patrones comunes establecidos para las composiciones
de tiempos lentos.

Tras éste, caras de satisfacción en todos los
presentes, ya que no faltó a la cita una de las grandes joyas de su última
obra y, es que, The King Of Terrors es, en parte, la definición precisa
del cariz compositivo que la banda ha adquirido en su último trabajo.Después
de este cañonazo, el grupo volvió a tiempos pasados con “Smoke
And Mirrors”, tema rápido por excelencia de su “Twilight
In “Olympus”.

A estas alturas de la crónica sobra decir que, en esos
momentos, el público ya estaba en manos de la banda norteamericana y,
es que, como he dicho, pareció poco importar todas las limitaciones técnicas
y escénicas que el grupo tuvo que sufrir.
Coreados por el grupo, que pedía otro tema sin parar, Symphony
acabó su actuación con “Of Sins And Shadows”, otro
tema rápido y perfecto para acabar un concierto extraído de las
entrañas de su “Divine Wings Of Tragedy”

Russell Allen de Symphony X
Michael Romeo de Symphony X

En resumen, gran concierto de Symphony X en
su primera visita a Madrid a pesar de todos los inconvenientes. Lo único
negativo ajeno a motivos externos, fue comprobar que, sobre todo Michael Lepond
y Michael Pinella carecen del suficiente carisma para conectar y provocar (de
forma positiva, claro) al público. Este problema lo subsanaron sin problemas
Russell Allen y Michael Romeo, que realizaban continuos guiños de complicidad
al respetable. Para mí, en intención y ganas de agradar, Symphony
X
fueron los triunfadores de la noche, porque Stratovarius vencieron,
pero no convencieron; dos horas de concierto, sí, pero muy largas.

Si hay justicia en este mundo de la música, no tardaremos
en disfrutar de unos Symphony X situados como cabezas de cartel
de un gran concierto. Tienen temas, calidad y comunión con el público
de sobra para hacerlo.

Texto: Javier Paredes Osuna

Fotos: Rafa Basa

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